Autor: CEISS

  • Caja España-Duero aprobará mañana crear un banco con vista a unirse a Unicaja

    El Consejo de Administración de Caja
    España-Duero prevé aprobar mañana en León la propuesta de creación
    de un banco para el ejercicio indirecto de la actividad financiera,
    como paso previo a la posible integración con Unicaja, entidad que
    ya aprobó el pasado 24 de marzo crear otro similar.

    El Consejo de Administración de Caja
    España-Duero prevé aprobar mañana en León la propuesta de creación
    de un banco para el ejercicio indirecto de la actividad financiera,
    como paso previo a la posible integración con Unicaja, entidad que
    ya aprobó el pasado 24 de marzo crear otro similar.

    La propuesta de constitución de una entidad financiera pasa por
    que Caja España-Duero mantenga su naturaleza jurídica de Caja de
    Ahorros, como generadora de Obra Social, según han informado hoy a
    EFE fuentes de la entidad financiera.

    Caja España-Duero llevará a su Consejo de Administración la
    creación de un banco, seis días después de que Unicaja hiciera lo
    mismo para crear otro similar.

    Fuentes de Caja España-Duero han explicado a EFE que la idea es
    que ambos bancos se integren en un Sistema Institucional de
    Protección (SIP).

    También, han explicado que, en lo que concierne a Caja España y
    Caja Duero, volcará todo su negocio financiero al banco que cree, a
    excepción de la parte que corresponde a la Sociedad Madrigal
    Participaciones, el principal instrumento de cooperación de las seis
    cajas de ahorro de Castilla y León.

    De momento no se ha hablado de cifras, según han afirmado dichas
    fuentes, que confían en que mañana en el Consejo de Administración
    el presidente de Caja España-Duero, Evaristo del Canto, desvele los
    entresijos del posible acuerdo.

    Además, han explicado que se prevé que el consejo de
    administración del banco resultante esté integrado por quince
    vocales, cinco de Caja España-Duero, cinco de Unicaja, y otros
    tantos independientes.

    De momento no han trascendido nombres, pero sí es seguro que no
    serán cargos públicos, según han insistido dichas fuentes.

    Unicaja y Caja España firmaron un preacuerdo para integrarse, que
    ya comunicaron el 21 de marzo a la Comisión Nacional del Mercado de
    Valores (CNMV).

    Antes de dar más pasos para la integración, los respectivos
    consejos de administración deberán aprobar el acuerdo al que se
    llegue, y también las asambleas.

    De momento, el presidente de Caja España-Caja Duero no ha
    precisado al Consejo de Administración el porcentaje de
    participación de cada una de las entidades financieras en el banco
    que se cree, aunque se calcula que estará en torno a un 35 por
    ciento para la caja castellanoleonesa y un 65 por ciento para la
    andaluza.

    El pasado día 28 de marzo, concluyó el plazo que había fijado el
    Banco de España para que las entidades de ahorro que no cumplieran
    los requisitos de solvencia fijados por el Gobierno central, vía
    Real Decreto, expusieran sus planes de viabilidad.

    Caja España-Duero y Unicaja no presentaron sus planes, porque ya
    habían comunicado al Banco de España su preacuerdo y tienen de plazo
    hasta el 15 de abril para que presenten sus planes.

    Antes de su integración, se ha encargado una «due diligence»
    (auditoría contable), para conocer la situación real de cada una de
    las dos entidades.

    EFE

    ABC

  • La mayoría de las cajas en apuros se apuntalarán con dinero público

    Como en una carrera de obstáculos, el pelotón de cajas problemáticas
    va superando barreras para intentar llegar a la meta de la estabilidad y
    la solvencia que, a veces, parece inalcanzable. Las entidades acumulan
    el cansancio de casi dos años de reformas legales y algunas ya admiten que no podrán lograr el objetivo sin ayuda de los árbitros, es decir, del Estado.

    Como en una carrera de obstáculos, el pelotón de cajas problemáticas
    va superando barreras para intentar llegar a la meta de la estabilidad y
    la solvencia que, a veces, parece inalcanzable. Las entidades acumulan
    el cansancio de casi dos años de reformas legales y algunas ya admiten que no podrán lograr el objetivo sin ayuda de los árbitros, es decir, del Estado.

