Autor: CCOO Bankia

  • Comfia-CCO​O rechaza la “supuesta” exigencia de Bruselas de aplicar indemnizac​iones de 20 días en la reestructu​ración

    El sindicato reivindica la negociación colectiva en el sector y pide un plan de empleo integral para que no cargue más la factura del Desempleo y que el Gobierno de España se implique en la solución, de lo contrario el Conflicto Social está servido.

    “Comfia-CCOO seguirá proponiendo un plan integral que incluya políticas activas de empleo, complementarias a las derivadas de la reestructuración del sector, pero lo que también afirmamos con rotundidad es que las plantillas no van a pagar la incapacidad de los gestores, supervisores y gobernantes”.

    Gobierno y Banco de España utilizan el burladero de Bruselas para exigir que el sector de la banca española aplique, “a cuchillo”, la Reforma Laboral, sobre todo en las entidades nacionalizadas o que hayan recibido ayudas públicas. La medida implicaría que los despidos se realicen con una indemnización de 20 días por año.Comfia-CCOO afirma que seguirá exigiendo la salida no traumática de las plantillas y soluciones que no agraven más el drama del desempleo.

    El sindicato considera que la aplicación unilateral de esta medida y la marginación de la negociación colectiva, provocará conflictos laborales en un momento crítico para el sector y que se llevarían definitivamente por delante la reputación de las entidades financieras.

    El Gobierno debe centrarse en que la reestructuración garantice la recirculación del crédito para PYMES y familias, por lo que debe rectificar y alinear la legislación aprobada durante este año en materia de provisiones porque es contradictoria. Asimismo, debe restablecer la confianza de los depositantes solucionando el problema social en que se han convertido las participaciones preferentes.

    Madrid, 26 de octubre de 2012

  • Encuesta de salud y clima laboral: la cruda realidad

    La plantilla no es responsable de la sucesión de acontecimientos negativos que afectan a Bankia, pero está sufriendo las consecuencias.

    Se han recibido 2.868 cuestionarios cumplimentados, lo que permite a esta muestra alcanzar un tamaño considerable y unos resultados representativos, si bien cabe señalar que el 92% de las respuestas proceden de oficinas, frente a un 8% de servicios centrales. La participación por funciones también se corresponde, en general, con la distribución profesional de la plantilla.

    Impacto de la situación actual en la salud de las personas.

    Lo primero que llama la atención es el elevado número de trabajadoras y trabajadores que declaran haber sufrido amenazas o agresiones verbales, que se sitúa en un 53,66% de las respuestas, así como el de quienes han sentido peligro para su integridad física, nada menos que un 19,89%; porcentajes que se elevan hasta unos alarmantes 66,76% y 25,66%, respectivamente, en el caso de los Directores de oficina.

    Aunque desconocemos el dato comparativo con respecto a la situación anterior, no menos llamativo es el resultado de quienes afirman sentir agobio por la presión de los clientes (81,67%), así como quienes confiesan dormir menos o peor (80,11%). Asimismo, el 19,25% dice tomar ansiolíticos de forma habitual y un 21,77% ha asistido a consulta médica en el último año por ansiedad o depresión. Muchos comentarios apuntan, a su vez, a afecciones gástricas, cambios de carácter, cansancio ó apatía. Como consecuencia de todo ello, un 3,17% del total afirma haber estado de baja laboral por estos motivos.

    Se ha preguntado si la situación actual de Bankia afecta a las relaciones personales y a las costumbres fuera del horario laboral, y un 82,42% (¡!) ha respondido que sí lo hace, con comentarios que van desde el agobio por las preguntas de familiares y amigos hasta el miedo a salir de casa.

    Impacto de la situación actual en el desempeño profesional.

    El 99,51% afirma que la imagen de nuestra entidad ha empeorado a los ojos de los clientes y el 85,7% afirma que también lo ha hecho la imagen de la plantilla.

    El 97,69% afirma que ahora existe más tensión en nuestra relación con la clientela, debido a la crisis en nuestra entidad (97,31%), a las preferentes (96,51%), a los dirigentes de nuestra entidad (95,11%) y al tratamiento de los medios de comunicación (95,27).

