Autor: Comfia Asepeyo

  • No es propio de un Gobierno actuar en materia de pensiones como lo está haciendo éste.

    CCOO ha hecho público un comunicado en el que expresa su profundo malestar por el comportamiento del Gobierno en relación con un tema tan sensible como el futuro del sistema público de pensiones, «ofreciendo por entregas un recital de ocurrencias y medidas improvisadas que no se corresponden con la seriedad y coherencia exigibles a cualquier gobernante».

    04-02-2010 – A juicio de CCOO, las iniciativas que se van conociendo dentro de lo que ha venido en denominarse «Plan de Estabilidad 2009-2013» «son más propias de un grupo de aficionados a la política que de un Gobierno». No parece razonable debatir sobre la viabilidad futura de las pensiones públicas «saliendo al paso de anuncios y proclamas gubernamentales en los medios de comunicación. Siempre nos hemos caracterizado por acercarnos a los problemas y retos del sistema público de pensiones con rigor y seriedad, fuera de los arrebatos compulsivos del momento», denuncia CCOO.

    Por otro lado, señala CCOO, es difícilmente aceptable que las medidas sobre pensiones con efectos a partir de 2013 se incluyan en el llamado Plan de Estabilidad cuya vigencia acaba, precisamente, en 2013.

    En este sentido, CCOO se dirige al Ejecutivo para que deje de empequeñecer y devaluar el debate sobre las pensiones, y respete los marcos de concertación social y debate político habilitados al respecto, marcos que son ya un modelo de referencia internacional. «Es ahí donde deberán analizarse y acordarse, las reformas que necesita el sistema público de pensiones, tal y como se ha venido haciendo en los últimos años con pactos, todos ellos suscritos por nuestro sindicato», concluye CCOO.

    CCOO

  • El Gobierno retira la propuesta de aumentar a 25 años la base de cálculo de la pensión

    Al Gobierno le han empezado a temblar las piernas, nada más se ha hecho público esta mañana el documento del Plan de Estabilidad que ha enviado a Bruselas, que contenía la reforma de las jubilaciones, y ha enviado por la tarde un documento nuevo.

    04-02-2010

    En este informe final, enviado a las tres de la tarde, ha desaparecido uno de los detalles más interesantes de la propuesta: que el Gobierno quiere elevar en diez años -desde los 15 a los 25 años-, el periodo de cotización que se considera para calcular las pensiones, según consta en la actualización del Programa de Estabilidad 2009-2013 que el Ejecutivo ha remitido a la Comisión Europea, y en la que esta medida se incluye como una de las posibilidades para reducir el gasto público. También se ha suprimido la posibilidad de ampliar de 15 a 17 años el periodo mínimo para tener derecho a una pensión contributiva. El Ejecutivo ha matizado que los cálculos contenidos en el documento enviado hoy a Bruselas son solamente «ejemplos».

    En el documento enviado esta mañana, el Gobierno abría la puerta a ampliar el periodo de cálculo de la pensión, desde los 15 años actuales, hasta un total de 25. En la reforma de las pensiones anunciada en el Consejo de Ministros el pasado viernes, el Ejecutivo no especificaba todavía el número de años que propone para el cómputo de las pensiones que hoy sí precisa en el documento que ha remitido a las autoridades europeas.

    Además, el informe de esta mañana incluía también otra novedad: el periodo mínimo para recibir una pensión contributiva pasaría a ampliarse dos años (de los 15 actuales a 17 años).

    En cambio, en el documento enviado por la tarde desaparecen los detalles y dice lo siguiente: «En el Programa se incluye un apartado final sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo que incorpora una proyección sobre el resultado hipotético de un retraso de la edad de jubilación y del alargamiento del periodo de cómputo de las pensiones. Dado que dicha simulación ha podido interpretarse como una propuesta concreta, se ha eliminado el ejemplo del documento, y así se ha comunicado a la Comisión Europea».

    Aunque formalmente la ampliación del periodo de cálculo de la pensión a 25 años no figura como tal, el Ejecutivo sí reconocía que el actual sistema de 15 años perjudicaba a los despedidos al final de su vida laboral, por lo que debían buscarse soluciones a este tema.

    Además, a las 16:00 horas de la tarde, una vez enviada la rectificación, en la página web del Ministerio de Economía seguía colgado el documento original, con la idea de los 25 años. Es decir, Bruselas a la vez que Bruselas tenía un documento del Plan de Estabilidad, Economía tenía otro distinto en su web.

    Plan de EstabilidadEn el programa de estabilidad 2009-2013 que ha remitido a Bruselas, el Gobierno español calcula que cada año de retraso en la edad legal de jubilación reduciría el gasto en pensiones en un punto del PIB.

    Pero, además, explica en su informe, si se ampliara el número mínimo de años cotizados para obtener una pensión, se produciría un ahorro adicional de dos décimas del PIB. Asimismo, asegura que cada año que se amplía el número mínimo de años para obtener una pensión se obtiene una reducción adicional de 0,2 puntos porcentuales. Si a esta ecuación se le sumara un incremento en el periodo de cálculo de las pensiones, medida a la que el Ejecutivo parece favorable, el gasto en pensiones se reduciría aún más.

    Por tanto, dice el Ejecutivo, si a lo largo de la década de 2020 se elevaran en dos años tanto la edad legal de jubilación, que pasaría así a situarse en 67 años, como el mínimo de años cotizados, y a ello se le añadiera un aumento en diez años del periodo para calcular la pensión, «el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi cuatro puntos del PIB».

