Derecho a cobro del ‘bonus’

Cuando una empresa pacte el abono de ‘bonus’, debe cumplir con esa obligación, de tal manera que al incorporar al contrato de trabajo el cobro del ‘bonus’ esta retribución forma ya parte del contrato de trabajo.

Con fecha 14.11.2007, la Sala Cuarta de lo Social del Tribunal Supremo
ha dictado una sentencia en unificación de doctrina, en la que básicamente
viene a establecer que, cuando una empresa pacte el abono de “bonus”, debe cumplir con esa
obligación, de tal manera que al incorporar al contrato de trabajo el cobro del
“bonus” esta retribución forma ya parte del contrato de trabajo.


Con ello, el Tribunal Supremo ratifica una doctrina civilista, en
virtud de la cual, y en aplicación de la teoría de contratos, el señalamiento
de un derecho a una de las partes del
acuerdo conlleva el correlativo deber de aquél que signó el contrato, en este caso laboral.


Si a posteriori la empresa, en este caso, no fija los objetivos a
cumplir para el cobro del “bonus”, no puede esta decisión acarrear al acreedor
del derecho, en este caso al trabajador, el ver frustrado su derecho al cobro
de esa retribución variable, anunciada al momento de contratar, y
consecuentemente tenida en cuenta como elemento valorativo para firmar el
contrato de trabajo.


Para ello, el Tribunal Supremo establece que el contrato de trabajo no
puede quedar a interpretación de una de las partes, en este caso el empresario,
y además al ser el único que puede fijar los objetivos, debe hacerlo si a ello
se comprometió. De no hacerlo, esa inactividad empresarial no puede depararle
un perjuicio al trabajador que pacta en su contrato de trabajo, además de un
salario cierto, un “bonus” vinculado a los objetivos de la empresa, que por su
naturaleza será variable, pero que existirá si se fijan aquéllos.


Por tanto, quien tenga incorporado a su contrato de trabajo de manera
individual o colectiva ese pago eventual, debe mantenerlo, debiendo asimismo
respetarlo más allá del importe del mismo.


Cuestión distinta es que se tenga
derecho al percibo de un “bonus” no inferior en su cuantía al del año anterior,
porque el importe se verá delimitado por el grado de consecución de los
objetivos fijados por la empresa, que a su vez podrán variar de un año a otro.
Objetivos que no nos olvidemos, son fijados unilateralmente por el
empresario, de conformidad, con el
artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores que establece la capacidad de
dirección y gestión productiva que tiene la propiedad de la empresa, salvo que
los objetivos económicos, se fijen por acuerdo con los representantes legales
de los trabajadores o individualmente con cada trabajador que tenga ese
derecho.

Información Jurídica

No obstante, si la empresa que tiene reconocido el pago de “bonus” o
retribuciones variables se ve subrogada por compra de otra, en virtud
del artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, que tiene establecido
otro dispositivo normativo propio de cobro de “bonus”, se incorporará al de la
empresa principal o absorvente, ya que el sistema de la empresa subrogada
pierde toda su vigencia, en la medida que ha perdido la autonomía productiva y
sus correlativas obligaciones vinculadas a sea producción desaparecida, ahora
ya integrada en la principal.


Será pues, el sistema retributivo vigente en la empresa compradora el
que delimitará el cobro de retribuciones variables, vinculadas lógicamente a la estructura de
negocio, objetivos y fines de la empresa resultante.

Asesoría Jurídica de Comfia-CCOO

Texto de la sentencia

Ponente: Moliner Tamborero, Gonzalo.

Nº de Recurso: 616/2007

Jurisdicción: SOCIAL

LA LEY 217091/2007

Cabecera

SALARIOS. INCENTIVO VARIABLE O BONUS:
el pacto de incentivos sujeto a la exclusiva voluntad de una de las partes no
es válido y, en todo caso deber ser interpretado en el sentido más adecuado
para que produzca efectos.

