Autor: Comfia Asepeyo

  • Toxo califica de ‘útil’ la reunión con Mariano Rajoy

    «Será difícil conciliar las distintas posiciones», ha manifestado el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, tras reunirse esta mañana con el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, «pero de la reunión se desprende que existe un vasto campo de trabajo en el que es posible el acuerdo».

    CCOO.- En su comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión mantenida en la sede nacional del PP con Mariano Rajoy, el secretario general de CCOO se ha mostrado satisfecho con el encuentro en el que han repasado la situación económica tanto de nuestro país como de la UE. «Ha sido una reunión útil», señaló, «ahora hay que ponerse a trabajar para ver si se comparten las soluciones».

    Según explicó Toxo, Rajoy ha pedido a los sindicatos y patronal premura en las negociaciones en curso y que le informen de los resultados para después del Día de Reyes. «Nos ha pedido que después de Reyes, le digamos algo en relación con la negociación colectiva, la contratación, el absentismo, la solución extrajudicial de conflictos, las ETT y la formación», dijo Toxo.

    Ante el deseo de ir a una nueva reforma laboral, uno de los objetivos básicos del próximo Gobierno, el secretario general de CCOO ha transmitido a Rajoy su negativa a esa posibilidad porque «el empleo no está en las leyes, sino en la actividad económica». 

    Otro de los temas que se ha tratado en la reunión es el déficit público, al respecto del cual Toxo ha manifestado que su reducción también es un objetivo de CCOO pero abordándolo no sólo desde el gasto sino con el incremento de los ingresos de las administraciones públicas. Asimismo,  ha propuesto que el ICO pueda facilitar crédito barato que pueda llegar a las familias y a las pequeñas y medianas empresas.

  • No hay recetas mágicas, pero hay caminos diferentes

    La escasa y cara financiación es el problema más acuciante de la economía española, pero, sobre todo, es el síntoma del deterioro de sus fundamentos, que ahora provocan tres bloqueos. El productivo, originado por el insuficiente tejido empresarial para reducir la indecente tasa de paro; el crediticio, debido al exceso de préstamos bancarios en operaciones inmobiliarias con un valor de mercado inferior al contabilizado, que estuvo apoyado en financiación exterior a corto plazo, y el fiscal, provocado por unas cuentas públicas desequilibradas aunque la dimensión de gastos e ingresos se ha mantenido siempre por debajo de la media europea.

    Cinco Días.– Para crear empleo es preciso mejorar la cuota de mercado de los bienes y servicios españoles mediante la calidad -una mejora difícil de conseguir a corto plazo al depender de elementos estructurales en los que hay que trabajar pero tardan en mostrar sus efectos- y/o por el precio de los bienes y servicios.

    Lograr una evolución de los precios españoles inferior a la media de la zona euro -el lugar donde se realizan las dos terceras partes de las transacciones- pasa por una moderada evolución de salarios y beneficios distribuidos, pero también por un ejercicio de mayor control de precios en ámbitos de mucha influencia que componen una inflación dual (energía, transporte, alimentación…). Para ser eficaz, la moderación en la evolución de las rentas debe estar acompañada por una disminución del esfuerzo dirigido al acceso a la vivienda, tanto en su aspecto residencial como de actividad empresarial. Las políticas públicas de ayuda a la piedra mantenidas durante décadas han finalizado en altos precios y una deuda gigantesca, de manera que deberían ser sustituidas por otras, donde el alquiler se convierta en el centro de las actuaciones, limitando las de oferta a la rehabilitación. El objetivo de vivir con 1.000 euros dejaría de ser ilusorio si el acceso a la vivienda se limitara al 30% de la renta, con las muchas consecuencias positivas derivadas de esa situación. Este sería el cambio estructural de modelo productivo en el que el ahorro y la inversión se dirigirían hacia ramas de actividad con capacidad de aumentar de forma sostenida el potencial de crecimiento de la economía española e, incluso, con repercusión en un sistema financiero más sano. El objetivo de crear empleo con mayor productividad se vería ayudado por la ampliación y profundización de la negociación colectiva para mejorar la flexibilidad interna en términos funcionales y salariales, con la contrapartida de una limitación de la externa (temporalidad). Este intercambio necesita modificaciones que afectan también a una garantía de participación de los trabajadores en la evolución de la empresa porque, de otra forma, se agravaría el desequilibrio en contra de la parte más débil.

    Los cambios en la normativa laboral pueden parecer más aparentes, pero en un tejido productivo con unidades tan pequeñas y fragmentadas pueden ser poco eficientes e incluso decepcionantes para quienes los impulsan, ya que difícilmente generarán empleo a corto plazo.

