Autor: Alfredo Serna

  • Cuatro juicios y una sentencia

    Aunque sólo fuera por cambiar algo de tema durante un tiempo, quisiéramos dejar de hablar de juicios y sentencias pero, con Liberbank, es imposible.
    Es imposible olvidarlo cuando, en el breve plazo de 20 días tenemos 4 (¡cuatro!) juicios en la Audiencia Nacional contra Liberbank   -los juicios que constantemente tienen lugar en otros juzgados de rango inferior ya ni los contamos-  o cuando nos acaba de llegar una sentencia del Tribunal Supremo ratificando una condena a Liberbank por vulneración del derecho de huelga.
    Por orden, […]
    Por orden, en la Audiencia Nacional:

    – El 11 de mayo se celebrará un juicio al que nos adheriremos, pues, como ya os informamos, en CCOO también lo estábamos preparando, contra los procesos de externalización de servicios centrales y de transformación de la red de oficinas por falta de información previa a los sindicatos y, especialmente, por incumplimiento del Acuerdo de diciembre, puesto que en él Liberbank se obligaba a que antes de abordar cualquier proceso reordenación o restructuración de plantilla de alcance colectivo (y este, obviamente lo es), lo negociaría con los sindicatos.
    – El 25 de mayo se celebrará a instancias de CCOO, único sindicato que parece haber caído en cuenta, otro juicio contra Liberbank por la clasificación de oficinas y las consiguientes consolidaciones de categoría que corresponden a sus responsables.
    Desde el primer momento Liberbank ha intentado ir por libre en esta materia fijando unos salarios «individualizados» e ignorando todo el proceso de consolidación de categoría que marca nuestro Convenio Colectivo todavía vigente. 
    Algo que, en CCOO, no íbamos a dejar pasar y que tuvimos que denunciar en los juzgados ante la imposibilidad de arreglarlo con la empresa por las buenas.
    – El 1 de junio tenemos el juicio por la ayuda de hijos y de guardería de 2013. 
    El motivo de esta demanda es que en 2013 la empresa no pagó estas ayudas (artículos 58 y 59 del Convenio) bajo la excusa de que así lo recogía el acuerdo de junio, posteriormente anulado, cuando en realidad de lo que habla ese acuerdo es de la ayuda de estudios (artículo 60 del Convenio) lo que, obviamente, no es lo mismo.
    Este juicio debiera haberse celebrado hace mucho tiempo y ya todo el mundo debiera haber cobrado esas ayudas pues lo denunciamos en 2013, sin embargo ha estado suspendido a causa de la anulación del acuerdo de junio y sus posteriores recursos a pesar de no tener nada que ver con ello.
    – También el 1 de junio se celebra el juicio contra las medidas unilaterales que la empresa aplicó durante el segundo semestre de 2013.
    Juicio que ya todo el mundo conoce y en el que en CCOO nos personamos (aunque otros hayan dicho insistentemente que no íbamos a poder) y en el que trataremos de invalidar esas medidas con nuestros propios argumentos.
    En cuanto a la sentencia del Tribunal Supremo que acabamos de recibir:
    Durante las pasadas huelgas de 2013, en todas las zonas y territorios la empresa sustituyó a trabajadores y trabajadoras que hacían huelga con personal de otras oficinas o haciendo que ?directivos? ocuparan puestos de ventanilla.
    En la demanda interpuesta en su momento por CCOO en la Audiencia Nacional por ese motivo, pedimos se condenara a la empresa por vulneración de derecho fundamental y, puesto que la actuación de la empresa supuso la anulación del impacto de la huelga convocada, a indemnizar a este sindicato así como a indemnizar a las personas que hicieron huelga con la devolución del importe que les fue descontado por cada uno de los días que secundaron las huelgas.
    Posteriormente la Audiencia Nacional condenó a Liberbank por vulneración de derecho fundamental, en concreto por vulneración del derecho de huelga y le sancionó a pagar 5.000 euros a CCOO, dinero que utilizaremos para seguir intentando que en esta empresa se cumpla, al menos, la ley.
    Por supuesto, la empresa recurrió esa sentencia al Tribunal Supremo, y ahora este ha ratificado la sentencia condenando además en costas a Liberbank, cosa que imaginamos tampoco les importará demasiado pues pagan con dinero de otros.
    Lo dicho, como para olvidarnos de los temas judiciales tratándose de Liberbank.
    Es imposible.
    Saludos.

