El fallo reconoce esta contingencia, aunque los síntomas se hayan producido antes del infarto y siempre que no se acredite de manera suficiente que no existe ninguna relación entre la lesión padecida y el trabajo realizado.
El fallo reconoce esta contingencia, aunque los síntomas se hayan producido antes del infarto y siempre que no se acredite de manera suficiente que no existe ninguna relación entre la lesión padecida y el trabajo realizado.