Algunas zonas, más bien quienes dirigen algunas zonas, siempre quieren destacar en esos rankings que continuamente les comparan unas y otras, que si les marcan un objetivo no les basta con alcanzarlo sino que necesitan conseguir más del triple
El whatsapp
personal utilizado como medio de presión a la plantilla
Algunas zonas, más bien quienes dirigen
algunas zonas, siempre quieren destacar en esos rankings que continuamente les
comparan unas y otras, que si les marcan un objetivo no les basta con
alcanzarlo sino que necesitan conseguir más del triple, que quieren quedar
siempre por encima del resto, con verdadera obsesión por imputarse la autoría
de los logros alcanzados. Allá cada cual con sus luchas particulares.
Lo que olvidan es que las medallas que se
cuelgan del pecho, sólo se consiguen con el trabajo de la plantilla. Hay quien
no escatima medios y trata de imponer ?todo vale?, ilegalidades flagrantes
incluidas. Y ha llegado el momento de decir ?hasta aquí?.
Son muchos los ejemplos de presiones
desmedidas perpetradas por quienes campan a sus anchas. Pero hoy vamos a
centrarnos en la cada vez más utilizada vía del whatsapp como medio para
comunicarse entre quien ?jefa? y la plantilla.
Mensajes que se reciben en los teléfonos
particulares (teléfonos que se han facilitado a la empresa para otros medios
diferentes al trabajo; aunque si fueran móviles de empresa, tampoco estaría
justificado). En cualquier momento puede sonar el teléfono (vacaciones, fines de
semana y días de permiso por hospitalización de familiares incluidos) cursando
órdenes, exigiendo actuaciones, pidiendo explicaciones por cuestiones
laborales. Parece que si el o la zona no están de vacaciones, el resto de la
plantilla tampoco lo está y debe contestar a los whatsapps sin importar su
circunstancia personal.
Y nuestro grado de
intolerancia sube aún más ante las instrucciones instando a visitar clientes
con problemas de morosidad en sus centros de trabajo o domicilios.Son
actuaciones están que pueden poner incluso en peligro la integridad física del
empleado o empleada. Son instrucciones que no deben impartirse sin más ni más,
y menos aún, por whatsapp personales y a deshora.
En estas últimas semanas hemos remitido a la
plantilla la preocupación que en CCOO tenemos por la creciente amenaza a las
plantillas por el incremento desmedido de
la presión por alcanzar los objetivos comerciales y de recuperación de la mora,
que llevan a situaciones de estrés insostenibles a buena parte de la plantilla.
Pero hay quien sigue sin tomar nota, quien piensa que no va con él o ella.
Y se equivocan. Es completamente ilegal
utilizar los medios de comunicación privados para impartir instrucciones fuera
del horario laboral. Es una práctica que no se puede seguir tolerando. Con
buena fe, la plantilla facilita su teléfono móvil personal a la empresa, y eso
es tomado por algunos y algunas zonas como carta blanca para estar disponible
24 horas.
Estas actitudes ilegales, en algunos casos
cercanas al mobbing, deben parar de inmediato o tendrán que responder por ellas
en instancias superiores a la propia empresa.