GCC: Ajeno y lejano a las problemáticas de conciliación

No puede ser que la primera Cajar Rural española, la primera Sociedad Cooperativa de Crédito, trate de esta forma a su plantilla. ¡Así NO!. En plena segunda ola de contagios, y con la tremenda incertidumbre que genera esta situación  en  las  familias,  especialmente aquellas con  menores  en  edad  escolar  o dependientes en casa, la entidad vuelve a dar la espalda a la realidad de las problemáticas de conciliación y prevención de la plantilla.

Ha tardado la entidad en atender la nueva realidad, y como vemos, no ha sido porque estuviera estudiando ninguna nueva solución. Tristemente se limita a recordarnos las medidas de conciliación vigentes en la legislación laboral y en los acuerdos laborales firmados hace casi una década (en estado de mayor normalidad).   

Sus aportaciones se ciñen a: "flexibilizar reducción de jornada”, que además de la reducción salarial correspondiente, supeditan su concesión a una larga cadena de VºBº de autorización que, para colmo, la Entidad podrá revocar en cualquier momento por necesidades organizativas Mientras tanto el personal restante de la oficina tendrá que asumir toda la carga de trabajo porque nadie va a sustituirte. Y los gastos y las facturas seguirán llegando, aunque la nómina no llegue. ¿Es esta una solución a la realidad de las plantillas, o es una broma de mal gusto? No estamos para bromas.  

No se entiende que después del despliegue de medios que se realizó en plena pandemia para situar en teletrabajo a miles de compañeros y compañeras, y con las necesidades de conciliación que pueden presentarse de hoy para mañana, se decida que el teletrabajo se acabó en la red del GCC. Así, sin más.  

Igual hay que hacerle memoria a Cajamar de que hace unas semanas obtuvo el certificado de Gran Empresa para Trabajar (GPTW), título que acumula al de “Empresa socialmente responsable con la plantilla”, obtenido en 2019. Pues a ver si se ponen en ello de una vez.   

Increíble que, en el panorama actual, y a pesar de las peticiones efectuadas por CCOO, la entidad ha pospuesto la reunión de la Comisión de Igualdad para el 30 de septiembre. Debe ocurrir que para RRHH no somos tan importantes, ni nuestras necesidades tan urgentes como para dedicarnos unas horas de su precioso tiempo.  

Desde CCOO, como representación legal de los trabajadores y trabajadoras del Grupo Cooperativo Cajamar, solicitamos a la entidad que abra un foro de participación y negociación, para abordar las verdaderas necesidades de la plantilla en este complicado momento, con el objetivo de poner en marcha medidas que den una solución efectiva a las demandas que se presentan o pueden presentarse en los próximos días y semanas, minimizando los costes para la totalidad de las partes.  

En CCOO tenemos el convencimiento de que es posible. Eso es ser una empresa socialmente responsable, lo demás solo son palabras huecas con las que llenar titulares de prensa.  

Si a la plantilla le va bien, a la empresa le irá mejor.