    El 94,89% siente que no recibe apoyo suficiente por parte de la empresa; a su vez, el 62,2% siente que recibe apoyo suficiente por parte de su inmediato superior, porcentaje que desciende a un 39% en el caso de los Directores, colectivo que sentiría mucho menos apoyo de los Directores de Zona; y el 56,08% cree que sus superiores le presionan en exceso. Además, el 82,85% consideraría útil un código deontológico del empleado bancario.

    Capítulo aparte merece la prolongación de jornada, ya que un elevadísimo 44,03% afirma que en estos momentos prolonga su jornada de forma habitual, por falta de personal, sobrecarga de trabajo, integración informática o para atender incidencias con clientes.

    Por funciones profesionales, y además de lo ya comentado, el porcentaje de Directores que afirman sentir una presión excesiva por parte de sus superiores y que prolongan su jornada laboral se sitúa por encima de la media; los Subdirectores también recibirían más amenazas de clientes y más riesgos físicos, por encima de la media, así como más apoyo de su inmediato superior; las personas con cartera propia sentirían más agobio, recibirían más presión de los clientes y también más apoyo de su inmediato superior; mientras que entre las personas en funciones comerciales se habría producido una mayor asistencia a consultas médicas por estos motivos.

    En cuanto a resultados llamativos por territorios, en el País Valenciano se alcanzan porcentajes elevadísimos de amenazas verbales (66%), riesgos físicos (23,5%) y prolongaciones de jornada, que reconoce un porcentaje insoportable del 84% de las respuestas, aumentando también la sensación de falta de apoyo, con respecto a la media nacional. En Cataluña también se producirían más amenazas y riesgos físicos, por encima de la media. La prolongación de jornada en Castilla León también sería superior a la media; y en Canarias la sensación de falta de apoyo es superior a la media y se sentiría más presión.

    La encuesta incluía, por último, un espacio para aportaciones y comentarios generales, habiéndose recibido una cantidad ingente de los mismos, que enriquecen la encuesta y permiten enfocar mejor los problemas.

    Algunas conclusiones

    – La tensión que se vive con la clientela y la presión interna que se ejerce desde la estructura jerárquica (empeorada ahora con los efectos de una “meritocracia” mal entendida y peor aplicada, por una parte de esa estructura), unida a una sensación generalizada de falta de apoyo de esa misma estructura y de la entidad, hace que la realidad actual que vive la plantilla de oficinas sea especialmente dura y acuciante. Lo mismo se puede decir de algunos servicios centrales.

    – La prolongación de jornada es un serio problema en estos momentos, realidad que es aun mas complicada en territorios concretos, por diferentes motivos, desde la integración informática al impacto de las preferentes, pasando por la falta de personal, la sobrecarga de trabajo o los efectos de la mencionada “meritocracia”, utilizada como elemento de presión y amenaza.

    – Estamos ante resultados que en parte podían ser previsibles, pero también sorprende la rotundidad de algunos de ellos y la frecuencia de ciertas situaciones, conformando una situación preocupante.

    – Esto confirma lo que CC.OO. lleva tiempo señalando: la situación actual que sufrimos las y los trabajadores de Bankia ha producido un aumento de los riesgos para la salud en el trabajo, tanto físicos (amenazas de clientes, ocupación de oficinas, manifestaciones delante de edificios singulares) como los denominados Riesgos Psicosociales: estrés, ansiedad, depresión…

    – La plantilla no es responsable de la sucesión de acontecimientos negativos que afectan a Bankia, pero está sufriendo las consecuencias. Por ello, CC.OO. va a seguir insistiendo, en primer lugar, en que se elaboren las aplicaciones informáticas necesarias para incorporar los mencionados riesgos a la Evaluación que se efectúa en nuestros centros de trabajo.

    – En la fase actual es preciso hacer un seguimiento aun más cercano de todos los aspectos relacionados con la salud en el trabajo. Esta encuesta, en concreto, es complementaria con otras iniciativas de CC.OO., así como con las que se vienen desarrollando en coordinación con la empresa y otros sindicatos. En este sentido, se recomienda una lectura detallada de las nuevas herramientas situadas en Intranet y enviadas también por este sindicato: “Protocolo de actuación ante situaciones de violencia en los centros de trabajo” y “Protocolo para la prevención de atracos”.

    – Además, y como venimos señalando, desde CC.OO. vamos a combatir la prolongación de jornada, un problema que no es nuevo y en el que es necesario hacer prevalecer los derechos laborales de las y los trabajadores.

