Los resultados de la auditoría de Oliver Wyman publicados el pasado viernes, vienen a confirmar la plena viabilidad del proceso de fusión con Unicaja… Leer más
Los resultados de la auditoría de Oliver Wyman publicados el pasado viernes,
vienen a confirmar la plena viabilidad del proceso de fusión con Unicaja. Sin
embargo y paradójicamente, las declaraciones de los responsables de ambos
bancos/cajas, siguen situando a ésta en la indefinición en el medio/corto
plazo.
Así, vemos como el Presidente de Unicaja habla en los medios de
comunicación sobre la necesidad de “redefinir” el proyecto de fusión, mientras
que los de CEISS (en nota emitida por la Oficina del Empleado) hablan de que el
futuro del proyecto todavía puede estar condicionado al tratamiento que se dé a
las preferentes o a la estructuración que tenga el Banco Malo.
De todos
es sabido que las condiciones de la Sociedad de Gestión de Activos (Banco Malo)
no se sabrán hasta finales de año; por tanto, hasta entonces no estarán
determinados ni que activos son susceptibles de venta ni cuales serán sus
precios. Por otra parte, la última reforma financiera fija el 30 de octubre como
fecha tope para que las distintas entidades tengan definidos y cerrados sus
planes de recapitalización.
Resulta evidente, por tanto, que seguimos
estando en una situación de indefinición parecida (si no peor) a la que teníamos
antes de la realización de los tests. Indefinición que está llevando a nuestra
empresa a una sangría intolerable de sus recursos y que no se puede seguir
tolerando en el inmediato futuro, tanto por los intereses del conjunto de la
plantilla, como por los del propio Banco.
CC.OO. exige que, de manera
inmediata, se defina y concrete la realización de este proceso de fusión, tanto
en fechas como en condiciones. Los gestores de CEISS y de Unicaja no tienen
ningún derecho para estar jugando, de manera impune, con el futuro laboral de
nuestra plantilla.
En el mes de agosto pasado tuvo lugar la última de las reuniones establecidas en el acuerdo de 21 de junio de este año, en relación a los complementos afectados (Anexo V del Acuerdo Fusión CEISS).. . Leer más
En
el mes de agosto pasado tuvo lugar la última de las reuniones establecidas en el
acuerdo de 21 de junio de este año, en relación a los complementos afectados
(Anexo V del Acuerdo Fusión CEISS)
CC.OO,
una vez más, hemos reiterado nuestra demanda de datos que consideramos
necesarios para un correcto seguimiento de este proceso. Los datos que
solicitamos son:
– Detalle
de trabajadores con pluses funcionales
– Funciones
por la que se pagan los pluses.
– Cuantías
de los pluses
– Trabajadores
que ejercen la función (por la que cobran el plus).
– Trabajadores
que NO ejercen la función (por la que cobran el plus).
– Denominación
del “complemento o plus” con independencia de que consten o no en el anexo
4.
Para
no facilitar la información solicitada RR.HH. alega la Ley de Protección de
Datos. En la mesa se proponen diversas soluciones para evitar romper la
confidencialidad impuesta por esa norma pero no son aceptadas por la parte
empresarial.
Con
independencia de esto, el Banco puso en nuestro conocimiento los siguientes
datos globales:
556
personas devengaban anexo V, de las cuales 119 lo tienen compensado 100% por
otros funcionales.
De
estos en el mes de julio se ha eliminado el complemento a 180 personas por
considerar que ya no realizan la función por la que se concedió en su
día.
Se
ha reasignado a 99 personas, por considerar que siguen haciendo las mismas
funciones aunque se les ha cambiado el nombre del puesto, y al tenerlo asignado
personalmente mediante carta a un puesto de terminado, se les ha comunicado
también por carta la reasignación al nuevo nombre del
puesto.
El
resto tiene su origen en el sistema de retribución de directivos por lo que se
mantienen mientras lo sigan siendo pero no necesita
reasignación.
59
reclamaciones de las que se han contestado 53. De todas ellas se han atendido
positivamente para el reclamante 3.
En
estas circunstancias, CC.OO.no se hace responsable de la validación de este proceso, por no
tener datos en los que apoyarnos para realizar un estudio, con el objetivo de
saber si se está procediendo con rigor y ecuanimidad.
