Autor: CCOO en Vítaly

  • La verdad sobre la Prevención de Riesgos Laborales

       QUE NO TE CUENTEN CUENTOS…..

       ¿ha tenido éxito esta legislación? 

      ¿la producción es más importante que la seguridad?

      ¿Porqué sigue habiendo tantos accidentes?

    Desde que se publicó en el BOE la Ley de Prevención de Riesgos Laborales del año 1995 muy poco se ha avanzado en la prevención REAL de los accidentes laborales en España.  Cientos de normas, disposiciones adicionales, reglamentos y demás literatura se ha publicado en pro de la seguridad y salud laboral, pero ¿ha tenido éxito esta legislación? Veamos un gráfico de la evolución de los accidentes laborales con baja en los últimos años 

    Se puede apreciar que a partir del 2008 la siniestralidad baja de forma drástica, pero no se debe a la correcta aplicación de la normativa, sino al descenso de la actividad laboral motivado por la crisis.  La pregunta que surge es evidente:

    ¿Porqué sigue habiendo tantos accidentes?

    La respuesta es bien sencilla: la legislación no se aplica.  Puede parecer incoherente, tenemos todo un sistema legislativo sobre prevención y nos lo saltamos a la torera en favor de la producción.  Sí, señores, la producción es más importante que la seguridad.  O lo que es lo mismo: para las empresas el dinero es más importante que la vida de sus trabajadores.  Si ya habéis terminado de sacaros los ojos y rasgaros las vestiduras pensad que el único fin de las empresas es ganar dinero.  Los accionistas no conocen a los trabajadores, los altos directivos no conocen a los operarios y los responsables locales están más interesados en cobrar sus bonus de objetivos que en la salud de los que, al fin y al cabo, son sus compañeros.

    No obstante, algunos Técnicos de Prevención intentan hacer su trabajo lo mejor que pueden, exigiendo el cumplimiento de la legislación, para estrellarse contra el muro de los responsables de producción.  A algunos ya les duelen los oídos de escuchar destemplados: ?No me toques los cojones?.  Sí, amigos, para algunos la salud de sus compañeros no es más que un estorbo, un ballbreaker contra sus bonus de producción.  Debería ser un delito.  Poner trabas a los Técnicos de Prevención debería estar considerado como un delito en el código penal, es más, los Técnicos de Prevención deberían ser funcionarios con la misma autoridad que los policías, ya que actúan por la seguridad de los ciudadanos.

    La prevención se ha convertido en un estorbo, en un rellenar papeles la semana antes de que venga la auditoría externa.  Y hasta la próxima auditoría, ni papeles siquiera.

    No hay más ciego que el que no quiere ver.

  • Los técnicos de prevención de riesgos laborales (TPRL) no están contentos: se sienten desamparados y poco valorados

    La profesión de técnico de prevención está infravalorada y desprestigiada, así como los sueldos y el Convenio de SP son lamentables y vergonzosos para las exigencias técnicas, jurídicas y legales que tienen los técnicos.

     
     

    Si aceptamos que los TPRL son fruto de la Ley de Prevención y, particularmente, del reglamento de los Servicios de Prevención, podríamos decir que se trata de un colectivo que acaba de cumplir veinte años, pues el citado reglamento se publicó en enero de 1997.

    Curiosamente, sin embargo, nadie se había planteado nunca preguntarles qué piensan de su profesión, quizá por falta de interés en ello ? la fiel infantería está para lo que está -, quizá porque se temía que sus respuestas no serían precisamente laudatorias respecto al sistema que les alumbró.

    Por eso es de agradecer que AEPSAL, en colaboración con otras entidades, lanzase hace algo más de un año una encuesta a la que han respondido unos 1.000 técnicos de prevención, cifra más que considerable que supone alrededor del 10% del colectivo, que se estima en unas 10.000 personas. Hace pocas semanas se ha publicado el informe con los resultados de la encuesta, del que adjuntamos su texto completo y del que a continuación resumimos algunos aspectos relevantes.

    La encuesta consta de más de 150 preguntas que exploran los más diversos aspectos del trabajo de los técnicos de prevención: desde su formación hasta la utilidad de su trabajo, pasando por la actitud de las empresas respecto a la prevención.

