CCOO señala la desigualdad en el mercado de trabajo como causa principal de las menores pensiones y protección por desempleo de las mujeres

El secretario general de CCOO, Unai
Sordo, acompañado de Elena Blasco y Carlos Bravo, responsables de Mujeres e
igualdad y de Protección social, ha presentado esta mañana un informe de este
sindicato sobre la brecha de género en las prestaciones de desempleo y las
pensiones.

En dicho
informe se denuncia que las mujeres presentan una tasa cobertura de la
prestaciones de desempleo (57%) diez puntos inferior a la de los hombres (67%),
y unas prestaciones mucho más bajas como consecuencia de la mayor parcialidad
de sus prestaciones
(el 68% del total de éstas las perciben mujeres) y el
elevado volumen de subsidios (ellas perciben el 54% del total) frente a
prestaciones contributivas.

El informe
analiza asimismo la brecha de género en pensiones. En este sentido, CCOO
denuncia que la primera brecha en esta materia radica en que las mujeres
carecen en su mayoría de ?pensiones propias? de jubilación, siendo la pensión
de viudedad la mayoritaria entre ellas. A pesar de que las mujeres representan
el 51% del total de pensiones reconocidas hoy en nuestro país, en el caso de la
pensión de jubilación este porcentaje sólo llega al 37%.

De igual
modo sufren una brecha en la cuantía de estas pensiones. Las pensiones medias
en vigor que perciben las mujeres tienen una cuantía (725 euros) que es un 36%
más baja que la de los hombres (1.147 euros).
Esta misma diferencia se mantiene
también en el caso de las pensiones de jubilación en vigor.

El informe
de CCOO muestra cómo el crecimiento que en las últimas décadas ha registrado la
presencia de la mujer en el mercado de trabajo, junto a la adopción de diversas
medidas legislativas impulsadas entre otros por las organizaciones sindicales
en el marco del Pacto de Toledo, han contribuido a la reducción de esta brecha,
pero aún de un modo claramente insuficiente. En la actualidad las nuevas
pensiones de jubilación que se han reconocido en 2017 siguen manteniendo una
brecha de género tanto en el número de pensiones (39,52%) como en su cuantía (22,11%).

Esta
disminución parcial, aún muy insuficiente, de la brecha en las nuevas
pensiones, tiene distintas causas:

  • El
    mayor número de mujeres que accede a la pensión de jubilación, casi un 40% en
    2017, frente a menos de un 34% en 2013.
  • La
    mejor evolución media de las pensiones de las mujeres, que crecen al 3,5%
    frente a un crecimiento del 0,52% en la pensión media de los hombres.
  • Todo
    ello influido por las distintas medidas adoptadas, especialmente en materia de
    pensiones, para intentar reducir la brecha de protección social (períodos
    cotizados por cuidado de hijos, excelencias, reducción de jornada, complementos
    a mínimos, mejoras de pensión por hijos,?)

CCOO señala
en su informe que las principales causas de esta brecha de género tanto en
desempleo como en pensiones se deben a cuatro causas principales:

  • El origen principal está en el
    mercado de trabajo. Las diferencias en la protección social que se producen
    entre hombres y mujeres son consecuencia de las diferencias existentes entre
    ambos sexos en el mercado de trabajo: condiciones laborales, jornada, salarios,
    etc.
  •  La corta duración de los contratos
    dificulta el acceso a las prestaciones o sólo permite el disfrute de
    prestaciones asistenciales. Asimismo, los períodos de prestaciones
    contributivas se reducen por la temporalidad de los contratos y su corta
    duración.
  • Las diferencias salariales afectan
    a la cuantía de las prestaciones que, como hemos visto, son más bajas para las
    mujeres que para los hombres.
  • La temporalidad de la jornada, con
    mayor presencia de las mujeres en el empleo a tiempo parcial también
    precariza las prestaciones.

Para
corregirlas, CCOO propone una serie de medidas de actuación, entre las que
destacan:

1)    
Impulsar
el diálogo social y la negociación colectiva, incrementar las políticas
activas de empleo
, exigir planes de igualdad en todas las empresas
obligadas por ley y establecer la obligatoriedad de negociar planes de igualdad
en empresas de menos de 250 trabajadores, e introducir medidas de acción
positiva
, imprescindibles para combatir las brechas de género en el empleo,
avanzar en conciliación y corresponsabilidad y eliminar las
desigualdades en la protección social
.

2)    
Iniciar
un proceso de diálogo social tripartito para acometer las reformas legales necesarias,
en concreto una Ley de Igualdad Salarial.

3)    
Encomendar
al Pacto de Toledo un estudio cuantificando las desigualdades y
discriminaciones de género en el sistema de protección social, así como de las
posibles medidas, adicionales a las que venimos acordando en los últimos años,
correctoras a corto y medio plazo, con cargo ?en su caso? a financiación
complementaria.

4)    
Seguir
profundizando en las medidas ya implementadas en los sistemas de
protección social que permiten reducir el impacto de la brecha por razón de
sexo: complementos a mínimos, reconocimiento de periodos cotizados?

5)    
Incrementar
los recursos técnicos y humanos de la Inspección de Trabajo, y mejorar
los criterios de vigilancia y control del cumplimiento de la igualdad efectiva
entre mujeres y hombres en el ámbito laboral.

6)    
Revisión del actual modelo de protección al desempleo con el objetivo de corregir las
insuficiencias del actual modelo de protección, al tiempo que se reordenan los
distintos tipos de prestaciones, subsidios y rentas asistenciales existentes a
nivel estatal, autonómico y local, y fortaleciendo la coordinación entre los
servicios de empleo y los servicios sociales. En este marco se pueden y deben
abordar, asimismo, los aspectos específicos de la protección por desempleo de
los trabajadores y trabajadoras a tiempo parcial, bajo criterios de
igualdad y no discriminación.

Informe Brecha Salarial en el Sistema de Protección Social