Autor: Comfia BBK

  • Un convenio por cerrar

    Parece que entre tanto maremágnum el CONVENIO COLECTIVO pasa
    desapercibido

    Un convenio por cerrar

     

    Son muchos los frentes abiertos en Kutxabank: Mifid II (tanto la
    formación como las posibles responsabilidades que asumirá la plantilla
    certificada); prejubilaciones; elecciones en HAZIA; clasificación de oficinas,
    ya publicada, y la clasificación de puestos de servicios centrales por publicar
    en breve?

    Y parece que entre tanto maremágnum el CONVENIO COLECTIVO pasa
    desapercibido. Cual maná que cae del cielo, como si fuera una especie de
    derecho divino intocable e inmutable que tiene la plantilla y frente al que la
    empresa no tiene nada que hacer.

    En CCOO teníamos claro que encarábamos esta negociación como una
    defensa numantina, como los últimos de Filipinas. Nuestro convenio es, con
    mucha distancia, el mejor de todo el sector. La crisis se ha llevado por
    delante muchas de las condiciones laborales que disfrutaba la plantilla
    financiera, pero no ha pasado lo mismo con las nuestras.

    Y la empresa venía a por todas. No venía a negociar, no. Venía a
    cargarse el convenio, a que venciera y contratar a 15.000?; a no volver a
    publicar jamás la clasificación de oficinas… ¿Apocalíptico? En absoluto.
    Quien más, quien menos, conocemos gente que trabaja en otro banco. Preguntad
    cómo están en sus entidades.

    Nos llena de desazón no haber sido capaces de arreglar el seguro
    médico para toda la plantilla; no haber podido solucionar de una vez por todas
    el problema de la movilidad; y otros mil asuntos que aparcamos en este
    convenio. Solo hemos sido capaces de arrancar el compromiso de la empresa de
    crear una comisión con representación de todos los sindicatos que aborde esta
    problemática. Si algún sindicato cree que es capaz de solucionar estas
    cuestiones, está a tiempo: el convenio no se ha firmado. Pero recordando
    siempre que un convenio lo firman dos partes, sindicatos y empresa.

    Nos separan dos cuestiones fundamentales, y son temas de mucho calado.
    La propuesta de la empresa de recortar el trienio a 15.000? y la creación de un
    nuevo nivel de entrada con 18.000?. Somos moderadamente optimistas y creemos
    que la empresa los retirará para poder alcanzar un acuerdo final.

    Así que queremos poner en valor el convenio de Kutxabank. Pese a que
    otros sindicatos se enrabieten y busquen excusas (no es sólo para la plantilla
    de Euskadi; no arregla el seguro médico; no crea suficientes puestos de
    trabajo) hay que valorar el conjunto. Y ahí salimos ganando.

     

    20 de marzo de 2017

  • De mal en peor: formación Mifid II

    En un correo de ambigüedad calculada, la empresa nos vuelve a ?invitar? a realizar una formación que es a todas luces obligatoria y no despeja dudas.

    Por fin llegó la convocatoria. En un correo de ambigüedad
    calculada, la empresa nos vuelve a ?invitar? a realizar una formación que es a
    todas luces obligatoria y no despeja dudas.

    Lo único cierto hasta la fecha es que MIFID ? II nos ha sumido en un
    caos total. Podríamos situar el inicio del mismo en el retraso inexplicable de
    la CNMV a la hora de determinar los requisitos necesarios, pero no es menos
    cierto que determinadas actitudes no hacen sino ahondar en el mismo.

    Mientras unos dicen que su certificados ?valen? (FIKAI, EFPA, éste si
    te has pagado de tu propio bolsillo las recertificaciones que Kutxabank se negó
    a asumir?), CECA no se pronuncia sobre el suyo (ESCA), a la espera de la
    regulación pendiente de llegar. Y ESCA es, precisamente, el título que tienen
    la mayoría de los compañeros y compañeras de la red de expansión.

    En CCOO nos hemos puesto en comunicación con el departamento de formación
    bancaria de CECA para preguntar por qué su formación no se puede convalidar y
    la de otros centros sí. Respuesta clara: ?nadie
    ha dicho que nuestra formación no se pueda convalidar. Hasta que la CNMV desarrolle exactamente el contenido, ninguna entidad
    puede garantizar que su formación se ajuste o no a lo requerido
    , por lo que
    simplemente estamos a la espera
    ?. ¿Es demasiado prudente CECA, o muy osados
    los demás, que han visto un filón de oro por explotar y se han lanzado como
    locos a por él?