    – En estos momentos es necesario un apoyo rotundo y sin fisuras de la estructura de dirección a la plantilla, en primer lugar para reducir el impacto de la situación actual en la salud de las personas, pero también como la mejor forma de obtener el éxito y viabilidad de este proyecto empresarial.

    – Las compañeras y compañeros se han expresado con claridad, con sentido común y también desde el corazón. Ahora, el deber de todas y todos es tomar nota y actuar en consecuencia, cada cual desde su responsabilidad. 

    (Aclaración: recientemente afirmábamos en un comunicado que en Bankia ha aumentado el número de atracos, algo que no es correcto. El nuevo Protocolo para la prevención de atracos debe orientar a las y los trabajadores para efectuar una prevención efectiva y servir de apoyo a las personas que desafortunadamente puedan verse afectadas por una situación de este tipo.)

  • Larga espera e incertidumbre

    El saneamiento de las entidades ha de conjugar el objetivo de hacerlas solventes y rentables con el mayor respeto a las plantillas.

    Hace pocos días, la Comisión Europea confirmó que se siguen negociando los planes de reestructuración de las entidades nacionalizadas (Bankia, Bco. Valencia, CatalunyaCaixa y Novagalicia Banco), para poder recibir dinero público a través del Memorando de Entendimiento (MoU). Aunque no se avanzó ningún detalle, en los Memorandos ya aprobados (B. Sabadell-CAM, BBVA-UNNIM), la UE ha exigido una reducción importante del tamaño de las entidades absorbidas, incluyendo la destrucción de muchos puestos de trabajo.

    El sector financiero ya ha experimentado un ajuste de casi 30.000 empleos entre 2008 y 2011; en el caso concreto de Bankia, desde que se inició la fusión de las redes de las 7 cajas se han producido cerca de 800 cierres de oficinas y la salida de más de 4.000 empleadas y empleados. Es por ello que cualquier posible planteamiento de que todavía existe un excedente de plantilla en Bankia deberá ser suficientemente acreditado. Herramientas para afrontar la reestructuración.

    En todo caso, el saneamiento de las entidades ha de conjugar el objetivo de hacerlas solventes y rentables con el mayor respeto a las plantillas. En ese sentido, y frente a la posibilidad de aplicar la Reforma Laboral, se deben negociar acuerdos laborales que garanticen salidas no traumáticas (prejubilaciones, bajas incentivadas, reducciones de jornada, suspensiones de contrato con reserva del puesto de trabajo o traslados compensados), así como estabilidad laboral para quienes tienen el reto de hacer viables las entidades resultantes.

    Esta situación de impasse y larga espera produce incertidumbre e inquietud en la plantilla de Bankia. No obstante, es recomendable no hacer caso a los rumores y «noticias» de todo tipo que aparecen a diario en los medios de comunicación. Debemos intentar no vivir “a golpe de titulares”, para proteger nuestra salud mental.

    Amenazas intolerables.

    Sorprendentemente, una parte de la estructura jerárquica, tanto en oficinas como en servicios centrales, se está dedicando en la fase actual a presionar y amenazar de forma más o menos velada a la plantilla con todo tipo de consecuencias laborales, en caso de no prolongar la jornada y de no obtener resultados. Algunos pretender asociar las presiones y amenazas con una más que cuestionable interpretación de lo que puede significar la palabra “meritocracia”.

    El recurso a la amenaza siempre es inaceptable, pero en este caso es absolutamente intolerable usarlo contra una plantilla que ha demostrado una y otra vez su compromiso y su valía. Si a eso le sumamos lo delicado de la situación actual y la necesidad imperiosa de que la estructura apoye sin fisuras a las y los trabajadores, para hacer viable este proyecto empresarial, se deduce que al menos una parte de la estructura de dirección no se entera de lo que está pasando y no está a la altura de las circunstancias, una vez más.

    “Meritocracia” mal entendida.

    El concepto de «meritocracia» puede ser positivo o no, en función de quién defina los criterios que lo componen y cómo se definan esos criterios. Desde luego, si los criterios los define la empresa, de forma unilateral, sin posibilidad de participación de la plantilla; o lo que es peor, si cada cual interpreta según se le ocurre cada mañana, y además se utiliza básicamente para presionar y fomentar un «presentismo» de las personas en el puesto de trabajo, en detrimento de otros valores y criterios, asociados a una mayor eficiencia, CC.OO. estará en contra de un planteamiento tan pobre como retrógrado.