Resumen de antecedentes y Sentido del
fallo

El Tribunal Supremo estima recurso de
casación para la unificación de doctrina interpuesto contra sentencia del TSJ
Madrid, y, desestimando recurso de suplicación formulado por la empresa contra
sentencia del Juzgado de lo Social núm. 23 de Madrid, declara el derecho del
trabajador a la percepción de un plus por cumplimiento de objetivos.

La trabajadora y la empresa suscribieron
un precontrato de trabajo en el que se fijaba un bonus hasta 24.000 euros en
función del cumplimiento de objetivos. El contrato de trabajo se suscribió
posteriormente, incluyéndose una cláusula en la que se decía que podría acceder
a un incentivo variable en función del grado de consecución de objetivos
anuales que las partes fijarían tanto en términos como en cuantías, siendo para
ese año un máximo de 24.000 euros. La trabajadora, que había sido despedida en
enero de 2006, reclama el importe del bonus de los años 2004 y 2005. El juez de
lo social estima la demanda siendo revocada por la sala de lo social del TSJ,
cuya sentencia fue casada por la Sala 4ª del TS, reiterando doctrina recogida
en sentencia de 19 de noviembre de 2001.

Texto

En la Villa de Madrid, a catorce de
Noviembre de dos mil siete

SENTENCIA

Vistos los presentes autos pendientes
ante esta Sala, en virtud del recurso de casación para la unificación de
doctrina interpuesto por el Letrado D. Alberto Sancho León en nombre y
representación de Dª Flora contra la sentencia dictada el 11 de octubre de 2006
por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en
recurso de suplicación núm. 4195/06, interpuesto contra la sentencia de fecha
19 de mayo de 2006, dictada por el Juzgado de lo Social nº 23 de Madrid, en
autos núm. 184/06, seguidos a instancias de Dª Flora contra TELETECH CUSTOMER
SERVICES SPAIN, S.L. sobre reclamación de cantidad.

Es Magistrado Ponente el Excmo. Sr. D.
GONZALO MOLINER TAMBORERO

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Con fecha 19 de mayo de 2006 el Juzgado
de lo Social nº 23 de Madrid dictó sentencia, en la que se declararon probados
los siguientes hechos: «1º) Que la actora ha venido prestando sus
servicios como Directora de Cuentas, por cuenta de la empresa demandada,
dedicada a la actividad de servicios de telemarketing, desde el 10 de enero de
2003 hasta el 17 de enero de 2006, fecha en que fue despedida, siendo incluida
«en el grupo profesional A, nivel 1, de acuerdo con el sistema profesional
vigente en la empresa, en el centro de trabajo ubicado en Madrid». 2º) Que
previamente las partes suscribieron, el 18 de diciembre de 2002 un documento en
que se fijan las condiciones de contratación de la actora, entre otras, un
salario fijo bruto anual, de 60.000 €, y un bonus de «hasta 24.000 €
(veinticuatro mil euros) en función de cumplimiento de objetivos», así
como que la contratación sería efectiva «a partir del próximo 9 de enero
de 2003». 3º) Que en el contrato suscrito al efecto, el 13 de enero de
2003, además de establecer la retribución total anual por los conceptos de
salario base, pagas extraordinarias y mejora voluntaria, las partes pactaron la
cláusula adicional siguiente: «como complemento a la retribución pactada,
el trabajador, podrá acceder a un incentivo variable en función del grado de
consecución de los objetivos que anualmente puedan llegar a fijar las partes
tanto en términos como cuantías. A estos efectos y para el corriente año 2003,
se fija que dicho complemento variable podrá alcanzar la cantidad de 24.000
euros brutos».

En dicha sentencia aparece la siguiente
parte dispositiva: «Que estimando la demanda promovida por Dª Flora ,
frente a la empresa TELETECH CUSTOMER SERVICES SPAIN S.L., en reclamación de
cantidad, debía condenar como así condeno a la empresa demandada a que abone a
la demandante, la cantidad de CUARENTA Y OCHO MIL EUROS (48.000 €), por los
conceptos reclamados en su demanda.»

