Los Estados Miembros de la OIT se reúnen en la Conferencia Internacional del Trabajo, que tiene lugar cada año en Ginebra, Suiza, durante el mes de junio.
LA
CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO
Los Estados Miembros de la OIT se reúnen en la Conferencia
Internacional del Trabajo, que tiene lugar cada año en
Ginebra, Suiza, durante el mes de junio.
Cada Estado Miembro está representado por una delegación
integrada por dos delegados o delegadas gubernamentales, un delegado
o delegada empleadora y un delegado o delegada trabajadora, más
sus consejeros y consejeras técnicas respectivas; los
representantes de empleadores y trabajadores se designan de acuerdo
con las organizaciones nacionales más representativas. Este
año el delegado de los trabajadores era Javier Doz. (Nos
turnamos cada año con UGT). Su intervención ante el
plenario fue enviada en la nota de la Secretaría de fecha 8 de
junio de 2004.
Además había tres consejeros técnicos de CC.OO.
(Juan Carlos Jiménez de la Secretaría de Acción
Sindical Internacional, Gema Torres de la Secretaría de
Formación para el Empleo y Juan Antonio Jiménez de la
Secretaria de Migraciones), tres de UGT, una de ELA y otro de CIG.
Las funciones de la Conferencia, que se define a si misma como el
parlamento mundial del trabajo, son varias:
En primer lugar está la de elaborar y adoptar normas
internacionales del trabajo que revisten la forma de convenios y
recomendaciones. Los convenios son tratados internacionales que, una
vez adoptados, se someten a la ratificación de los Estados
Miembros. La ratificación crea una obligación jurídica
de aplicar las disposiciones del convenio de que se trate. Por su
parte, las recomendaciones pretenden orientar la acción en el
plano nacional, pero no están abiertas a la ratificación
ni son jurídicamente vinculantes.
La Conferencia también supervisa la aplicación de los
convenios y recomendaciones en el plano nacional. Examina las
memorias que todos los Estados Miembros han de presentar para
facilitar información detallada acerca del cumplimiento de las
obligaciones contraídas en virtud de los convenios que han
ratificado, y acerca de su legislación y práctica
respecto de los convenios (ratificados o no) y recomendaciones sobre
los cuales el Consejo de Administración haya solicitado la
presentación de memorias.
Desde la adopción, en 1998, de la Declaración de la OIT
relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo,
otro cometido importante de la Conferencia es el examen del Informe
Global preparado por la Oficina en virtud de los procedimientos de
seguimiento establecidos por la Declaración. A lo largo de un
ciclo de cuatro años, la Conferencia examina por turnos los
informes globales que abarcan los cuatro derechos fundamentales, a
saber: a) libertad sindical y de asociación y reconocimiento
efectivo del derecho a la negociación colectiva que era el que
correspondía este año al iniciarse el segundo ciclo; b)
la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u
obligatorio; c) la abolición efectiva del trabajo infantil, y
d) la eliminación de la discriminación en el empleo y
la ocupación.
La Conferencia es además un foro en el que se debaten otras
cuestiones sociales y laborales alrededor del tema central
contemplado en la Memoria que presenta cada año el Director
General de la OIT. Durante los últimos años, estas
memorias han tratado de los temas siguientes: El seguro social y la
protección social (1993), Preservar los valores, promover el
cambio: La justicia social en una economía que se mundializa
(1994), Promover el empleo (1995), La actividad normativa de la OIT
en la era de la mundialización (1997), Trabajo Decente (1999)
y Reducir el déficit de trabajo decente – un desafío
global (2001).
La Conferencia también adopta resoluciones que proporcionan
orientaciones para la política general y las actividades
futuras de la OIT.
Cada dos años, y este era uno de ellos, la Conferencia aprueba
el programa de trabajo y el presupuesto bienales de la Organización,
financiados por los Estados Miembros.
ORDEN DEL DÍA DE LA 92ª REUNIÓN DE LA
CONFERENCIA INTERNACIONAL DEL TRABAJO
En esta conferencia además de la "Memoria del Director
General sobre Aplicación del programa de la OIT en 2002-2003"
(http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-i-a.pdf
) con un anexo
sobre la situación de los trabajadores en los territorios
árabes ocupados
(http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-i-a-ax.pdf
), el "Informe Global presentado en virtud del seguimiento de la
Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos
fundamentales en el trabajo" y el "Programa y Presupuesto"
a los que aludíamos antes, se trató un informe
titulado "Por una globalización justa: El papel de la
OIT".
Hubo cuatro comisiones trabajando simultáneamente:
Comisión de normas sobre la aplicación de convenios
y recomendaciones. (Comisión de carácter permanente
en las Conferencias). Asistió Juan Carlos Jiménez.
Comisión sobre "Desarrollo de los recursos humanos y
formación" – revisión de la Recomendación
sobre desarrollo de los recursos humanos, 1975 (núm.150) (para
la elaboración de normas, segunda discusión).
Participó Gema Torres y suyo es el resumen de la comisión
que figura en este informe.
Comisión sobre "el trabajo en el sector pesquero"
– discusión con vistas a la adopción de una norma
general (un convenio complementado por una recomendación)
(elaboración de normas, primera discusión).
Comisión sobre "Trabajadores migrantes"
(discusión general basada en un enfoque integrado).
Participó Juan Antonio Jiménez que ha redactado el
apartado correspondiente de este informe.