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  • Lo que el ruido esconde

    En esta ocasión no nos vamos a centrar en un único tema sino en varios porque, en ocasiones, tanto hablar de lo mismo una y otra vez hace que se pierda la perspectiva general y que se olviden o pasen desapercibidas otras muchas cosas que están ocurriendo todos los días en nuestra empresa. Y, casi todas ellas, de gran importancia aunque, algunas, aparentemente no la tengan.
    Y es que, quizás, la forma de funcionar de Liberbank; dividiendo a todo el mundo, dando tortas por todo y haciendo insoportable el día a día, le permite conseguir lo que en realidad busca: que lo realmente importante pase más desapercibido.
    […]
    En nuestra opinión, los gestores de esta empresa son un auténtico desastre, pero debemos reconocer que hay algunas cosas en las que rozan la perfección como, por ejemplo, en enfrentar y dividir a la plantilla. 
    Si todo lo hicieran igual de bien, nos iría mucho mejor.
    Así, enfrentan a «directivos» (en realidad mandos intermedios o bajos) con las personas que están bajo su hipotético mando.
    Aquí, como en todo, tenemos buena gente que hace de esponja tratando de absorber buena parte de esta locura y gente indeseable que disfruta dándose importancia, machacando al prójimo y que, aunque solo fuera por su propia seguridad, debieran pararse pensar que «unas veces eres carne y otras cuchillo».
    De ese último grupo, algunos deben pensar… Me han dicho que mate a dos pero si mato a cinco será mejor, ¿no?
    Por ejemplo, a pesar de que tenemos una circular de octubre de 2014 en la que se dice que si faltas por enfermedad dos días o menos no hace falta que lleves justificante, en toda una zona han decidido que debes justificarlo aunque sólo faltes un día. Para ello se amparan en un correo de Recursos Humanos en el que se aclara que cuando tengas una baja, el parte de baja debe ser desde el primer día.
    (Aclaración a la zona: Ese correo no quiere decir que si faltas un día debas llevar el parte de baja sino que si faltas 8 días debes justificar los 8 y no 6).
    Otra ocurrencia que merece ser enmarcada puede ser la de pedir la esquela como justificación de un permiso por fallecimiento. Ocurrencia, despropósito absurdo y de mal gusto más bien, con la que podríamos hacer una infinidad de comentarios, pero como sabemos que el humor negro no siempre es bien comprendido, mejor lo dejamos ahí.
    Otras ocurrencias son, directamente institucionales. Como la de hacer firmar una circular sobre el blanqueo como si la simple publicación de la norma en la Intranet no fuera ya suficiente. No acabamos de comprenderlo pero se lo deben pasar fenomenal metiendo el dedo en el ojo a la plantilla.
    Y, por supuesto, hay muchas más.
    En otro grupo distinto, pero relacionado, tenemos las presiones desmedidas por objetivos y los malos modos que, en ocasiones, rozan ya el acoso.
    Respecto a todo esto, todas las personas que trabajamos en la entidad debemos tener muy claro que, por mucho que así lo quieran, muchas de estas cosas no se pueden hacer, porque una cosa es una relación laboral y otra muy distinta pretender convertirnos en siervos de la gleba.
    En CCOO, como sindicato, tratamos de evitar que todo esto suceda pero aquí, una gran parte de la responsabilidad en la defensa de nuestros derechos también recae en ti. Primero, informándonos para que seamos conocedores de lo que sucede y podamos ponerle coto, porque la empresa no nos lo va a contar y segundo, denunciando aquellas situaciones en la que claramente los «arreadores» se exceden porque no puedes ni debes dejar que se pisoteen impunemente tus derechos y, al menos, debes tratar de defender algo que ha costado muchos, muchos años conseguir.
    Volviendo a lo que nuestros gestores sí saben hacer muy bien:
    Enfrentan a los sindicatos entre sí. 
    Algo sobre  lo que no hay mucho que explicar porque resulta evidente que lo consiguen. 
    Creemos que es una pena que se malgaste tanto tiempo en guerras absurdas, en vez de dirigir los esfuerzos, coordinadamente, a intentar conseguir que quien realmente hace, de forma unilateral, lo que le viene en gana cumpla la ley. 
    De verdad, el enemigo no es CCOO.
    Entorpecen el trabajo sindical complicando hasta el infinito (y más allá) todo lo que tenemos que hacer aunque para ello tengan que incumplir, una y otra vez, la normativa legal. 
