Recientemente
fueron detenidos 26 trabajadores y sindicalistas en Bangladesh, que
ahora están en la cárcel. La mayoría por cargos derivados de una
huelga que tuvo lugar a fines de 2016 y todos por actividades
sindicales. El gobierno de Bangladesh está utilizando la huelga como
pretexto para ejercer una amplia represión de la mano de obra en
todo el país y muchos sindicalistas que aún no han sido detenidos
viven atemorizados.
Puedes sumarte a esta campaña a través del enlace siguiente.
https://www.labourstartcampaigns.net/show_campaign.cgi?c=3310
El
11 de diciembre de 2016 los trabajadores de Windy Apparels Ltd, en
la fábrica de de prendas de vestir Ashulia de Dhaka, se declararon
en huelga para pedir un aumento de los salarios. Durante los días
siguientes, la huelga salariales ganó apoyos y se extendió a 20
fábricas de prendas de vestir en la zona, también con demandas
salariales. En represalia, la Asociación de Productores y
Exportadores de Prendas de Bangladesh (BGMEA) procedió a un cierre
patronal de 60 fábricas durante varios días, y la mayoría de los
empleadores se negaron a pagar a los trabajadores mientras estaban
cerradas
El
21 de diciembre, la policía arrestó al menos a ocho dirigentes
sindicales en Ashulia después de asistir voluntariamente a una
reunión convocada por la policía para discutir sobre el desarrollo
de las huelgas. Al día siguiente la policía de Gazipur detuvo a dos
organizadores sindicales en sus domicilios, quienes fueron
maltratados mientras estaban detenidos.
El
27 de diciembre, dos organizadores sindicales en Gazipur fueron
arrestados. Mientras uno fue puesto en libertad, según diferentes
informaciones al menos un periodista y varios trabajadores también
ingresaron en la cárcel tras las protestas.
Varias
empresas y la propia policía han presentado denuncias contra los
detenidos en Ashulia, con acusaciones que incluyen cargos de reunión
ilícita, delincuencia criminal e intimidación, entre otros. Una
denuncia contra los detenidos de Ashulia fue presentada en virtud de
la sección 16 (2) de la Ley de Poderes Especiales de 1974, una
sección que fue derogada en 1991 y ya no existe.
Desde
las huelgas las oficinas de de la federación sindical internacional
IndustriALL en Ashulia han sido clausuradas y saqueadas , sufriendo
robos e importantes daños materiales.. Los organizadores, el
personal y los activistas han huido de la zona o permanecen ocultos
temiendo por su seguridad personal.
Al
menos 1600 trabajadores en Ashulia han sido sancionados y despedidos
debido a las protestas de diciembre. Los propietarios de las
fábricas y el Gobierno han utilizado la protesta para purgar a los
líderes sindicales, activistas y aquellos que levantan su voz en las
fábricas. Se han presentado casos penales contra cientos de
trabajadores en un intento claro de intimidarlos y destruir un
movimiento sindical que aunque todavía incipiente está luchando
seriamente por mejorar las condiciones de vida y trabajo de los
trabajadores y trabajadoras del sector textil de Bangladesh.
Tanto
la federación sindical internacional IndustriALL, de la que forman
parte los sindicatos y sus afiliados represaliados, como UNI Global
Union, firmante con la anterior del Acuerdo para la Seguridad de las
Fábricas de Bangladesh, han realizado un llamamiento a la
solidaridad internacional para que acabe la represión y se respeten
por parte del Gobierno y los empresarios la libertad sindical en ese
país.