Se inscribieron 318 representantes gubernamentales (con 991
consejeros y consejeras técnicas), 137 representantes
empresariales (con 416 consejeros y consejeras) y 137 representantes
de los trabajadores (con 528 consejeros y consejeras).
Por lo que respecta a la participación de las mujeres, las
delegadas titulares no representaron más del 15,5 por ciento
este año, frente al 12,18 por ciento del año pasado. El
número total de mujeres acreditadas ante la Conferencia
representa el 23,24 por ciento del total, frente al 20,44 por ciento
del año pasado.
En la Comisión de Resoluciones sólo se aprobó
una relativa a "la promoción de la igualdad entre
hombres y mujeres, a la igualdad de remuneración y a la
protección de la maternidad" que se puede encontrar
en
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-18.pdf
INFORME GLOBAL PRESENTADO EN VIRTUD DEL SEGUIMIENTO DE LA
DECLARACIÓN DE LA OIT RELATIVA A LOS PRINCIPIOS Y DERECHOS
FUNDAMENTALES EN EL TRABAJO.
(http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-i-b.pdf
).
Este informe es el primero del segundo ciclo de informes globales
presentados con arreglo al seguimiento de la citada Declaración
de la OIT, cuatro años después de haberse presentado el
primer informe global sobre la libertad sindical y de asociación
y el reconocimiento efectivo del derecho de negociación
colectiva. Según el informe el respeto por los derechos
laborales fundamentales ha mejorado un poco y la situación es
algo más alentadora que hace cuatro años, aun cuando
persisten graves acciones de intimidación contra trabajadores
cuando buscan organizarse, incluyendo muertes, detenciones y
violencia y en numerosos países no se respetan los derechos
fundamentales del trabajo.
El informe advierte que hay algunos signos alentadores de avance en
el respeto de los derechos laborales al plantear que ha habido "una
tendencia en general positiva, vinculada a la propagación de
la democracia, los elevados índices de ratificación de
las normas internacionales del trabajo fundamentales y la mayor
transparencia en los mercados mundiales", y que eventualmente
podría alcanzarse un nivel de ratificación universal de
los convenios más relevantes.
Por otra parte el informe dice que hay un mayor reconocimiento del
hecho que la libertad sindical y de asociación y del derecho a
la negociación colectiva "incide de manera importante en
la solidez del desarrollo económico… al propiciar el reparto
de los beneficios del crecimiento y fomentar la productividad, las
medidas de ajuste y la paz laboral".
Durante los últimos cuatro años además del
aumento en las ratificaciones de las normas laborales internacionales
fundamentales, la OIT ha notado que estas adhesiones han sido
complementadas con una mayor concienciación sobre la necesidad
de avanzar en reformas legales, un mayor diálogo social y
cooperación entre gobiernos, empleadores y trabajadores.
El informe incluye ejemplos de la asistencia técnica realizada
en el marco de la Declaración de la OIT, con un importante
respaldo financiero de donantes. Se cubren aspectos que van desde
asesorías sobre las reformas legales hasta proyectos
multifacéticos a largo plazo que operan en algunos países
o en grupos regionales de todos los continentes.
En el marco de la Declaración, la OIT trabaja con los
mandantes para:
Superar los obstáculos que impidan la ratificación y
la aplicación de las convenciones más importantes;
Apoyar las posibilidades de organización y negociación
de grupos de trabajadores más vulnerables;
Entender mejor cómo estos principios pueden ayudar a la
construcción de un mercado de trabajo que promueva los
derechos, el desarrollo económico y la reducción de la
pobreza; y
Profundizar los conocimientos, los servicios de asesoría, la
cooperación técnica, la promoción y la
concienciación en torno a este tema.
El Convenio sobre la libertad sindical y la protección del
derecho de sindicación, 1948 (núm. 87) ha sido
ratificado por 142 Estados miembros, por encima de los 135 que se
habían adherido hace 4 años. Y el Convenio sobre el
derecho de sindicación y de negociación colectiva, 1949
(núm. 98) ha recibido 154 ratificaciones, por encima de las
149 del año 2000.
A nivel regional las tasas de ratificación son variables. En
Europa es de 96 por ciento para el Convenio núm. 87 y de 100
por ciento para el Convenio núm. 98. En África son de
87 por ciento y 96 por ciento, en América de 91 por ciento y
86 por ciento, en Asia Pacífico de 46 por ciento y 64 por
ciento, y en los países árabes de 27 por ciento y 45
por ciento.
En términos estrictamente numéricos, precisa el
informe, este nivel de ratificaciones aún deja fuera de la
protección de estos instrumentos internacionales a cerca de la
mitad de los trabajadores del mundo. Por diferentes motivos, países
grandes como Brasil, China, India, México y Estados Unidos aún
no han ratificado los convenios fundamentales sobre libertad sindical
y de asociación.
Pero el informe también advierte que las ratificaciones no
ofrecen un panorama completo de lo que ocurre en el mundo. "En
muchas partes del mundo y en muchos sectores de la economía se
presenta un hecho alarmante: no se respetan ni la libertad de
asociación ni el derecho a la negociación colectiva",
dice el informe. "Incluso en los casos en que la legislación
reconoce estos derechos, las personas que desean ejercerlos pueden
enfrentarse con serias dificultades".
