Autor: Comfia BBK

  • Intervención de CCOO en la Asamblea de Caja Vital

    La asamblea general de Caja Vital Kutxa, en su reunión
    de 20 de diciembre, ha acordado establecer la retribución del puesto de
    presidente de la entidad en 75.000 euros anuales, dietas aparte. Desde
    Comisiones Obreras y la Candidatura Social hemos sostenido que estas
    retribuciones son innecesarias en la actualidad y nos hemos opuesto al
    mantenimiento de las mismas, en una intervención cuyo contenido transcribimos a
    continuación.

    Buenas tardes,
    señoras y señores asambleístas:

    Mi nombre es Jesús Fernández Caramés y comparezco en
    esta asamblea en calidad de representante electo por impositores e impositoras.
    Les hablo en nombre de la Candidatura Social, grupo compuesto fundamentalmente
    por gente trabajadora, que desarrollamos nuestra labor en distintos ámbitos
    laborales, profesionales y sociales, y que nos identificamos con valores tales
    como la justicia social, la solidaridad o la igualdad. Valores que compartimos
    y defendemos en muchos casos, por qué no decirlo, desde el entorno de CC.OO.

    Gente sencilla que estamos sufriendo de manera
    implacable los efectos de una crisis económica que no hemos provocado. No
    encontrarán grandes fortunas entre las casi seis millones de personas en paro,
    sino trabajadores y trabajadoras que dependíamos de una nómina para sobrevivir.
    La persistente ausencia de un salario nos puede sumir en un mundo de angustias
    colocándonos a las puertas de la exclusión social, de la pobreza y del hambre,
    algo palpable hoy en día. Hipotecas, embargos y desahucios, nuestra supervivencia
    misma, son el pan nuestro de cada día.

    Personas que hemos visto cómo en ocasiones algunas
    entidades han reducido o se han llevado por delante nuestros magros ahorros,
    con productos como las tristemente famosas preferentes, o la colocación de
    acciones entre sus clientes al salir a bolsa. Entidades hoy quebradas, que han
    inflamado al límite nuestra indignación al conocerse los sueldos millonarios, y
    los blindajes multimillonarios, de sus máximos responsables, cuya ineptitud es
    la causa de nuestra ruina. En algunos casos, conocidos nombres de la política,
    colocados ahí en lo que parece una especie de retiro dorado.

    No ha sido el caso de Caja Vital, ni debe de serlo en
    el futuro. Hoy estamos aquí para discutir y votar la propuesta de retribuciones
    en nuestra entidad. Tengo que decir que el grupo al que represento se opondrá,
    por los motivos que a continuación procederé a exponer:

    En primer lugar porque el cargo de presidente no lleva
    aparejada dedicación, cometidos, ni tareas suficientes que justifiquen su
    retribución. Como ustedes saben, producto de su fusión con BBK y Kutxa, Caja
    Vital ha traspasado toda la actividad financiera, así como su plantilla, a
    Kutxabank, que es la que gestiona el negocio en la actualidad. Solo nos queda la Obra Social.

    Hemos de destacar que esta política de no retribución
    es la que el propio Gobierno maneja en su proyecto de regulación de las
    fundaciones bancarias, nuestra figura jurídica futura, para las que establece
    que los puestos en sus órganos de gobierno serán honoríficos; esto es, sin
    sueldo.

    No menos importante es el hecho de que nuestros
    ingresos vendrán limitados por nuestra participación en el nuevo banco, un once
    por ciento. Se nutrirán exclusivamente de los resultados que éste genere, unos
    beneficios cada día más difíciles de conseguir y más reducidos en su cuantía.

    Unos recursos, como digo, cada vez más escasos en
    momentos de necesidades crecientes, motivo por el cual tampoco apoyaremos el
    establecimiento de dietas de asistencia que vayan más allá de la mera compensación
    de los gastos que el ejercicio digno del cargo para el que hemos sido elegidos
    y elegidas pueda acarrear.

    Todo lo que acabo de exponer avala el voto negativo de
    nuestro grupo a la retribución del cargo de presidente y al establecimiento de
    dietas en el seno de Caja Vital. La labor social que nuestra entidad desarrolla
    se perfila hoy como más necesaria que nunca y los recursos con los que contamos
    muy limitados. Es responsabilidad de esta asamblea el velar para que sean
    administrados con eficacia, no permitiendo que gastos injustificados o
    injustificables hagan aparición en su gestión.

    Gracias por su atención. Buenas noches.

     

     

    21 de diciembre de 2012

  • Kutxa y la elección de un presidente

    COMFIA-CCOO y la
    sección sindical en Kutxabank respaldan y avalan plenamente la posición
    mantenida por la representante de la Candidatura Socialen la elección del presidente de Kutxa. Es totalmente falso que CCOO forme
    parte de ningún frente anti-Bildu. Ni en Kutxa, ni en las otras cajas vascas.

    La
    resolución de la pugna por la presidencia de Kutxa ha vuelto a provocar un
    nuevo ataque de victimismo en el que algunos son verdaderos especialistas. Como
    en otras ocasiones, la izquierda abertzale reparte responsabilidades a diestro
    y siniestro, sin asumir ninguna. Prefieren los insultos y las descalificaciones
    a preguntarse por su responsabilidad en que se hayan visto en esta situación:
    insuficientes resultados, cierto desconocimiento de la mecánica electoral,
    graves dificultades para tejer acuerdos con otros a causa de su radical
    sectarismo con otras fuerzas (por ejemplo, con CCOO). Quien siembra vientos,
    recoge tempestades.