     

    Ocho grupos de cajas, que representan el 66% del sector, entregarán hoy al Banco de España su estrategia para conseguir los 14.077 millones de capital exigidos por el real decreto del Gobierno. Las entidades presentarán hasta tres
    alternativas para cumplir la ley. El objetivo es elevar el nivel de
    solvencia hasta el 8% o el 10% sobre los activos de riesgo. Si no llegan
    a cotizar en Bolsa o no atraen inversores privados, la exigencia es del
    10%.

    En principio, la mayoría anunció su intención de salir a
    Bolsa para rebajar el listón de capital. Sin embargo, a medida que estas
    cajas visitaban a los inversores institucionales se dieron cuenta de la
    dificultad de la misión por el bajo precio al que se valoran. La clave
    es lo que se llegue a pagar por las acciones de los futuros bancos que
    formen. Porque cuanto más bajo valoren la entidad, más capital tendrán
    que vender para conseguir el dinero ansiado. En algunos casos, conseguir
    lo que les pide el supervisor supone desprenderse de más del 51% de las
    acciones y, entonces, dejar de ser una caja de ahorros.

    Además de
    esta dificultad, la situación internacional de los mercados lastra más
    los proyectos bursátiles. Por si no fuera suficiente, la agencia Moody’s acaba de bajar la nota a 30 cajas y bancos,
    situando a tres de ellos a la altura del bono basura. Entre ellos están
    el Banco Pastor, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia, que pertenece a
    Bankia.

    Hoy por hoy, se considera que solo Bankia, dirigida por Caja Madrid y Bancaja (y con el dañado Banco de Valencia en sus tripas), así como Banca Cívica, pilotada por Cajasol y Caja Navarra, podrían llegar al parqué, no sin dificultades. Banco Mare Nostrum, gobernado por Caja Murcia, también aspira a ello, pero lo tiene muy complicado.

    La
    situación más difícil es la de Novacaixagalicia y CatalunyaCaixa, que
    pueden acabar nacionalizadas si no venden activos. Buena parte del resto
    de grupos asumen que tendrán que acudir al dinero público del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), pero intentarán combinarlo con la participación de inversores
    privados para disminuir el efecto reputacional de la nacionalización.
    «La mejor estrategia es unir el dinero público con el privado. Es cierto
    que hay interés de los inversores institucionales, pero para ellos
    sería un respaldo entrar en una caja en compañía del Estado», apunta
    Santiago Carbó, catedrático de Economía de la Universidad de Granada.
    José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, coincide en esta idea y
    recuerda que en EE UU la inyección de recursos públicos en los bancos con problemas fue muy rentable «y el Estado ganó miles de millones de dólares».

    Además
    de dar confianza a los inversores, el FROB tiene otra ventaja para las
    cajas: esperan que realice una valoración más elevada que la de los
    inversores institucionales. «Es el que mejor nos conoce. Ha dicho
    públicamente que, con esta inyección de capital, estamos bien así que no
    puede contradecirse a sí mismo. No nos puede infravalorar», dice el
    ejecutivo de una entidad que pide el anonimato.

    Pero el Estado
    tiene la presión de jugar con dinero de los contribuyentes.
    Políticamente estaría mal visto no obtener rentabilidad en la inversión.
    Además, pedirá valoración a bancos independientes. Los expertos creen
    que el precio estará entre 0,5 y 0,6 veces el valor en libros. No hay
    que olvidar que las cajas no tienen historia como empresas cotizadas;
    los ingresos están cayendo con fuerza; la mayoría de los gestores que
    han metido en problemas a las entidades siguen al frente de ellas; los
    consejos de administración tienen todavía mucho peso político; aunque se
    han saneado en parte, tienen todavía el problema de la inversión inmobiliaria y,
    por último, están presionadas por los vencimientos de la liquidez.
    Algunas, como Caja España-Duero, conscientes de las barreras, se han
    entregado a la fusión de urgencia con Unicaja, pese a los sacrificios
    que supondrá.

