A día de hoy estamos sin Convenio ni perspectivas de alcanzarlo. La prórroga acordada es hasta el próximo viernes 26 y aunque estamos trabajando a fondo no podemos ser nada optimistas.
¿Por
qué no hay Convenio de Banca?
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AEB vino al Convenio con el refuerzo legal
de la reforma laboral que determina el fin de la vigencia a un año
vista del inicio de negociaciones, el peor de los escenarios
posibles. -
Con eso, más la situación de crisis y
paro que todos conocemos, y las anunciadas dificultades para el
empleo por las fusiones, AEB ha considerado que podría imponernos
un recorte general de salarios y derechos. -
AEB no ha renunciado a algunas de sus
pretensiones que hacen imposible un acuerdo, como la eliminación de
la antigüedad o la ampliación del límite de la movilidad
geográfica.
Hay
algunos motivos para pensar que aún puede haber Convenio:
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Se continúa trabajando para el acuerdo.
Ambas partes tenemos firme compromiso, e interés, en que haya
Convenio de Banca. -
Se negocia y discute en el mismo esquema,
con la base de una alternativa completa de Convenio presentada por
CCOO y sobre el Acuerdo de prórroga suscrito en diciembre. -
CCOO y UGT mantenemos, y cuidamos, una
posición de entendimiento común ante AEB, en las reuniones para el
desarrollo del Acuerdo de prórroga.
¿Qué
Convenio es posible?
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CCOO y UGT presentamos propuestas de
renovación del Convenio, intentando resolver los problemas
conocidos del sector y superar la etapa anterior que en niveles
salariales obligó a sacrificios, y que en la actual de recuperación
creemos justo y posible. -
AEB presentó su plataforma con la excusa
de modernizar, actualizar, adaptar, el Convenio a las nuevas
realidades. CCOO consideramos que si se trata de modernizar,
nosotros más que nadie. -
En consecuencia, hemos presentado
propuestas de modernización sobre los verdaderos retos del sector:
empleo, normas deontológicas, responsabilidad social, jornada,
consolidar la libranza de los sábados, salud laboral, igualdad y
conciliación,? -
Y también hemos presentado propuestas de
modernización de la estructura salarial, para superar algunas
disfunciones entre bancos y conceptos salariales o un sistema
progresivo de participación en beneficios, así como una nueva
propuesta de clasificación profesional, que adecue función y nivel
y haga más clara la promoción. -
E n
ese Convenio posible no puede haber eliminación de la antigüedad,
ni ampliación de la movilidad geográfica, ni fijar en las 15,75
pagas el estándar salarial del sector, ni una clasificación
profesional que permita el todos para todo, ni otras pretensiones de
AEB que chocan con la modernidad que pregona.
¿Por
qué nos perjudica el fin de la ultractividad del Convenio?
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Es relativamente fácil comprender que
estamos peor sin Convenio que con él. El Convenio es la base de
casi todos nuestros derechos. -
La intención de la reforma laboral es
precisamente debilitar la posición de la bancada social, al imponer
un límite a la negociación y la pérdida legal del Convenio. -
Aunque hay sentencias, nada menos que del
Supremo, que tratan de cubrir ese hueco legislativo, el nivel de
incertidumbre jurídica, que las mismas sentencias reconocen, sobre
cómo se mantienen los derechos del Convenio convertiría en una
selva intransitable la defensa de cualquiera de esos derechos. Para
los nuevos ingresos, ninguna garantía. -
Lo fundamental: se acaba la Mesa de
negociación, no hay alternativa ni previsión ninguna para
recuperar el Convenio.
¿Qué
están aportando CIG, ELA, LAB o CGT?
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CIG, ELA y LAB están en la Mesa, no
firmaron el Acuerdo de prórroga, y tienen decidido de antemano y
así lo han dicho en la Mesa, que no van a firmar el Convenio, como
no han firmado ninguno de los anteriores, incluido el vigente. Están
en su derecho y darán cuenta a sus afiliados y votantes. Ya estamos
acostumbrados a que, además, la culpa de todo la tenemos CCOO y
UGT. -
Con CGT la diferencia está en que los
primeros parecen querer ayudar y al menos no estorban. CGT no está
en la Mesa del Convenio porque así lo han decidido los
trabajadores, hace ahora un año, y así ha ratificado la Audiencia
Nacional porque querían conseguirlo con un Conflicto Colectivo y ni
siquiera cuadraban sus cuentas.
Sentencia perdida que se une a la que
acaban de perder contra BBVA y nos complica el Convenio porque el
fallo dice que los técnicos están obligados a hacer todos los
trabajos administrativos. Como también perdieron el Conflicto contra
las cláusulas suelo en créditos vivienda de los trabajadores de
Banesto. O perdieron en su día el de aplicación del art. 25.4 sobre
posibilidad por las empresas de aplicar la jornada partida. Y así
tantas de las que no informan, pero que la patronal agradece porque
confirman sus posiciones y cierra la negociación. Un sindicalismo
solo de crítica y tribunales no construye nuestro futuro.
Lo peor es que no hay hoja de CGT en que no
dedique al menos la mitad a difamar y atacar a CCOO, con falsedades
enteras o con medias verdades, confundiendo donde está el contrario.
Si nosotros respondemos, algunos nos dirán que añadimos leña al
fuego, si no lo hacemos, que quien calla otorga. La verdad es que lo
hacemos solo de vez en cuando, no podemos dedicarnos a contestar todo
porque nosotros estamos en lo principal: defender los derechos de los
trabajadores. Cada cual a lo suyo.
¿Qué
nos espera en lo inmediato, qué podemos hacer?
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Nuestro máximo interés es llegar a un
acuerdo de Convenio, es lo que consideramos protege mejor los
derechos de la plantilla, empezando por el empleo. -
Si hay una posibilidad, por remota que
parezca, de arreglar esto, vamos a pedir a AEB una nueva prórroga
de la vigencia del Convenio y de la negociación. -
Si finalmente no hay Convenio no habrá
más remedio que acudir a la movilización, de Delegados sindicales
y de toda la plantilla, para revertir esa situación y volver a
sentar a AEB a la Mesa, o encontrar soluciones alternativas. La
posibilidad de huelga en todas las empresas estaría más que
justificada, más bien sería imprescindible.