    Así, con demasiada frecuencia,  se nos ha censurado, se nos niega información, se nos impide la asistencia a reuniones de prevención a pesar de ser reiteradamente condenados por ello, incluso se nos niega (por distintas vías) la utilización de locales o se nos ponen todo tipo de trabas a nuestra tarea. Por provocar incluso provocan que mucha gente nos pregunte a los sindicatos cosas que debieran preguntar a directamente a Recursos Humanos pero como allí no contestan… 
    También provocan voluntariamente que cosas que en cualquier empresa resulta sencilla, en Liberbank sean toda una batalla.
    Por ejemplo, algunos os habréis percatado que, desde hace poco, en la cabecera de las nóminas figura una línea más que hace referencia al periodo liquidado y los días de liquidación. Línea (obligatoria, por cierto) que según para lo que debas tener que presentar la nómina puede ser importante.
    En una empresa normal, para añadir esta línea basta una simple llamada telefónica. En Liberbank, sin embargo, desde CCOO hemos tenido que obligarlos, tras un largo proceso, vía Inspección de Trabajo.
    Imaginamos que el objetivo de esta forma de funcionar, de este «estilo Liberbank» sea el de intentar desbordarnos al tener que luchar absolutamente por todo. Incluso lo más evidente.
    Poco les importa ir denuncia tras denuncia y sentencia tras sentencia consiguiendo que la tan cacareada imagen corporativa se vaya a freír espárragos con sus actuaciones ya que, a fin de cuentas, imaginamos pensarán que si estamos ocupados en una cosa no podremos estar en otra. 
    Parte de toda esta estrategia empresarial también pasa por insistir una y otra vez en marear al personal con lo que se ha demostrado no funciona o, directamente, es una estupidez.
    Así, hemos visto en la Intranet que, recientemente, el invento del briefing en Liberbank ha cumplido cuatro años. Felicidades.
    Resulta sorprendente que todavía dure en Liberbank algo tan (teóricamente) participativo y más aun teniendo en cuenta que en esta entidad se hacen las cosas, por el artículo 33, ignorando a todo el mundo.
    Claro que, una explicación puede ser que con tanto maquillaje (pues los responsables de oficina suavizan lo que envían a las zonas, y las zonas hacen lo propio con lo que trasladan a las territoriales) lo que llegue realmente «arriba» sea un «O amado líder, todo marcha según tus designios». Y así nos va.
    También, de aniversario estamos con la evaluación al desempeño. Momento este que cabrea sobremanera a la plantilla en muchos territorios a causa de las bajísimas e injustas puntuaciones con que se prodigan los evaluadores (generalmente a instancias de sus superiores). 
    Como sobre esto, nada ha cambiado, os recomendamos la lectura del comunicado que publicamos el año pasado sobre el tema y al que puedes acceder en el siguiente enlace.
    Al final la conclusión sobre la evaluación al desempeño es clara: Es un tema absurdo, radicalmente subjetivo y que cuanto peor hagan, mejor para todos porque menos sentido tiene.
    Y, al contrario, hay otros temas de los que nuestra entidad «pasa olímpicamente» 
    El caso más sangrante es el de la prevención. Algo que incumplen reiteradamente y por lo que ya ni tan siquiera disimulan. Suponemos pensarán que «para prevención estamos nosotros con la que está cayendo». Lo malo es que es precisamente en estos momentos cuando más importante es el tema porque la plantilla está absolutamente rota. 
    Aunque quizás sea eso lo que se busca; si alguien cae de baja más barato sale.
    Se ignora de forma brutal la salud de los empleados, no se evalúan los riesgos psicosociales, se comienzan obras en oficinas a las bravas sin importar si dentro hay empleados, clientes… y así vamos. De denuncia en denuncia.
    Quizás, como dijimos al principio, por toda esta forma de funcionar, dividiendo a todo el mundo, dando tortas por todo y haciendo insoportable el día a día consiguen lo que en realidad buscan: que lo realmente importante pase más desapercibido.
    Porque, sorprendentemente, hay algunos temas de los que, más allá del área afectada, no se está hablando demasiado (no, al menos lo que se debería) pero que son de gran importancia, vitales para nuestro empleo, y que merecerán algún comunicado específico.
    Así, llevamos un largo periodo (que parece ignorarse en oficinas) en el estamos padeciendo una externalización salvaje de nuestros servicios centrales a diversas empresas. 
    En algunos casos, como ha ocurrido con Liberbank IT (temas informáticos), Procesa (temas jurídicos) y otras tantas, estas externalizaciones han pasado desapercibidas para la mayor parte de la plantilla quizás porque la mayor parte del personal que ahora está en esas empresas proviene de Liberbank y, más o menos, siguen manteniendo sus condiciones laborales.
