Autor: Comfia Asepeyo

  • CEOE quiere anular al juez en las decisiones empresariales

    La patronal quiere reducir el papel de los jueces de lo Social en el análisis de las decisiones empresariales sobre la organización interna del trabajo, lo que, en su opinión, daría mayor flexibilidad al funcionamiento diario de las compañías.

    22-01-2010 – Y, con este fin, pretende cambios de calado en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, que regula las relaciones entre la compañía y los empleados cuando se producen “modificaciones sustanciales” en las condiciones de trabajo.

    El objetivo final de los cambios para CEOE se resume en el siguiente argumento: “Si la medida que pueda adoptar el empresario no es procedente a juicio de los tribunales parece lógico que se indemnice al trabajador que la ha sufrido, pero no tiene sentido que la compañía deba seguir gestionándose con los criterios organizativos decididos por el juez”, explican las fuentes conocedoras del diálogo social consultadas por EXPANSIÓN.

    En esta línea, la patronal pretende suprimir el preceptivo acuerdo con los representantes de los trabajadores en aspectos relevantes de la negociación colectiva y de organización de las compañías como la movilidad funcional, geográfica, el horario, el régimen de trabajo, la remuneración y el rendimiento de los empleados. CEOE considera que con esta reforma “se abre un camino necesario de adaptación de determinadas condiciones de los convenios colectivos a la situación real de la empresa”.

    La aproximación de los acuerdos laborales a la evolución cambiante de la compañía es una de las viejas reivindicaciones del mundo empresarial. Propuesta que impide la actual organización de la negociación colectiva.

    Conflicto colectivo
    Con este fin también, la confederación empresarial pretende que los sindicatos y el juez intervengan lo menos posible en el análisis de las decisiones empresariales cuando afectan a varios trabajadores. Así, pretende duplicar el número de empleados que tienen que obedecer la decisión de la compañía sin que por ello pueda considerarse como un conflicto colectivo.

    Es decir, veinte, en las empresas que tengan menos de cien trabajadores; el 20%, en las sociedades que tengan entre cien y trescientos, y sesenta, en las que ocupen a trescientos o más trabajadores. En todos los casos, el doble de lo que establece el Estatuto de los Trabajadores para consideración de “modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo” de carácter colectivo. Para ello también, la patronal quiere ampliar de 90 a 120 días el período en el que el empresario puede cambiar las condiciones de trabajo.

    Con estas premisas, la patronal remata su propuesta de flexibilidad interna con la petición de libertad para poder despedir al trabajador con indemnización, en lugar de readmitirle, en el caso de que el juez falle en contra de la empresa.

    En todo caso, la patronal quiere que el magistrado se limite a decir si la empresa ha vulnerado los derechos del trabajador y decida al respecto, pero no que entre a analizar si la decisión se corresponde con la situación económica, organizativa, tecnológica o productiva de la compañía, “porque el juez no es un empresario”.

    Movilidad geográfica
    Independientemente de que haya conflicto colectivo ante los tribunales, el Estatuto de los Trabajadores establece el derecho de un empleado a recurrir a la Justicia cuando no acepte ni la decisión de trasladarle a otra localidad ni salir de la empresa con una indemnización por despido. En el caso de que el juez le dé la razón el empleado puede obligar a la empresa, si no se justifica, a readmitirle en las mismas condiciones antes de la decisión de trasladarle.

    Cambio de puesto de trabajo
    Se puede cambiar de funciones –de puesto de trabajo– como consecuencia de una promoción pero difícilmente la empresa puede colocar a una persona en una situación inferior a la que desempeñaba con anterioridad a la que hacía antes. En este caso, el Estatuto de los Trabajadores regula que el empresario deberá justificar esta decisión “por necesidades perentorias o imprevisibles de la actividad productiva”.

    m. Valverde

    Expansión

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  • Las rentas salariales caen el triple que las empresariales en el peor año de la crisis

    El desplome de la recaudación de impuestos en 2009 facilita el aumento de la parte de la riqueza nacional que se quedan las compañías. «Lo que quedan son dudas muy serias sobre cuál es el nivel real de ingresos fiscales de la economía española», remata el director del gabinete económico de CCOO, Miguel Ángel García.

    22-02-2010 – ALEJANDRO BOLAÑOS.- 2009 no es un año perdido para el crecimiento de la economía española. Son dos. Y, si se apura, tres. El valor del PIB, según las cuentas recién publicadas, apenas superó el billón de euros, menos que en 2007. Si se descuentan los millones hinchados por la inflación (el año pasado, sin subida de precios por primera vez en medio siglo, fue una rareza), la marcha atrás llega casi hasta 2006. El soufflé de la riqueza nacional se viene abajo, pero algunas cosas no cambian: las rentas empresariales vuelven a ser las que más peso ganan en la tarta del valor añadido.