    Las respuestas permiten deducir que el colectivo tiende al escepticismo respecto a la utilidad de su trabajo, pues solo el 21,5% está convencido de que la documentación que generan es útil para la empresa. Más de un 70% está totalmente o algo de acuerdo en que esa documentación facilita que no les pongan multas, pero no es de aplicación. En concreto, casi el mismo porcentaje (67,8%) opina que la repetida documentación ?No vale para nada, pues no se la leen ni se les explica?. Se trata pues de la conocida como prevención de papel.

    Parte de la responsabilidad parece recaer en la labor inspectora, de la que un 39,7% considera que no ayuda a la integración de la prevención, una respuesta lógica habida cuenta de que el 49% está totalmente de acuerdo en que ?los órganos públicos solo se fijan en los documentos y no en el centro de trabajo?. La prevención de papel cabalga de nuevo.

    Por otra parte una proporción importante del colectivo no parece sentirse suficientemente capacitada para el desempeño de su tarea: solo un 16,4% cree que domina las tres especialidades, frente a un 28,8% que opina todo lo contrario. El problema parece provenir de que la normativa haya permitido que cualquier formación previa haga posible acceder a cualquier especialidad, por lo que el 51,1% está totalmente de acuerdo en que la formación universitaria previa debería condicionar el acceso a las especialidades preventivas, frente a solo un 19,7% que opina lo contrario.

    Por ello, si bien más de la mitad no está nada de acuerdo en que para asegurar que los TPRL están al día en sus conocimientos sea adecuado ?recurrir a exámenes periódicos? acreditados por asociación autorizada?, la inmensa mayoría (87%) está total o algo de acuerdo en que ello se hiciera a través de ?colegios profesionales que velen por ello? o (71%) mediante un ?certificado profesional que obligue a actualizar conocimientos para su renovación periódica, como otras profesiones?.

    La actitud de las empresas no parece contribuir a elevar la moral de la tropa: el 42% no cree en absoluto que la PRL sea hoy relevante para la empresa.

    Pero donde mejor se reflejan los sentimientos del colectivo es en las respuestas a una pregunta abierta en la que se pedía que se efectuaran ?propuestas de mejora para renovar nuestro trabajo y su eficacia?. La auténtica avalancha de comentarios y propuestas ocupa más de cincuenta páginas y, lamentablemente, el informe no realiza ningún tipo de síntesis, que quizá quede para una futura ampliación. Sobre este aspecto efectuaremos un breve recorrido.

    El tema más tratado es el de la infravaloración de los TPRL, que está asociada a unos salarios muy bajos:

    La profesión de técnico de prevención está infravalorada y desprestigiada, así como los sueldos y el Convenio de SP son lamentables y vergonzosos para las exigencias técnicas, jurídicas y legales que tienen los técnicos.
    • La profesión no está valorada, se busca buenos ingenieros, supervisores, operarios pero rara vez invierten en buenos TPRL.
    • Dar más valor a nuestro trabajo. Las empresas nos tienen por ley no porque aportemos valor, solo hay que ver los sueldos ridículos que tenemos para la responsabilidad tan grande que tenemos, incluida la penal.
    • No se respeta ni valoran las funciones del técnico.
    • Hoy en día muchos [empresarios] creen que es un gasto obligatorio y no se nos valora.
    • Por lo general es un trabajo mal valorado, en la mayoría de los casos mal pagado y por lo tanto suele suponer un mal trabajo final.

    Los bajos salarios y la infravaloración de los técnicos están relacionados con los bajos precios que se pagan por la asistencia de un SPA:

    • Los precios de los SPA? son cada vez más bajos, porque los empresarios consideran que la PRL es algo que están obligados a tener, pero que no les aporta valor?.
    • Actualmente la guerra de precios que están haciendo algunos SPA no hace más que desprestigiar más aún nuestro trabajo.
    • Los precios son ridículos, los salarios también y la responsabilidad grande.

    Ello repercute en una sobrecarga de trabajo para los TPRL:

    • En este momento se están tirando los precios. Implica que tengamos que atender al doble de empresas que hace unos años por el mismo importe. Obliga a no atender adecuadamente (incluso no visitar)?.
    • La sobrecarga de trabajo a la que estamos expuestos los técnicos de un SPA por el número de empresas que gestionamos nos hace difícil realizar con calidad nuestro trabajo y en parte es culpa de los precios reventados.
    • No se puede hacer buena PRL cuando un técnico de SPA tiene a su cargo 200 empresas de 30 sectores diferentes de actividad.
    • Cómo un técnico de SPA va a poder hacer bien su trabajo si lleva carteras de más de 200 empresas y encima? da unas 300 horas de formación al año?