    Menos explicación tiene que apenas se hable de ello en otros casos, mucho más peligrosos, en los que estamos asistiendo a una externalización pura y dura (FK2, FKu o dFK2) y por la que se están contratando a personas para que realicen nuestro trabajo por salarios muy inferiores a los que percibimos.
    También, llevamos un largo periodo (que parece ignorarse en servicios centrales e incluso en algunas áreas todavía no afectadas) en que se ha puesto unilateralmente en marcha un nuevo modelo de oficinas que, en la práctica, supone el cierre de un porcentaje elevadísimo de las mismas. Algo tremendamente peligroso para nuestro futuro, ya que a fin de cuentas, para nosotros, el impacto de una oficina automática -sin empleados- o un cierre de oficina es el mismo.
    Una pequeña parte de todo esto -lo que se corresponde exclusivamente con el modelo de negocio elegido- tal vez sea una competencia «empresarial» y habitualmente desde CCOO no entramos en ello, pero esta nos afecta demasiado como para permanecer callados: 
    ¿De verdad creen nuestros gestores acertado orientar todo el negocio hacia una banca electrónica «multicanal» en la que la única función de los trabajadores que sobrevivan sea la de asesoramiento? 
    ¿Si lo que buscaban era convertirnos en Banif, en vez de liquidar el negocio de las Cajas, no hubiera sido mejor comprar una ficha bancaria? 
    ¿De verdad han valorado que, quizás, este tipo de banca no sea el adecuado para gran parte de nuestro público y que lo que va a hacer es buscar otra entidad (si queda alguna) que sí le ofrezca lo que quiere?  
    Para la determinación del tipo de oficina a implantar manifiestan haber realizado un concienzudo «estudio geográfico y socioeconómico» pero hay zonas por las que, viendo como en esta «prueba piloto» se ha decidido tratar a algunas áreas absolutamente deprimidas como si fueran Beverly Hills, de verdad, ni han pasado. 
    ¿De verdad tenemos que echar a esos clientes, que son rentables, para regocijo de la competencia?
    A veces nos preguntamos para quien trabajan nuestros gestores.
    Lo dijimos hace ya casi diez años: Lo más curioso de todo este proceso de destrucción de las Cajas de Ahorro va a ser que, dentro de unos años, cuando el mundo se dé cuenta que determinadas zonas geográficas y determinados sectores de la población se han quedado sin servicios bancarios, las volverán a inventar.
    Pero, lo peor, los cadáveres que hayan dejado por el camino.
    En lo que a CCOO respecta, ni desfallecemos por ese «tener que luchar hasta por lo evidente» ni nos dejamos engañar por ese ruido con el que tratan de disimular lo realmente importante. 
    Y, ya que no quieren dialogar, nos seguirán teniendo enfrente.
    Saludos.

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  • Bases de cotización: La empresa obligada a reliquidar.

    Como ya os explicamos, hace tiempo, Liberbank decidió reducir, porque sí, las bases de cotización a un número muy importante de sus trabajadoras y trabajadores. Esto ha supuesto que a estas personas les está quitando, a futuro, un pequeño importe de su pensión pero con ello la empresa ha conseguido ahorrarse en muchos de los casos unos 10 eurillos mensuales por trabajador en las cotizaciones a la Seguridad Social realizadas por la empresa. Ahorro que, visto lo visto, nos va a salir muy caro.
    Cuando lo detectamos, como siempre CCOO […]
    Cuando lo detectamos –como siempre CCOO, porque en CCOO estamos a más cosas que a vender humo- denunciamos de forma inmediata en la Inspección de Trabajo que se estaban liquidando mal bases de cotización de forma sistemática y generalizada.
    Esto fue denunciado hace ya mucho tiempo en todos los territorios y aunque no todas las Inspecciones están siendo igual de ágiles, en todos los lugares, el proceso está resolviéndose inexorablemente de forma idéntica (algo nada sorprendente a juzgar por la cara de susto de sus responsables cuando se enteraban de lo que estaba haciendo Liberbank).
    Así, la empresa, en varios territorios ha sido sancionada por FALTA GRAVE EN GRADO MÁXIMO al no ingresar, en la forma y plazos reglamentarios las cuotas correspondientes y, además, apreciar la Inspección varias circunstancias agravantes como; negligencia, incumplimiento de advertencias previas y requerimientos de la Inspección, cifra de negocios y número de trabajadores afectados. Agravantes que, conociendo a  nuestra empresa, no nos sorprenden en absoluto (salvo quizás el de negligencia pero porque en realidad creemos que se trata de algo más grave).