    La porción de los excedentes empresariales en el reparto del PIB aumentó el pasado año, pero sólo porque fueron las rentas que salieron mejor paradas dentro del declive general. En el peor año de la crisis económica, los márgenes de empresas y profesionales autónomos bajaron un 1% respecto al valor de 2008, mientras que la remuneración de los asalariados perdió el triple, un 3%. Y la recaudación de impuestos excava aún más en el hoyo: si en 2008 se anotó un recorte del 14,6%, el año pasado rondó el 18%.

    El súbito desplome de los ingresos tributarios ha trastocado las proporciones en la tarta de la riqueza nacional, cuando los cambios en el reparto del PIB suelen ser muy suaves. De 2007 a 2009, la recaudación de impuestos pasa de explicar el 10,4% del PIB a quedarse en el 7,3%. En sólo dos años, ha desandado todo lo recuperado desde la última gran crisis fiscal (y económica), la de 1993. La tarta encoge, pero la remuneración de los asalariados y las rentas empresariales aumentan su porción a costa de los impuestos. Aunque de forma desigual: las rentas del trabajo pasan del 47,6% al 48,6% y los márgenes de sociedades mercantiles y profesionales autónomos del 42% al 44,1%. En el caso de los excedentes empresariales, es el mayor mordisco a la riqueza nacional desde que se inició la serie estadística, en 1980.

    Hasta aquí los datos. Porque con las interpretaciones, los expertos aconsejan prudencia. «El reparto siempre tiene que sumar 100; si los ingresos por impuestos bajan mucho, la proporción de las otras rentas tiene que aumentar necesariamente», explica Miguel Ángel García, director del gabinete económico de CC OO. Es una consecuencia estadística que los economistas gustan en llamar «efecto composición». Conforme la recaudación fiscal gane terreno, las rentas del trabajo y empresariales irán cediendo de forma muy paulatina parte de lo ganado.

    Al efecto composición se atribuye otra de las paradojas de un año plagado de rarezas: el descenso en el número de asalariados (hay un millón de puestos de trabajo menos que en 2008) supera el 6%, el doble que el sufrido por la remuneración global de los trabajadores. ¿Cómo es posible? La clave está en que la mayoría de los empleos eran temporales, los peor retribuidos. Al desaparecer los puestos de trabajo peor pagados, el salario medio crece y palía en parte el efecto del aumento del paro en el cómputo global de las rentas salariales.

    «Pero eso ya está dejando de pasar», acota el economista de CC OO. En la segunda mitad de 2009, la remuneración media por asalariado sólo crece un 0,2% en tasa interanual, señal de que el paro hace mella ya en los empleos estables. Y, con el IPC de 2009 en números rojos (índice al que se referencian las subidas salariales), los expertos creen probable que se estabilice, o incluso retroceda. Los márgenes empresariales, sin embargo, mantuvieron la presión sobre los precios de la economía hasta bien entrado el año: «El ajuste va con retraso», concede Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos, en la órbita de la patronal. «Pero ya se está produciendo», dice en referencia al cuarto trimestre.

    La cautela ha de extremarse al interpretar el protagonismo creciente del excedente empresarial en el reparto de rentas. En la última década hay una corriente de fondo, impulsada por la globalización, que erosiona el peso de las rentas del trabajo en favor de las empresariales. En España, eso se traduce en una incorporación masiva de inmigrantes al mercado laboral, sobre todo en puestos de baja remuneración. Pero el reflejo del fenómeno que devuelve el espejo de la contabilidad nacional es poco nítido. De primeras, según Iranzo, la estadística de rentas empresariales incluye a los autónomos, un colectivo que ha ganado peso en los últimos años.

    Las rentas empresariales son, además, los restos de la cocina estadística. Se calculan como saldo: una vez fijado el PIB se estima la remuneración de los asalariados y los impuestos, para lo que hay datos contrastados. Lo que queda sin explicar son los excedentes empresariales, que ni siquiera se pueden identificar con los beneficios: de ahí sale lo que reinvertirán las empresas. Y si complejo es proyectar cuánto invertirán, también lo es ver qué parte de la inversión está vinculada a reponer existencias y qué parte a ampliar el negocio, y quizá a crear empleo.

