El
28 de junio de 1969, en la ciudad de Nueva York, un grupo de personas
transexuales, lesbianas y gais, muchas de ellas latinas y de color,
se hartaron de la represión policial que sufrían, y decidieron
rebelarse, comenzando lo que hoy se conoce como las revueltas de
Stonewell (por el nombre del bar que estas personas frecuentaban), y
que posteriormente dio lugar a que se estableciera ese día para
celebrar el Orgullo LGTBI.
Pero,
¿por qué las personas lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e
intersexuales necesitamos un Día del Orgullo LGTBI? Pues porque en
pleno Siglo XXI todavía en algunos países la diversidad sexual y/o
la identidad de género, siguen estando penadas por la ley, incluso
en algunos con cadena perpetua o la pena de muerte. Pero hasta en
aquellos países, donde no existe una legislación represiva, con
el colectivo, o incluso en aquellos en los que se ha avanzado y la
legislación contempla cosas como el matrimonio igualitario o el
derecho de las personas transexuales a su autodeterminación de
género/sexo, todavía seguimos viviendo la discriminación y, en
algunos casos, la violencia de los sectores reaccionarios de la
sociedad: la LGTBIfobia.
Y
parece que precisamente cuanto más avanzamos en nuestros derechos,
cuanto más nos visibilizamos y perdemos el miedo, más se nos ataca.
Basta con recordar los sucesos acaecidos hace muy pocos días en la
ciudad de Orlando, en la que un psicópata LGTBIfóbico entró a una
discoteca del colectivo y asesinó a balazos a 49 personas, dejando
otras tantas hospitalizadas, algunas todavía en estado de gravedad.
O el ataque en otra discoteca, en la ciudad de Oxaca, Méjico, que se
saldó con casi una decena de muertos. O los dos profesores gais que
fueron brutalmente asesinados en Brasil y sus cuerpos calcinados.
Todo esto se suma a los asesinatos de mujeres transexuales que
ocurren casi a diario en distintos puntos del planeta, y a las
agresiones físicas, recibidas en las calles, en el que solamente en
la ciudad de Madrid llevamos registrados en los que va del año más
de 60 ataques LGTBIfóbicos.
Pero
la LGTBIfobia no solo se manifiesta en forma de violencia física, si
no que muchas veces lo hace de formas más sutiles, en forma de
burlas y discriminación. Y es precisamente en el ámbito laboral
donde la discriminación al colectivo LGTBI está a la orden
del día: la imposibilidad de acceso al mercado laboral de las
personas transexuales, especialmente las mujeres, que, como las
lesbianas, sufren una doble discriminación, la machista y la
LGTBIfóbica; o la pérdida de sus puestos cuando comienzan su
transición, para que sus cuerpos se adapten a su sexo/género
sentido; personas que no disfrutan de derechos como licencias por
matrimonio por miedo a salir del armario, cosa que puede resultar en
enfrentarse con la LGTBIfobia, e incluso a un despido; o a acompañar
a sus parejas cuando son ingresadas en el hospital; o simplemente el
hecho de ser excluidas cuando se comentan las actividades del fin de
semana?
Por
todo esto, la Federación de Servicios CCOO, como sindicato de clase,
reitera una vez más su compromiso con la lucha por la igualdad del
colectivo LGTBI, para acabar con la LGTBIfobia y la discriminación
laboral, para que las personas de este colectivo podamos vivir en
plenitud y libertad, sin miedo a perder nuestros trabajos por culpa
de prejuicios y discriminación. Porque la orientación sexual o la
identidad de género de las personas no hace que ejerzamos mejor o
peor nuestras funciones, pero vivir con miedo sí empeora nuestra
productividad.
Somos
conocedoras, que tenemos en nuestro poder el instrumento que puede
eliminar esta situación, la negociación colectiva. Abordar la
discriminación en los centro de trabajo es un compromiso adquirido
desde hace tiempo, es por ello que queremos desarrollar el Protocolo
sobre el Procedimiento de Prevención y Tratamiento de situaciones
de acoso por diversidad sexual y/o identidad de género.
Además, desarrollamos activamente clausulados que nos permitan
visualizar al propio colectivo, y dotarlos de derechos, de una forma
consensuada, como por ejemplo fomentar la contratación, garantizar
el desarrollo profesional, vertical u horizontal, o desarrollar
protocolos de transición en el ámbito de la empresa.
Nos
vemos el próximo 2 de julio en la Manifestación Estatal del Orgullo
LGTBI.