A pesar de los progresos obtenidos con la cooperación técnica
y las ratificaciones, el sistema de control de cumplimiento de las
normas sigue detectando violaciones en todas las regiones del mundo.
En algunos casos son problemas persistentes y preocupantes. Uno de
los casos al que se le ha dado mayor atención es el de
Colombia, donde un programa especial de cooperación técnica
busca proteger a los dirigentes sindicales de la violencia y los
asesinatos. En el caso de Venezuela, tanto organizaciones de
empleadores como de trabajadores han presentado protestas contra las
políticas del Gobierno. Y en este momento está operando
una Comisión de encuesta sobre la libertad sindical en
Belarús, que deberá hacer sus recomendaciones hacia
fines de este año.
El informe recuerda que en el marco de la Declaración de la
OIT todos los países miembros, "aun cuando no hayan
ratificado los convenios aludidos, tienen un compromiso que se deriva
de su mera pertenencia a la Organización de respetar, promover
y hacer realidad, de buena fe y de conformidad con la Constitución
de la OIT, los principios relativos a los derechos fundamentales que
son objeto de estos convenios", y que incluyen la libertad
sindical y de asociación y el derecho a la negociación
colectiva . La OIT está dispuesta a ofrecer asistencia a todos
los países, incluso a los más grandes, para apoyarlos
en el proceso de ratificación y aplicación de estos
convenios. El acta de la sesión de presentación puede
encontrarse en
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-14.pdf
POR
UNA GLOBALIZACIÓN JUSTA: EL PAPEL DE LA OIT
La OIT está auspiciando un debate mundial sobre los resultados
del informe de la Comisión Mundial sobre la dimensión
social de la globalización, dado a conocer en febrero. Somavia
dijo que este documento hizo un aporte en el tratamiento de este tema
al contribuir a cerrar "la brecha del diálogo", y al
proponer "iniciativas para la coherencia de políticas a
nivel nacional e internacional".
Después de una sesión especial durante la cual Jefes de
Estado y de Gobierno así como representantes de los
trabajadores y empleadores destacaron la importancia del informe de
la Comisión Mundial sobre la Dimensión Social de la
Globalización, "Por
una globalización justa: Crear oportunidades para todos",
(http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-wc.pdf
), Somavia expuso para la consideración y comentarios de los
delegados tripartitos lo que calificó como cuatro desafíos
clave que enfrenta la OIT para contribuir a una globalización
justa y al cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio: hacer
del trabajo decente una meta a nivel mundial, convertir a la OIT en
actor importante en la definición de la globalización,
movilizar al tripartismo para la acción, y lograr que la
Organización sea "un verdadero equipo mundial".
El informe a la Conferencia hace propuestas para hacer del trabajo
decente una meta mundial, mediante la generación de políticas
nacionales que permitan abordar la globalización e incorporar
el empleo digno a los procesos de producción. También
contiene ideas sobre el diálogo y la coherencia a nivel
internacional en materia de crecimiento, inversión y empleo,
globalización y migraciones, el reforzamiento de las normas
laborales internacionales y el papel de la OIT en la gestación
de acciones para el cambio.
Ver:
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/adhoc.pdf
Los análisis y propuestas de este informe tienen una gran
importancia para el movimiento sindical internacional y para
construir una alternativa solidaria a la globalización en lo
político, económico, social y laboral. Su difusión
es una prioridad para el sindicalismo.
VISITA DE ZAPATERO
El Presidente del Gobierno de España, José Luis
Rodríguez Zapatero, destacó la importancia de darle una
dimensión social a la globalización y de considerar el
trabajo digno como un objetivo mundial, al hablar por primera vez
ante una organización del sistema de las Naciones Unidas desde
que asumió su cargo en un discurso ante los delegados de los
177 Estados miembros que asistieron a la 92a Conferencia anual de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT). El discurso
puede encontrarse en
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-13p.pdf
.
Zapatero dijo que "nuestro potencial para el futuro es inmenso.
Sin embargo, la comparación entre realidades que hoy conocemos
ofrece resultados vergonzosos: países inmensamente ricos y
otros casi mendigos".
"Mi reflexión sobre la mundialización de la
economía y sus consecuencias sociales parte de la necesidad de
que el trabajo decente se convierta en un objetivo global, y no
únicamente en un objetivo de la OIT", agregó.
Al expresar sus preocupaciones políticas "en torno a los
efectos sociales de la globalización y, más en general,
sobre la gobernanza internacional", Zapatero dijo ante los
delegados a la Conferencia que la OIT constituye una plataforma para
el debate internacional sobre las "ideas muy útiles para
una reflexión estratégica" contenidas en el
informe de la Comisión Mundial sobre la Dimensión
Social de la Globalización.
Zapatero subrayó cómo el informe de la Comisión
Mundial, presentado en febrero, destaca la necesidad de fortalecer
los sistemas de buen gobierno, y dijo que es "una importante
tarea que estará presente en las discusiones internacionales
durante los próximos años".
Por otra parte mencionó la preocupación por la falta de
equidad en las "reglas globales clave de comercio y finanzas"
lo que repercute en forma desigual entre los países. "En
muchas ocasiones, la atención se ha venido centrando en tratar
de lograr que los mercados funcionaran de manera eficaz, pero no se
ha prestado gran atención a lo que la globalización
significaba para los individuos, las familias y las comunidades
locales, o a las posibilidades y riesgos que planteaba para hacer
avanzar la igualdad de género".