    Derrumbe fiscal

    La recaudación fiscal en el reparto del PIB incluye los tributos vinculados a producción e importación: IVA, impuestos especiales y gravámenes sobre la creación de empresas. Son impuestos que operan de forma directa sobre el margen de las empresas, de ahí que sea más habitual que una pérdida del peso fiscal se traduzca en la estadística en una ganancia empresarial. Además, las facilidades dadas en 2009 por el Gobierno para compensar cantidades negativas y positivas en el IVA o aplazar pagos ayudaron a mitigar la caída de los márgenes empresariales. Para lo que sí dan las estadísticas es para evidenciar el derrumbe fiscal. Porque el retroceso del 18%, tras un descenso muy parecido en 2008, se produce a pesar de que el Gobierno subió los impuestos especiales. Y el batacazo del IVA deja en evidencia que su recaudación en años anteriores estaba inflada por la burbuja inmobiliaria. «Lo que quedan son dudas muy serias sobre cuál es el nivel real de ingresos fiscales de la economía española», remata el director del gabinete económico de CC OO, Miguel Ángel García.

    El País

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  • Acude a las manifestaciones contra el retraso en la edad de jubilación

    CCOO hace un llamamiento a todos los trabajadores y trabajadoras a participar activamente en las movilizaciones convocadas, entre el 22 de febrero y 7 de marzo, contra el retraso de la edad de jubilación a los 67 años y en defensa de las pensiones.

    19-02-2010 – Como ha denunciado el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, las propuestas anunciadas por el Gobierno en materia de pensiones son “regresivas, insolidarias, equivocadas e imprudentes”, ya que alargan los años de cotización del trabajador para tener derecho a una pensión, carga los recortes sobre los futuros pensionistas y se centra en el gasto de la Seguridad Social y no en los ingresos. CCOO advierte que los recortes en protección social no son la solución que necesita el sistema de pensiones y recuerda al Gobierno que cualquier reforma tiene que plantearse en el marco del Pacto de Toledo, para su posterior negociación con los agentes sociales.

    La situación financiera del sistema público de pensiones es buena y CCOO seguirá trabajando para que mejore. A nadie más que a los trabajadores le interesa la buena salud del sistema y, en ese sentido, los sindicatos estamos dispuestos a pactar las reformas que garanticen su viabilidad en el futuro. Pero la propuesta unilateral del Gobierno de retrasar la edad legal de jubilación a los 67 años no se correspon- de con las prioridades marcadas, además de quebrar el consenso existente entre las organizaciones políticas (Pacto de Toledo) y sociales (diálogo social) en torno a las ac‘tuaciones que deben llevarse a cabo.

    CCOO ha rechazado de forma clara y contundente el retraso de la edad de jubilación y ha impulsado, junto a UGT, la convocatoria de manifestaciones en todo el país entre el 22 de febrero y el 7 de marzo Existe un progresivo envejecimiento de la población española que generará un número creciente de pensiones, por una cuantía media más elevada y durante un periodo más prolongado, como consecuencia del positivo aumento de nuestra esperanza de vida. En este contexto, se viene retrasando de manera efectiva la edad media de jubilación (pasando en los últimos años de 62,5 a 63,8 años en el conjunto del sistema), acercándonos a la edad legal de acceso a la jubilación a los 65 años.

    La conducta errática del Gobierno CCOO considera que existen medidas y margen de actuación suficiente para seguir avanzando en dicha aproximación, de manera efectiva y voluntaria, reforzando e    incrementando los incentivos hoy existentes    para que las personas que lo deseen o precisen puedan retrasar su edad de jubilación. Todo ello en el marco de la jubilación gradual y flexible que, con carácter general, permite el anticipo voluntario de la edad de jubilación con la aplicación de coeficientes reductores de la pensión, o su retraso voluntario con coeficientes de mejora de la prestación.

    Más información sobre el calendario de movilizaciones en www.ccoo.es Las propuestas del Gobierno son:

    • REGRESIVAS.Cualquier trabajador necesitaría más de 15 años de cotización para tener derecho a una pensión.
    •  INSOLIDARIAS. Cargan los recortes sobre los futuros pensio- nistas.
    • EQUIVOCADAS. Se centran en el gasto de la Seguridad Social y no en los ingresos.
    • IMPRUDENTES. Amenazan con quebrar el consenso político y social necesario para la estabili- dad del sistema.

    Por ello, no es necesario actuar a través de medidas imperativas de retraso de la edad legal de jubilación a los 67 años, tal y como ha propuesto el Gobierno.