    La pertenencia a la zona euro obliga a cumplir con un proceso de saneamiento de las cuentas públicas bastante exigente (pasar de un posible déficit del 7,2% del PIB al 4,4% en solo un año), salvo ampliación consensuada del periodo de aplicación como sugiere incluso el Fondo Monetario Internacional. La precaria situación actual ha sido consecuencia de políticas fiscales muy desacertadas, al ser favorables al ciclo y, por tanto, incumplir la función de estabilización señalada por la teoría económica; y en la elección de un nivel de gasto en los distintos niveles de Gobierno apoyado en considerar como ordinarios unos ingresos que tenían carácter extraordinario (cercanos al 8% nominal en la etapa 2000-2007). Gastos que, en ocasiones, no coincidían con la debida utilidad social. En la actual posición, las decisiones deberían apuntar a mejorar su eficiencia con una reducción de duplicidades o despilfarros, pero también a mejorar los ingresos con reformas para aumentar la suficiencia (2 puntos del PIB a corto plazo para converger con la presión fiscal de la media de la zona euro en el medio plazo) y la equidad, mediante la lucha real contra el fraude y el uso de los impuestos que giran sobre la capacidad económica de las personas y sociedades (la subida de los indirectos presiona sobre los precios internos).

    La imprescindible mejora del crédito pasa por la difícil fórmula de recapitalizar los balances de las entidades de crédito sin incurrir en riesgo moral, es decir, inyectar nuevos recursos a la vez que se exige a los propietarios, gestores e instituciones encargados del control que asuman la responsabilidad por la mala gestión. La abultada deuda acumulada es el resultado de una burbuja conseguida a base de exprimir todos los márgenes disponibles para magnificar y alargar el crecimiento. Una época de dinero fácil donde se difuminaron valores sociales como el trabajo y la responsabilidad, o el binomio derechos y obligaciones. En la crítica situación actual no hay recetas mágicas, y el tiempo, desgraciadamente, ocupará un lugar destacado en su solución, pero los resultados, medidos en duración y sufrimiento, serán diferentes según se distribuyan los esfuerzos entre personas y territorios.

    Miguel Ángel García Díaz. Responsable del Gabinete Económico Confederal de CC OO y profesor asociado de Economía Aplicada de la URJC.

  • Toxo y Méndez ofrecen cooperación al PP, pero avisan de que la reforma laboral no es el camino

    Los secretarios generales de UGT y CC.OO., Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, se han mostrados dispuestos a dialogar y escuchar al futuro presidente del PP, Mariano Rajoy, pero han avisado de que la reforma laboral no es la fórmula para salir de la crisis. En un desayuno informativo del ‘Nuevo Economía Fórum’, en presencia de los presidentes de la CEOE y de Cepyme, Juan Rosell y Jesús Terciado, Méndez indicó que hay que alcanzar un pacto «más amplio» por el empleo que incluya otros contenidos como la definición de un nuevo modelo productivo, un pacto de rentas y precios, y modificaciones en el plano fiscal y financiero.

    Según dijo, tras la reforma laboral «se va a vivir una segunda oleada de destrucción de empleo», con lo que la última reforma laboral «no ha dado resultado». Además, criticó que las señas de identidad de toda reforma laboral tengan que ser las de «valiente» e «impopular».

       Con todo, Méndez aseguró tener una «gran expectación» en relación a la reunión que mantendrá esta tarde con el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y confió en que no se sentirá «defraudado». Dicho esto, aseguró que UGT apostará por la vía del diálogo para salir de la crisis y ofreció su «cooperación leal y constructiva» al próximo gobierno. «Tenemos una predisposición absoluta de búsqueda de acuerdo», añadió.

       Del mismo modo, Méndez dijo estar «en disposición de negociar» con la patronal la prórroga del Acuerdo Interconfederal sobre la Negociación Colectiva para extender en el tiempo la moderación salarial.

       Por su parte, Toxo, que dijo ser un «enamorado» de la negociación colectiva como herramienta de cambio de las relaciones laborales, indicó que CC.OO invitará al próximo gobierno a un nuevo proceso de diálogo social para «reconocerse y luego ponerse a trabajar». «Se puede empezar ya, no hace falta esperar a que se constituya el Parlamento», añadió.

       En su opinión, CC.OO ya «ha venido situándose para el nuevo escenario político», a lo que añadió que el sindicato está en contra de buscar «atajos» a la creación de empleo, como lo fue la anterior reforma laboral, que, según recordó, se ganó una huelga general.

       Al igual que Méndez, el líder de CC.OO puso de manifiesto que la reforma laboral no ha logrado frenar la destrucción de empleo, y ha hecho hincapié en que nadie está pensando en reformar el Estatuto del Trabajo Autónomo aunque en este colectivo también se esté destruyendo empleo.

