Autor: seccion sindical fraternidad

  • El Tribunal de Cuentas presenta en el Senado el informe que revela pagos indebidos y sueldos millonarios en las mutuas

    Se investigarán responsabilidades contables y se insta a Trabajo poner coto a retribuciones de directivos pagadas con fondos públicos

       El presidente del Tribunal de Cuentas, Manuel Núñez, presentará esta semana ante el Parlamento el informe de fiscalización de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social en el que se revelaron pagos indebidos por un importe de 14,9 millones de euros y sueldos de directivos por encima de lo que cobran los ministros del Gobierno.

       El citado informe sobre la contratación de estas entidades sin ánimo de lucro, aprobado por la institución el pasado 26 de marzo y enviado a la Sección de Enjuiciamiento para depurar posibles responsabilidades contables, será presentado el miércoles en el Senado ante la Comisión Mixta de relaciones con el Tribunal de Cuentas.

       Según consta en el documento, al que tuvo acceso Europa Press, el Tribunal de Cuentas ha detectado que las mutuas han cargado gastos indebidos que no puede asumir la Seguridad Social o que no están suficientemente justificados.

       Entre otras prácticas irregulares y de competencia desleal se ha descubierto el abono de cuotas de asociación a organizaciones empresariales con el único fin de captar empresas asociadas y trabajadores adheridos, ofertas promocionales competitivas que incurren en costes no asumibles por la Seguridad Social, entregas de medicamentos y hasta cesiones ilegales de mano de obra.

    FACTURAS DUPLICADAS Y DIETAS INDEBIDAS

       También se ha advertido el pago de obras facturadas por duplicado, dietas indebidas por asistencia a órganos de gobierno, actividades de prevención no asumibles por la Seguridad Social e incluso una indemnización por despido improcedente.

       Los pagos que podrían considerarse indebidos ascienden, para el conjunto de las mutuas, a 14.916.941 euros, ante lo cual se ha decidido enviar el informe a la Sección de Enjuiciamiento del Tribunal para la determinación, en su caso, de las responsabilidades contables que procedan.

       En sus recomendaciones, el Tribunal de Cuentas también aconseja al Ministerio de Trabajo que controle el régimen retributivo de los cargos directivos y del personal al servicio de las Mutuas, pues actualmente no se encuentra sujeto a los principios generales del Sector Público pese a que se financia con fondos público.

    UNA NÓMINA DE 290.000 EUROS AL AÑO

       Es más, propone estudiar la posibilidad de fijar un límite a los sueldos de los directivos y a su incremento anual, eliminando las retribuciones abusivas detectadas: sólo en ocho Mutuas analizadas, 237 directivos superaban en el año 2006 las retribuciones correspondientes a los altos cargos del Gobierno y de la Administración General del Estado; tres de ellos incluso ganaban al año más de 290.000 euros.

       Igualmente, pide mantener la limitación de los incrementos retributivos anuales, incluidas las retribuciones diferidas, para el conjunto del personal al servicio de las Mutuas, en similares términos a los establecidos en cuanto al crecimiento de la masa salarial del personal laboral sujeto al ámbito de aplicación de los Presupuestos Generales.

       Por último, recomienda establecer límites máximos a las aportaciones –tanto a nivel individual de cada trabajador, como a nivel global de cada Mutua, que las mismas pueden efectuar, con cargo a los fondos públicos de la Seguridad Social– a los Planes de Pensiones constituidos a favor de su personal, dado que en la actualidad existen aportaciones abusivas que suponen auténticas retribuciones encubiertas con carácter diferido

  • SUPERAVIT

    El superávit de la seguridad social alcanza los 5.532,4 millones en febrero, un 26,8% menos que en 2008

     Las cuentas de la Seguridad Social arrojaron un saldo positivo de 5.532,37 millones de euros en febrero, un 26,8% menos que en el mismo mes de 2009, cuando el superávit alcanzaba los 7.561,24 millones de euros, según datos publicados hoy por el Ministerio de Trabajo e Inmigración.