El Presidente del Gobierno español también se refirió
a la Declaración de los Principios y Derechos Fundamentales en
el Trabajo de la OIT, aprobada en 1998, y comentó que
"libertad de asociación, abolición del trabajo
forzoso y del trabajo infantil, no discriminación, serían
referencias claves para entender que un Estado puede participar en la
economía internacional desde unas condiciones económicas
y sociales no basadas en el incumplimiento de principios de
reconocimiento universal".
"Si Europa entiende que no sólo es compatible, sino
necesario, aplicar reglas sociales a la mundialización, la OIT
es una obligada institución de referencia", agregó.
"El futuro de la OIT y su papel en un nuevo orden internacional
que potencie la dimensión social de la globalización,
constituye un aspecto clave de mi visión política de
los asuntos internacionales", dijo Zapatero a los delegados de
gobiernos, empleadores y trabajadores que asisten a la Conferencia.
Por otra parte pidió a los asistentes a la sesión
especial apoyo y solidaridad para las víctimas de los
atentados terroristas del 11 de marzo en Madrid, y dijo que
"recientemente el Gobierno español decidió
expresar su reconocimiento a las víctimas en su condición
de trabajadores" que "vieron truncada su vida de trabajo".
"Un reconocimiento y solidaridad que quiero hacer extensivos a
cuantos sufren los efectos de la violencia, de la miseria y de la
guerra, especialmente a los ciudadanos de Irak", agregó
Zapatero.
El Presidente del Gobierno español concluyó recordando
que en el edificio sede original de la OIT, que es ocupado ahora por
la Organización Mundial de Comercio, hay un lema que dice:
"Quien quiere la paz, prepara la justicia".
INDUSTRIA PESQUERA
Los delegados discutieron cómo generar instrumentos que
permitan mejorar la seguridad y las condiciones laborales de unos 35
millones de trabajadores del sector pesquero.
La Comisión de la OIT sobre trabajo en el sector pesquero
concluyó las discusiones preliminares para el establecimiento
de nuevos instrumentos legales internacionales que permitan revisar
las normas aprobadas en el marco de la Organización,
contenidas en 5 Convenios y 2 Recomendaciones aprobadas entre 1920 y
1966.
Si las nuevas normas internacionales fueran adoptadas como resultado
de las discusiones que se realizarán durante el próximo
año, estas deberían reflejar los cambios experimentados
por el sector durante las últimas décadas. Las nuevas
normas internacionales consideradas en el marco de la OIT podrían
permitir que la cobertura se extienda a más de 90 por ciento
de los trabajadores del sector. En la actualidad, los Convenios
existentes cubren apenas alrededor de 10 por ciento.
Se espera que esa nueva cobertura sea amplia y abarque a todos los
que trabajan en el sector pesquero, incluyendo aquellos que lo hacen
por cuenta propia y aquellos que reciben una comisión por
capturas; que sean flexibles para facilitar su ratificación y
aplicación; y que incluyan nuevas medidas de salud y seguridad
para reducir la elevada tasa de accidentes y muertes, un hecho que ha
sido señalado en el pasado por informes de la OIT. Las normas
también incluirían nuevas medidas para su cumplimiento
y aplicación tanto por parte de los países bandera como
de los que albergan los puertos.
(Ver el informe de la Comisión en
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-21.pdf
)
APLICACIÓN DE NORMAS
La Comisión de Aplicación de Normas discutió
sobre distintos temas. Como parte de los esfuerzos para que se cumpla
en Myanmar lo dispuesto en el Convenio sobre trabajo forzoso, 1930
(nº 29), hubo una sesión especial sobre la situación
en este país. Fue la cuarta vez que se realiza una sesión
especial sobre Myanmar desde que se adoptaron medidas basadas en el
artículo 33 de la Constitución de la OIT.
(Ver en
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-24p3.pdf)
Durante la discusión se habló sobre los acontecimientos
en ese país desde diciembre de 2003. Se hizo notar "con
profunda preocupación" que las tres principales
recomendaciones realizadas por una Comisión de Encuesta aún
deben ser implementadas en Myanmar, y que a pesar de las
declaraciones de buenas intenciones del Gobierno la práctica
de trabajo forzoso sigue vigente en muchas zonas del país.
La Comisión también manifestó su preocupación
por la situación de tres personas que fueron condenadas por
cargos de alta traición en Myanmar, incluyendo el de tener
contactos con la OIT, y pidió su liberación. Al mismo
tiempo destacó positivamente la continua cooperación
del gobierno con el oficial de enlace de la OIT, aunque en la
práctica los resultados aún son limitados. Se destacó
en especial la necesidad de otorgar garantías legales a los
ciudadanos que quieran acercarse a la OIT para presentar quejas sobre
prácticas de trabajo forzoso, de manera que puedan hacerlo sin
obstáculos y sin el temor de ser procesados.
Además de esa sesión especial la Comisión
examinó otros 24 casos relacionados con libertad sindical,
trabajo forzoso, discriminación, trabajo infantil, estrategias
de empleo, inspecciones laborales, salarios, protección de la
maternidad y trabajadores con responsabilidades familiares, que están
relacionados con normas de la OIT.
(Ver en:
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-24p2.pdf
)
El Informe general del comité de expertos presentado ante la
Comisión abordó este año los temas de políticas
de empleo y de contribución de las normas de la OIT en el
desarrollo de recursos humanos y en la forma en que pequeñas y
medianas empresas pueden lograr empleo pleno, productivo y elegido
libremente.
