Autor: CCOO Bankia

  • Lamentable e irresponsable pérdida de tiempo

    Esta mañana ha tenido lugar una nueva reunión de la negociación que mantenemos para avanzar hacia una armonización de las condicionesales laborales de la plantilla de Bankia.

    En esta ocasión no solo no ha habido avances, una vez más, sino que Bankia ha sido incapaz de comprometer ningún tipo de garantía respecto a aspectos básicos de la negociación en curso, y de manera especial, a la necesidad de concretar en nuestra empresa un Sistema de Retribución Variable y un Sistema de Promoción Profesional Únicos y Universales; ni tampoco ha expresado una voluntad clara de avanzar en los plazos fijados en este proceso negociador.

    La empresa se ha limitado a exponer algunos ejemplos de su propuesta para convertir en pagas reales el Salario Mínimo Garantizado, estipulado en el Acuerdo laboral de 14 de diciembre de 2011, sin entrar siquiera a analizar las condiciones en que se concretaría dicha transformación.

    Eso sí, teniendo como tenemos tantos asuntos importantes encima de la mesa, lo único que Bankia había trabajado y nos ha comunicado hoy es que no habrá cesta de Navidad y que tan solo se efectuará un obsequio a cada integrante de la plantilla en activo.

    Como venimos señalando, es necesario y urgente impulsar la negociación laboral, pues tenemos por delante el objetivo de crear una sola realidad laboral en Bankia y los plazos, en efecto, aprietan. Es por ello que valoramos como una absoluta irresponsabilidad la actuación dilatoria e indefinida de la Dirección respecto al actual proceso negociador.

    La próxima reunión ha sido fijada para el día 17 de noviembre. Seguiremos informando.

    7 de noviembre de 2011
  • Hay que impulsar la negociación laboral

    El próximo lunes, día 7, está convocada una nueva reunión de la Mesa de Negociación que tenemos abierta con objeto de desarrollar para la plantilla de Bankia los compromisos de armonización de condiciones laborales que derivan del Acuerdo de Integración de 14 de diciembre de 2010.

    Dicha mesa tiene pendiente de empezar a abordar, a estas alturas, la práctica totalidad de las materias que la integran y, de entre ellas, singularmente el establecimiento, antes del próximo día 31 de diciembre, de un Sistema de Retribución Variable y de un Sistema de Promoción Profesional Únicos y Universales, junto con otras cuestiones de no menor calado como la unificación de los diferentes Planes de Pensiones y beneficios sociales.

     

     

    Y, si no tuviéramos suficiente con el hecho de que va a ser complicado cerrar los acuerdos necesarios en el plazo marcado que, en ningún caso, puede ahogarnos, hemos tenido conocimiento de la existencia de dos documentos de Bankia en los que, con el pretexto de adaptar determinadas modificaciones de la normativa europea y nacional, la empresa establece unilateralmente, sin dar siquiera cuenta a la Representación Laboral, un sistema de retribución variable para un colectivo de la plantilla, reservándose la potestad de identificar a las personas a las que afecta.

     

     

    La inmensa mayoría de las personas en Bankia, sin embargo, tienen sus condiciones reguladas por la legislación laboral común, por lo que les son de aplicación ésta o cualesquiera pactos colectivos que lo fueran en su caja de origen, en los términos y con los compromisos que establece el Acuerdo de Diciembre.

     

     

    Independientemente de que estudiemos, como no puede ser de otra manera, la posible colisión entre las condiciones que se deriven de la modificación de la normativa legal y las que deviene, legitimadas también por nuestro ordenamiento jurídico, de la negociación colectiva, y de que emprendamos, eventualmente, cuantas acciones jurídicas pudieran corresponder, entendemos que es necesario abordar en la Mesa de Negociación, que es su lugar, y en la que se puede dar cabida mediante la negociación colectiva a cualesquiera obligaciones legales, la negociación de un Sistema de Retribución Variable Único y Universal para toda la plantilla de Bankia.

     

     

    Tenemos por delante el objetivo de crear una sola realidad laboral en Bankia, y los plazos aprietan. La empresa está obligada a comprometer, en la próxima reunión del día 7, garantías de algunos de los elementos nucleares de los sistemas de retribución variable y promoción, así como un impulso decidido y enérgico a una negociación que a todos conviene que se cierre en los plazos previstos.

