MÁS EMPLEO ESTABLE Y MEJOR PROTECCIÓN SOCIAL
EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA ASTURIANA.
Manifestación.
Gijón.
Salida a las 12:00 horas desde Campo Valdés.
Llegada al Paseo Begoña.
MÁS EMPLEO ESTABLE Y MEJOR
PROTECCIÓN SOCIAL
EN DEFENSA DE LA INDUSTRIA
ASTURIANA
El 1º de Mayo es un día para la
reivindicación y la movilización. Esta histórica jornada internacional de lucha
cobra su pleno significado en un mundo dominado por la globalización neoliberal
y los intereses económicos de las minorías más privilegiadas, que hace tabla
rasa de los derechos de los pueblos y de las personas y que extiende la
injusticia, la desigualdad y la pobreza.
Otro mundo es posible y
necesario
Millones de trabajadores y
trabajadoras se manifestarán el 1º de Mayo a lo largo y ancho del planeta para
exigir, con una sola voz, otro mundo, que es posible y necesario, más
democrático, igualitario y solidario; con instituciones internacionales que
regulen los mercados globales y permitan el control político de las inversiones
multinacionales, con la introducción de cláusulas sociales en los tratados
comerciales, con códigos de conducta para el cumplimiento de las normas
laborales básicas, con la condonación de la deuda de los países más pobres,…
Un mundo en paz, que resuelva a
través del diálogo y de las instituciones internacionales los conflictos, que
impida guerras estériles y sangrientas como la de Iraq, donde dos años después
continúa la ilegítima ocupación militar, encabezada por EE.UU., que ha empeorado
gravemente las condiciones de vida de los iraquíes y ha deteriorado aún más la
seguridad en la región y en el mundo; que exija el cumplimiento de las
resoluciones de Naciones Unidas para resolver los conflictos de Palestina y del
Sáhara.
Una Europa más social
A la Unión Europea le corresponde
un papel protagonista en la edificación de este nuevo mundo, aunque para ello
deber resolver las importantes contradicciones internas que aún persisten y
dotar a sus instituciones de más capacidad política y de decisión. La
Constitución Europea, en pleno proceso de ratificación por sus países miembros,
tan sólo representa un tímido avance en esa dirección.
En esta fase de construcción de
la Unión Europea es preciso restablecer la confianza de los ciudadanos y
ciudadanas europeos en el proceso de unificación y en las instituciones, desde
el reforzamiento de las políticas sociales, el pleno empleo, el crecimiento
económico y el desarrollo sostenible. Hay que afrontar los problemas de las
reestructuraciones y de las deslocalizaciones empresariales a través del
fortalecimiento de la participación de los trabajadores y trabajadoras, una
mayor cohesión y la lucha decidida contra el dumping social; se requiere la
ampliación y mejora de los sistemas de protección social frente a los intentos
de debilitarlos; se hace imprescindible la retirada de la Directiva “Brolkestein”,
que pretende liberalizar los servicios desde el dumping social y el deterioro de
las condiciones de trabajo.
Más empleo estable y mejor
protección social
En España, el diálogo social
tripartito (Gobierno, sindicatos y patronal), abierto tras la declaración
conjunta del 8 de julio, ha dado hasta el momento algunos resultados
apreciables: la recuperación de una parte sustancial del poder adquisitivo
perdido en la última década por el Salario Mínimo Interprofesional, aunque lejos
aún de nuestro objetivo de situarlo en el 60% del salario medio, tal como
establece la Carta Social Europea; el significativo incremento de las pensiones
mínimas, que aún deben avanzar hasta equipararse con el SMI; o el reglamento de
aplicación de la Ley de Extranjería, que ha permitido abordar, por primera vez
en nuestro país, la problemática de la inmigración desde la vertiente
sociolaboral y que ha supuesto la apertura del actual proceso de regularización
que, pese a sus limitaciones, permitirá dotar de derechos laborales y de
ciudadanía a varios cientos de miles de personas que viven y trabajan en España
y que hasta ahora carecían de los derechos más elementales.