(Ver
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-iii-1b.pdf
)
La Comisión acordó que la creación de empleo
debe ser un aspecto central en las políticas gubernamentales,
que el trabajo debe ser trabajo decente, y que el desarrollo de los
recursos humanos y las pequeñas y medianas empresas pueden
contribuir al objetivo de generar trabajos dignos.
Finalmente, la Comisión recibió el informe del Comité
Mixto OIT/UNESCO de Expertos sobre la aplicación de las
Recomendaciones relativas al Personal Docente.
RECURSOS HUMANOS
Se ha adoptado la “Recomendación sobre el desarrollo de los
recursos humanos: educación, formación y aprendizaje
permanenteâ€.
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-20a.pdf
La decisión de revisar la Recomendación nº 150
(R.150-Recomendación sobre desarrollo de los recursos humanos,
1975), se tomó al final de una discusión general sobre
formación y desarrollo de los recursos humanos que se llevó
a cabo en la 88ª Conferencia, en la que se valoró que los
cambios producidos en el mundo productivo y las relaciones laborales
hacían necesario adaptar las normas de la OIT en materia de
educación y formación.
La revisión se realiza atendiendo al procedimiento de doble
discusión que observa las siguientes fases:
La Oficina prepara un informe sobre la legislación y la
práctica en los distintos países, junto con un
cuestionario que se envía a los gobiernos. En uno y otro se
pide a los gobiernos que consulten a las organizaciones más
representativas de empleadores y trabajadores.
La Oficina prepara un nuevo informe basado en las respuestas de los
gobiernos, indicando las principales cuestiones que debe considerar
la Conferencia en su primera discusión.
La Conferencia examina estos informes en la Comisión
correspondiente y, si decide que la cuestión es apropiada
para ser objeto de un Convenio o una Recomendación, adopta
las conclusiones que considere adecuadas y decide que se incluya la
cuestión en el orden del día de la reunión
siguiente, o bien pide al Consejo de Administración que
inscriba la cuestión en el orden del día de una
reunión posterior.
Basándose en las respuestas de los gobiernos y teniendo en
cuenta la primera discusión de la Conferencia, la Oficina
prepara uno o varios proyectos de Convenio o de Recomendación
que vuelve a enviarse a los gobiernos para que los informen.
A partir de ahí se redacta un informe definitivo que se
volverá a estudiarse en la comisión correspondiente de
la Conferencia en la segunda y definitiva discusión.
Sobre la base de la conclusión de la discusión del 88,
y una vez seguido el procedimiento descrito más arriba, en la
Conferencia del 2003 se efectuó una primera lectura de la
recomendación revisada. La CIOSL valoró muy
positivamente este primer texto, al considerar que el Grupo de
Trabajadores consiguió que se utilizara un lenguaje muy
progresista, estableciéndose un claro vínculo entre el
desarrollo de los recursos humanos y la mundialización, el
concepto amplio de los derechos (derecho a la educación y a la
formación, así como los derechos en el trabajo) y la
importancia del tripartismo en el diálogo social.
A finales de 2003 recibimos a través del MTAS la primera
propuesta de recomendación remitida por la OIT en el proceso
de consulta, proceso en el que CC.OO. participó.
Para la discusión definitiva en la Comisión de Recursos
Humanos de la 92ª Conferencia, el Grupo de Trabajadores de la
CIOSL planteó, además de una serie de cuestiones
generales, intentar reforzar las siguientes:
tiempo libre remunerado
alivio de la deuda directa y considerable
formación como instrumento para pasar de la economía
informal a la formal
negociación colectiva y diálogo social como medios
para alcanzar los resultados
En el texto definitivo han quedado recogidos de forma explícita
los dos últimos puntos, no así los dos primeros.
Señalar que la mayor parte de las enmiendas discutidas en
plenario (gobiernos, organizaciones empresariales y organizaciones
sindicales) hacían referencia a cuestiones de ordenación
de los capítulos y redacción. El texto se ha
simplificado, mejorando sustancialmente su comprensión.
Pero la cuestión de mayor interés tiene que ver con una
enmienda sobre negociación colectiva. Esta enmienda, propuesta
por MERCOSUR y apoyada por el grupo de trabajadores, fue rechazada
por los representantes empresariales, quienes finalmente pidieron una
votación en la Comisión (algo poco habitual), votación
que perdieron dado que la mayor parte de los gobiernos también
apoyaron dicha enmienda. El texto de la “discordia†es el
siguiente:
Los miembros deberían:
‘fortalecer, en los planos internacional, nacional, regional y
local, así como en los planos sectorial y de la empresa, el
diálogo social y la negociación colectiva respecto de
la formación, como un principio básico para el
desarrollo de sistemas, para la pertinencia, la calidad y la relación
costo-beneficio de los programas’
Hasta el último día hubo conversaciones para intentar
modificar este texto de forma que fuera asumido por los
representantes empresariales. Esta dinámica responde al
“espíritu†de la OIT, que trata de que todas las normas
sean el producto del consenso entre las partes.
La intransigencia de las organizaciones empresariales llevó
finalmente a una situación excepcional, como es que una
recomendación deba ser votada en la reunión plenaria.
La Recomendación fue finalmente aprobada sin el apoyo del
grupo de representantes empresariales que votaron en contra.