SEGUNDO.- La citada sentencia fue recurrida en
suplicación por TELETECH CUSTOMER SERVICES SPAIN S.L. ante la Sala de lo Social
del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la cual dictó sentencia en fecha
11 de octubre de 2006 , en la que consta el siguiente fallo: «Que
estimando el recurso de suplicación interpuesto por Dª Flora contra la
sentencia del Juzgado de lo Social nº 23 con fecha once de mayo de dos mil seis
en autos 184/06 sobre reclamación de cantidad, revocamos dicha sentencia y en
su lugar desestimamos la demanda del actor y absolvemos a la demandada de las
pretensiones de dicha demanda. Se devolverá a la recurrente el importe del
depósito y consignación efectuados para recurrir, una vez sea firme esta
sentencia. Sin costas.» Mediante Auto de aclaración de fecha 2 de enero de
2007 se hizo subsanar el error material existente en el fallo de dicha
sentencia, haciendo constar que la parte recurrente en suplicación es TELETECH
CUSTOMER SERVICES SPAIN S.L.

TERCERO.- Por la representación de Dª Flora se
formalizó el presente recurso de casación para la unificación de doctrina que
tuvo entrada en el Registro General de este Tribunal el 27 de febrero de 2007,
en el que se alega interpretación errónea y falta de aplicación de artículos
3.1 apartados a) y c) del Estatuto de los Trabajadores , y de los artículos
1115, 1256, 1284 y 1288 del Código Civil . Se aporta como sentencia
contradictoria con la recurrida la dictada el 18 de febrero de 2005 por la Sala
de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (rec.- 4111/2004).

CUARTO.- Por providencia de esta Sala de fecha 3
de julio de 2007 se admitió a trámite el presente recurso, y no habiéndose
personado la parte recurrida no obstante haber sido emplazada pasa lo actuado
al Ministerio Fiscal a fin de que informe en el plazo de diez días sobre la
procedencia o improcedencia del presente recurso.

QUINTO.- Evacuado el traslado de impugnación por
el Ministerio Fiscal se emitió informe en el sentido de considerar el recurso
procedente, e instruido el Excmo. Sr. Magistrado Ponente se declararon
conclusos los autos, señalándose para votación y fallo el día 8 de noviembre de
2007.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

PRIMERO.- 1.- En el presente procedimiento se
trataba de resolver si la demandante tenía o no derecho a percibir como
incentivo variable o «bonus» de 24.000 euros por cada uno de los años
2004 y 2005 reclamados por la trabajadora demandante, teniendo en cuenta que en
18 de diciembre de 2002 la demandante y la empresa había suscrito un precontrato
de trabajo en el que se fijaban entre otras condiciones de contratación un
salario fijo de 60.000 euros anuales, y un «bonus: hasta 24.000 euros
(veinticuatro mil euros) en función de cumplimiento de objetivos», así
como que la contratación se haría efectiva a partir del próximo 9 de enero de
2003; habiendo suscrito finalmente un contrato de trabajo en 13 de enero de
2003 en el que, además de establecer la retribución anual por otros conceptos,
se incluyó una cláusula según la cual «como complemento a la retribución
pactada el trabajador podrá acceder a un incentivo variable en función del
grado de consecución de los objetivos que anualmente puedan llegar a fijar las
partes tanto en términos como cuantías. A estos efectos y para el corriente año
se fija que dicho complemento variable podrá alcanzar la cantidad de 24.000
euros»

2.- La demanda de la actora fue
aceptada por la sentencia de instancia que le reconoció el derecho a percibir
aquella cantidad al amparo de aquel pacto, en su condición de Directora de
Cuentas de la empresa, después de haber sido despedida en enero de 2006, pero
la sentencia de 11 de octubre de 2006 dictada por la Sala de lo Social del
Tribunal Superior de Justicia de Madrid atendió el recurso de la empresa y
desestimó la pretensión actora por considerar que de aquel contrato no se
desprendía la obligación para la empresa de abonarle las cantidades reclamadas,
por entender que la reclamación se efectuaba sobre una condición potestativa y
por ello nula.