    Desde CC.OO. vamos a combatir con firmeza la prolongación de jornada, un problema que no es nuevo y en el que es necesario hacer prevalecer los derechos laborales de las y los trabajadores. Frente al látigo y al histerismo, hacemos un llamamiento al sentido común y a la prudencia, por parte de todos.

  • Preferentes: sin noticias de Europa

    La plantilla de Bankia ha comercializado con profesionalidad un tipo de producto que contaba con todos los parabienes de los organismos supervisores y reguladores.

    Ayer lunes, día 8, tendría que haberse producido el abono de los intereses trimestrales de la emisión 2009 de participaciones preferentes de Caja Madrid.

    Sólo es un episodio más de un problema que comenzó con el cierre del mercado secundario donde se canjeaban este tipo de activos, y que los empleados de Bankia, que hemos asistido al canje de otras emisiones de las diferentes Cajas que dieron lugar a la entidad (con el resultado que todos conocemos), venimos sufriendo con enorme deterioro, incluso, de la salud.

    La estrategia de los afectados por el problema de las preferentes y la de sus asociaciones se está dirigiendo ahora, además, a denunciar, en algunos casos, al propio empleado en vez de a la entidad, suponemos que en la creencia de que conlleva una mayor posibilidad de ganar los pleitos interpuestos.

    Se viene así a sumar un nuevo problema para la plantilla, que abunda en la culpabilización de quienes no han hecho otra cosa que comercializar con profesionalidad un determinado tipo de producto diseñado por otros, que contaba con todos los parabienes de supervisores y reguladores que, incluso, presionaron a las Cajas para que se capitalizaran a través del mismo, y luego ordenaron el cierre del mercado secundario donde se canjeaban.

    Las opiniones interesadas que ahora proliferan sobre la no conveniencia de haber comercializado este tipo de productos entre ahorradores particulares provienen, en gran medida y precisamente, de quienes no pusieron ninguna objeción entonces a que entidades dedicadas fundamentalmente a la banca minorista, como son las Cajas de Ahorros, ofertasen este producto entre sus clientes. Si era un producto destinado a inversores institucionales, ¿por qué aprobaron, permitieron e incluso forzaron que fuesen vendidos en cajas y bancos cuya base de negocio es la banca comercial y no la banca de negocios?

    Desde entonces, todas las soluciones previstas han resultado fallidas y, desde la firma del pliego de condiciones que España suscribió el pasado 20 de julio para poder recibir ayudas en el sector financiero, la pelota está en el tejado de la Unión Europea.

    El futuro de esta entidad y, por ello, el de su plantilla pasa, entre otras cosas, pero en gran medida, por la recuperación de la confianza de los clientes. Por tanto, es imprescindible que se tomen las decisiones oportunas para solucionar el problema de las participaciones preferentes, que está suponiendo un desgaste continuo entre los trabajadores y trabajadoras de Bankia, que tenemos que enfrentarnos diariamente a clientes a los que no podemos nada más que pedir paciencia y comprensión ante un problema que nosotros no hemos generado.

    9 de Octubre de 2012

  • Procesos de restructuración en fase de negociación en el sector

    Banco de Valencia – BBVA-UNNIM – BancoSabadell-CAM

    Banco de Valencia: La dirección acaba de anunciar el cierre de 70 oficinas y la apertura de un Expediente de Regulación de Empleo que afectaría como máximo a 485 empleados. Todavía no se ha producido ninguna reunión tras el anuncio realizado por la dirección.

    BBVA-UNNIM: La propuesta de BBVA tras la adquisición al FROB supone prescindir de 1218 trabajadores (40% de la plantilla de UNNIM).Se han producido varias reuniones aunque todavía las posturas están bastante alejadas. La dirección de BBVA plantea tres tipos de salidas, de adscripción voluntaria por el trabajador, con opción de aceptación por la empresa.

    Podéis seguir toda la información en las webs: http://www.ccoounnim.org/  http://www.comfia.net/bbva/

    Banco Sabadell-Banco CAM: El número de trabajadores afectados por la restructuración alcanza los 2.231 (incluyendo las empresas participadas de Banco CAM). También se han realizado diversas reuniones, todavía sin acuerdo.

    http://www.comfia.net/bs/