    El supervisor dispone hasta el 14 de abril para
    aprobar los planes o exigir modificaciones. El 28 de abril, todas las
    entidades que así lo requieran deberán haber aprobado su plan de
    recapitalización. Deben ejecutarlos para el 30 de septiembre. Aún pueden
    contar con dos prórrogas de tres meses cada una. El 30 de marzo de
    2012, cumplen lo establecido o entrará el Estado. La carrera de
    obstáculos habrá terminado. Esta es la situación por grupos:

    BANKIA Un proyecto complicado

    El
    banco presidido por Rodrigo Rato se juega todo en su salida a Bolsa o,
    al menos, en conseguir inversores privados. La entidad, que agrupa a
    Caja Madrid, Bancaja, Caja Segovia, Caja Ávila, Layetana, Insular y
    Rioja, necesita 5.775 millones, una cifra casi inalcanzable. Si logran
    inversores, solo precisarán 1.795 millones. La integración de los
    equipos directivos de Madrid y Valencia está siendo complicada, como es
    habitual, por los recelos profesionales. Las culturas corporativas son
    distintas, al igual que la informática. Como se dice en el sector, «hay
    que cambiar la rueda pinchada con el coche en marcha» porque Bankia
    tiene que seguir con las oficinas abiertas mientras se da la vuelta a la
    organización interna. En el mercado se echa en falta la presencia
    urgente de un consejero delegado con experiencia financiera. En la
    entidad no lo ven tan necesario. Por ser la primera caja, con 344.508
    millones de activos, el sistema se juega mucho en Bankia.

    CATALUNYACAIXA Dudas sobre el futuro

    Adolf Todó, director general de CatalunyaCaixa, tenía ya en mente en enero el plan para superar el 10% de capital básico que exige el Gobierno, informa Lluís Pellicer. La entidad resultante de la fusión de las cajas de Catalunya, Manresa y
    Tarragona traspasará su negocio financiero a un banco y acudirá al
    fondo de rescate (FROB) para captar 1.718 millones de euros.
    Esa cantidad le permitiría elevar su nivel de capital al 10,4% después
    de que en enero ingresara 448 millones de euros por la venta del 1,63%
    de Repsol.

    La clave es ahora conocer la valoración que Goldman
    Sachs está realizando del negocio de la entidad, puesto que de eso
    depende que pueda seguir siendo una caja o deba adoptar la forma
    jurídica de fundación. Fuentes cercanas a la entidad sitúan esa cantidad
    en cerca de 1.600 millones, lo cual supondría una pérdida del 50% de
    las participaciones del banco y debería convertirse en una fundación al
    tener una mayoría de capital público. Sin embargo, CatalunyaCaixa puede
    pedir 1.032 de los 1.718 millones a cambio de intereses y no de
    participaciones, puesto que suspendió las últimas pruebas de resistencia
    de la UE. El Consejo de Administración de la caja acordó, en todo caso,
    que la entrada del FROB será temporal. La Generalitat, preocupada
    porque Cataluña pierda centros de decisión financiera, ha explorado una
    eventual integración de esta entidad con Banc Sabadell. Las nuevas
    exigencias del Ministerio de Economía dejaron en suspenso esta
    operación.

    BANCO BASE Una pelea inoportuna

    La fusión entre la CAM, Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura también presenta hoy su estrategia, informa Rosa Biot. El supervisor estimó que esta entidad necesitaría 1.447 millones. En
    total, el grupo podría acumular ayudas por valor de casi 5.500 millones.
    El Banco Base recurrirá al FROB, aunque la decisión ha causado el
    penúltimo enfrentamiento entre Cajastur y la CAM.
    La asturiana prefería ir al FROB y la alicantina quería salir a Bolsa
    esgrimiendo su buena experiencia en la emisión de cuotas participativas.
    Y además, entiende que la oposición de Cajastur a esta vía reside en
    que con ella no se garantizaría a Manuel Menéndez los 12 años pactados
    como consejero delegado del Banco Base. A lo que no está dispuesta la
    CAM es a reducir su peso en la nueva entidad, del 40% pactado a un 27%,
    como quiere Cajastur amparándose en el deterioro de la situación
    económica de su socio alicantino.

