Como es sabido, el personal de Banco Popular que capte a
un cliente para la venta de un inmueble debe recibir una comisión del 3% sobre
el importe de la operación, con un límite de 30.000 euros por cada una de ellas.
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¿Por amor al
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Desafortunadamente, el sistema diseñado comporta
incidencias, no siendo la menor de ellas la originada por la falta de
información acerca de las gestiones ya efectuadas en relación con un
inmueble. Cuando la operación es adjudicada a otra gestión anterior, de la cual
no se tenía noticia, al abnegado vendedor se le queda cierta cara de tonto,
vuela la comisión que creía tener en el bolsillo y, además, ha de afrontar la
contrariedad de su cliente al explicarle que ya no está disponible el inmueble
por el cual se interesaba.
En ocasiones puede que exista un parte de visita
presentado por Aliseda o por alguna de sus comercializadoras. En estos casos, un
comité formado por el Popular y Aliseda decidirá a quién hay que pagar la
comisión, pudiendo llegarse incluso a la retrocesión de importes ya abonados
en nómina. Eso da lugar a menoscabos económicos importantes, como en alguna
oficina ha sucedido, y también al enfado y a la desmotivación por parte de
quienes se esfuerzan por conseguir resultados, que son alcanzados y, de pronto?
¡zas! alguien se los quita sin mediar palabra. Todo ello por la falta de
transparencia de un sistema de retribución donde no se permite la participación
de la Representación de los Trabajadores.
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¿Trabajar en
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Otro efecto pernicioso del sistema de la venta de
inmuebles es el excesivo individualismo que induce en los empleados y las
empleadas al alterar la cohesión del equipo de trabajo. Efectivamente, para que
unos puedan vender, otros han de asumir tareas sin posibilidad alguna de
percibir comisión en unas oficinas con crónica falta de personal. En algunas
sucursales, sus responsables están dando un ejemplo de buen hacer, de
responsabilidad profesional -de lo cual sin duda la Dirección del Popular
debería tomar nota- al establecer criterios para que todo el equipo de la
sucursal pueda cobrar parte de la comisión por la venta de los inmuebles, puesto
que de manera directa o indirecta toda la plantilla ayuda a la consecución de
estos objetivos.
En cualquier caso, este sistema de percepciones,
tal y como está diseñado, participa del espíritu y estilo de las
Retribuciones Complementarias en el Popular: opaco, no universal, desmotivador
y, en resumen, INJUSTO.
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Para evitar todos estos problemas, desde |
9 de diciembre de 2015