Solo una de cada cinco personas que perdieron su empleo se ha inscrito en las oficinas de empleo

Pese a haber más personas en paro se
ha reducido considerablemente el gasto en prestaciones, lo que desincentiva a quienes
pierden su empleo para inscribirse en las oficinas de empleo. Además, las
variaciones del Régimen General de la Seguridad Social señalan que se
sustituyen empleos estables y a tiempo completo por empleos precarios a jornada
parcial.

Al finalizar
el mes de agosto hubo 236.747 personas afiliadas menos que al término de julio.
Sin embargo, el paro registrado ?solo? ha experimentado un incremento de 46.400
personas. Si ponemos en relación ambos datos, hay 190.347 personas que,
habiendo perdido su empleo, todavía no se han inscrito en la oficina de empleo
que les corresponde. Están sin trabajo, pero todavía no son ?computables? como
parados registrados.

Algunas de
ellas se irán inscribiendo en los próximos días y otras, sobre todo entre las
que no tienen prestaciones, no lo harán. No encuentran razones para hacerlo. La
situación actual es gravísima: habiendo de media hasta agosto 1.222.666
personas paradas más que en 2008, se ha gastado 776 millones menos en
prestaciones. Con un aumento del paro de 52,2%, se ha recortado el gasto un
7,1%.

Comparado
con 2011 el dato resulta escalofriante: aunque se produce una disminución de
parados del 15,7%, el gasto se ha reducido un 42,4%. En lo que va de año se han
gastado 7.419 millones de euros menos que en 2011. Este recorte se produce pese
a que el presupuesto de ingresos del SEPE ha aumentado en 164 millones los
procedentes de la cuota a desempleo.

En agosto
tampoco se ha dado una solución al PREPARA aunque desde CCOO se planteó el
cobro de una segunda ayuda del Programa de Activación para el Empleo como
alternativa. Solucionaba el problema de las personas que dejaron de cobrar el
PREPARA por su finalización, que podrían cobrar el
PAE con las modificaciones propuestas.

La situación
a la que ha llevado reforma laboral al mercado de trabajo se observa
contemplando las variaciones que se producen en la afiliación al Régimen General
de la Seguridad Social: la afiliación con contratos indefinidos a jornada
completa ha disminuido en 323.643 personas, mientras que en el lado opuesto, las
afiliaciones con contrato temporal y a jornada parcial, doblemente precarias,
han aumentado en 308.268 personas. Se han substituido empleos estables y a
tiempo completo por otros precarios a jornada parcial. La tasa de precariedad
de los afiliados al Régimen General está en un 38,6%, habiendo aumentado 1,6
puntos desde 2011 y la tasa de parcialidad alcanza el 27,3%, 4,3 puntos más.

El otro
aspecto en el que ha incidido gravemente la reforma laboral es en la
distribución de las edades: las personas menores de 45 años no llegan a suponer
el 60% de todas las afiliadas cuando sobrepasaban el 65% en 2011. Las menores
de 30 años suponen un 9,9% menos y las que tienen entre 30 y 45 años han visto
reducida su presencia en un 3,6%. Los mayores de 45 años ven cómo su presencia
ha aumentado un 19,8%. Este cambio en la composición por edades ha llevado a la
emigración a muchos de los que han encontrado las puertas del empleo cerradas.
Cuando hagan falta para suplir a los de más edad, ya no estarán aquí.