    NOVACAIXAGALICIA

    Camino muy cuesta arriba

    Una
    combinación de factores hace que Novacaixagalicia, resultado de una
    fusión intrarregional forzada por la Xunta, se vea muy limitada para
    conseguir en el mercado la enorme inyección que necesita para cumplir
    con los requisitos de capital, informa María Fernández. Tiene la
    ratio más baja del sistema financiero (5,2%), que deberá duplicar para
    superar las pruebas de estrés previstas. Como hizo en la fusión de
    Caixanova y Caixa Galicia, ha vuelto a fiar su futuro al fondo de
    rescate, al que solicitará en septiembre una inyección que no bajará de
    los 1.600 millones y que puede llegar, en el más nefasto de los
    escenarios, a los 2.600. Todo dependerá de si consigue rebajar los
    factores de riesgo que más pesan para calcular el core capital y
    evitar con ello la solicitud de entre 650 y 1.000 millones. «Fiar el
    futuro al FROB significa ganar tiempo», asegura un consejero. Un tiempo
    (al menos dos años) en el que el Banco de España será accionista de
    referencia del banco que creará la caja. La institución también espera
    tener «inversores estratégicos», sin especificar cuáles o cuánto dinero
    pondrán. «En ese periodo podremos buscar otras alternativas en un
    escenario de menor presión», aseguran fuentes cercanas al presidente,
    Julio Fernández Gayoso. En sus planes está una salida a Bolsa del banco
    «a medio plazo», para sustituir la participación pública. Ese
    complicadísimo equilibrio deja el futuro de la caja gallega en manos del
    regulador y de la evolución de la economía. Todo con unas elecciones
    generales de por medio, «que igual se llevan por delante al gobernador y
    brindan otra perspectiva», aclaran fuentes financieras.

    BANCO MARE NOSTRUM Todo por decidir

    El
    grupo está liderado por Caja Murcia, una entidad que ha logrado seguir
    en pie pese a tener su sede en el epicentro del terremoto inmobiliario.
    Con la ayuda de Caja Granada ha tirado de Caixa Penedés y de Sa Nostra,
    dos socios que tenían muchas piedras en sus balances. Mare Nostrum
    necesitó 915 millones de ayudas en julio de 2010 y ahora el supervisor
    le exige 637 millones más. Intentó hacerse con Caja España-Duero, pero
    fracasó. Carlos Egea, presidente de Caja Murcia, está convencido de que
    podrá obtener el dinero exigido en la Bolsa, pero en el mercado
    desconfían de sus posibilidades. Si no lo obtiene en el parqué tendrá
    que buscar socios institucionales o pedir al FROB.

    UNICAJA-CAJA ESPAÑA Fusiones de urgencia

    Caja
    España-Duero tenía que escoger entre la nacionalización -el Banco de
    España iba a inyectarle 463 millones- o ser dominada por un rival. La
    entidad castellana, controlada por el PP, decidió aceptar la tutela de
    la socialista Unicaja, que controlará el 60% del banco resultante. La
    entidad andaluza es más pequeña, con 35.000 millones de activos, frente a
    los 45.500 de la castellana, pero está mucho más saneada y por eso
    liderará la unión. Caja España-Duero tiene la ventaja de que ya ha
    cerrado 253 oficinas y ha reducido la plantilla en 846 personas. Ahora
    toca meter la tijera en Unicaja. Se habla de la salida de 1.000
    trabajadores, el 25% de la plantilla.