    Por todo ello, se obliga a Liberbank a ingresar las cuotas no abonadas y se impone una sanción de, nada menos que, el 80% de la cantidad dejada de ingresar (una pasta, si echáis números). Vamos, todo un ahorro por ir de listos.
    Nos produce repugnancia saber que, mientras se sanciona a compañeros por faltas menores, nuestros directivos (los de verdad, sin comillas) dilapidan voluntaria e innecesariamente nuestro dinero cometiendo infracciones absurdas. Esto sí que es un quebranto irreparable para la entidad. 
    En CCOO consideramos a estos directivos -y aún más desde este momento-  responsables de este quebranto cuando menos por permitirlo pues han sido (y están siendo) advertidos en repetidas ocasiones tanto por CCOO como por la propia Seguridad Social y las distintas Inspecciones de Trabajo.
    Quebrantos que han agravado y, de momento, continúan agravando. Por ello, una vez más, instamos a la empresa a que, desde hoy mismo, abone correctamente las bases de cotización e, igualmente, reliquide correctamente tanto las cotizaciones de todos los trabajadores de los territorios aún no sancionados, como las que se han liquidado desde las fechas de las sanciones hasta el día de hoy, para evitar, en lo posible, nuevas sanciones, por lo mismo, cuando la Inspección vuelva a abrir acta por los periodos mal liquidados.
    Cuando lo denunciamos, solicitamos se reliquidara correctamente las cuotas de todas las personas afectadas y así se está haciendo, pero, como ya os advertimos con anterioridad, la Inspección requiere la reliquidación de aquellos casos que ha detectado y, aunque son muchos, es posible que falte alguno, por lo que conviene reviséis que la cotización realizada por la empresa es la correcta. 
    Si tenéis alguna duda, podéis contactar con cualquier delegada o delegado de CCOO.
    Saludos.

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  • Pleitos tengas… y los ganes.

    Si algo sorprende aún más que un «sindicato» que defiende que los problemas laborales de las empresas se solucionan en los tribunales, es que haya personas a las que su buena fe acabe llevándolas a creérselo.
    Que haya «sindicatos» que dicen no creer en las movilizaciones porque con ellas no se adelanta nada y que tampoco entran a negociar los temas porque dicen tener un dictamen de un bufete de abogados de postín que les da la razón y que si la empresa no lo hace la llevarán a los tribunales, debería preocuparnos a todos/as. 
    […]
    Que haya otros que se empeñen en defender sus «derechos procesales» llegando si es preciso hasta el mismísimo infierno para que les den la razón, aunque ello no solucione para nada los problemas de los trabajadores y trabajadoras, también debería preocuparnos.

    Utilizar las mesas de negociación no para dar solución a los problemas de los trabajadores/as sino como antesala de una demanda judicial es, además de una pérdida de tiempo, una estafa a los/as trabajadores/as que te han votado en unas elecciones sindicales para que les des soluciones, no para que se las traspases a otros a los que según te convenga, calificas de magníficos magistrados que imparten justicia o de patéticos jueces que no se atreven a pronunciarse. Si esa es su acción sindical, lo mejor es que a la próxima mesa de negociación envíen a sus abogados directamente.
    Hemos asistido en los tres últimos años, a la escenificación de cómo entienden unos y otros la defensa de los intereses de los trabajadores y trabajadoras. Por un lado los que, capitaneados por Comisiones Obreras, entienden que los sindicatos están para aprovechar los márgenes de negociación, para presionar mediante las movilizaciones y para, como último recurso, acudir a los tribunales y de otro, los que utilizan las mesas de negociación para ir propiciando defectos formales que les permitan anular las propias negociaciones (al cabo de tres o cuatro años) y mientras tanto dedicarse a, mediante infundios y mentiras, hacer agresivas campañas electorales y de afiliación, que les permitan ganar posiciones para seguir haciendo lo que mejor se les da, NADA.
    Ha sido triste presenciar cómo compañeros y compañeras de buena fe se han afiliado a sindicatos e incluso pagado cuotas abusivas con la falsa promesa de que iban a recuperar inmediatamente lo que les habían descontado en el segundo semestre de 2013 y de que si no lo hacían así, perderían todos sus derechos. Aún más preocupante el hecho de que les aseguraran que mediante la demanda colectiva ellos/as no iban a figurar en ningún sitio y ahora se encuentran con que todos los personados en la causa, incluida la empresa, han visto sus nombres en las reclamaciones presentadas.