     

     

    4 de noviembre de 2011

     

  • Política retributiva para directivos

    Bankia publica el 27 de octubre en la Extranet una información sobre política retributiva que genera no poca confusión.

    En primer lugar, la empresa afirma que ha elaborado «un nuevo sistema retributivo que afecta a 368 directivos de Bankia», a quienes ya se les han comunicado los cambios, todo ello motivado por la existencia de nuevas normas en el ámbito de la Unión Europea. 

    En la medida en que la definición de directivos que realizan la norma europea y el Real Decreto que la transpone al ordenamiento jurídico español pueda ser de aplicación a personas cuya relación laboral está sometida a la legislación laboral ordinaria, la empresa debería haber contactado previamente con la representación laboral, no ya para comunicar los cambios, sino para valorar las intenciones de Bankia y, en su caso, negociar esos cambios, puesto que dichas personas también gozan de derechos y están amparados por el Estatuto de los Trabajadores, el Convenio Colectivo de las Cajas de Ahorro y por Acuerdos de empresa en su caja de procedencia. 

    En su comunicación a través de la extranet, Bankia continúa hablando de un «Colectivo supervisado» por la nueva normativa europea que, en el caso de Bankia, se extiende a 76 directivos; y señala que «para el resto de profesionales de Bankia, la política retributiva se adecuará en la medida de lo posible a las directrices europeas». Aquí cabe señalar la evidencia de que la normativa europea no es que haya que adecuarla en la medida de lo posible a Bankia, sino que habrá que aplicarla sí o sí, aunque tan solo y estrictamente en aquéllo que sea de obligado cumplimiento.

    Por tanto, lo primero que habrá que realizar (y desde CC.OO. ya nos hemos puesto en marcha) es una lectura detallada de dicha normativa europea (Directiva 2010/76/UE) y del Real Decreto 771/2011, que la transpone al ordenamiento jurídico español; y además también será necesario realizar el correspondiente estudio jurídico, para determinar el grado de alcance: en qué nos afecta y, sobre todo, a quién afecta en Bankia.

    A priori, y sin haber realizado todavía los «deberes», la norma europea parece haber sido pensada para un colectivo muy concreto de directivos y no para «el resto de profesionales», en un sentido más amplio, como se señala en la información de Extranet, de forma un tanto confusa. Estas cuestiones, en todo caso, deben abordarse en el marco adecuado y con pleno respeto al ámbito de la negociación colectiva, como ocurre con cualquier aspecto que afecta a los intereses de la plantilla.

    27 de octubre de 2011

  • CC.OO. interpela al Sr. Rato

    El lunes se celebró una Asambla General Ordinaria de Caja Madrid, presidida por el Sr. Rato, a la que asistieron el Consejero Delegado y el Comité de Dirección de Bankia en la que CC.OO. intervino para incidir en los aspectos de más actualidad en Bankia y en el sector.

    Resumen de la intervención de CC.OO.

    El modelo de relaciones laborales se sustenta en la existencia de un marco de Convenio Colectivo Sectorial, sobre el que ha de discurrir a su vez un complejo proceso de armonización de condiciones de trabajo de lo que nació como un SIP de 7 cajas, para convertirse en un banco.

    Estamos inmersos en un proceso de reestructuración sectorial inacabado, desordenado e incierto, por circunstancias nacionales, e internacionales.

    También estamos inmersos en un proceso propio de desarrollo y consolidación de una nueva unidad de empresa: Bankia. Desde el punto de vista laboral, el objetivo de la armonización de condiciones de trabajo tiene plazos y fechas pero, sin embargo, algunos de los aspectos fundamentales siguen pendientes de negociar.

    La unidad de empresa se topa, además, con no pocos problemas cotidianos, como son los que se derivan de una deficiente coordinación de directrices, que inciden tanto en la política comercial como en la de gestión de personal, y cuyas consecuencias  y episodios puntuales venimos denunciando.  

    No obstante, nos preocupa más el desarrollo del Plan Comercial y en concreto, la política de objetivos de negocio, pues han tenido que pasar más de 2/3 del semestre para que se comuniquen los mismos, y aún a no todas las oficinas.