    BANCA CÍVICA Crecer para ir a Bolsa

    Banca
    Cívica es un claro ejemplo de lo que han hecho las cajas en los dos
    últimos años: agruparse hasta conseguir un tamaño suficiente para
    sobrevivir en el sistema financiero del futuro. Caja Navarra empezó el
    grupo uniéndose con Caja Canarias y Caja Burgos. Suspendieron las
    pruebas de esfuerzo realizadas a las entidades financieras europeas en
    2010 y se asociaron con la sevillana Caja Sol y con Caja Guadalajara. El
    grupo resultante, con 72.000 millones de euros en activos, necesitó 977
    millones de ayudas públicas. Ahora les harían falta otros 847 millones
    más para cumplir con las exigencias del supervisor. En total 1.824
    millones, una carga demasiado pesada porque este dinero hay que
    devolverlo a un interés medio del 9%. Para reducir esta exigencia del
    Banco de España, Banca Cívica quiere salir a Bolsa, pero necesita más
    tamaño e intenta que la catalana Unnim se sume a su grupo para conformar
    un banco de 100.000 millones en activos. La duda es si dos entidades
    tocadas podrán formar una sana. Incluso si no hay fusión, Banca Cívica
    intentará salir al parqué en los próximos meses.

    UNNIM Tanteos para otro grupo

    El
    principal objetivo de Unnim -la fusión de las cajas de Sabadell,
    Terrassa y Manlleu- a comienzos de año era elevar su capital básico por
    encima del 7% actual para pasar las pruebas de resistencia de la UE,
    informa Lluís Pellicer. Sus prioridades han cambiado por
    completo. Hoy necesita captar 568 millones de euros para responder a las
    exigencias del Gobierno.Unnim está explorando todas sus opciones.

    La
    caja desearía obtener una parte de capital del FROB -pidió 200 millones
    adicionales al haber suspendido las pruebas de resistencia del año
    pasado- y captar el resto de inversores privados o clientes. Sin
    embargo, las condiciones del mercado y el calendario han obligado a la
    entidad a poner todas las opciones sobre la mesa, incluida la
    integración en otro grupo bancario. Fuentes de Unnim admiten haber
    iniciado «contactos preliminares» con otras entidades, entre ellas Banca
    Cívica.

    CAJAS VASCAS Seis años de fusión

    Las tres cajas vascas han llegado a un preacuerdo de fusión fría que supone el cuarto intento en seis años, informa Pedro Gorospe. Estas entidades no tienen necesidad de capitalizarse, por lo que no
    tendrán que presentar ningún proyecto ante el supervisor. Su primer
    proyecto de fusión integral fracasó en 2005, y después en 2008 el de la
    BBK y Kutxa. El actual modelo, que fue comunicado a la CNMV el pasado
    miércoles, es fruto de un tercer fallo, el que impidió el pasado enero
    el PNV, entre la BBK y la Vital. Un fiasco que molestó de manera
    especial al presidente de la BBK, Mario Fernández, hasta el punto de
    lanzar un órdago al PNV. O apoyaba una fusión fría a tres o forzaría la
    alianza con Vital.

    El ultimátum surtió efecto y el PNV cambió el
    rumbo. En apenas dos semanas los tres presidentes sellaron un acuerdo
    básico para explorar un SIP, solicitaron la ficha bancaria al Banco de
    España y van a empezar a trabajar para analizar qué activos traspasan a
    la entidad.

    De los casi 80.000 millones en activos que podría
    gestionar el nuevo banco, casi 49.000 corresponden a la BBK, y unos
    8.000 a Vital, el resto los aportaría Kutxa. En caso de aportar las
    participaciones industriales, la BBK sobrepasaría el 62% que ya
    representan sus activos, agrandando la diferencia con las otras dos
    cajas.

    ÍÑIGO DE BARRÓN

  • El Banco de España tendrá mañana los planes de las cajas para ganar capital

    El Banco de España tendrá mañana todos los planes de viabilidad de
    las cajas que tienen que reforzar su capital para cumplir con los nuevos
    criterios de solvencia y en los que todas contemplan la petición de
    fondos públicos, aunque en muchos casos como última opción.

    El Banco de España tendrá mañana todos los planes de viabilidad de
    las cajas que tienen que reforzar su capital para cumplir con los nuevos
    criterios de solvencia y en los que todas contemplan la petición de
    fondos públicos, aunque en muchos casos como última opción.