    No obstante, el departamento que dirige Celestino Corbacho señala que los gastos previstos pendientes de imputación presupuestaria suponen un total de 785 millones de euros, que deben descontarse del superávit.

    El saldo positivo de 5.532,37 millones de euros es la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 20.426,29 millones de euros y unas obligaciones de 14.893,92 millones de euros.

    En comparación con febrero de 2008, los derechos cayeron un 4,8%, mientras que las obligaciones registraron un incremento del 7,2%.

    En términos de caja, estas operaciones no financieras se concretan en una recaudación líquida de 19.112,08 millones de euros, con una disminución interanual del 1,3%, mientras que los pagos presentaron un aumento del 7,4%, alcanzando los 14.699,40 millones de euros.

    Del volumen total de derechos reconocidos, el 90,85% corresponde a las Entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social y el 9,15% restante a las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales. En cuanto a las obligaciones, el 95,60% ha sido reconocido por las entidades gestoras y el 4,40% por las mutuas.

    En cuanto a los ingresos, las cotizaciones sociales ascendieron a 17.504,9 millones de euros, lo que representa una disminución interanual de 1,98 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.

    En conjunto, la Seguridad Social prevé ingresar este ejercicio un total de 112.436,60 millones de euros en concepto de cotizaciones sociales. De esta forma, los ingresos por cotizaciones representan, a fin del mes de febrero, el 15,6% de lo previsto para todo 2009.

    Por su parte, en la partida de gastos, las prestaciones económicas a familias e instituciones totalizaron 14.029,8 millones de euros, cifra que representa un 94,2% del gasto total realizado en el sistema de Seguridad Social. La mayor partida, 13.402,03 millones de euros, corresponde a pensiones y prestaciones contributivas, con un aumento interanual del 7,3%.

    (SERVIMEDIA) 24-MAR-2009 MFM/isp

  • Congreso pide medidas eviten que dejen de registrarse enfermedades laborales

    La Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso ha aprobado hoy una proposición no de ley de ERC-IU-ICV en la que se insta al Gobierno a adoptar medidas que eviten que dejen de registrarse enfermedades profesionales

    La iniciativa ha sido debatida conjuntamente con otra PNL del Grupo Socialista en la que se pide al Gobierno la realización de un análisis de los resultados de la aplicación de los nuevos mecanismos de control de bajas.

    Finalmente el texto ha sido aprobado con una enmienda acordada por los grupos en la que se pide en dicho análisis una mención especial al papel del Instituto Nacional de la Seguridad Social y de las Mutuas de Accidentes de Trabajo, todo ello en el marco del Pacto de Toledo.

    Asimismo la PNL pide medidas para mejorar la cooperación y coordinación de las partes implicadas en la gestión de las bajas.

    En defensa de la iniciativa, el diputado de IU Gaspar Llamazares ha señalado que la propuesta de su grupo consiste en vincular el sistema sanitario laboral al sistema sanitario general, «segregados» ambos desde los años 90, ha asegurado.

    A su juicio, se trata de «revertir» una situación que «no ha dado buenos resultados en la salud de los trabajadores» y que ha supuesto, en la práctica, la «privatización» de la salud laboral.

    En este sentido, ha criticado que el registro de enfermedades profesionales descienda «vertiginosamente» así como el «incremento de gasto injustificado» por parte de la Seguridad Social y las mutuas, «más interesadas en los resultados económicos de las empresas que en la salud de las personas».

    Desde el PP, la diputada Belen Docampo ha destacado el incremento del 5,5 por cien en 2008 en prestaciones por incapacidad laboral.

  • La crisis amenaza la revolución de la mujer

    El empleo femenino está aguantando por ahora más que el masculino – Pero la sombra de la recesión pone en peligro el salto histórico que han dado las españolas en la última década

    Cuidado. La crisis económica empieza a poner en cuestión si los derechos adquiridos por la mujer en el mercado laboral y los hitos conseguidos en los últimos años pueden mantenerse. Es una duda que, con el imparable deterioro de la economía, resulta difícil de responder tajantemente, ni siquiera en el día de la mujer trabajadora, que se celebra el 8 de marzo.

