Barreda cree que el PP quiere «un escándalo» sobre CCM y éste asegura haber actuado «con responsabilidad»

TOLEDO, 26 Feb. (EUROPA PRESS) –

   El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda,
consideró hoy que, en relación a Caja Castilla La Mancha (CCM), «da la
impresión que por parte del Partido Popular no quieren una solución,
quieren un escándalo», dentro de su estrategia de «cuando peor, mejor»
y con el objetivo de «erosionar» tanto al Gobierno como a él mismo. La
oposición, por su parte, consideró que en este tema ha actuado «con
responsabilidad, siendo discretos».

   En su intervención en el último punto del pleno celebrado hoy en
las Cortes regionales, sobre la fusión entre CCM y Unicaja, Barreda
insistió en que los ‘populares’ «no quieren que haya tranquilidad y
calma en CCM, quieren un escándalo» y para ello hacen «profecías
autocumplidoras», que ellos mismos pronuncian y luego «hacen todo lo
posible para que se cumpla».

   Barreda, que dijo que su dinero está en CCM «y ahí va a seguir
estando porque estoy tranquilo y seguro», reconoció, por otra parte,
que esperaba que la presidenta regional del PP, María Dolores de
Cospedal, desautorizara públicamente a una senadora ‘popular’ –en
referencia a Carmen Riolobos– «que tiene la mandíbula de cristal» y
que vertió distintas «injurias» contra su persona en relación a este
asunto.

   «No tengo horchata en la sangre, no me dan igual las cosas»,
puntualizó el presidente regional, quien consideró que «parecería un
ser de otra galaxia si no me viera afectado por las injurias». A
continuación, lamentó la «doble vara de medir» que tienen los
‘populares’ y según la cual «al presidente de Castilla-La Mancha se le
puede decir cualquier cosa, que para eso está, pero luego no se puede
ni leer el BOE».

   Volviendo a Caja Castilla La Mancha manifestó que en estos
momentos no es «nada conveniente» para ayudar a la tranquilidad y la
calma «introducir permanentemente desconfianza, alarmas y motivos de
zozobra», e insistió –como le solicitó previamente la oposición– en
que el mejor alegato para dar tranquilidad a los clientes es decir que
él también tiene su dinero en CCM.

NO HAN QUERIDO CONTAR NADA

   Con anterioridad, y desde las filas ‘populares’, su portavoz, Ana
Guarinos, que lamentó que el Gobierno «hasta ahora no ha querido hablar
ni contar nada», justificó el debate general en que el PP y los
ciudadanos de la región «tienen derecho a conocer la verdad y hasta
ahora no nos la han contado».

   A continuación, Guarinos interpeló al Gobierno sobre por qué
«quiere sacar fuera» la caja, por qué renuncian a la defensa de CCM, y
por qué están fomentando el trasvase de dinero de Castilla-La Mancha a
Andalucía, lamentando, además, que esta «fusión por absorción» haya
sido «decidida, parece ser, desde Ferraz y por el PSOE».

   «Tendrán que decir a quién defienden ustedes» dijo Guarinos, que
se preguntó, asimismo, porque «sabe más» la Junta de Andalucía «que lo
que se sabe aquí o no se atreven a contarnos». Por ello, insistió en
saber «en qué situación real se encuentra la caja», porque «si está
bien y no tiene problemas de solvencia, porqué trasvasar el dinero de
los castellano-manchegos a Andalucía», inquirió.

   Finalmente, la portavoz del PP, quien desveló que «ya nos
gustaría ser absorbentes y no absorbidos», cuestionó si se puede
garantizar que no se vaya a perder ningún puesto de trabajo y defendió
que como partido, durante este tiempo, «hemos actuado con
responsabilidad siendo discretos».

TRISTE ESTRATEGIA

   Por su parte, el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista,
Santiago Moreno, quien destacó que «el PP, ya con Zaplana, comenzó su
ataque a las cajas», lamentó el «auténtico sabotaje» que desde las
filas ‘populares’ están haciendo a Caja Castilla La Mancha y la «triste
estrategia» de «erosionar» al presidente regional, José María Barreda,
que se esconde detrás.

   Instó al PP a defender la caja «pero apostando por hacer una
entidad fuerte» en Castilla-La Mancha porque, hasta ahora, parece que
«les dan lo mismo los trabajadores, les dan lo mismo los impositores y
les dan lo mismo las empresas», preguntándose, igual que aquí el PP ve
inconvenientes, si no los tienen «en que murcianos y valencianos se
lleven nuestra agua».

   «Son como los pirómanos que ahora vienen a apagar el fuego»,
declaró el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, quien recalcó
que la fusión dará una «caja más fuerte» a los dos implicados, por lo
que pidió a la oposición que «aparte» a CCM de su estrategia y
planifiquen su futuro.

   Tampoco dejó pasar la ocasión de revelar cómo uno de los
consejeros del PP dimitidos en CCM, Ignacio López, ha sido sancionado
con 36.000 euros por la Comisión Nacional del Mercado de Valores. «No
tenía que haber dimitido, lo que no tenían es que haberlo propuesto»,
apostilló.

FUSIÓN ES INTELIGENCIA

   Anteriormente, la vicepresidenta del Gobierno regional y
consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo, aseveró que una
fusión «no habla de debilidad sino de inteligencia», por anticiparse a
los riesgos que el nuevo escenario financiero ha puesto sobre la mesa y
recalcó que CCM está hoy «donde han decidido que esté, con acierto, sus
órganos de gobierno».

   Recordó así que los representantes del PP en el Consejo de
Administración de la entidad han votado a favor en todas las reuniones
desde 2004, considerando «escandaloso» que los ‘populares’ tengan la
«desfachatez» de hablar de politización de la fusión después de haber
obligado a sus consejeros en la caja a dimitir.

   A juicio de Araújo, la dimensión del proyecto de CCM y Unicaja es
«importante» porque significa unos 8.000 empleados para un territorio
de más de diez millones de personas, por lo que instó al PP a que «no
entorpezcan ni obstaculicen» estos procesos de futuro y desarrollo ya
que «no conozco ningún equipo de fútbol que quiera jugar en tercera
regional pudiendo hacerlo en Champion».

   María Luisa Araújo precisó que «ser de los primeros en
posicionarse ante estos cambios es un activo estratégico», y por ello
consideró que «no hay nada que justifique todos los rumores que se han
difundido estos días» y esa política del PP de «sembrar dudas» y de
«destruir con la esperanza de sacar tajada del proceso».

   Finalmente, subrayó que el Ejecutivo regional respeta la
independencia de las cajas, convencida de que será «útil e interesante»
que los contactos políticos se sigan produciendo. «Apoyaremos como
hemos apoyado hasta ahora todas las decisiones de nuestra cajas si van
dirigidas a fortalecerse y ser más competitivas», dijo y agregó que el
objetivo último será defender los derechos de los más de 1.200.000
impositores y clientes de CCM.