Como sentencia de contraste para apoyar
la existencia de contradicción, la demandante ahora recurrente ha aportado una
sentencia de 18 de febrero de 2005, también dictada por la Sala de lo Social
del Tribunal Superior de Justicia de Madrid , en la cual, contemplando un
contrato con la misma cláusula aportado en aquellos autos por otro compañero de
la aquí demandante, con la categoría de Director al servicio de la misma
empresa, entendió que aquel incentivo le era debido al trabajador.

3.- Como puede apreciarse, en las dos
sentencias se resolvió sobre lo mismo interpretando de distinta manera dos
contratos iguales que afectaban además a dos trabajadores de la misma empresa
que tenían pactado el mismo sistema retributivo. Es cierto que en el presente
procedimiento se reclamaba el pago de salarios mientras que en el que resolvió
la sentencia de contraste se discutía cuál era el salario regulador a los
efectos de calcular la indemnización y los salarios de tramitación para el caso
de despido improcedente, pero no es menos cierto que en ambos procesos se
discutía la misma cuestión y que ésta se resolvió de muy distinta manera; por
lo que debe entenderse que concurren las exigencias que se recogen en el art.
217 de la LPL a los efectos de hacer viable el recurso y la necesidad de
unificación.

SEGUNDO.- 1.- En el recurso se denuncia como
infringido por la sentencia que se recurre tanto el art. 3.1 apartados a) y c)
del Estatuto de los Trabajadores , como los artículos 1115, 1256, 1284 y 1288
del Código Civil , bajo el argumento de que la condición de la que dependía el
abono del complemento reclamado era una condición nula por cuanto dependía de
la exclusiva voluntad del empleador de conformidad con lo que al efecto se
contiene en la previsión del art. 1115 del Código Civil respecto de tales condiciones,
pues era a éste al que le incumbía fijar unos objetivos que nunca llegó a
establecer, razón única por la que la actora, dice, no los llegó a cobrar.

2.- El recurso merece prosperar de
conformidad con los argumentos aportados por la recurrente y por la
representación del Ministerio Fiscal, contra los que no concurren argumentos de
la contraparte a tener en cuenta, en tanto en cuanto no se ha personado en el
presente recurso.

En los dos supuestos contemplados, es
cierto que se había pactado un complemento variable «en función del grado
de consecución de los objetivos que anualmente puedan llegar a fijar las partes
tanto en términos como cuantías», y que podían llegar a 24.000 euros
anuales, por lo que formalmente podría sostenerse que estamos ante una
condición cuyo cumplimiento no se dejó a la voluntad de una de las partes sino
a un posible acuerdo posterior sobre «términos y cuantías», lo que
sería claramente aceptable: pero, siendo ello formalmente así, no es menos
cierto que frente a dicha apariencia o formalidad se halla la realidad de que
la trabajadora suscribió un contrato preliminar o pre-contrato de trabajo en el
que se le prometía la percepción de un «bonus de hasta 24.000 euros
anuales» que no estaba condicionado más que al cumplimiento de unos
objetivos que nunca se fijaron, a la vez que en el contrato firmado con
posterioridad se condicionaba la percepción de ese complemento a la fijación de
unos objetivos que, por encima de la letra del contrato, es obvio que sólo
estaba en condiciones de fijarlos la empresa de cuyo poder de dirección depende
tanto la fijación de los objetivos empresariales en general como los objetivos
que ha de exigir a sus trabajadores, puesto que éstos aun incluso ostentando la
condición de Directora de Cuentas que tenía la actora, no tienen en su mano en
modo alguno la posibilidad de fijar o marcar los objetivos a cumplir. En tales
condiciones el hecho de que el contrato establezca que los trabajadores podrán
acceder a un incentivo condicionándolo a un pacto previo con la empresa,
cuando, además, la contratación se había hecho bajo la promesa de un
«bonus» de hasta 24.000 euros no condicionado a ningún pacto entre
partes y utilizando una terminología – el «bonus» – que en el argot
empresarial es conocido por su fijación unilateral por el empresario, y cuando
los objetivos de los que dependía la percepción del complemento no se conoce si
eran los que había de alcanzar cada trabajador o los objetivos fijados para la
empresa en su conjunto, permite interpretar la realidad de un contrato con un
pacto de incentivos sujeto a la exclusiva voluntad de uno de los contratantes
contrariando lo prohibido por el art. 1256 del Código Civil , y por lo tanto,
de un pacto de incentivos realmente no condicionado, y por lo tanto exigible en
la cuantía prometida. En cualquier caso, como señala el recurrente, se trata de
un pacto que, ante su falta de claridad y su falta de desarrollo posterior por
no haberlo ni siquiera intentado la empresa, no pueden sino interpretarse en el
sentido más adecuado para que los mismos puedan causar efecto – art. 1284 CC –
y en contra de quien incluyó esas cláusulas en el contrato, que obviamente fue
la empresa – art. 1288 CC -.