    En medio las entidades, arrastradas a su trampa. No menos Kutxabank,
    que ha optado por la esquizofrénica medida de convocar a quienes tienen el
    FIKAI al curso de convalidación de 30 horas mientras que a los poseedores del
    ESCA les pide 80 o 150 horas. ¿Pero no era mismo temario, caudal horario e
    idéntico examen? ¿Es que la prueba en Bilbao tiene más valor que la realizada
    en Madrid?

    Y sin más explicaciones nos remiten un calculadísimo correo en el que
    nos dan 5 días para inscribirnos en los cursos ofertados. Tratándose de
    formación obligada, vuelven a utilizar términos como ?ponemos a disposición??, ?podrás participar??, ?puedes inscribirte??,
    para finalizar con un ?las diferentes
    oficinas y departamentos de la entidad podrán, en virtud de sus propias
    circunstancias y especificidades, adaptar los tiempos necesarios para el
    desarrollo de los programas formativos a los que se ha hecho referencia, siempre que el servicio quede debidamente
    atendido
    ?
    . Las mal llamadas compensaciones ?por aprovechamiento? mejor ni las mencionamos.

    Se nota que en RR.HH. llevan tiempo sin pasarse por una oficina. Con
    una plantilla reducida, en puertas de nuevas prejubilaciones, sin que vayan a
    ser compensadas con incorporaciones, dejan la pelota en manos de las oficinas,
    eso sí, sin dotarles de refuerzos y requiriéndoles que el servicio quede
    atendido siempre. ¿Son conscientes de que esto resultará inaplicable en la
    mayoría de los casos? ¿Saben que los objetivos marcados no son para nada
    realistas, dado el reto que tenemos por delante? Deberían de saberlo, ¿pero les
    importa? No lo parece.

    Es aquí donde Kutxabank actúa con irresponsabilidad culpable. En vez
    de lanzar cursos sobre cuya validez penden demasiadas dudas, debería de centrar
    el esfuerzo en ?desarrollar los programas
    formativos
    ? mediante un programa que ponga por sí mismo los medios para poder
    hacerlos garantizando el mantenimiento del servicio que requieren. ¿A qué viene
    la bravuconada de pretender hacer en un año, dos a lo sumo, aquello para lo que
    la norma habilita cuatro? Cualquier convocatoria ha de ser personal e indicar plazo, horario y medios que se ponen a nuestra disposición,
    si se ha de hacer en la oficina o puede hacerse desde otro sitio?

    Y como no todo se cuece en Gran Vía, desde la federación de CCOO mantenemos contactos al más alto
    nivel con Banco de España y CNMV,
    con dos pretensiones muy concretas:

    1.      
    Que se valore
    la experiencia
    y se tengan en cuenta los años de ejercicio en el puesto.

    2.      
    Que se tengan en cuenta los títulos universitarios y formación posterior, cualquiera que sea su
    fecha.

    Aparte de
    esto, se nos plantean otras preguntas para las que aún esperamos respuesta:

    1. ¿Será
      convalidable el curso de asesor financiero de CECA? Mientras no se sabe, ¿por
      qué se convoca nuevamente a los múltiples afectados y afectadas?
    2. ¿Existe
      certeza total de que esta vez sí va a ser la buena o tampoco nos va a
      valer dentro de un tiempo?
    3. ¿Por qué
      unas empresas formadoras valen y otras no, qué acuerdos comerciales hay
      con cada una?
    4. ¿No
      merecen las personas que dedicaron un esfuerzo enorme de su tiempo
      personal, que en muchos casos fueron presionados por sus superiores para
      que lo hicieran, una mínima explicación de la empresa y disculpas por las
      molestias causadas?
    5. ¿Se está
      haciendo por parte de Kutxabank todas las gestiones y presión necesaria
      para solucionarlo?
    6. ¿Es
      cuestión económica o de voluntad de una de las partes?

    Es en dar solución
    a todo esto donde tendría que estar trabajando RR.HH. Si no, no habrá más camino
    que denunciar ante Inspección de Trabajo
    , acto que esperamos llevar
    a cabo conjuntamente con el resto de grupos. Porque que quede muy claro, ante
    tanta duda e incertidumbre sin resolver, esto tiene toda la pinta de ser una
    nueva ?chapuza?. Y lo más triste y denunciable es que nos toca padecer tanta
    incompetencia a los de siempre, a la plantilla de Kutxabank.