    Las cajas o grupos formados por estas entidades que deben reforzar
    su capital son Bankia, NovacaixaGalicia, Catalunya Caixa, Banco Base,
    Banca Cívica, Mare Nostrum, Unnim y Caja España-Duero.

    Todos estos grupos deberán explicar al supervisor la estrategia que
    pretenden seguir para minimizar la posible entrada del Estado en su
    accionariado y ofrecer alternativas por si sus planes no se
    materializaran.

    A partir de entonces, el Banco de España tendrá hasta mediados de
    abril para pedir modificaciones o aceptar los planes de viabilidad, que
    en algunos casos recibió desde finales de la semana pasada.

    Bankia planteará su salida a bolsa como su primera opción, ya que
    para los expertos es la mejor posicionada para cerrar con éxito una
    operación de este tipo. En ella podría colocar cerca de 3.000 millones, a
    pesar de que con 1.795 millones ya alcanzaría los nuevos niveles de
    solvencia.

    Banca Cívica, que requiere 847 millones, y Banco Mare Nostrum, al
    que le hacen falta 637 millones, propondrán también su debut bursátil o
    cerrar un acuerdo para colocar al menos un 20 por ciento de su capital
    entre inversores privados.

    En el lado contrario, apelando como primera opción a que el Estado
    entre como accionista en sus entidades está CatalunyaCaixa, que adelantó
    que pedirá los 1.718 millones que necesita al Fondo de Reestructuración
    Ordenada Bancaria (FROB).

    El Banco Base, cuyo consejo de administración se reúne mañana a
    primera hora, también optaría por solicitar el apoyo del Estado si
    mantiene como socio a la CAM, mientras que si esta caja se desprende del
    grupo tendrá que plantear al Banco de España una fusión con otra
    entidad más fuerte para evitar ser intervenida.

    Por su parte, Unnim, que precisa 568 millones y reconoció que
    mantiene contactos preliminares con otros grupos financieros, tendrá que
    decidir si acepta los 200 millones preconcedidos por el FROB y buscar
    otra vía para completar su déficit de capital.

    Una opción mixta también sería la de NovacaixaGalicia, que requiere
    2.622 millones, y ha explicado que pedirá sólo una parte de esa
    cantidad al FROB porque espera cerrar un acuerdo con inversores privados
    dispuestos a tomar «una participación significativa» de la entidad.

    Por último, Caja España-Caja Duero expondrá su acuerdo para
    integrarse en la malagueña Unicaja, tras cerrar a mediados de mes la
    negociación que mantenía con el Banco Mare Nostrum.

    En el caso de que ninguno de los grupos de cajas mencionados
    salieran a bolsa o encontraran un inversor significativo, requerirían
    una inyección total de 14.077 millones que el Estado aportaría a través
    del FROB.

    A esa cantidad habría que sumar 1.075 millones que son los que necesitan Barclays, Bankinter, Deutsche Bank y Bankpyme para seguir siendo solventes según los nuevos criterios impuestos por el Gobierno.

    Finanzas.com

  • No hay avances en el convenio: la patronal ACARL no modifica sus pretensiones

    El 23 de marzo se celebró una nueva sesión de la Mesa Negociadora del Convenio de Cajas de Ahorros. En la misma, tal y como avanzábamos en el comunicado conjunto emitido por CCOO, UGT, CSICA y CIC el 21 de marzo, hemos reiterado a la Acarl nuestro rechazo a sus desmesuradas pretensiones en esta negociación.

    El esfuerzo realizado por los sindicatos, al presentar una
    propuesta conjunta muy ajustada a los tiempos que corren, habría merecido un
    mejor reconocimiento por parte de Acarl, pero éste no solo no se ha producido,
    sino que la han descalificado tildándola de excesiva e
    innegociable.

    Hemos
    emplazado a Acarl a que reflexione (¿son conscientes de que sus propuestas
    suponen una merma de derechos sin precedentes?),
    que  abandone la senda por la que ha iniciado este
    Convenio y haga propuestas más realistas que permitan encontrar un marco de
    negociación equilibrado que nos conduzca con prontitud a un acuerdo.