Saludamos, por otra parte, la
aprobación de la Ley de protección integral contra la violencia de género, que
veníamos demandando desde hace tiempo, y que, si se desarrolla plenamente y con
la suficiente dotación presupuestaria, contribuirá decisivamente a eliminar este
conflicto social que tantas muertes y lesiones produce cada año.
CC.OO. y UGT afrontamos el actual
momento del diálogo social con la voluntad de favorecer la calidad del empleo,
reducir los altos índices de siniestralidad en el trabajo, avanzar en la
igualdad laboral, regular la subcontratación, mejorar la protección por
desempleo y fortalecer el sistema público de pensiones. Nos proponemos, además,
conseguir el establecimiento de un nuevo derecho público de protección social
que permita que las personas en situación de dependencia reciban la necesaria
asistencia sociosanitaria.
Pero, para conseguir más y mejor
empleo y mayores niveles de desarrollo y cohesión social, la apuesta por un
nuevo modelo de crecimiento económico equilibrado, duradero y respetuoso con el
medio ambiente se presenta como imprescindible, y debe convertirse en un
elemento de primer orden del diálogo social en España.
Defender la industria
asturiana
Este 1º de Mayo debe ser para los
asturianos y asturianas una nueva ocasión para reivindicar más desarrollo
económico e industrial y más y mejor empleo. Y es que nuestra región continúa a
la cola del crecimiento económico e industrial del país, a la cabeza del
desempleo (con especial incidencia en las mujeres y los jóvenes), y con las
tasas de actividad y empleo más bajas. La eventualidad alcanza a uno de cada
tres trabajadores ocupados; la siniestralidad, pese a la mejoría del último año,
sigue arrojando cifras importantes de trabajadores muertos o lesionados en el
desempeño de su trabajo; la emigración laboral es hoy una dura realidad y supone
que cada año miles de jóvenes abandonen nuestra región, aunque algunos lo llamen
“leyenda urbana” en su irresponsable pretensión de negar la evidencia.
La industria asturiana se
encuentra en un momento especialmente difícil, con sectores y empresas básicas
de nuestra economía que ven seriamente amenazado su futuro. Como la minería del
carbón, que afronta un momento determinante para su supervivencia con la
negociación de un nuevo Plan de la Minería para los próximos seis años y la
determinación de la Reserva Estratégica de Carbón en la Unión Europea, que
pueden suponer su práctica desaparición. O la siderurgia asturiana, cuyo futuro
depende de que Aceralia garantice las importantes inversiones (línea de
galvanizado y otras) que se precisan para consolidar y potenciar la capacidad
productiva de sus factorías en Gijón y Avilés. También el sector naval atraviesa
serias dificultades como consecuencia de las prácticas de dumping que ejercen
las empresas de construcción naval del sudeste asiático, lo que en Asturias pone
en peligro a los astilleros de la bahía gijonesa: Izar, pendiente de recibir
carga de trabajo suficiente para garantizar su continuidad en los próximos años
y del proceso de entrada de capital privado, y Nagisa, en una complicada
situación financiera. Ambas han visto reducirse sustancialmente sus plantillas
laborales. No son tampoco halagüeñas las perspectivas del sector de bienes de
equipo en nuestra región, con Duro Felguera, su empresa más emblemática,
reduciendo empleo en sus factorías de Langreo.
A este marco de incertidumbre
sobre el futuro de los sectores estratégicos de nuestra economía tenemos que
añadir la reducción sustancial, en el mejor de los casos, o la desaparición de
los fondos europeos, al perder Asturias la condición de región Objetivo 1 como
consecuencia del ingreso en la UE de diez nuevos países con niveles de renta más
bajos.