Validar
este proceso en estas condiciones sería ejercer un acto de fe, algo contrario a
la forma de proceder de nuestro sindicato.
La aprobación de esta norma debería servir para solucionar el grave
problema del sector financiero que limita severamente la posibilidad de
hacer frente, con recursos suficientes, a la crisis de la economía
española. La reforma del sector financiero, junto a la del sistema
fiscal, han sido señaladas reiteradamente por CCOO como condición
necesaria y preferente a las políticas de ajustes y reducción de
derechos que se vienen practicando. El retraso en reconocer y afrontar
la crisis financiera y las titubeantes, dispersas y, en ocasiones,
contradictorias, medidas adoptadas por los sucesivos gobiernos, están
ocasionando graves, en ocasiones irreparables, daños. En concreto, el
actual Gobierno ha utilizado, con este, tres decretos en menos de un año
para afrontar el mismo asunto.
El Gobierno aprueba hoy en Consejo de Ministros un nuevo, el tercero en 7 meses, Real Decreto Ley de reforma del sector financiero y el FROB. Valorar su contenido y alcance concreto debe esperar a su lectura en el BOE que, suele deparar sorpresas sobre los contenidos anunciados en rueda de prensa.
El decreto, según el gobierno, pondrá las bases para evitar futuras crisis bancarias. Un objetivo loable, pero la economía española sufre una grave sequía de crédito que agudiza los problemas de actividad y convierte en insolventes a empresas que tan solo tienen problemas de liquidez. Solucionar ese problema debe ser el principal objetivo de la reforma del sector financiero. La recapitalización de entidades con desequilibrios en sus balances debido a la pérdida de valor de sus activos, en su mayoría inmobiliarios, es necesaria, como ya señaló CCOO al valorar los decretos anteriores que incidían en mayor exigencia de provisiones, contribuyendo a deprimir aún más el crédito y, con ello, la actividad económica.
La creación de un “banco malo” puede facilitar esta tarea, pero es preciso no engañar a los ciudadanos: en ningún caso se puede pensar que la operación no tendrá coste para los contribuyentes, de ser así no sería “un banco malo”.
Por este motivo, su configuración y funcionamiento debe buscar establecer precios de compra de los activos que permitan la inmediata vuelta a la normalidad de las entidades pero también que limiten al mayor nivel posible las aportaciones de los contribuyentes. En paralelo, la articulación de este instrumento debe penalizar a los gestores y propietarios de las entidades financieras afectadas, evitando la inmoralidad que significa que se puede hacer cualquier cosa con la gestión de un banco porque al final, los contribuyentes, los trabajadores de la propia entidad y pequeños inversores sin información suficiente, acabarán asumiendo los errores de la misma.
Asimismo, el recurso a financiación pública, española o europea, para sanear el sector financiero, debe realizarse e ir acompañado de medidas orientadas a sostener el empleo, tanto en el sector, como en las empresas afectadas por la falta de financiación, de un lado y, de otro, a la refinanciación en plazos y condiciones razonables de las personas que, como consecuencia de la crisis tienen dificultades para afrontar sus obligaciones hipotecarias.
La reforma pretende afectar al funcionamiento futuro del sistema financiero y, en este sentido, debe buscar también configurarlo con un número suficiente de entidades evitando situaciones de oligopolio que generan exclusión de acceso a los servicios financieros a personas y territorios en peores condiciones.
CCOO exige un marco de total transparencia para que la sociedad pueda hacer un seguimiento en tiempo y forma del uso de importantes cuantías procedentes de recursos públicos (máximo previsto de 100.000 millones). La ciudadanía no entenderá asumir un coste tan grande sin beneficios ciertos para las personas a través de la recuperación del crédito para generar empleo y la plena protección de los depósitos.
La actual manera en que los bancos asumen riesgos profundiza la crisis financiera; Europa necesita urgentemente una unión bancaria fuerte. UNI Finanzas llama a los empleados bancarios para convertirse en agentes de cambio y movilizandose colectivamente para transformar desde dentro.
