“El País” publica el día 6, la carta de una lectora indignada ante la imagen de una oficina de BBVA en Madrid en la promoción del Libretón. Como golpe de gracia al regalo de las sartenes y como apoyo a la campaña, las trabajadoras –ellos no- llevaban puesto el delantal.
La imagen pública de una empresa no es algo que se cuida sólo porque
afecta a su prestigio y valoración, sino que también expresa el
modo de pensar que subyace en su cultura. Y siendo cierto que toda la sociedad
es responsable de ciertos roles discriminatorios y sexistas enraizados, no lo
es menos que instituciones públicas y organizaciones sociales, como los
sindicatos, intentamos mediante campañas o mediante leyes cambiar estos
hábitos.
Pero eso, que hayamos llegado a que en una Oficina la Directora haya creído
normal y hasta positivo ponerles el delantal a las compañeras, no es
sino reflejo de la línea general de pensamiento que se transmite en el
Banco. Quien envía un delantal sabe que hay riesgo de que alguien se
lo ponga. ¿Qué diferente imagen transmite, por ejemplo, Banesto?
Con Ana Patricia B. recogiendo un premio de la Comunidad de Madrid de manos
de su Presidenta, por su reciente Acuerdo de Conciliación suscrito con
la representación sindical.
CCOO tenemos entregada, hace tiempo, una propuesta de Acuerdo de Igualdad,
sobre la que el Banco nos manifiesta su proximidad, pero que aún no están
dispuestos a firmar. El Banco debe pedir disculpas a estas trabajadoras, firmar
el Acuerdo que proponemos y crear la Comisión de Igualdad que procure
que no se repitan casos como éste. Éste es el momento, la urgencia
está demostrada.
¿CÓMO SOMOS DE EURO-SOLIDARIOS?
El Banco cree que mucho, y que ellos aún más. Nos han pasado
por e-spacio la campaña del Euro Solidario. Una loable iniciativa, de
apoyo a la Fundación Entre Culturas, para financiar escuelas en Perú.
Sólo se puede aplaudir, aunque sea con cargo a nuestras nóminas
y diseñada de manera unilateral. Los trabajadores cooperamos, la Dirección
capitaliza. No nos acordamos que más éxito tuvo la campaña
por el Mitch, en Centroamérica, conjunta con los sindicatos y donde el
Banco se comprometía a poner tanto como nosotros.
Y además contrasta con otra actitud diferente. CCOO ha propuesto, con
tiempo y argumentos, otra iniciativa solidaria. Que se incluya en el Obsequio
de Navidad (40.000 bolsas) un paquete de ¼ kg. de Café del Comercio
Justo. En sustitución de las galletas danesas, por ejemplo. O sea, sin
coste, solidario, y multiplicador, porque el paquete lleva la explicación
del sistema del Comercio Justo y sus beneficios.
La primera impresión: bien, bueno, veremos. La respuesta final: pudiera
haber trabajadores a los que no les gustara, hay otros cafés, y otras
incoherencias. En resumen, que no. Y ahora quieren aparecer como "euro-solidarios".
Seguimos trabajando, seguiremos informando.
Octubre 2005