Hay varios elementos interesantes en esta Recomendación
frente a la anterior (R.150). Desde el punto de vista del papel
orientador del desarrollo legislativo a nivel nacional destacar el
“reconocimiento del derecho a la educación y la formación
para todos†(Cap. I, 4.a). También la definición de
conceptos (aprendizaje permanente, competencias, cualificaciones,
empleabilidad), que en el caso español, coincide con los
términos que venimos utilizando en los últimos años.
El contenido recoge orientaciones sobre los distintos temas
relacionados con la educación y la formación:
elaboración y aplicación de políticas
educación y formación previa al empleo
desarrollo de competencias
formación con miras al trabajo decente y la inclusión
social
marco para el reconocimiento y la certificación de las
aptitudes profesionales
orientación profesional y servicios de apoyo a la formación
investigación en materia de desarrollo de los recursos
humanos, la educación, la formación y el aprendizaje
permanente
cooperación internacional y técnica
y elemento importante, el papel que se otorga al diálogo
social y la negociación colectiva en el desarrollo de los
distintos objetivos.
La trascendencia de esta Recomendación se sitúa en la
perspectiva de discusión a medio plazo, de un Convenio sobre
esta materia. El valor de las normas de la OIT, especialmente para
los países en desarrollo, nos compromete a implicarnos lo
mejor posible en estas discusiones.
El informe de la comisión se encuentra en :
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-20.pdf
MIGRACIONES
El trabajo de la Comisión de los trabajadores migrantes se
desarrolló sobre el informe denominado “En busca de un
compromiso equitativo para los trabajadores migrantes en la economía
globalizadaâ€.
(http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/rep-vi.pdf
)
La comisión estuvo compuesta por 75 miembros gubernamentales,
39 miembros empleadores y 60 miembros trabajadores.
En la séptima reunión de la Comisión se
constituyó un grupo de redacción para elaborar un
proyecto de resolución y de conclusiones que tuvieran en
cuenta las opiniones vertidas en las primeras sesiones plenarias.
Respecto de los empleadores han sido en el transcurso de los debates
de la comisión los aliados de los trabajadores casi en la
totalidad de las enmiendas debatidas.
Esta posición de los empleadores no fue bien vista por los
gobiernos occidentales, los cuales en diversas ocasiones mostraron su
desagrado.
Para
los empresarios, la fuerza laboral es internacional y
multicultural, y consideran que:
Existe una vulneración de los derechos de los inmigrantes.
La mayoría de la migración suele estar en los últimos
eslabones salariales.
Para la patronal no es atractiva la inmigración irregular por
las sanciones que tiene.
La inmigración de jóvenes supone una perdida
importante para sus países de origen.
La explotación no siempre se da sólo en los países
de destino.
Los empleadores piden a la OIT directivas técnicas de ayuda y
claridad en la reglamentación y normas laborales.
Los convenios 97 y 143 son muy bajos y apoyan programas adecuados a
las migraciones a las realidades del mercado laboral nacional.
Entienden que estos programas deben ser viables, flexibles y
adaptables, contemplando a los inmigrantes temporales y permanentes.
Es legítimo que los países de origen quieran retener a
sus trabajadores cualificados, pero deben valorar cómo
hacerlo.
Igualmente legítimo que los estados nacionales tengan derecho
a regular sus flujos.
Los gobiernos deben realizar políticas de retorno.
Para los empleadores, los convenios de la OIT son una referencia,
pero están desfasados.
Los empleadores consideran que los irregulares son vulnerables y los
gobiernos deben proceder a regularlos, porque es una
necesidad.
El grupo de los trabajadores en todos los trabajos de la
comisión fue defensor del texto objeto del debate, así
como del primer borrador de conclusiones, manteniendo una defensa
adecuada a los recortes pretendidos principalmente por los gobiernos.
En la estrategia de grupo estaba el no cuestionar los convenios 98 y
143 como caducos o desfasados, temiendo que pudiera crearse un
pretexto para iniciar un nuevo convenio que sería bastante
largo en el tiempo y su resultado evidente. Era pues necesario partir
de lo existente y crear un organismo multilateral que marcara
directivas, criterios y promoción de los convenios de la OIT.
El establecimiento de una base de conocimiento global, la difusión
de información, el apoyo a los programas de lucha contra el
racismo y la xenofobia, la promoción de Programa Global de
Empleo de la OIT.
El establecimiento de programas de acción especializada para
trabajadores temporales y del servicio doméstico, se
consideraban importantes en los debates de la comisión para
parte del grupo de trabajadores.
A la comisión se le presentó un proyecto de
conclusiones sobre un proyecto equitativo para los trabajadores
migrantes en la economía globalizada, al que se presentaron un
centenar de enmiendas gubernamentales que hizo que el trabajo de la
comisión para el consenso del informe fuera tortuoso y en
ocasiones tenso.
Desde los primeros debates en la comisión, principalmente en
la presentación de discusión de las enmiendas, apareció
un bloque compuesto principalmente por Australia, Canadá,
Reino Unido, Japón, Suiza y Nueva Zelanda, alrededor de los
Estados Unidos, que se encargaron de marcar un enfoque basado en:
– No generar nuevos órganos multilaterales
Reafirmar la soberanía de los estados en las políticas
migratorias
Reafirmar el carácter laboral de las migraciones basado en
derechos para los migrantes regulares
Restringir todo enfoque de igualdad de trato, igualdad de derecho y
igualdad de protección migrantes
Reducir los efectos negativos en los países de origen de la
“fuga de cerebrosâ€
Reafirmar la existencia de otros organismos internacionales
Resaltar las funciones de la OIT centrándola básicamente
en la de recopilación de información y agenda técnica.