    Desconocimiento, premura, repercusiones de la falta de acreditación…
    Demasiadas dudas para hacer frente a la decisión, muy personal, de inscribirse
    o no ahora. En cualquier caso, tanto quienes hagan la formación como quienes
    decidan esperar a que todo esto se clarifique pueden contar con que desde CCOO
    pondremos el máximo empeño en la defensa de los intereses de la plantilla.

     

    13 de marzo de 2017

  • El presidente recibe una evaluación A+

    Sufrida la evaluación de desempeño, que como siempre ha dejado tantos sinsabores a su paso, días después de conocerse la clasificación de oficinas, con no menos amargos resultados, conocemos que la retribución variable del consejo de administración se ha disparado un 341%.

    Sufrida la evaluación de desempeño, que como siempre ha
    dejado tantos sinsabores a su paso, días después de conocerse la clasificación
    de oficinas, con no menos amargos resultados, conocemos que la retribución
    variable del consejo de administración se ha disparado un 341%.

    ¿Cómo nos hemos enterado? ¡Por la
    prensa, cómo si no! La noticia dice que el órgano de gobierno de Kutxabank, compuesto
    por 16 personas, se embolsó el año pasado la nada despreciable cantidad de 2.247.000 euros en total. El mismo
    medio indica que 1.299.000 euritos corresponden a la retribución fija, otros
    603.000 a dietas y 345.000 a la retribución
    variable
    , más de la mitad de la cual correspondería al presidente. ¿Quién
    les ha evaluado con una A+ tan descomunal como para merecerse tan
    elevados estipendios? ¿Tiene sentido cobrar variable en estos cargos, cuando ya
    su retribución fija es lo suficientemente elevada como para exigírseles
    dedicación?

    El presidente anunciaba hace ahora un
    año, con todo el bombo y platillo que se le pudo dar, que renunciaba a su
    retribución variable. Si alguien pensó que era ?para siempre?, entendió mal:
    parece que tanta ?generosidad? tenía caducidad y esta vez ha considerado que
    esos 200.000 que otro año perdonó están ?mejor en su bolsillo?.

    De puertas afuera, la capacidad del
    consejo para vapulear la imagen de nuestra empresa indica una vez más que no
    tiene límites. Nos referimos al prestigio ante la sociedad, no para con Moody?s
    y similares, que todos y todas sabemos el alma que tienen. Cuando en las
    oficinas todavía estamos capeando el cabreo que ha producido el aumento, entre
    otras, de las comisiones de mantenimiento de cuentas, ¿se han parado a pensar
    en qué tal va a sentar esta noticia entre la clientela? No lo parece.

    De puertas adentro, resulta ofensivo que mientras se
    embolsan esta pasta gansa vengan a la negociación del convenio con la batería
    de recortes que han traído, bajo el argumento de que son necesarios para
    garantizar la viabilidad de la empresa. Si ya antes no se veía por ninguna
    parte tal necesidad, tras estos números todavía se justifican menos.

    No es novedoso que desde las poltronas
    todo se ve más relajado. ?Dicen que por ahí,
    los de abajo no están bien, que no dan abasto? ¡Qué va!, todavía pueden sudar
    más?
    . Y nos preguntamos, ¿cuánto han sudado sus personas para hacerse
    merecedores de tan alarmantes retribuciones? Nos gustaría ver sus monos de
    trabajo para ver cuánto rastro de sangre ha dejado su esfuerzo en ellos.

     

    9 de marzo de 2017

  • 8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer.

    Mujeres:

    ¡Un paso adelante!

    8 de marzo: Día Internacional de la
    Mujer. Como cada año, desde CCOO
    reafirmamos el compromiso que día a día mantenemos con las políticas de
    igualdad
    , al tiempo que denunciamos todas las formas de discriminación y
    violencia contra las mujeres, cualquiera que sea su naturaleza.

    Estos días es noticia la indignante
    intervención machista de un eurodiputado polaco, de cuyas manifestaciones se ha
    hecho eco la prensa al completo. Son, sin ningún género de dudas,
    injustificables e inaceptables. Pero ¿qué pasa con las actitudes que no se
    vociferan? ¿Qué se puede decir de quienes, teniendo el poder y la capacidad para
    revertir la situación de desigualdad, llevan a cabo políticas de austeridad que
    contribuyen a mantenerla, incluso a ampliarla? Chirrían menos, pero no por ello
    son menos dañinas.

