A pesar de que los consejos de administración de Caja España, Caja
Duero y Caja Burgos deberán aprobar antes del próximo día 10 el
compromiso para llevar adelante el proceso de fusión, los sindicatos
con representación en las entidades esperan aún la negociación para
consensuar el necesario ajuste laboral que conllevará esta decisión.
A pesar de que los consejos de administración de Caja España, Caja
Duero y Caja Burgos deberán aprobar antes del próximo día 10 el
compromiso para llevar adelante el proceso de fusión, los sindicatos
con representación en las entidades esperan aún la negociación para
consensuar el necesario ajuste laboral que conllevará esta decisión.
«Está claro que antes de llevar la aprobación a los consejos de
administración deben sentarse las bases del protocolo laboral, pero de
momento no tenemos datos oficiales ni del informe técnico ni de los
directivos sobre los términos en los que pretende hacerse el recorte»,
explicaron dichas fuentes.
La auditoría realizada por KPMG
cifra en 1.400 trabajadores los que deberá mermar la plantilla de la
caja unida respecto a la que suman actualmente las tres entidades en
proceso de fusión. Una cantidad que desde los sindicatos se considera
exagerada y poco ajustada a la realidad.
Procedimiento de reducción.Respecto al procedimiento que se llevará a cabo para determinar qué
trabajadores abandonan las entidades financieras, los sindicatos
aseguran que aún está por definir en buena parte. «Está claro que en
primer lugar se recurrirá a las prejubilaciones, pero habrá que
establecer también otras fórmulas para dar alternativas en la reducción
de plantillas».
Los representantes de los trabajadores
elaborarán una «pirámide de edad» para comprobar cuántos trabajadores
pueden acogerse al sistema de prejubilaciones. El cálculo se hará en
función de la edad de los empleados de las tres cajas, en ningún caso
una reducción de personal proporcional en cada una de las entidades.
En los últimos años las cajas de ahorro, como el resto de las entidades
bancarias, han llevado a cabo un intenso proceso de prejubilaciones
para rejuvenecer sus plantillas, algo que ahora pesará en el recorte
que se plantea con la fusión. Más en Caja Duero, ya que Caja España ha
optado en los últimos ejercicios por las jubilaciones parciales a
partir de los 60 años.
En cualquier caso, y pese a la premura
de tiempo en la que se mueven ya las tres cajas de Castilla y León
implicadas en el proceso de fusión, los sindicatos advierten que de no
consensuarse un protocolo laboral satisfactorio sus representantes
votarán en contra de la fusión en los consejos de administració que
traten el tema dentro de unos días.
El Banco de España ha
advertido también a las entidades que el proceso de recorte de personal
tiene que contar con el consenso con las organizaciones sindicales.
m. j. muñiz | león