    Reforzar la estructura de ingresos La tentación del Gobierno de recortar el gas- to para cuadrar las cuentas, y hacerlo lesionando derechos, es un recurso que echa por tierra la publicitada campaña del Ejecutivo de no lesionar los derechos de los trabajado- res. Imponer los 67 años para acceder a la jubilación es un claro ejemplo de lo que decimos. CCOO ha insistido en la necesidad de reforzar la estructura de ingresos del sistema de pensiones. Para ello debe culminarse el proceso de separación de fuentes en los plazos previstos; dejar de financiar con cotizaciones los gastos de personal de la Administración de la Seguridad Social; incrementar el Salario Mínimo Interprofesional, puesto que el SMI sirve para fijar la base de cotización mínima del sistema; y elevar las bases máximas de cotización, con una evo- lución adecuada de la cuantía de la pensión máxima. Unas medidas necesarias que tienen un impacto directo y relevante sobre la estructura de ingresos del sistema.

    En consecuencia, CCOO reitera su compromiso con la actuación periódica y concertada sobre el sistema público de pensiones. No está de más recordar que CCOO es la única organización que ha suscrito todos los acuerdos que el diálogo social ha producido en materia de pensiones. Y por ello, sabemos de qué hablamos cuando rechazamos el retraso de la edad legal de jubilación que propone el Gobierno. Una medida tan inoportuna como innecesaria.

    Por eso, CCOO ha rechazado de forma clara y contundente el retraso de la edad de jubi- lación, y ha impulsado, junto a UGT, la convocatoria de manifestaciones en todo el país entre el 22 de febrero y el 7 de marzo. Unas manifestaciones que tienen que ser masivas para advertir a los poderes públicos, y especialmente, al Gobierno, de nuestra firme oposición. Las manifestaciones serán una primera respuesta a lo que, en principio, es una propuesta del Gobierno. De seguir por ese camino, aseguramos que no será la última.

    CCOO

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  • Organizaciones sindicales y empresariales suscriben un acuerdo para el empleo y la negociación colectiva

    Patronal y sindicatos han cumplido su palabra. Dijeron hace unas semanas que estaban dispuestos a iniciar un intenso proceso de diálogo para tratar de racionalizar la negociación colectiva en los próximos tres años.

    10-02-2010 – Fue el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, el que tomó la iniciativa hace unos meses con una propuesta de pacto plurianual que abordase fundamentalmente salarios, excedentes empresariales y empleo, entre otros capítulos. Hoy este acuerdo ha quedado firmado en un acto que ha de servir para enviar una señal de confianza a la sociedad en general, y a las instituciones económicas y políticas en particular, de que es posible, con voluntad y responsabilidad, trabajar de forma consensuada para superar la crisis económica.

    Toxo ha destacado, en el acto de la firma del acuerdo para el empleo y la negociación colectiva 2010-2012, la apuesta decidida de empresarios y sindicatos, por el mantenimiento y la calidad del empleo y la creación de nuevos puestos de trabajo.

    El máximo dirigente de CCOO destacó, además, la decisión de abordar materias como la salud y seguridad en el trabajo, igualdad de oportunidades para los jóvenes y las mujeres, formación y absentismo laboral.

    El acuerdo se propone hacer una aportación importante y transcendente a la recuperación económica, mejorando la competitividad de las empresas y el mantenimiento del empleo y, a la vez, es una iniciativa para la modernización de la negociación colectiva, ha señalado el secretario general de CCOO.

    Toxo concluyó afirmando que «el necesario cambio del modelo económico conlleva unas relaciones laborales distintas para, con consenso, intentar realizar las transformaciones que necesita la economía y el mercado de trabajo».

    CCOO

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  • COMFIA-CCOO firma un protocolo sobre Acoso en Asepeyo

    La Sección Sindical de COMFIA-CCOO en ASEPEYO ha firmado un protocolo de actuación para las situaciones de acoso sexual y/o acoso por razón de sexo en el trabajo el pasado día 4 de Febrero en Barcelona, junto con el resto de secciones sindicales en la empresa.

    09-02-2010 – Este protocolo se enmarca dentro del Plan de Igualdad de Asepeyo, en el que, en consonancia con la Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, estableciendo como objetivo principal la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres y la eliminación de la discriminación por razón de sexo.

    La firma de este protocolo supone, además, la consolidación del proyecto ‘Asepeyo, trabajamos en buena compañía’ desarrollado por la Mutua y Secciones Sindicales en el año 2006, en el que ya se establece así mismo, un protocolo de actuación y abordaje de las posibles situaciones derivadas de acoso laboral.

    La Comisión de Seguimiento del Plan de Igualdad  de Asepeyo será   la encargada de velar por el cumplimiento de las medidas adoptadas, y está integrada de forma paritaria, por las Secciones Sindicales mayoritarias y por representantes de la empresa.

    Madrid, 08 de febrero de 2010

    COMFIA-CCOO Asepeyo

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