Alarma en el sector financiero:
• UNI ha publicado un estudio sobre la pérdida de empleos en el sector financiero que muestra que la cultura bancaria tiene que cambiar
• Los bancos tienen expectativas poco realistas, dirigidas a un rendimiento de más del 15%, mientras promueven la eliminación de miles de puestos de trabajo para maximizar sus ganancias. Barclays decidió bajar su tarjeta de 15 a 11%.
• La actual manera en que los bancos asumen riesgos profundiza la crisis financiera; Europa necesita urgentemente una unión bancaria fuerte.
• UNI Finanzas llama a los empleados bancarios para convertirse en agentes de cambio y movilizandose colectivamente para transformar desde dentro.
Los bancos tienen ganancias récord, del orden de varios miles de millones de dólares al año, mientras que cientos de miles de empleados bancarios han perdido sus empleos desde el inicio de la crisis financiera. Los bancos establecen una tasa objetivo de retorno de 15-20% y ponen gran empeño en lograrla aunque sea insostenible en el largo plazo. Esta es una de las principales conclusiones de la encuesta realizada por UNI Finanzas, el sindicato global para la banca y los seguros. La encuesta mundial se llevó a cabo en asociación con filiales en muchos países y también se basa en la base de datos del Financial Times (FT thebankerdatabase.com).
Philip Jennings, Secretario General de UNI Global Union, dijo: «El estudio de la pérdida de trabajo de UNI Finanzas suena la alarma, tanto para la industria de las finanzas, como a los responsables políticos.
Estamos entrando en una nueva etapa de la toma de decisiones y
negociaciones de alto nivel con la próxima cumbre europea en esta
semana. El futuro de Grecia, Italia y España, y el futuro del euro, en general, están de nuevo en juego. El 15 de septiembre se cumple el cuarto aniversario de la caída de Lehman Brothers, pero las lecciones aún no se han aprendido. Los líderes europeos deben actuar con rapidez para crear una unión bancaria sólida. ‘
Jennings ha añadido: «El sistema financiero mundial necesita cambiar las reglas del juego y las expectativas de los banqueros son demasiado altas con una tasa de retorno superior al 15%, que es claramente imposible de mantenerse con el tiempo. Estos bancos continúan haciendo enormes ganancias, pagando generosas bonificaciones a sus ejecutivos, mientras ponen a miles de personas en la calle. Han perdido el contacto con la realidad. Pero sin bancos, no hay economía. Necesitamos verdaderos bancos que inviertan en la economía real. Y tenemos que hacer con que ellos escuchen la mensaje de sus propios empleados. UNI Finanzas es el unico sindicato internacional para el sector de finanzas, y nuestro papel es hacer con que escuchen sus voces. Nosotros participamos en las discusiones del G-20, el Fondo de Estabilidad Financiera, el Banco Central Europeo y nuestro mensaje es claro: las utilidades de los bancos se deben invertir en puestos de trabajo y en la economía real.”
Los resultados principales de la encuesta son los siguientes:
· En total, desde el principio de la crisis financiera, se han perdido por lo menos 300.369 empleos en el sector de la finanza en 18 países (UK, España, Italia, Francia, Alemania, Austria, Finlandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Rumania, Moldavia, Grecia, Irlanda, Australia, India y Estados Unidos).
· En total, en 14 bancos, lo que corresponde a casi 3 millones de trabajadores, 121.117 personas perdieron el empleo o están a punto de perderlo. Simultáneamente, esos mismos bancos realizaron enormes beneficios, de 4 a 40 mil millones de dólares, solamente en 2011.
· También significa que los empleados se ven obligados a vender más productos financieros, aunque esto no estan necesariamente entre los intereses de los clientes;
Las empresas externalizaron muchos puestos de trabajo a países donde los salarios son más bajos.
“Al llevar a cabo la negociación colectiva, el sindicato UNI y sus afiliados pueden trabajar juntos en diferentes países para desarrollar acuerdos globales con empresas, salvar puestos de trabajo, y compartir los beneficios y aumentar la motivación del personal. Hay algunos buenos ejemplos, como los acuerdos recientes con BNP Paribas, Nordea y Santander, que muestran que el diálogo social entre los sindicatos y los bancos pueden ser muy fructífero para los empleados y los empleadores”, concluye Marcio Monzane, Director de UNI Finanzas.