Para UGT y CC.OO. de Asturias
esta compleja situación socioeconómica que vivimos podrá superarse en la medida
en que se dé un compromiso claro de los Gobiernos y del empresariado de la
región con la regeneración y potenciación de nuestro sistema productivo, a
través de importantes inversiones en infraestructuras, I+D+i, tecnologías de la
comunicación, etc., y desde la planificación estratégica, la recuperación de la
iniciativa pública y el consenso con los agentes sociales a través de un
ambicioso Plan Industrial. El ADECE, que puede tener efectos positivos sobre la
economía y el empleo, se muestra insuficiente ante la envergadura de la
problemática que, en lo económico y en lo social, afecta a nuestra región. Más
aún ante los retrasos e incumplimientos de algunos de sus contenidos más
importantes por parte de un Gobierno empeñado en gestionar en solitario y a su
antojo el acuerdo alcanzado con los agentes sociales.
Su pretensión de introducir un
nuevo modelo de relaciones laborales, con más flexibilidad e inseguridad para
los trabajadores y trabajadoras, no nos vale si no va acompañado del control y
la participación de los sindicatos y si no es capaz de conciliar la vida laboral
y familiar de los trabajadores. Pero, además, tampoco contribuiría al
relanzamiento económico y del empleo si no se actúa sobre el sistema productivo
asturiano, dinamizando, modernizando y dando solución a los problemas de la
industria asturiana.
UGT y CC.OO. de Asturias también
reivindicamos, en este 1º de Mayo, un Servicio Público de Empleo cogestionado
–desde el carácter tripartito y paritario de su órganos de decisión- por el
Gobierno, sindicatos y organizaciones empresariales, tal y como sucede ya, con
buenos resultados, en el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales.
No se puede excluir a los representantes de trabajadores y empresarios,
auténticos protagonistas del mercado laboral, de un instrumento con vocación de
incidir sobre el empleo.
El Salario Social, una importante
conquista social en la reciente concertación, debe ser un derecho subjetivo para
todas aquellas familias que se encuentren en situación de marginación y pobreza,
tal como está recogida en el ADECE, al igual que la cuantía económica mínima de
la prestación económica, que debe situarse por encima del 70% del SMI. Exigimos,
por tanto, que el gobierno regional cumpla lo pactado.
CC.OO. y UGT de Asturias, como
sindicatos comprometidos con nuestra comunidad autónoma, llamamos también a
expresar en la manifestación del 1º de Mayo la exigencia de los trabajadores y
trabajadoras asturianos de una reforma del Estatuto de Autonomía que nos
equipare, en lo político y en lo competencial, con las comunidades consideradas
como nacionalidades históricas, que contemple la oficialidad de la “llingua” y
que, a través de una nueva Ley de financiación autonómica, inspirada en la
equidad y la solidaridad territorial, nos dote de suficiencia financiera para
abordar los importantes retos económicos y sociales de Asturias.
Pero, en una fecha tan señalada y
solidaria como el 1º de Mayo, no podemos olvidar a los compañeros y compañeras
que hoy están luchando por su empleo, como los trabajadores de Talleres Revuelta
o los profesores interinos de la enseñanza no universitaria asturiana. Sus
reivindicaciones son nuestras reivindicaciones, de todos y todas los que
participemos en la manifestación de Gijón.
¡Por un mundo más democrático,
igualitario, solidario y en paz¡
¡ Por más empleo estable y
mejor protección social¡
¡Por una industria asturiana
con futuro¡
¡ Por el Salario Social como
derecho subjetivo para todos y todas¡
¡Por un nuevo Estatuto para
Asturias, con más autonomía política
y competencial y con
suficiencia financiera¡
¡VIVA EL 1º DE MAYO¡
¡PARTICIPA EN LA MANIFESTACIÓN
DE GIJÓN,
CON SALIDA A LAS 12 DEL
MEDIODÍA DESDE CAMPO VALDÉS¡

Los