Frases significativas que indican las políticas que defienden
diferentes estados:
EE.UU.:
Se defiende ante las insinuaciones de obstaculización del
trabajo, argumentando;
“Que EE.UU. acepta un millón de inmigrantes al añoâ€
“Que los inmigrantes permanentemente tienen acceso ilimitado al
mercado de trabajoâ€
Defiende los estados nacionales, los cuales deben abordar el tema a
través de su legislación nacional y no a través
del multilateralimo.
“EE.UU. tiene 30 millones de inmigrantes temporalesâ€
“ Reconoce tener irregulares pero afirman aplicar la legislación
laboralâ€
“ La mayoría de los países son receptores y
emisoresâ€.
La OIT tendría que defender buenas prácticas y ayudar
a los países a elaborar normativas; de hecho muchos países
piden esa colaboración técnica.
Dinamarca:
Considera que antes de abrir las puertas habría que asentar y
dar empleo a los que ya están.
Considera que habría que informar a los inmigrantes
potenciales y no generar incentivos para inmigrar.
Australia:
Consideraba que era importante la ordenación de las
migraciones pero que ésta se tendría que realizar
desde la soberanía de cada país. Y desde esa soberanía
el derecho a seleccionar a los inmigrantes, consideraba necesario
un sistema de penas y sanciones a los que empleen inmigrantes
irregulares.
Australia manifiesta que su inmigración es planificada y
considera que la OIT no debe imponer normativa y que la OIM es más
competente para abordar el fenómeno migratorio.
Japón:
Considera que sus leyes nacionales garantizan la igualdad de trato.
Afirma igualmente el control y la estancia corresponde al estado
nacional y que la OIT debe proteger los derechos laborales.
México:
No comparte la campaña de ratificación de los
Convenios 97 y 143 pues están obsoletos; considera que la
convención de los derechos de los trabajadores migrantes y
sus familiares es más extensa y más actual que los
Convenios 97 y 143.
El alcance del 143 es menor que la Convención de Naciones
Unidas.
Libia:
Los países de destino se han beneficiado y deberán
compensar a los países de origen de los costes de la fuga de
cerebros
India:
Tiene 5 millones fuera. Considera que los Convenios 97 y 143 son
incongruentes con sus leyes.
Sugiere que se necesita un enfoque regional. Considera importante el
papel de la OIT
Nigeria:
Intervino en nombre del grupo Africano; consideraba la importancia
de las remesas de los emigrantes, pero que no compensan el daño
que genera la fuga de cerebros y los costes sociales.
Considera igualmente necesario compensaciones por los gastos de
formación realizados en el país de origen.
Igualmente considera necesario la fusión de convenios
vigentes y su actualización.
Reino Unido:
Resalta la realización de sus acuerdos bilaterales, considera
que la OIT no debe duplicar las funciones y no debe promocionar las
normativas (97 –143)
Considera que la OIT no debe limitar las competencias de los
gobiernos.
Considera que la regularización puede tener efecto en las
redes de explotación.
Que las tendencias demográficas no implican que las
migraciones aumenten.
Que la OIT debe tener mejor estadística y no avanzar en más
derechos sin compromisos y sin que los gobiernos presten un mayor
intercambio de información entre gobiernos.
Canadá:
Considera que los irregulares que están protegidos
laboralmente aunque probablemente por su vulnerabilidad no hagan uso
de dicha protección.
Considera que los estados nacionales deben gestionar los flujos.
Explica que tiene unas formas de selección y desde ellas se
empieza a preparar a los posibles inmigrantes para su integración.
Considera que la OIT no debe promocionar los Convenios 97 y 143,
sino que lo que debe promocionar son sus principios básicos.
La OIT debe establecer observatorios regionales, Canadá
afirma que fomenta el diálogo social y no utiliza la
inmigración temporal.
Que es necesario llevar a cabo más análisis de
estudios sobre las repercusiones de los trabajadores migrantes
altamente cualificados.
La migración es un proceso bidireccional con beneficio
mutuos.
Francia:
Para Francia, la OIT debería promocionar los Convenios 97 y
143; considera que en ese proceso de promoción debe dejar
claro que los migrantes regulares o irregulares no deben tener los
mismos derechos.
Que los irregulares tienen los derechos humanos, protección
ante la explotación y servicios públicos de primera
necesidad, asimismo que el marco multilateral debe apoyarse en
normativas regionales.
Francia no ha ratificado los Convenios por tener un concepto de ellos
que está a la baja.
En Francia existe una promoción y protección de los
inmigrantes regularizados.
Al final, el documento sobre un compromiso equitativo para los
trabajadores y trabajadoras inmigrantes en una economía
globalizada, contempla un plan de acción de la OIT para
los trabajadores migrantes con un enfoque que reconoce las
necesidades del mercado de trabajo y el derecho soberano de las
naciones a determinar sus propias políticas migratorias,
incluidos los criterios para la entrada y permanencia de inmigrantes
en el país.