    El resultado de todo ello puede llevar al abandono de la profesión:

    • Hay empresas que tiran los precios haciendo que cada vez menos personas especializadas/capacitadas se dediquen a este campo?.
    • Con los bajos precios están reventando el mercado, de forma que los técnicos pueden acabar planteándose seriamente dejar la profesión.
    • Solo aguantarán quienes de verdad creen en ello.
    • Francamente, después de varios años de profesión estoy planteándome abandonar este campo y meterme opositora a la administración del estado como celadora o empujando camillas de hospital.
    • Mi deseo es huir del sector en cuanto pueda.

    La solución más frecuentemente propuesta a esta problemática es el establecimiento de precios mínimos:

    • Fijar un mínimo en los precios para evitar tirar por el suelo el trabajo de los TPRL.
    • Establecer precios mínimos en el mercado para evitar las ?tiradas de precios?.
    • Fijar precios mínimos para los servicios. De este modo nuestras agendas no se verían sobrecargadas y se podría dar un mejor servicio.
    • Regulación de precios a todos los niveles. No puede permitirse la batalla de precios que tienen los SPA, ni los sueldos de los TPRL.
    • Fijar un mínimo de precios. No puede ser que todos vayamos tirando ?piedras? a nuestro tejado, creo que va en detrimento de nuestro sector.

    En el plano estrictamente profesional los TPRL, atrapados en esa espiral maligna de precios bajos-salarios bajos-escasa valoración de su trabajo, ven necesaria la creación de un colegio profesional:

    • Nuestro trabajo debe ser regulado y liderado por colegios profesionales.
    • Crear un colegio profesional para la defensa de los intereses de los TPRL, tanto en empresa como SPA.
    • Crear un colegio de Técnicos de Prevención que vele por los trabajos desarrollados por dichos Técnicos, de la misma forma que hay otros colegios oficiales, esto ya debería existir desde hace muchos años y hubiera contribuido a que el sector de la prevención de riesgos no hubiera sido explotado de la forma que se ha hecho y se hubiera dignificado nuestro trabajo.
    • Tener un colegio propio y ser profesionales liberales como cualquier otra profesión sin tener que depender de un SPA, SPM o SPP.
    • Un colegio profesional y poder ejercer libremente la profesión es un derecho que somos de los pocos que no tenemos.

    La segunda reivindicación más citada es el derecho al ejercicio libre de la profesión, algo que estaba explícitamente previsto en la Directiva Marco, que hablaba de "personas o servicios" al referirse a los servicios de prevención externos, pero que la transposición española prefirió ignorar.

    • Cambios normativos que permitan el ejercicio libre de la profesión, tal y como establece la Directiva 89/391 CE, que los legisladores se saltaron en la transposición.
    • Se debería liberalizar el trabajo siguiendo modelos tipo Inglaterra o Alemania, donde un técnico formado y experto pueda dar servicios a empresas sin necesidad de estar bajo un SPP o un SPA.
    • Abogo personalmente por el libre ejercicio de los TPRL? al igual que ocurre en los Estados Unidos y en Latino-América, también en algunos países europeos. Además, muchos técnicos de prevención están comenzando a trabajar como meros asesores de Seguridad Laboral para pequeñas empresas..
    • Ejercicio libre del TPRL? que las empresas tengan libertad de contratación sin pasar por el SPA, los cuales en su mayoría no cumplen con el cometido del decreto 39/97

    En definitiva, los TPRL han sido víctimas de un diseño cuyo principal objetivo no era la prevención, sino crear un ?mercado? de servicios de prevención que, para ser rentable, exigía mano de obra barata. De ahí que se recurriese al absurdo de autorizar que cualquier formación previa permitiese acceder a cualquier especialidad. Y que se impidiese el ejercicio libre de la profesión, no fuera a ser que el negocio no resultase tan bueno como se preveía.

    Y a pesar de ello, no ha sido tan rentable como preveían sus diseñadores. Baste como prueba lo sucedido con las sociedades de prevención de las mutuas y los varios centenares de SPA que se quedaron en el camino (según Prevencionar.com se ha pasado de 800 entidades en 2008 a unas 450 en la actualidad).