    No es extraño que ahora muchas personas además de frustradas se sientan estafadas y traicionadas, por los que les vendieron algo que sabían que no podrían conseguir.
    Se dirán muchas cosas de los tres últimos años, pero los hechos son
    – que aquí hubo en el año 2013 una mesa de negociación en la que unos nos dedicamos a intentar alcanzar un acuerdo y otros a preparar su estrategia para la demanda judicial  
    – que la negociación se cerró sin acuerdo y propició que la empresa implantara las medidas más duras que se habían dado en el sector que colocaban a más de 1200 personas con un pie fuera de la empresa y a otros miles en una situación límite; al brindarse la oportunidad de mejorar las condiciones para los/as más desfavorecidos, los sindicatos de clase lo aprovechamos para firmar un acuerdo que así lo hacía

    – que unos sindicatos demandaron contra el acuerdo por vulnerar su derecho a participar en la negociación (derecho que parece ser les gusta tener pero no practicar), que dio lugar a una sentencia que anulaba el acuerdo por no respetar ese derecho a la negociación y no por otra causa
    – que esto hizo que la empresa planteara un nuevo escenario de negociación que los sindicatos que lo habían propiciado (es lo único que hay que agradecerles) no quisieron aprovechar pero que otros sindicatos si aprovechamos y firmamos un acuerdo que nos ha permitido evitar despidos, limitar la movilidad geográfica hasta niveles aceptables y reducir los recortes salariales cambiándolos por tiempo libre 
    – que tampoco esto gustó a otros sindicatos que presentaron demanda contra él y que parecen dispuestos a perseguir incluso hasta más allá de su vigencia hasta el 30 de Junio del próximo año; que con mentiras y patrañas convencieron a muchas personas de que el 29 de Marzo se resolvería todo y que tendrían su dinero prácticamente en el bolsillo lo que hizo que ese fuera el día de la primera frustración y que quedara claro que podrían venir más
    – que hace unos días la  Audiencia Nacional ha dictado un Auto en el que no se pronuncia sobre la ejecución de sentencia y se remite al procedimiento contra las medidas unilaterales que se verá el próximo 1 de Junio en la propia Audiencia.
    Dirán que el Auto es recurrible y que lo van a hacer y que además, todo queda en el  aire hasta que se resuelva el conflicto contra las medidas unilaterales, pero la realidad es la que es y el margen para las mentiras, cada vez es más estrecho.
    La argumentación de quienes presentaron la demanda de ejecución reclamando todo lo descontado era, que el acuerdo había sustituido a las medidas unilaterales, que habían dejado de existir y,  que por tanto, al anularse el acuerdo se anulaban también las medidas unilaterales, por lo  que se volvía a la situación anterior a las mismas.
    El conflicto colectivo contra las medidas unilaterales que se verá el 1 de Junio, va contra la legalidad de las medidas implantadas por la empresa, no contra su existencia y a esta discusión es a la que remite la Audiencia, a si son legales o no y no a si existen o no existen, sobre lo que parece no tener dudas.
    Si alguien había pensado que las demandas judiciales incomodan a esta empresa y que podrían servir como amenaza, debería mirárselo.
    Ahora pasará lo de siempre, unos buscarán culpables donde sea para no asumir sus responsabilidades y otros continuaremos trabajando para evitar que el próximo mes de Julio prescriban los derechos que nos daba la sentencia del Tribunal Supremo y algún compañero o compañera pueda resultar perjudicado.
    Hemos tenido que aguantar muchos infundios y mentiras pero aquí seguimos, para que quienes piensan que es mejor un acuerdo que un buen pleito, puedan seguir otorgándonos su confianza.
    Saludos.

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  • CCOO siempre de frente, sin melodramas ni postureos

    Como esta plantilla lleva escuchando demasiado tiempo todo lo que nos debe devolver Liberbank, ahora, tras la vista del pasado día 29, hay un sentimiento generalizado de frustración. 
    Y como las frustraciones nacen de las expectativas y no es CCOO quien las ha creado, quizás ya vaya siendo hora de que quienes se han dedicado durante casi tres años a vender humo empiecen a explicar por qué esas expectativas se están viendo incumplidas y comiencen de una vez a contar la verdad
    […]
    Desde explicar cuáles son los motivos reales de haberse dedicado tanto tiempo a vender humo a la plantilla hasta explicar por qué han insistido en mentiras absurdas en las que tarde o temprano iban a ser pillados como que en CCOO no podíamos asistir a esa vista, que no podíamos reclamar o que no podemos demandar las medidas unilaterales (juicio en el que estamos personados y por el que, suponemos, se iniciará otro largo proceso el próximo 1 de junio).
