
De acuerdo a estas estimaciones, el impacto de las horas negras en el sector durante la crisis (2008-2013), es verdaderamente escandaloso:
- En el año 2013 el total de horas extras no remuneradas realizadas por la plantilla podría haber alcanzado los 57 millones de horas.
- El importe que las arcas del estado han dejado de ingresar durante el periodo de crisis por estas horas fraudulentas (cotizaciones a la seguridad social y recaudación de impuestos) podría ascender a 2.297 millones de euros.
- Igualmente, los trabajadores y trabajadoras del sector han dejado de percibir en ese mismo periodo casi 8.600 millones de euros por estas horas que no les han sido remuneradas, dinero que de haber estado en la economía real habría generado riqueza, consumo y empleo.
- Con las prolongaciones de jornada a la que nos obligan las presiones comerciales desmedidas se podría haber dado trabajo a unas 33.500 personas desempleadas, mientras que la realidad es que en nuestro sector en el periodo 2008-2013 se han destruido más de 50.000 empleos.