    Y es que los padres de la criatura probablemente no tenían la capacidad suficiente, como la realidad se ha ocupado de demostrar y Concepción Serrano, la última directora del INSHT que no procedía de la Inspección de Trabajo, denunció ¡¡¡ en junio de 1993!!! en unas declaraciones al Diario de Navarra al referirse a los redactores del texto del anteproyecto de ley de prevención: "Serrano se refirió a los redactores del texto legal como personas que no eran ni profesionales de la prevención ni protagonistas de esa seguridad que estaban legislando". Y solicitó: "que se vuelvan a reunir casi con un juramento de que todo lo que no sirva para mejorar la seguridad e higiene se quede fuera, lo mismo que los intereses corporativos".

    Como es natural, fue cesada al día siguiente. Y los intereses corporativos ganaron de calle la partida.

    Lamentablemente los errores los han pagado los técnicos de prevención? y la salud de los trabajadores.

  • La presión: Solo para inflar las ruedas

    ¿Debemos asumir con naturalidad que en nuestra extensa jornada laboral, el estrés continuo y la presión desmedida sean parte inherente al desarrollo de nuestra función?.
    ¿Nos percatamos, que esta situación prolongada en el tiempo genera alteraciones en nuestro estado de salud, que desemboca en problemas físicos y/o psíquicos? Son hechos claramente identificables?
     
    ¿Cuáles son los riesgos?
     
    ESTRÉS (presión por objetivos irrealizables, falta de plantilla?), 
     
    ACOSO LABORAL, IN-SEGURIDAD CONTRACTUAL (amenazas de cambio en puesto/función, no cobrar incentivos, expedientes disciplinarios?), 
     
    DESGASTE PROFESIONAL o "burn out" (falta de comunicación, de reconocimiento), 
     
    CONFLICTO CONCILIACIÓN FAMILIA-TRABAJO (Teletrabajo, objetivos, presión laboral). Todos forman parte de nuestra realidad diaria, son los llamados RIESGOS PSICOSOCIALES.
     
    ¿Por qué se originan?
    Se originan por una deficiente organización  y una ambición desmedida por los resultados, a costa de la plantilla.
     
    ¿Influye en nuestra salud?
    No todos reaccionamos de igual manera cuando estamos sometidos a presión, sobrecarga de trabajo, estrés Pero trabajar a un ritmo tan acelerado, de forma continuada, agota nuestros recursos para dar respuesta, y termina por pasar factura a nuestra salud física y mental (infartos, úlceras de estómago, dolores musculares, ansiedad, depresión, trastornos psicosomáticos). 
     
    ¿Se pueden evitar?
    Sí, actuando sobre la raíz del problema, es decir, en la organización de nuestro trabajo.
    Para ello, La empresa  debe realizar a toda la plantilla, una adecuada evaluación de Riesgos Psicosociales. Porque sólo con una identificación acertada, se podrán implementar medidas correctoras adecuadas, que actúen en el origen del problema.
     
    ¿Cómo se evalúan?
    Con métodos reconocidos y homologados por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), con la implicación y participación de todas las partes, lo que incluye a la Representación Sindical.
     
    ¿Qué hace CCOO?
    Ante la impasividad de La empresa en este tema, CCOO inició una campaña de denuncias ante diferentes Inspecciones de Trabajo y Tribunales, que nos dieron y nos siguen dando la razón 
     
    ¿Es suficiente?
    NO, porque el cuestionario está  incompleto y el proceso de recogida de información es deficiente, y tanto el análisis de resultados  como las medidas correctoras, hasta la fecha, "un misterio". CCOO ha sugerido que en el informe de la evaluación de riesgos se incluyan. 
     
    Mientras tanto, los/as delegados/as de CCOO, continuaremos vigilando, cuestionando y reclamando, lo que entendemos marca la Ley de Prevención: 
     
    La Evaluación de los riesgos psicosociales debe hacerse a toda la plantilla, con un modelo fiable y objetivo, que identifique y mida los riesgos, que preserve la confidencialidad, que favorezca la adopción y aplicación de medidas correctoras, y que  facilite la participación de todos en el proceso,  incluida la Sindical.
     
    Porque la presión y el estrés provocan enfermedad, 
    Porque la prevención es salud,
    Exigimos un trabajo saludable.
     
     
     
  • Ocho causas que arruinan el clima laboral

    MAS X MAS = MENOS "

    Cada vez son más las empresas alrededor del mundo que se vuelven expertas en aumentar la productividad, mejorar los márgenes y ganar más dinero. 
    Conoce las causas que podrían arruinar el ambiente laboral de su oficina.
     
