SRV, un sistema que no termina de arrancar

La retribución variable que hoy se abona, correspondiente al ejercicio 2007, no termina de identificarse por el conjunto de la plantilla como un incentivo al trabajo, sino más bien como la herencia “graciable” en tiempos de rebajas.

Un sistema implantado que arrastra dos
incumplimientos importantes: 

  • Su Universalidad, al seguir sin aplicarse al
    importante colectivo de los trabajadores en Servicios Centrales.
  • Su Transparencia, porque no es posible tener referencias del cálculo al no estar disponible el acceso individual a cada emplead@.

A pesar de ello, la representación
sindical hemos tenido posibilidad de realizar propuestas de modificación, que en
el caso de las realizadas por CC.OO. han tenido su fruto en dos
cuestiones: 

  • Que las gratificaciones cobradas por los compañeros
    y compañeras de SS.CC. en estos dos últimos años, sean consideradas para la
    promoción a niveles (hasta el Nivel VI de Convenio) establecido en el acuerdo
    del SRV
  • Que el interruptor de morosidad sea desactivado y
    reajustado en los casos donde una aplicación estricta de las directrices
    comerciales en la captación de negocio, hubiera disparado este índice.

Para este año se terminaron de ajustar
las cantidades variables para determinados colectivos fuera de sistema
(divisiones paralelas y analistas). Sin embargo, no dejan de aparecer nuevos
colectivos a los que se les quiere compensar su trabajo extraordinario
(refinanciadores y su entorno, por ej.) a través de cantidades variables que no
tienen cabida en el SRV 

De esta forma, con la cantidad de
dificultades que arrastra este Sistema, cualquiera diría (sin conocer sus pocos
años de vida) que está más en proceso de derrumbe que de consolidación, o lo que
es lo mismo, la transformación de una herramienta para la motivación general en
una vuelta al pasado donde siempre cobraban los mismos.