    En la vista celebrada el día 29 desde CCOO solicitamos que se ejecutara la sentencia en todos sus términos y que se hiciera extensiva a todos los trabajadores y trabajadoras hubieran presentado o no reclamación. 
    El caso es que, sindicalmente, en esta entidad tenemos algunos problemas (de otra índole tenemos todos). Por ejemplo, en uno de los whatsapp enviados el día 29 por uno de los sindicatos denunciantes mencionaban al «acuerdo suscrito por CCOO, UGT y Liberbank». Por ese orden.
    Parece una frase tonta, pero deja entrever uno de los problemas que padecemos y es el odio que algunas personas de esos sindicatos tienen a CCOO.
    Y es que ya lo hemos dicho en repetidas ocasiones: son varios los sindicatos que deben pensar que el enemigo es CCOO y que Liberbank tiene poco o nada que ver en todo lo que nos pasa. O al menos, eso es lo que suponemos tratan de vender a la plantilla  (en el mejor de los casos) por un puñado de votos.
    Una forma de criticar y desgastar es dedicarte a vender humo (que es mucho más fácil de vender que la verdad) y a ello han estado dedicados mucho tiempo, lo cual ha generado unas expectativas que ahora parecen no saber cómo «gestionar».
    Así, desde el principio hemos sido criticados agresivamente por haber firmado el acuerdo de junio y el de diciembre con Liberbank. Y esos acuerdos, a pesar de que no lo entiendan, no sólo no los vemos como un error sino que los defendemos.
    En mayo de 2013 –tras unas negociaciones y una serie de huelgas que algunos sindicatos no sólo no secundaron sino que hicieron lo posible por torpedear–  la empresa impuso unas durísimas medidas unilaterales amparadas en las posibilidades que le brindaba la Reforma Laboral. 
    Reforma Laboral que, por cierto, en CCOO combatimos con unas huelgas que, esos mismos sindicatos, tampoco secundaron por ser un tema «político» (y por el que, por lo visto, no se sentían afectados ni de refilón).
    En junio de 2013 firmamos un acuerdo que minoró el impacto de esas medidas unilaterales. Sólo por recordar una de esas medidas, diremos que con las unilaterales 1332 personas suspendían el contrato. Trabajadores y trabajadoras que, a saber en estos momentos, no sólo si hubieran vuelto sino a dónde hubieran vuelto porque no había limitación geográfica.
    Como ya todos/as sabemos, ese acuerdo fue anulado no por ser bueno o malo sino porque no fueron convocados por la empresa y, por tanto, no se les dejó sentarse en una silla a decir que lo conseguido era poco y que ellos querían eso y «una paga».
    También sabemos que, durante años, han estado contando a todo el mundo que gracias a esa anulación «nos tienen que devolver todo el semestre…» pero de momento todo eso está por ver. Antes debemos ganar unos juicios que parece van a ir para largo.
    Así que, pensemos realmente esto por un momento: Hoy por hoy y para la mayor parte de la plantilla, ¿qué han conseguido estos sindicatos anulando el acuerdo?
    a) Empeorar a todo el mundo en lo relativo a los planes de pensiones. Con el acuerdo se devolvía pero con las unilaterales,… más nos vale ganar el juicio.
    b) Para quienes mejoraron con el acuerdo… nada y porque, gracias a la lentitud de la justicia, afortunadamente la mejora ya tuvo lugar, que si no ahora tendrían menos.
    c) ¿La ayuda de hijos? Pues no porque eso no estaba en el acuerdo. De hecho en un par de meses tenemos el juicio por la demanda que CCOO presentó por este motivo y que ha estado suspendido gracias a su victoria y los recursos. De hecho, todo eso deberíamos haberlo cobrado ya. 
    d) Algunos dirán que «gracias a ellos tenemos un acuerdo mejor, el acuerdo de diciembre»… Pues tampoco, porque en realidad ese acuerdo vuelve a producirse gracias a CCOO, que si fuera por los denunciantes, los que nunca firman nada porque siempre quieren lo que tú consigas y una paga,  ahora tendríamos unas medidas unilaterales versión 2 y peores que las primeras.
    Así que, ¿realmente que consiguieron? ¿Poner en peligro a todo el mundo?
