Al igual que antes sucediera
con Bankia, Liberbank ha pagado a los accionistas su primer dividendo y lo ha
hecho mientras los trabajadores padecemos un ERTE realizado precisamente para
dar viabilidad a esta empresa.
En relación a ello, hemos trasladado el caso a nuestra asesoría
para que estudie si la empresa puede mantener vigente el ERTE tras haber pagado
dividendo y demostrar con ello al mundo su excelente salud financiera y por
tanto su capacidad para prescindir de los ahorros que le suponen el ERTE.
[…]
En cualquier caso, sea legal
o no, la decisión de pagar estos dividendos mientras continuamos con los
recortes es éticamente reprobable. Es más, en nuestra opinión es repugnante.
Como ya dijimos en el primer
comunicado que escribimos sobre este tema y que podéis leer en este enlace, esta decisión representa un insulto no sólo para la
plantilla sino para toda la sociedad en su conjunto.
Este banco ha recibido
cuantiosas ayudas públicas para
apuntalar su balance (una pequeña parte de las cuales ha devuelto), al tiempo
que, actualmente, el SEPE se encuentra pagando parte de nuestras nóminas, se
supone que, para que a la entidad le cuadren los números.
En la práctica, este dinero que la sociedad a través del
SEPE está pagando está siendo desviado con total impunidad a inversores
privados, algo que no comprendemos cómo es permitido por los organismos
públicos a pesar de ser plenamente conocedores del caso.
Incluso los reguladores –hace
ya meses nos pusimos en contacto con el Banco Central Europeo por este motivo– vienen más o menos a decirnos que «a ellos que les contamos», que no tienen
nada que objetar pues la entidad cumple ratios y se trata de una decisión
soberana de los accionistas.
Lo dicho: podrá, quizás, ser
legal, pero es repugnante.