    El acceso de la mujer al mercado de trabajo ha crecido como nunca en España, donde la tasa de actividad femenina ha pasado del 45% de 2005 al 51% de finales del año pasado, contribuyendo a que la población activa aumentase sin detenerse desde 2000. Al mismo tiempo, la tasa masculina ha empezado a decrecer entre 2007 y 2008.

    Y mientras los hombres han visto cómo el paro se ha cebado en ellos desde que la crisis económica ha hecho acto de presencia -sólo en el último año el número de desempleados varones se ha duplicado (de 800.000 a 1,6 millones)-, las mujeres han resistido con mayor firmeza sus embates, pasando de un millón a 1,5 millones de desempleadas en el mismo periodo. La destrucción de empleo en sectores netamente masculinos, como son el de la construcción y del automóvil, explica esta diferencia.

    Pero el problema puede llegar ahora, una vez que el sector servicios, en el que se concentra la presencia femenina, empiece a destruir empleo, como ya se viene barruntando en los últimos meses. Y, en el trasfondo, se vislumbra la posibilidad de que ese avance de la población activa eche el freno, con el consiguiente deterioro de la competitividad de nuestra economía.

    De momento, las mujeres tienen menos posibilidades que los hombres de perder su empleo, según Sara de la Rica, coordinadora del Observatorio Laboral de la Crisis de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). «Si las cosas continúan como hasta ahora, de cada 100 empleos, 30 se perderán en la construcción y sólo 12 en servicios, industria y agricultura, en los que el número de trabajadoras es más elevado. Por eso las mujeres no van a estar en peor situación que los hombres. Menos aún cuando, además, su nivel de formación es más alto que el de ellos», asegura.

    No lo tiene tan claro la investigadora del Instituto de Estudios Fiscales -dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda-, María Pazos. A su juicio, aunque las mujeres tengan mayor formación que los hombres, al final se sitúan en los trabajos más precarios y en gran medida a tiempo parcial. Y si, como ha anunciado el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, la intención del Gobierno es contener la escalada imparable del desempleo a través de contratos a tiempo parcial, este hecho «abocará a la mujer a la precariedad laboral, puesto que el tiempo parcial es femenino en todos los países europeos». Y lo que es peor, «potenciaremos la dependencia económica de las mujeres en sus maridos, desandando el camino andado en los últimos años y poniendo a más familias en riesgo de pobreza», afirma.

    Los sindicatos mayoritarios coinciden con esta línea argumental: «La segregación ocupacional, la temporalidad, el tiempo parcial y la discriminación salarial convierte a las mujeres en las personas más vulnerables ante la situación de crisis económica y de destrucción de empleo», aseguraba esta semana Carmen Bravo, secretaria confederal de la Mujer de Comisiones Obreras. Aunque por primera vez en España la tasa de paro femenina se esté equiparando a la masculina, lo cierto es que las mujeres permanecen más tiempo en el desempleo y, además, como consecuencia de su más tardía llegada al mercado laboral y los peores contratos con que han accedido a él, la cobertura por desempleo es muy inferior, añade.

    UGT pone las cifras sobre la mesa: los hombres parados cobraban una media de 29 euros brutos diarios en prestación por desempleo el pasado diciembre, casi cinco euros diarios más que las mujeres. ¿Por qué?, por las diferencias salariales que existen entre unos y otros -según el sindicato las mujeres cobran un 26% menos de media que los hombres-, porque acceden a puestos más bajos en la escala laboral y porque sus contratos son más precarios que los de los varones.