    La cuestión es que una vez situados aquí, si te pones en su situación, pensarían ¿y ahora que hacemos? Porque lo de ganar un juicio está muy bien pero si lo que consigues es empeorar a todo el personal…
    La respuesta: sencilla. Vender humo. Decir que «nos tienen que devolver», «hemos ganado», «el próximo mes», etc.
    Y, como ya dijimos en un comunicado anterior, cuando la cosa salga mal, despacharlo con un «no estamos de acuerdo con la resolución y hemos hecho todo lo posible pero hay una mano negra o la culpa ha sido de…» y a otra cosa. Porque es curioso, pero nunca lo pagan.
    Así que siguiendo ese guion, los vendedores de humo necesitan imperiosamente encontrar un culpable al que echar la culpa y quien mejor que, otra vez, CCOO.
    Por ello, ahora, los «vendedores de humo» critican de nuevo  a CCOO porque el abogado de Liberbank utilizó algún comunicado nuestro en el juicio. ¿Y qué? 
    Imaginamos que la empresa utiliza todo lo que pueda, le sirva para algo o no. Porque puestos a decir tonterías también podríamos decir que el abogado de la empresa también utilizó como argumento la contradicción de los sindicatos denunciantes al retomar la demanda contra las unilaterales a pesar de afirmar constantemente que esas medidas no existen. Y no por eso le echamos la culpa a nadie.
    De todas formas, ¿acaso alguien en su sano juicio piensa que la Audiencia Nacional va a dictar una sentencia en función de lo que nosotros escribamos en un comunicado?
    Las sentencias las dictan los jueces independientemente de lo que nosotros digamos. Y que conste que nos encantaría tener esa capacidad porque, si así fuera, la empresa y varios de sus responsables iban a recibir, pero a base de bien.
    Por otra parte, ¿están insinuando que cuándo la plantilla nos trasmite que quiere respuestas y que expliquemos la situación en un comunicado, debemos mentir y contar lo opuesto a lo que nuestra asesoría y nuestro sentido común nos dicta? ¿Debemos ser como ellos y engañar también a todo el mundo?
    Pues si alguien cree que debemos mentir y como otros muchos dedicarnos a vender humo, lo sentimos.
    En CCOO siempre hemos ido (y vamos) de frente. Detestamos vender humo. Y eso que sabemos que es mucho más fácil de vender que la verdad, que suele ser más dolorosa.
    Además creemos que las personas prefieren conocer la realidad y que, a estas alturas, todas las personas que trabajamos en esta entidad ya somos lo suficientemente maduras como para poder oír la verdad.
    Por ello, en CCOO, en nuestros comunicados escribimos lo que creemos y lo que nuestra asesoría dice que es, aunque no sea lo que la gente quiere oír. Y no por hacerle un favor a nadie (y menos a ese). Lo que nos faltaba.
    Otra crítica habitual de los vendedores de humo es que en CCOO firmamos acuerdos hasta con impresentables.
    Esto no sólo es verdad sino que además lo defendemos. Especialmente en el caso Liberbank.
    En una empresa, como la nuestra, que hace lo que la da la gana pasando por encima de todo y de todos, ¿acaso alguien piensa que es mejor no tener un acuerdo por escrito con el que al menos nos podamos defender en los juzgados?
    En una empresa, como la nuestra, tener la oportunidad de poder blindar el empleo o limitar la movilidad geográfica y no aprovecharla sería de tontos o es que ¿acaso alguien piensa que es mejor que esta empresa actúe sin limitaciones?
    En CCOO siempre hemos tratado de buscar lo mejor para la plantilla y si eso implica tener que soportar situaciones desagradables, lo hacemos.
    Lo cómodo e irresponsable es oponerse a todo y  no hacer nada más que seguir alimentando la neurosis de la gente vendiendo humo y no luchar por la plantilla en las mesas de negociación. Si uno se opone a negociar por sistema está aceptando lo que impone la empresa.
    Así que sí, efectivamente, somos culpables de alcanzar acuerdos que mantienen el empleo y además, estamos orgullosos y orgullosas de ello.
    Ahora, a que nos vendan más humo. Porque son incansables.
    Saludos.

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    Actualizado 11/04/2016: Hemos recibido Auto de la Audiencia Nacional sobre la vista del 29M en el que estiman litispendencia y por tanto resuelven que no se va a ejecutar el fallo por la anulación del Acuerdo de 25 de junio de 2013 en tanto no exista sentencia firme en el juicio contra las medidas unilaterales pues el fallo de ese juicio afecta a la ejecución de sentencia del primero.