       «El nuevo gobierno debería escuchar por los dos oídos, no sólo por uno, porque corre el riesgo de cometer los mismos errores, en una situación peor», dijo, para apostillar que «no hay dietas milagro». 

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  • El impacto positivo de la reforma laboral sobre el empleo fijo «se está disipando», según el Banco de España

    El Banco de España constata en su último boletín económico que «se están disipando» los efectos positivos transitorios que tuvo sobre la contratación indefinida de fomento del empleo estable la reforma laboral puesta en marcha por el Gobierno socialista a mediados de 2010. La institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez apoya este argumento en el retroceso que han sufrido las conversiones de contratos temporales a contratos indefinidos de fomento del empleo estable y la contratación inicial de fomento.

    Es más, el Banco de España señala que, de momento, la extensión de los plazos para convertir contratos temporales en contratos indefinidos de fomento del empleo estable no está produciendo una recuperación de este tipo de modalidad contractual.

       La reforma laboral del Gobierno socialista generalizó el contrato de fomento del empleo indefinido (cuya indemnización por despido improcedente es de 33 días por año trabajado frente a los 45 días de los indefinidos ordinarios) al ampliar su uso a nuevos colectivos, como los desempleados que lleven en situación de paro tres meses y los desempleados que en los últimos dos años sólo hayan estado contratados mediante contratos temporales.

       Además, para fomentar la utilización de este contrato, el Gobierno recuperó la posibilidad de realizar conversiones de contratos temporales en una misma empresa a esta modalidad de contratación indefinida.

       Según el Banco de España, la pérdida de dinamismo de la contratación indefinida se viene observando desde principios de año, lo que está provocando a su vez un repunte de la tasa de temporalidad, que al finalizar septiembre se situó en el 26%, su nivel más elevado desde principios de 2009.

       De hecho, la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre evidenció un aceleración en el ritmo de contracción interanual de la contratación indefinida de más de un punto, hasta el -2,4%, «uno de los mayores ritmos de destrucción de empleo indefinido desde que comenzó la crisis».

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  • Rajoy pide a los agentes sociales un acuerdo después de Reyes sobre medidas laborales

    El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, ha avanzado que el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, le ha pedido que sindicatos y empresarios «trabajen» para alcanzar acuerdos después de Reyes sobre el papel de la negociación colectiva, la contratación, el absentismo, la solución extrajudicial de conflictos, las empresas de trabajo temporal y formación, al tiempo que le ha dejado claro que la economía española necesita varios tipos de contrato y no una modalidad única

    Por su parte, Toxo le ha trasladado que los agentes sociales ya están hablando de la «mayoría» de los temas apuntados por Rajoy, pero le ha avisado: «No puedo ni debo garantizar resultados». Además, apuntó que el presidente del PP tampoco le ha puesto fecha al Consejo de Ministros en el que se debería aprobar esta nueva reforma laboral.

    Desde un atril con el logotipo del PP y el lema ‘Súmate al cambio’, Toxo avanzó en rueda de prensa después de entrevistarse durante más de hora y media con Rajoy en la madrileña sede del PP, las principales conclusiones de un encuentro, que calificó de «productivo» y «útil» y del que ha salido «optimista».

       Así, tras presentar la «guía de materias» a negociar propuesta por Rajoy, Toxo ha valorado que en la reunión «no se ha hablado del coste del despido». «Rajoy es mucho más inteligente como para pensar que los problemas se solucionan con el coste del despido», ha dicho.

       Asimismo, ha añadido que Rajoy «también es consciente de que la economía no necesita solo una forma de contrato de trabajo», por lo que no estaría en la mente del PP ir hacia el contrato único de la CEOE. En cambio, Toxo ha indicado que Rajoy «se ha mostrado muy favorable a dar al contrato a tiempo parcial un papel mas dinámico en la economía española».

       El líder sindical ha asegurado que Rajoy no ha concretado mucho más en materia laboral y le ha emplazado a después de la constitución del nuevo Gobierno para iniciar eventuales negociaciones con el Ejecutivo. Por su parte, Toxo ha pedido a Rajoy «explotar las potencialidades que tiene la negociación colectiva» para buscar fórmulas de flexibilidad interna para evitar los despidos masivos.

       Los otros tres temas principales tratados en la reunión fueron la «firme voluntad» del PP para que no haya una Europa de dos velocidades en la UE o que España entre en el vagón de cabeza de producirse la ruptura, la necesaria lucha contra el déficit a partir de los objetivos marcados por Bruselas y la necesidad de sanear el sistema financiero.

       Por último, el líder sindical ha dicho que se ha encontrado en la reunión «al Rajoy que esperaba» y ha dejado claro que las partes se han comprometido en los próximos meses a mantener «puertas y teléfonos abiertos».

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