3.- En este mismo sentido cabe recordar
que esta Sala en sentencia de 19/11/2001 (rec.- 3083/2000), contemplando un
supuesto semejante en el que se había acordado una retribución por objetivos a
fijar por la empresa y en el que tampoco se había concretado cuáles ni de qué
naturaleza eran los objetivos a tener en cuenta llegó a la misma conclusión al
señalar que al no haberse fijado los «objetivos de cuyo cumplimento se
hiciera depender el devengo», a la vista de que ante la «ambigüedad
de los términos de la cláusula contractual, se ignora si la referencia a
objetivos se hace a los del actor o a los de la empresa en su conjunto», y
de que «así las cosas el complemento tiene más características del
denominado en el argot empresarial «bonus», entendiendo por tal aquel
complemento cuya concreción final queda en manos del empresario».

TERCERO.- Interpretado de tal guisa el contrato
discutido, se impone mantener como sentencia adecuada a derecho en cuanto
acorde con la misma, la aportada como de contraste, con la consecuencia que
ello conlleva de estimar el presente recurso para casar u anular la sentencia
recurrida, y resolver el debate en suplicación desestimando el recurso de tal
naturaleza que interpuso en su día la empresa demandada, todo ello conforme a
las previsiones que se contienen en el art. 226 de la LPL y sin condena en
costas.

Por lo expuesto, en nombre de S. M. El
Rey y por la autoridad conferida por el pueblo español.

FALLAMOS

Estimamos el recurso de casación para
la unificación de doctrina interpuesto por la representación de Dª Flora contra
la sentencia dictada el 11 de octubre de 2006 por la Sala de lo Social del
Tribunal Superior de Justicia de Madrid , en recurso de suplicación núm.
4195/06, la que casamos y anulamos; y, resolviendo el debate planteado en
suplicación debemos desestimar como desestimamos el recurso de tal naturaleza
interpuesto en su día contra la sentencia de instancia por la empresa demandada
para confirmar como confirmamos en todas sus partes la sentencia dictada en la
instancia por el Juzgado de lo Social nº 23 de Madrid. Sin costas.

Devuélvanse las actuaciones al Organo
Jurisdiccional correspondiente ,con la certificación y comunicación de esta
resolución.

Así por esta nuestra sentencia, que se
insertará en la COLECCIÓN LEGISLATIVA, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.

PUBLICACIÓN.-

En el mismo día de la fecha fue leída y
publicada la anterior sentencia por el Excmo. Sr. Magistrado D. Gonzalo Moliner
Tamborero hallándose celebrando Audiencia Pública la Sala de lo Social del
Tribunal Supremo, de lo que como Secretario de la misma, certifico.