    CCOO
    ha presentado candidaturas para los consejos de administración y comisiones de
    obras sociales en función de acuerdos alcanzados con distintas fuerzas en cada
    caso: en la parte de la representación de la plantilla se ha hecho, en BBK y
    Vital, en base al acuerdo que mantenemos con ELA; en Kutxa no lo hemos hecho y
    hemos apoyado la candidatura de Pixkanaka Kaskari.

    Tampoco
    en lo que se refiere a la representación de la clientela –“impositores”- hemos
    alentado ni participado en ningún frente contra nadie. Hemos llegado a acuerdos
    con distintas fuerzas para intentar alcanzar una presencia en los consejos
    acorde con nuestra representación en las asambleas y teniendo en cuenta los
    condicionantes de la normativa electoral vigente en las cajas.

    Así,
    hemos compartido candidatura con Pixkanaka en Kutxa, con otras plataformas
    sociales en Vital y con el PSE en BBK. Expresamente hemos declinado la
    invitación de Bildu a hacerlo en BBK y VITAL, realizada cuando pensaban que no
    iban a poder presentarse en solitario. En ningún momento, desde Bildu, se nos
    ha planteado ni recabado ningún tipo de apoyo en relación con el proceso en
    Kutxa, más allá de los llamamientos de última hora en prensa para abstenernos
    cuando han visto peligrar su posición.

    Los
    puestos obtenidos el pasado día 21 en los distintos consejos de administración
    (1 en Kutxa, 2 en Vital y 3 en BBK) lo han sido en función de apoyos directos a
    estas candidaturas, tanto entre los impositores como entre la plantilla. Ningún
    frente anti-Bildu, pues.

    No
    seremos nosotros quienes consideremos modélico el proceso electoral en Kutxa,
    pero quizás no sea Bildu quien pueda dar demasiadas lecciones, como por ejemplo
    la del irregular nombramiento del representante de Pasaia. O sus denuncias
    sobre la vulneración de la pluralidad, que tienen poco crédito viniendo de
    quienes con ¡8 concejales de 27! se han asignado los 7 representantes del
    ayuntamiento de Donostia en la asamblea de Kutxa, en contra de como se venía
    haciendo hasta ahora.

    Lo
    cierto es que el proceso electoral dio como resultado una asamblea en la que
    nadie tiene mayoría absoluta. Puede que Bildu se haya acostumbrado, tras los
    precedentes de la
    Diputación
    de Guipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia, a
    contar con que siendo la minoría mayoritaria tiene un derecho incuestionable a
    presidir las instituciones, en este caso la Kutxa, pero no es así.

    Lo
    que el día 21 se decidía en Kutxa no eran las políticas de ajuste del gobierno,
    los desahucios o la privatización de la entidad. Hace un año Kutxa (como BBK y
    Vital) transfirió toda su actividad financiera a KUTXABANK, en una decisión que
    contó con un apoyo abrumador, incluido el de Bildu tras anunciar a bombo y
    platillo su acuerdo con Mario Fernández. Así pues, menos demagogia con un tema
    tan sensible como los desahucios, menos caradura con la supuesta privatización.

    Se
    decidía exclusivamente la presidencia. Será en un momento posterior cuando se
    abordará la representación de Kutxa en el consejo de Kutxabank y qué
    planteamientos se trasladan al mismo. Y nadie tiene en Kutxa una mayoría como
    para imponer sectariamente esa representación.

    Dos
    cosas se nos destacan de las propuestas que Bildu está planteando como
    “programa” para Kutxabank: un convenio colectivo que expulsa del mismo al 25%
    de la plantilla del banco, con el que saben que CCOO está radicalmente en
    contra; y un poco aclarado proyecto de “revertir” la presencia de Kutxa en
    Kutxabank, de consecuencias incalculables actualmente para su viabilidad como
    entidad financiera. ¿De verdad piensan en Bildu que pueden esperar que les
    facilitemos un viaje a ninguna parte, con inciertas y gravísimas implicaciones
    sociales y laborales para la plantilla y para la sociedad guipuzcoana?

    CCOO
    no tiene ningún compromiso con ningún frente anti-Bildu, pero tiene su
    autonomía para decidir libremente su voto en cada momento en función de las
    implicaciones que los distintos planteamientos en relación con el futuro de
    Kutxa y Kutxabank pueden tener para la plantilla de la entidad, para la
    viabilidad de la empresa, para su función económica y social. Y esa autonomía
    la vamos a seguir ejerciendo, les guste o no.

    Mucho
    nos tememos que como en el 2008, cuando de manera irresponsable y de la mano
    con PSE y PP se cargaron la fusión de BBK y Kutxa para crear -¡entonces sí!-
    una genuina caja de ahorros, los planteamientos de Bildu son un peligro más grave
    que otros para el futuro de Kutxa, de Kutxabank y de sus plantillas.

    Y,
    del mal, el menos.