     
     
     

    Cada vez son más las empresas alrededor del mundo que se vuelven expertas en aumentar la productividad, mejorar los márgenes y ganar más dinero. Conozca las causas que podrían arruinar el ambiente laboral de su oficina. 

    Somos infelices en nuestros empleos, y si no se había dado cuenta, pasamos gran parte de nuestras vidas en el trabajo?, comenta Dave Kerpen -emprendedor y autor especializados en negocios- en un artículo publicado por LinkedIn. La importancia de la felicidad laboral parece evidente. Aun así, muchas personas tienen poca o ninguna esperanza de gustarles su trabajo o sentirse satisfechas con él. 
    Es sólo un trabajo,? dicen. Ya sea que carecen de interés por disfrutar su empleo o tienen de antemano el concepto de trabajo como un mal necesario, muchas personas ni siquiera piensan en ser felices en el trabajo.El nuevo libro de Chris Reimer, Happywork, es una mirada audaz y refrescante a la vida laboral. 
    Al contar la historia de una empresa con la peor cultura de oficina que uno se pueda imaginar, el libro ofrece sugerencias para mejorar el clima laboral. Reimer resalta que la felicidad en el trabajo es fundamental no solo para la eficacia y productividad de las personas, sino también para sus familias y salud personal. 
    En un esfuerzo por comprender mejor cómo generar un clima laboral positivo ?uno donde reine la felicidad, salud y productividad de los empleados? comparte las ocho conductas que arruinan el clima laboral en la oficina.
     

    1. Siempre dar feedback negativo y nada positivo No querrá que a sus empleados se les suban mucho los humos. El feedback (retroalimentación) positivo es la cereza de las tácticas de recursos humanos y usted no tiene tiempo para eso. Por otro lado, las personas que trabajan para usted no aprenderán la lección a menos que dejen de cometer errores. Tienen que temer cometer errores. De esa manera, los errores simplemente desaparecerán.
     
    2. Tomar el crédito por el trabajo de otros Al final, usted los contrató. La gloria es suya. Además, sus empleados probablemente se sentirán avergonzados de ser reconocidos públicamente por sus grandes ideas y esfuerzos. 
     
    3. Hacer que compitan arduamente entre ellos mismos Sí, estamos compitiendo con una serie de increíbles empresas llenas de talento. Pero la competencia empieza desde adentro; es una lucha encarnizada donde solo quedan de pie los más talentosos. Tenemos que separar el grano de la paja; una vez hecho esto, podemos comenzar a cooperar e ir en pos de nuestros adversarios.
     
    4. Ignorar las grandes ideas de sus empleados De hecho, ni siquiera las escuche, a menos que sea una idea que valga la pena robar (vea el punto Nº 2). Usted es el que tiene los títulos elegantes; estas personas trabajan en puestos inferiores por una razón, ¿verdad? Con una cantidad limitada de tiempo, usted debe ser selectivo al momento de escuchar. 
     
    5. Despedir a los buenos sin ninguna razón y mantener a los que no aportan nada Cuando llegue el momento de cortar cabezas, hágalo con total prejuicio e impunidad. Lo mejor es mantener a sus empleados en vilo, como una especie de pistolero haciendo disparos al suelo. 
     
    6. Hostigar a los salientes Son gente que abandona el barco y necesitan sentir dolor por su traición, muy aparte de lo que usted puede decir sobre ellos en el boca a boca, redes sociales, blogs, futuros discursos.
     
    7. Monitoree acechando en redes sociales Y si usted se percata de algo que no le gusta, exíjale más detalles e incluso sus contraseñas personales para enterarse de todo. Quizás esta práctica sea ilegal, pero son sus empleados y usted tiene derecho a saber lo que están haciendo en línea. 
     
    8. No pensar en el equilibrio entre la vida y el trabajo ¿La razón? Porque no tiene nada que ver con el trabajo. Haga que uno de los abuelos vaya a recoger a su pequeño hijo. Usted fue contratado para estar en la oficina. No tenemos tiempo para niños enfermos ni otros problemas personales. Las personas competitivas conviven con el dolor todos los días. ¿Por qué no puede usted y sus hijos hacer lo mismo? Nuestra empresa está en una misión, y necesitamos saber si usted tiene lo que se necesita para lograr los resultados.