    La velocidad a que está fraguando la crisis no permite llegar a conclusiones maximalistas y duraderas. Es más, la realidad tiene distintas caras. Tanto es así que, aunque la tasa de paro aumente al mismo ritmo para hombres que para mujeres -que siempre la han tenido más elevada-, también es verdad, como asegura la Fundación Adecco, que ellas están captando la mayoría de los puestos de trabajo que se crean actualmente. En 2008 las trabajadoras ganaron 36.400 empleos, frente a los 656.500 que perdieron ellos. La explicación es que la situación económica ha forzado a muchas mujeres, con sus maridos en paro, a incorporarse al mercado laboral, a conseguir su primer trabajo. Al tiempo que los sectores donde se está creando empleo, es decir, la sanidad, los servicios sociales, la Administración Pública y la enseñanza, entre otros, son áreas en las que la presencia femenina es más abundante.

    «La mujer todavía se defiende mejor ante la crisis, se crea más empleo femenino, pero la situación varía mucho según la actividad económica. El sector público es un colchón, en la sanidad y la educación hay mayoría de mujeres, y ahí es muy difícil que se pierdan puestos de trabajo. Pero en la industria, a diferencia de la construcción, se pierden más puestos de trabajo de mujeres. Y en algunas ramas de servicios, como hostelería y servicio doméstico, donde trabajan muchas mujeres, se está destruyendo empleo», asegura Matilde Mas, del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

    Cuando las mujeres se ven forzadas al paro también resulta que son las primeras en encontrar un nuevo trabajo, según Sara de la Rica. Su interpretación es que «aceptan cualquier empleo, aunque sea no cualificado y ellas tengan estudios. Y lo hacen porque son una segunda renta para la familia y porque los trabajos no cualificados son más fáciles de obtener». Otra paradoja del mercado laboral femenino, en el que la formación de los trabajadores -como en el masculino- está incrementándose de año en año, tal y como señala Randstad, empresa de trabajo temporal que apunta que actualmente el 57% de los universitarios españoles son mujeres.

    Y si están más cualificadas, ¿por qué tienen sueldos inferiores? Aquí es donde entra en juego, una vez más, la desigualdad. IESE Business School y la firma de recursos humanos ICSA han presentado esta semana un estudio sobre las diferencias retributivas por niveles profesionales entre hombres y mujeres en España, Francia e Italia durante 2008. No hay excepción, a igual puesto, ellos ganan más en los tres países, siendo el nuestro el que mantiene la brecha más importante. Las directivas ganan un 15% menos que ellos, las mujeres que ostentan mandos intermedios, un 11% menos, y lo que es más preocupante, entre los empleados -donde están concentradas las féminas- ellas tienen un sueldo un 16% por debajo de ellos; frente al 14% de las operarias. ¿Estamos dispuestos a acortar estas distancias?

    ¿Para qué sirve la igualdad?

    Que hay que dar ejemplo es algo que no ofrece ninguna duda a nadie. Y eso es precisamente lo que el Gobierno ha tratado de hacer a través de la Ley de Igualdad, que está a punto de cumplir dos años de vida. Sin embargo, la profesora del IESE Nuria Chinchilla alerta de que los planes de igualdad que las empresas tienen que diseñar para acortar la brecha entre hombres y mujeres pueden quedar en papel mojado si éstas solamente los redactan porque están obligadas legalmente, tal y como está ocurriendo.

    Algo de eso hay y, además, desde que la crisis económica se ha hecho más abrupta, las compañías han aparcado la igualdad y otros temas que se tienen que retomar ya, según Eva Levy, que acaba de fichar por la consultora de recursos humanos Excellentsearch con el objetivo de captar mujeres para los consejos de administración de las compañías españolas. Otro de los designios de la Ley de Igualdad, que aconseja que la presencia femenina en las cúpulas de decisión empresarial no sea inferior al 40% en 2015.

    En los dos últimos años las consejeras de las 35 mayores empresas que cotizan en la Bolsa han pasado de representar el 6% al 8%. Un porcentaje que contrasta sobremanera con el de las mujeres que componen sus plantillas, que es del 41%.