Los empleados de las cajas se enfrentan a un otoño caliente, con una nueva ronda de despidos que en algunos medios digitales cifran en más de 5.000 personas… Leer más
Fuente: elboletin.com
Los empleados de las cajas se enfrentan a un otoño caliente, con una nueva ronda
de despidos que en algunos medios digitales cifran en más de 5.000 personas. La
fecha clave para el pistoletazo de salida se producirá tras la primera quincena
de septiembre, cuando las auditorías independientes detallen qué entidades
recibirán ayudas del rescate europeo.
Según los cálculos de los
sindicatos, desde que se inició la crisis más de 30.000 trabajadores de los
bancos y cajas han perdido su empleo, un 11,1% de las plantillas que existían en
2008. La nueva ronda de ayudas del rescate de 100.000 millones de euros llevará
aparejadas nuevas condiciones de reestructuración por parte de Bruselas. En
otras palabras, más despidos y cierres de sucursales.
Una entidad que
podría tener que recibir ayudas es BMN. La entidad, de la que el ministro de
Economía, Luis De Guindos, fue consejero antes de asumir su cartera, quedó fuera
de la nueva ronda de fusiones y tiene difícil poder realizar los saneamientos
del ladrillo a cargo de sus resultados. El grupo surgido de la fusión de Caja
Murcia, Sa Nostra, Caja Granada y Caixa Penedès, necesita algo más de 1.000
millones de euros para realizar las provisiones exigidas por los dos reales
decretos aprobados por el Gobierno este año.
Por lo pronto, BMN ha
iniciado en la segunda quincena de agosto el ‘Segundo Plan de Adecuación
Laboral’, que estará ejecutado previsiblemente para principios de octubre. 389
trabajadores han presentado solicitudes para adherirse a esta nueva
reestructuración de la plantilla, de los que 353 han pedido bajas voluntarias,
25 suspensiones y 11 excedencias.
Las entidades en procesos de fusión
también deberán recortar sus plantillas al regreso del verano si finalmente
reciben parte del rescate. Es el caso del proceso de Unicaja y Caja España
Duero. Los rumores apuntan a que 1.800 empleados podrían abandonar la entidad.
En su momento, la fusión de Caja España y Caja Duero ya vino acompañada de un
expediente de regulación de empleo (ERE) de 846 trabajadores.
Más
complicado es el caso de la fusión a tres bandas entre Ibercaja, Liberbank y
Caja3, ya que, según han publicado algunos medios digitales, si el proceso
finalmente requiriese ayudas públicas, Ibercaja podría plantearse romper el
acuerdo o, como poco, reformular el reparto de poder.
Se da el hecho de
que Liberbank surgió precisamente de una fusión rota, cuando Cajastur, Caja
Cantabria y Caja Extremadura, las tres entidades que la conforman, rompieron su
acuerdo con la CAM hace aproximadamente un año. Su unión ya provocó un ajuste
que afectó a 1.227 empleados, un 17% de su plantilla.
Casos aparte son
los de las tres entidades nacionalizadas, Bankia, Novagalicia y CatalunyaCaixa,
que aglutinarán la mayor parte de las ayudas públicas, y cuyo futuro está
incluso en el aire al abrirse la puerta a que el FROB liquide
entidades.
Bankia, formada por Caja Madrid, Bancaja y las cajas de Avila,
Segovia, La Rioja, Insular de Canarias y Laietana, ya aprobó un Expediente de
Regulación de Empleo (ERE) para 3.700 trabajadores, el 16% de la fuerza laboral,
tras su fusión.
Mientras, Novagalicia ha eliminado un total de 1.904
empleos para cumplir con las exigencias de su plan de reestructuración, a los
que se sumarán 700 puestos de trabajo más hasta el 2013, según el expediente de
regulación de empleo (ERE) en vigor, que contempla además otras 1.400
suspensiones de contratos. CatalunyaCaixa eliminó 1.300 puestos de trabajo con
la fusión de las cajas de Catalunya, Tarragona y Manresa. Otra incógnita es qué
ocurrirá con Banco de Valencia, que cuenta con 2.000 empleados.