    Un
    año más tenemos que constatar que en lugar de avanzar retrocedemos. La
    situación social y laboral de la mujer es extremadamente precaria, con mayor
    segregación y desempleo, creciente brecha salarial y un persistente techo de
    cristal. Unamos a esto mayores déficits en conciliación y falta de
    corresponsabilidad, más brechas en pensiones o protección social y el
    preocupante aumento de la violencia estructural contra las mujeres, y veremos un
    cuadro nada satisfactorio.

    Por todo lo cual es necesaria la adopción de políticas decididas,
    contundentes y urgentes
    para:

    Ø  Combatir la brecha de género, ampliar
    la protección social y avanzar en conciliación y corresponsabilidad.

    Ø  Acceder a empleos de calidad, sueldos
    dignos y medidas de igualdad en las empresas.

    Ø  Desmitificar la creencia de que el
    trabajo a tiempo parcial favorece la conciliación.

    Ø  Impulsar, a través de la formación y la
    sensibilización, cambios en las actitudes y roles estereotipados.

    Ø  Eliminar la violencia contra las
    mujeres.

    Ø  Promover la paridad de las mujeres en
    todos los ámbitos de participación en la sociedad, así como de decisión en las
    empresas.

    La igualdad es un derecho fundamental cuyo cumplimiento efectivo exigimos y cuyo
    logro no será posible alcanzar sin una voluntad política real dirigida a este
    fin. Así pues, CCOO entiende que, de forma imperiosa y urgente, el Gobierno debe de adoptar las políticas
    adecuadas que atajen
    , hasta su total eliminación, esta situación de discriminación que padecen las mujeres.

    Y si
    quieres profundizar más en el conocimiento de la situación que denunciamos,
    accede a nuestras publicaciones sobre brecha salarial (www.ccoo.escmsgpublico3o208048.pdf)
    y propuestas de CCOO para combatir la violencia de género (www.ccoo.escmsgpublico1o202053.pdf).

     

     

    8 de marzo de 2017

  • Clasificación puestos servicios centrales: una asignatura pendiente.

    Recién publicada la clasificación de oficinas, pronto le tocará el turno a los nombramientos de técnicos en los servicios centrales.

    Clasificación
    de puestos

    Asignatura pendiente

    Recién publicada la clasificación de oficinas,
    pronto le tocará el turno a los nombramientos de técnicos en los servicios
    centrales. Hecho que tan solo constituirá un parche, pues una clasificación de
    puestos merecedora de tal nombre sigue estando pendiente.

    Y lo está porque la mal llamada
    ?clasificación de puestos? que llevó a cabo Kutxabank tras la fusión distó
    mucho de ser la adecuada, mucho más alejada todavía de ser justa. Y no lo fue
    porque, y esto no es nuevo, la empresa no clasificó puestos, no evaluó sus
    cometidos, ni la responsabilidad asumida por quienes los ocupaban. No, no lo
    hizo y por eso está mal y no es la adecuada.

    La clasificación realizada por la
    entidad se centró en las personas que realizamos nuestra labor en los servicios
    centrales. Pero tampoco se valoraron, y esto también es un secreto a voces, las
    capacidades de las empleadas y empleados afectados. Ni su dedicación, ni su
    compromiso con el buen rumbo del banco. No, todo esto careció de importancia y
    fue apartado por la empresa. Y también esto estuvo mal.

    Kutxabank clasificó sus servicios
    centrales en función del salario que cobraba cada trabajador y trabajadora. Adaptó
    la clasificación de puestos al nivel de sueldo consolidado de cada caso,
    provocando diferencias injustificables entre personas que realizaban labores
    similares. O, peor aún, diferencias salariales que no se correspondían con la
    responsabilidad asumida en algunas tareas. Y esto fue, la clasificación por
    salario, lo que hizo que el resultado final constituyese un auténtico fiasco,
    un agravio con la plantilla que hoy sigue sin haber sido corregido.

    Esta empresa tiene una nueva
    oportunidad de rectificar la clasificación de puestos vigente, de sustituirla
    por una realmente basada en competencias y responsabilidades inherentes a cada
    puesto. Una clasificación en la que a mismos cometidos y niveles de responsabilidad
    les corresponda idéntica categoría y retribución salarial.

    Poder se puede. Ahora bien, ¿Kutxabank
    quiere? Sólo los hechos lo demostrarán. ¡Ah!, y para conseguirlo no debería
    olvidar que contar con la participación sindical le sería de gran ayuda.

     

    6 de marzo de 2017