Acabar con la desigualdad

El Consejo de la Juventud de España (CJE) inicia una nueva andadura en donde se plantea los retos de lograr una mayor participación, más igualdad entre géneros y mejor empleo. José Luis Arroyo

El Consejo de la Juventud de España (CJE) ha iniciado una nueva
andadura liderada por las organizaciones sindicales UGT y CC.OO.,
impulsando esta nueva etapa con dos retos fundamentales, el
fortalecimiento de las entidades miembro del CJE, implicándolas más
activamente en la planificación, desarrollo y ejecución de las acciones
que se llevan a cabo desde este organismo que representa al tejido
asociativo y la juventud en general, y el derecho a la emancipación de
la juventud española.

Los jóvenes sufren una gran precariedad en
el empleo, derivada de unas altas tasas de temporalidad, de salarios
bajos y condiciones laborales peores a la del resto de trabajadores,
que dificultan su acceso a la vivienda y el poder desarrollar una vida
autónoma. De hecho, la juventud española abandona más tarde el hogar
familiar que la edad media del resto de países de la Unión Europea.

Estas
situaciones de precariedad se ven agravadas en las jóvenes, que en la
actualidad y a pesar de los avance conseguidos por los movimientos de
reivindicación por la igualdad de las mujeres, sigue encontrando techos
de cristal, que les dificultan para decidir en un plano de igualdad con
los hombres, a la vez que aún sigue reposando sobre ella las cargas de
la sociedad. Por esa razón, desde el CJE se viene trabajando desde la
transversalidad de las acciones en materia de género, mostrando
claramente que el problema de la desigualdad no es sólo de las mujeres,
sino que es un problema histórico del conjunto de la sociedad al que
definitivamente hay que ponerle fin.

La igualdad forma parte del ideario con el que esta nueva Comisión
Permanente va a afrontar estos dos años y una acción fundamentada en la
presencia de la perspectiva de género en todas las acciones, desde la
configuración de una dirección del CJE paritaria, hasta trasladar la
idea de la igual representación a todo el tejido asociativo juvenil,
tanto en el ámbito estatal como en el internacional.

La
nueva dirección del CJE considera necesaria la valoración del impacto
de género de las distintas acciones que se llevan a cabo para intentar
acelerar el proceso de igualdad, también es necesario exigir que el
resto de las organizaciones que componen el CJE lo hagan por igual. De
esta forma es necesario que en las políticas de juventud se planifique
el cómo afectan al objetivo irrenunciable de la igualdad real entre
mujeres y hombre; además de internacionalizar la idea de que todos los
seres humanos somos iguales en dignidad independientemente del lugar en
el que residamos. Por esa razón, esta generación tiene que ser la que
desde un compromiso de firmeza, ponga fin a las discriminaciones,
teniendo un comportamiento ejemplar que imposibilite nuevos retrocesos
en este sentido.

«Las situaciones de precariedad se ven agravadas en las jóvenes, que en la actualidad siguen encontrando techos de cristal»

Para
evitar las desigualdades hay que trabajar de un modo intenso en busca
de un reparto equitativo de los recursos económicos entre géneros,
porque la exclusión histórica de las mujeres de los bienes, retrasa su
emancipación de la tutela machista. En España la tasa de actividad
femenina es muy inferior respecto a la masculina y el desempleo de las
mujeres duplica al de los varones. Además los datos de acceso al
trabajo por parte de las jóvenes nos demuestran que si no se realizan
los esfuerzos necesarios, esta realidad se mantendrá vergonzosamente en
el tiempo.

José Luis Arroyo (jarroyo@cje.es) es vicepresidente del Consejo de la Juventud de España por Comisiones Obreras.

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