    En este entorno, lo conveniente es tomar decisiones que en el ámbito de nuestra capacidad ayuden a resolver nudos y lo que menos conviene es añadir a la incertidumbre más incertidumbre.

    Tenemos que rechazar la actitud que desde Bankia se ha trasladado al resto del sector, y que el sector ha terminado por hacer suyas, de quebrar una posibilidad de acuerdo de Convenio que contemplaba :

         – 2 años de contención salarial y otros 2 de incrementos ligados al IPC, a la recuperación económica del sector y de cada entidad en particular.

         – Compromiso de empleo basado en la adopción de medidas pactadas en el proceso de reestructuración sectorial presente y futuro, con una apuesta clara por medidas de flexibilidad interna y mejora de la productividad.

    La respuesta de Bankia y el resto de cajas fue de ruptura, pues sólo así podemos valorar la propuesta que se nos ha trasladado en octubre: 2 años de vigencia del Convenio y congelación absoluta de los costes salariales.

    La posición patronal contrasta abiertamente con la política general de retribuciones de ejecutivos y consejeros, especialmente escandalosa en el caso de algunas cajas nacionalizadas y/o intervenidas. Además, la remuneración de los miembros de los Consejos de Administración y de la Alta Dirección de las nueve mayores cajas de ahorros aumentó un 80% entre 2004 y 2010, mientras que el beneficio de esas entidades se redujo un 7% en dicho periodo.

    Esto no sólo pone a la luz la contradicción de planteamiento y deslegitima cualquier discurso ante las plantillas (lo que hace imposible cualquier acuerdo), sino que amenaza con deslegitimar, casi definitivamente, el modelo de cajas.

    Más allá de la contradicción patronal en cuanto a la política de costes, deberíamos acelerar una racionalización de los órganos de gobierno, adaptada a sus nuevas funciones y compatible con la continuidad del modelo social de cajas. Si no acometemos estos cambios los harán otros que, a lomos de titulares de prensa y de nuevos casos, aprovecharán para acabar con todo vestigio de lo que fueron las cajas.

    Hagamos lo que debemos hacer y está en nuestra mano: reforzar la unidad de empresa, adaptando el entramado institucional de órganos de gobierno, reforzando la centralidad de gestión y los compromisos internos y externos. En cuanto al Convenio, exigimos la vuelta a las negociaciones, sobre bases que propicien un acuerdo estable en el tiempo, equilibrado en los esfuerzos y funcional a la reestructuración en marcha. También exigimos un impulso al proceso para armonizar las condiciones de trabajo en Bankia, para aportar estabilidad y garantías a la plantilla.

    Respuesta del Sr. Rato

    El Presidente agradeció a la plantilla su entrega y generosidad; recordó las fortalezas de Bankia y expresó su confianza en las mismas, siendo necesario reforzar la rentabilidad, eficiencia y calidad, como objetivos prioritarios. Señaló que a 30 de septiembre han salido de la entidad 3.210 personas, alcanzando ya el 85% del objetivo señalado en las medidas de reorganización; y se ha producido el cierre de 751 oficinas, que son más de las previstas inicialmente.

    Anunció además la implementación de nuevas sinergias (no se trata de medidas laborales, sino de orden empresarial), que deben suponer un ahorro de costes de 134 millones de euros en 2011 y hasta 469 millones de euros en 2013; así como un plan de eficiencia adicional que debe suponer un ahorro de otros 150 millones de euros en 2013.

    También señaló que próximamente realizará una propuesta para simplificar el organigrama, si bien el equipo directivo ya está prácticamente completado; y que todo esto se va haciendo (como no puede ser de otra forma) con independencia de las noticias que cada día aparecen en diferentes medios de comunicación.

    El Sr. Rato no ahorró calificativos para describir la situación actual : «tiempos más que inciertos», «acontecimientos singulares de los últimos meses, días, incluso horas», «situación de extrema dureza para el negocio bancario», el entorno se está complicando aún más», «esto va para largo, no para corto», «la reestructuración del sector ha empezado, pero no ha terminado», etc.

