La agencia de medición de riesgos Moody’s ha puesto hoy bajo
vigilancia la calificación de la deuda a largo plazo de Unicaja ante el
riesgo de que empeore la «salud crediticia» de la entidad tras su
fusión con la Caja de Castilla-La Mancha (CCM).
Según explicó
Moody’s en una nota, la calificación para la deuda a corto plazo se
mantiene, pero se pone en duda en el largo plazo. La analista de la
agencia de medición Olga Cerquiera argumentó que con
la fusión se crearía una caja de ahorros con aproximadamente 60.000
millones de euros en activos y una posición de liderazgo en las dos
comunidades autónomas, pero subrayó que la operación estará
condicionada a que se reciban las garantías financieras oportunas.
En
este sentido, dichas garantías asegurarían que la entidad resultante
gozara de una salud crediticia sólida, consideró la experta. Si no es
así, y las compensaciones recibidas no son suficientes para
contrarrestar el alto riesgo de la cartera crediticia de la entidad
resultante, Unicaja podría recibir un severo recorte de su calificación
crediticia.
Ante la incertidumbre de cómo se desarrollará el
proceso de fusión y por el riesgo de la alta exposición de CCM al
sector inmobiliario y su morosidad, Moody’s ha decidido revisar la
calificación de la deuda a largo plazo de Unicaja.