    Al margen de las cuotas, con partidarios y detractores, las fuentes consultadas se muestran de acuerdo en que esta ley no es más que un punto de partida. Lo que realmente hace falta en España es un cambio de paradigma. Llegar a la conclusión de que la mujer no puede responsabilizarse sola de la familia y asumir dos papeles a la vez para tener igualdad de oportunidades. El hombre tiene que entrar otra vez en el hogar, sentencia Chinchilla. Abandonar la frase yo te ayudo en casa para entonar el compartimos las responsabilidades, añade Emma Fernández, directora general de Talento, Innovación y Estrategia de Indra y la única mujer en la alta dirección de la compañía, formada por 11 personas. Un puesto que ha conseguido porque la empresa permite conciliar la vida personal y la profesional mediante la flexibilidad de horarios y el teletrabajo y gracias a la ayuda de su marido, con quien ha compartido equitativamente la baja por maternidad.

    Indra tiene unos 25.000 trabajadores, de los cuales el 36% son féminas, y es una de las compañías que potencia la presencia de las mujeres en su consejo de administración, donde hay tres, para contribuir a que se vaya viendo un cambio en la sociedad, agrega.

    El tema trasciende a las empresas y lo que realmente hay que revisar es si existe un papel masculino y otro femenino, que incluso las propias mujeres asumen, asegura Susana Marcos, socia de la consultora de recursos humanos PeopleMatters.

    Y no olvidar, como señala el director de recursos humanos de la firma de prestación de servicios al cliente Digitex, José Carlos Ramírez, que cuando las mujeres concurren a los puestos de trabajo en igualdad de condiciones, como sucede con las oposiciones a la Administración, nos desbordan y demuestran su superioridad.

    CARMEN SÁNCHEZ-SILVA
    El Pais

  • ‘Mobbing maternal’: La mitad de las embarazadas, sin trabajo

    Las peticiones de ayuda a la Fundación Madrina se duplican en un año, llegando a las 30.000.

    Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, la Fundación Madrina ha publicado un estudio titulado Mobbing maternal en España, según el cual la mitad de las mujeres «sufren una penalización en su entorno laboral, cuando deciden ser madres», y la crisis ha agravado en un 12% los despidos de mujeres embarazadas. Así, si antes se despedía a una de cada cuatro mujeres que quedaban embarazadas, ahora ese porcentaje llega al 37%, y a éste hay que sumar un 12% de mujeres «que no pueden acceder al mundo laboral por el mero hecho de estar embarazadas», según el estudio de la Fundación.

    En el último año, la Fundación Madrina ha recibido 30.000 llamadas de embarazadas o mujeres que acaban de ser madres, en busca de apoyo: «el doble de las recibidas en años anteriores». Según el estudio, «el perfil de las afectadas es el de una mujer joven, entre 25 y 30 años, de clase media, con un contrato temporal, embarazada o madre soltera con bebés a su cargo menores de un año.

    El embarazo, la baja por maternidad, la reducción de jornada o el plantearse tener familia, repercuten negativamente en la continuación del contrato laboral o bien dificultan el acceso al empleo. Además, una de cada cuatro de estas gestantes sufre violencia doméstica, especialmente durante el cuarto mes de su embarazo».

    En cuanto al tipo de empresas, según el estudio de la ONG, el 41% del mobbing tiene lugar en pymes, el 24% en la empresa pública, el 27% en grandes empresas y multinacionales, y el 2% en empresas familiares.

    Medidas de apoyo

    Madrina ha propuesto 37 medidas de conciliación y 80 de igualdad para apoyar a la mujer y su maternidad en el entorno laboral y social. Entre ellas se cuenta el salario maternal y la baja remunerada durante dos años, repartir entre las familias con más dificultades al menos el 10% de los más de 1,5 millones de pisos que embargarán los bancos, y que las empresas dediquen el 0,7% de su producción a apoyar a las economías familiares más débiles.

    Al presentar el estudio, el director de la Fundación Madrina, Conrado Giménez, señaló que «la Administración debe aportar soluciones y alternativas de apoyo reales a las mujeres madres trabajadoras».

    Santiago Mata
    La Gaceta