    Por otra parte, el Presidente expresó que Bankia apuesta por el Convenio Colectivo de las Cajas de Ahorros, frente a cualquiera otra de las posibilidades existentes; señalando a renglón seguido las dificultades existentes (a su juicio) para avanzar en la negociación de un Convenio superior a dos años de vigencia.

    No obstante, echamos en falta una mención a la negociación laboral en curso en Bankia, y tampoco fueron convincentes sus referencias en cuanto a la indefinición de los objetivos comerciales de las oficinas, puesto que aquí se refirió más bien a la existencia de nuevas normas que obligan a la aprobación de ciertos aspectos retributivos por parte de los organismos reguladores.

    A modo de conclusión

    Todos somos conscientes de los enormes retos, dificultades e incertidumbres del momento actual, pero también conviene confiar en nuestras fortalezas, así como actuar todos y todas con prudencia en el desempeño diario de cada cual, para no empeorar más las cosas con actitudes o decisiones fuera de lugar.

    Junto al compromiso de la plantilla con los objetivos empresariales, para transitar por la situación actual y ganar el futuro es necesario construir un futuro laboral estable y con derechos en Bankia, para lo cual es imprescindible avanzar en la negociación laboral en curso y alcanzar compromisos satisfactorios.   

    26 de octubre de 2011

     

  • Cadena de despropósitos en Alicante

    La evidente complejidad de la reestructuración que implica una operación como la que ha dado lugar a la creación de Bankia no puede, sin embargo, convertirse en coartada de despropósitos que nada tienen que ver con las naturales dificultades que cabría esperar de dicha complejidad.

    Despropósitos  que tienen su origen, más a menudo, en la imprevisión y la descoordinación, cuando no, lo que es más grave, en la resistencia, como en Alicante, de determinados personajes a adoptar la perspectiva de unidad de plantilla y de dirección que es la única desde la que cabe aproximarse a la nueva realidad en la que se desarrolla nuestro trabajo.

    Y así, y por si tuviéramos pocas cosas de las que ocuparnos, no parece que los cierres de oficinas estén, aquí, en función de la idoneidad de los locales, de la de su ubicación o de la del régimen de propiedad de los mismos, que deberían presidir, junto con los de racionalidad de traspaso del negocio, la elección final de los que permanecen y los que no, y que no debemos olvidar que son, en todo caso, oficinas, ya, de Bankia, y no de ninguna de las Cajas de origen.

    Oficinas sin capacidad de absorber el trabajo, que van en detrimento, por tanto, y más allá del dato nada menor del enorme malestar que se está produciendo entre la plantilla, de la productividad que tanto parece importar a alguno que no llega más allá de la reducción de gastos o la presión a los trabajadores y las trabajadoras con formas inadmisibles. En detrimento de la propia Bankia en definitiva.

    Y, por si fuera poco, herramientas como los “córners”, que deberían contribuir a introducir elementos de racionalidad en el traspaso del negocio de los centros que se cierran, han convertido en un infierno, en Alicante, la vida de los clientes para los que estaban destinados, que hacen colas kilométricas en las calles mientras se acumulan sus protestas, y la de los compañeros y compañeras que tienen que hacerse cargo de ellos, trabajando incontables horas por la tarde sin compensación alguna para poder atenderlos.

    En este punto, CC.OO. cuestionamos la decisión de Bankia de asignar objetivos a todos los corner existentes en la entidad, puesto que esta realidad, diferente y específica, no se puede asimilar a la de cualquier otro de trabajo, ni efectuar por tanto un tratamiento comercial similar; si además observamos la situación concreta de los corner en la provincia de Alicante, que bastante tienen con intentar sacar el trabajo que tienen, en las condiciones en las que están, nos encontramos ante un despropósito más.

    Es intolerable que se permita trabajar en contra de una cultura común en Bankia de respeto a los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, y en la que la atención al cliente tiene un papel central; un cliente que tanto cuesta ganar y mantener, y que tanto costaría recuperar. En estos momentos, a algunos  sólo se les llena la boca de recorte de gastos y de una política del miedo, mientras que nadie se ocupa de la generación de negocio en un mercado ya de por sí muy complicado.

    24 de octubre de 2011