    En COMFIA-CCOO no vamos a aceptar ni la movilidad
    geográfica, ni el recorte de los trienios, ni la congelación salarial, ni la
    desregulación del horario, ni la práctica desaparición de  la clasificación de oficinas
    . Y esto por citar solo los elementos principales
    –aunque no únicos- que la patronal ha puesto encima de la
    Mesa.

    Una vez más les hemos recordado que las plantillas no son las
    responsables de la situación del sector y que los graves problemas existentes en
    diversas entidades no se pueden resolver en el ámbito del Convenio
    Colectivo.

    La mejora de la productividad, que invocan para justificar sus
    propuestas, no se hace con recorte de salarios y derechos sino mejorando la
    organización del trabajo, y en ese campo son los gestores de las entidades
    quienes tienen la mayor responsabilidad.

    Queremos un Convenio que sea eficaz para la defensa del empleo en el sector (que es la
    prioridad de COMFIA-CCOO)
    y que sea de aplicación a todas las
    entidades que adopten las nuevas formas jurídicas propiciadas por los recientes
    cambios legislativos.

    Esperamos pues que la patronal recapacite y en próximas sesiones
    –el 12 de abril está convocada una nueva reunión de la mesa negociadora-  podamos aproximar
    posiciones.

  • Del Canto pide «confianza» en una fusión que permitirá «llegar al final del túnel» y crear una entidad que será «enormemente competitiva»

    Confianza en la solvencia de la entidad y tranquilidad ante los nuevos
    tiempos que se avecinan. Evaristo del Canto, presidente de Caja España
    Duero, ha puesto en valor este jueves, más que nunca, el potencial de la
    entidad de ahorro y su capacidad de futuro de la mano de Unicaja.

    A
    la conclusión del consejo extraordinario de administración celebrado en
    el edificio Botines de León capital, Del Canto ha agradecido en una
    comparecencia pública la labor realizada hasta la fecha por el director
    general de la entidad, Lucas Hernández, ya sustituido por José María de
    la Vega.

    «Quiero dar las gracias efusivamente al anterior
    director general por el desarrollo que ha tenido a lo largo de toda su
    andadura en la anterior Caja y en la fusionada. Quiero darle las
    gracias, y un gran abrazo», ha asegurado.

    «Haremos un gran equipo»

    El
    presidente de la entidad ha destacado, al mismo tiempo, que el nuevo
    director general (elegido con un total de 39 votos a favor y tres en
    contra -dos consejeros no estuvieron presentes en esta ocasión en un
    consejo que está compuesto por 34 miembros-) «se incorpora a estos
    destinos en un momento especialmente interesante y apasionante. Haremos
    un gran equipo. Detrás de nosotros hay 4.800 personas que conforman esta
    institución», ha destacado.

    Del Canto, además, ha advertido que
    «estamos poniendo en valor nuestra eficiencia para conseguir los mejores
    resultados. Los nuevos escenarios que se nos presentan, que son
    apasionantes y necesarios, y llegaremos al final del túnel».

    Moody’s «no goza de exactitud»

    Evaristo
    del Canto, además, ha asegurado este jueves que la Agencia Moody’s, que
    este jueves informó a la baja en su valoración de Caja España Duero y
    Unicaja «no gozan absolutamente de exactitud» en sus informes, aunque ha
    respetado el mismo.

    De ahí que Del Canto haya pedido al cliente
    de la entidad ‘leonesa’ «tranquilidad y sosiego. La Caja estará a la
    altura de las circunstancias. Hemos hecho los deberes correctamente
    hasta el momento actual», también ha comentado.

    Una caja competitiva

    En
    todo caso, eso sí, Del Canto ha comentado que durante el camino
    recorrido se han cometido «errores y aciertos» que han servido para
    «aprender» y para avanzar hacia la que según aseguró será una «caja
    final enormemente competitiva».

    Por su parte el nuevo director
    general ha hecho un llamamiento «a la unión» en un «momento dificilísimo
    e interesantísimo». Además ha alabado el gran capital humano de la
    Caja, valor «que asegura el éxito necesario a la entidad».

    J. Calvo 

    LeoNoticias