El plan de acción comprendería:
Un marco multilateral no vinculante
Identificación de medidas útiles para la aplicación
más amplia de las normas internacionales del trabajo.
Apoyo al Programa Global de Empleo de la OIT en el plano nacional.
Asistencia técnica y fomento de concienciación.
El fortalecimiento del diálogo social.
Mejora de la información y conocimiento de las tendencias
globales sobre migraciones laborales.
Especial relieve tendría el marco bilateral no vinculante que
pretendía objetivos directrices internacionales sobre
prácticas óptimas en relación a las necesidades
del mercado de trabajo y las tendencias demográficas en los
distintos países.
Se proponía también la promoción de la
concentración de acuerdos bilaterales y multilaterales entre
países de acogida y de origen a fin de gestionar las
migraciones con fines de empleo. Así como la imposición
de un régimen de licencias y supervisión a las agencias
de reclutamiento y de contratación de inmigrantes que
posibilitase:
La promoción del trabajo decente.
La prevención de las prácticas abusivas del tráfico
de inmigrantes y de la trata de personas.
La protección de los Derechos Humanos a todos los
trabajadores y trabajadores inmigrantes.
La prevención y lucha contra la inmigración irregular.
Mejoras de las inspección de trabajo.
Adoptar medidas para garantizar la aplicación de la
legislación laboral a los y las inmigrantes.
Ver el informe completo en:
http://www.ilo.org/public/spanish/standards/relm/ilc/ilc92/pdf/pr-22.pdf
ALGUNAS REFLEXIONES PARA TERMINAR
Las reflexiones que hacíamos en el informe del año
pasado siguen teniendo actualidad: hay que renovar unos métodos
de trabajo, en muchos casos de más de veinticinco años
de antigüedad, con interminables sesiones burocratizadas.
Sigue siendo imprescindible renovar y democratizar el funcionamiento
del Grupo de Trabajadores para "facilitar una real participación
de todas las delegaciones asistentes a la Conferencia, no sólo
durante ésta sino principalmente en los periodos previos de
preparación. El funcionamiento actual no permite una
participación suficiente ni en la selección de temas ni
en la fijación de prioridades ni en la elaboración de
las propuestas del Grupo de Trabajadores, limitándose a una
mera democracia formal que ratifica o rechaza las decisiones tomadas
por la dirección del Grupo. Esta falta de participación
previa impide, además, que se puedan realizar trabajos de
interlocución, presión y "lobby" con los
representantes de los gobiernos con suficiente antelación."
El insuficiente peso de la OIT en el escenario mundial se visualiza
plenamente en el escaso seguimiento que tuvo en la prensa nacional el
viaje e intervención de Zapatero. Si los trabajos de la OIT no
tienen repercusión pública parece difícil que
ejerza ninguna influencia moral o ideológica sobre la
globalización.
Merece reseñarse la posición de la Organización
Internacional de los Empleadores rechazando en la Comisión de
recursos humanos el diálogo social en el ámbito
internacional, como ya se ha descrito. Los empresarios mostraban así
su voluntad de que la globalización avance con las mínimas
cortapisas posibles y que nada obligue a las multinacionales a tener
que dialogar o negociar. Resulta significativo que una organización
internacional rechace la interlocución y el dialogo en el
ámbito que le es propio y se comporte así como una
coordinadora de organizaciones nacionales.
Hay que señalar que sólo los gobiernos de Australia,
Colombia, Fiji y El Salvador votaron con los empresarios en la
Comisión de recursos humanos mientras que los gobiernos de
Belice, Botswana, Ecuador, Estados Unidos, Líbano, Malasia y
Suiza se abstuvieron.
En cualquier caso, habrá que analizar con atención cual
es la incidencia de una recomendación que se aprueba con el
voto en contra del sector empresarial en pleno. Hace dos años
pasó lo mismo con el convenio 183 de protección de la
maternidad y su ratificación ha sido escasa.
El miembro gubernamental de Cuba, encabezó en nombre de 18
países (Argelia, Belarús, Burundi, China, Cuba, Egipto,
Etiopía, India, Indonesia, Jamahiriya Árabe Libia,
Malasia, Myanmar, Pakistán, República Arabe Siria,
Sudán, Venezuela, Viet Nam y Zimbabwe), el cuestionamiento de
los métodos de trabajo de la Comisión de Aplicación
de Normas que es quien vigila el cumplimiento de los convenios de la
OIT y solicitó que se realizase un nuevo examen de dichos
métodos proponiendo reforzar el peso gubernamental en la Mesa
de la Comisión y proponiendo que la lista de casos (países)
estudiados cada año se determine sobre la base de un grupo de
criterios permanentes establecidos por la Comisión de Expertos
y no como ahora por los grupos trabajador y empleador. Para este
grupo de países la Comisión de la Conferencia no debe
funcionar ni como un tribunal inquisidor, ni como un órgano de
condenas o confrontación.
En el marco de la preparación del próximo congreso de
la CIOSL, la delegación de CC.OO. celebró numerosas
reuniones con las organizaciones sindicales presentes. Citamos aquí,
además de las celebradas con los sindicatos colombianos,
italianos, la CTA argentina, la CTC cubana y la CUT brasileña,
la celebrada con el Presidente y varios responsables de
Internacional de la AFL-CIO estadounidense en la que se decidió
celebrar un encuentro al más alto nivel en Washington en el
primer trimestre de 2005.
Julio de 2004
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