El resto de los
sindicatos en la Mesa se han sumado a esta propuesta y la AEB ha comprometido
su respuesta para Setiembre, si bien ha mostrado bastantes reticencias
iniciales. El problema es que, a diferencia de lo que pasaba antes de la
reforma laboral, llegado el 31/12/2015 sin acuerdo nos quedamos sin Convenio,
finaliza lo que se llama la «ultraactividad». Lo que naturalmente nos presiona
a la representación social y supone una ventaja añadida para la patronal.
En cuanto al contenido de la negociación propiamente
dicha hoy hemos hecho un repaso y recapitulación del estado actual de las
negociaciones.
CCOO hemos entregado un escrito -que adjuntamos- llamando
al cambio de posición de AEB, que ha demostrado en esta fase que no trata de modernizar
o simplificar el Convenio sino de recortar y suprimir derechos. En este
análisis han coincido también los demás sindicatos.
Por parte de AEB se han vuelto a reafirmar en sus
pretensiones, y a pesar de que hemos presentado muchas propuestas de modificación
y simplificación de estructura salarial, clasificación profesional, jornada y
horarios, no se han movido un milímetro de su propuesta inicial. Adjuntamos
también su documento, para que con su membrete y sus propias palabras
cualquiera pueda comprobar la profundidad del cambio que pretenden. Y por tanto
de la necesidad de parar esta agresión contra nuestras condiciones salariales y
laborales.
No tenemos
más opción que la movilización, hacer
saber que no estamos de acuerdo con el Convenio de recortes
que nos ofrecen, que queremos un Convenio para avanzar, comentarlo con nuestros
compañeros, compañeras y jefes, porque el enfado, el desacuerdo, tiene que
notarse y transmitirse. Hay que hacer una norma, un hábito, del cumplimiento
estricto de nuestro horario -sí, lo que debemos hacer todos los días- y seguir
las iniciativas sindicales que se convocarán, como concentraciones o
manifestaciones.
Si aun así no hay reconsideración patronal, la única alternativa que quedaría es la
realización de una huelga del sector financiero, en todas las empresas. No
estamos exagerando, sino explicando que con otros métodos y seguimiento masivo
debemos conseguir la rectificación.
No caben excusas ni tratar de esconder la cabeza. A día de hoy nos
quedaremos sin Convenio.

