-garantía de mantenimiento del empleo y equiparación de las condiciones de la plantilla presente y futura tomando como base las existentes en el grupo Caixa Catalunya.
-garantía de que la naturaleza jurídica de la nueva entidad continuará siendo una caja de ahorros.
-garantía de viabilidad económica del proyecto.
Pues bien, con la propuesta que las direcciones han presentado hemos de decir que no vemos claro que ninguna de las garantías se cumpla. Antes al contrario, con su planteamiento han desatado el descontento de los estamentos políticos, la plantilla, los clientes y la sociedad en general.
Entendemos que su posición de salida responde a una estrategia de situarse en un extremo e ir haciendo un recorrido posterior hacia un punto muy diferente. El problema es que apenas tenemos tiempo, así que esperamos que realicen un giro radical en su propuesta para poder llegar a un acuerdo.
Si no fuera así, en el Consejo y en la Asamblea CCOO votaremos en contra de esta fusión… y seguramente no estaremos solos.