    Aumentar en 10 años el periodo utilizado para el cálculo de la pensión supondría que se tuvieran en cuenta las aportaciones de los últimos 25 años para fijar la cuantía de la prestación. Según el Ejecutivo, si a estas dos medidas se suma el retraso en dos años de la edad jubilación, el recorte del gasto en pensiones podría alcanzar el 4% del PIB en 2030.

    «Si a lo largo de la década de 2020 se elevan en dos años estos parámetros y si, además, se aumenta en una década el número de años considerados para calcular la pensión, el recorte total del gasto en pensiones podría alcanzar casi 4 puntos porcentuales sobre el PIB a partir de 2030. Esto supondría una mejora muy sustancial del indicador de sostenibilidad que elabora la Comisión Europea; en concreto, el componente que recoge el gasto asociado al envejecimiento se situaría entre los más bajos de Europa», señala el Gobierno.

    Salvados

    Según el documento, si durante la década de 2020 se eleva en dos años la edad de jubilación, hasta los 67, y se aumenta en diez el periodo de cálculo de las pensiones se podría alcanzar un ahorro en el gasto para pensiones de cuatro puntos del PIB a partir de 2030. El Gobierno considera que con la reforma de las pensiones, unida al resto de medidas que se detallan en el documento y a la estrategia de salida de la crisis, «la sostenibilidad a largo plazo de las finanzas públicas parece plenamente garantizada».

    El Gobierno explica a la Comisión que entre las propuestas que trasladará al Pacto de Toledo está la de que haya una mayor relación entre cotización y prestación, así como más transparencia en los procesos de cotización.

    También se compromete a culminar el proceso de integración de los regímenes, una política más eficaz de ayudas familiares, una relación más flexible entre la previsión social complementaria y el sistema público de Seguridad Social. Se abordarán, asimismo, la polémica medida de ampliación de la edad de jubilación a los 67 años, y otros parámetros como la edad mínima de jubilación, el mínimo de años cotizados para acceder a la pensión o el periodo de cómputo para calcularla, entre otros.

    Sostenibilidad
    El Gobierno considera que el impacto de todas estas medidas en las proyecciones de gasto asociado al envejecimiento de la población «puede ser muy importante» y concreta que cada año que se retrasa la edad legal de jubilación se reduce en un punto del PIB el gasto en pensiones.

    Por tanto, si en la década de 2020 se amplía la edad de jubilación a los 67 años y se aumenta en una década el número de años para calcular la pensión, el recorte del gasto en pensiones podría alcanzar la cifra mencionada de casi cuatro puntos porcentuales sobre el PIB desde 2030. Esto supondría una mejora «sustancial» del indicador de sostenibilidad de la Comisión Europea y el gasto en España asociado al envejecimiento de la población se situaría entre los más bajos de Europa.

    «Sólo ejemplos»
    Duentes de Moncloa han señalado a Europa Press que los cálculos contenidos en el documento enviado hoy a Bruselas son solamente «ejemplos» y el Ejecutivo negó tener una propuesta en este sentido después de conocerse el programa de estabilidad 2009-2013, que se ha remitido a la Comisión Europea.

    La ampliación del periodo de cálculo de la pensión no figura en el documento de propuestas para la reforma de la Seguridad Social que presentó el pasado viernes, pero el Ejecutivo sí reconocía que el actual sistema de 15 años perjudicaba a los despedidos al final de su vida laboral, por lo que debían buscarse soluciones a este problema.

    De hecho, la vicepresidenta económica, Elena Salgado, admitió abiertamente en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del pasado viernes que el Gobierno cree que una de las líneas de actuación de la reforma de pensiones debería ser la de ampliar el periodo de cálculo porque el actual periodo, 15 años, no beneficia a los que se quedan en el paro al final de su vida laboral.

    El Pacto de Toledo se pronuncia
    Ante las continuas informaciones, los portavoces de los grupos políticos de la Comisión del Pacto de Toledo instan al ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, y a la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, a comparecer para explicar la propuesta de reforma de las pensiones.

    Así lo acordó por mayoría la reunión de la Mesa y Junta de Portavoces de esta comisión, que solicitó primero la comparecencia de Corbacho, previsiblemente la semana del 15 de febrero, y posteriormente la de Salgado. Tras estas comparecencias, la Comisión no permanente del Pacto de Toledo también fijó que acudan al Congreso diversas asociaciones de viudedad, así como colectivos de jubilados y discapacitados.

    El portavoz del PP en dicha comisión, Tomás Burgos, previó que «en dos o tres sesiones» finalicen todas las comparecencias previstas y que la Comisión del Pacto de Toledo pueda empezar a redactar un documento de recomendaciones para llegar a un acuerdo «en fechas próximas».

    Corbacho: «El único documento de referencia» se debatirá en Pacto de Toledo
    El ministro de Trabajo ha querido salir al paso de la polémica suscitada tras desvelarse que el Gobierno planteara la posibilidad de aumentar de 15 a 25 años la base para calcular la pensión y luego se retractara. Celestino Corbacho, ha asegurado que el «único documento de referencia» para la discusión sobre el futuro de la reforma de las pensiones es el que se debatirá en el Pacto de Toledo.

    En unas declaraciones efectuadas en Sevilla, el titular de trabajo ha subrayado que «el tema ha quedado suficientemente clarificado por parte del Ministerio de Economía y Hacienda». Corbacho ha aclarado que, en cualquier caso, la referencia al aumento en una década para el cómputo de las pensiones en la Actualización del Programa de Estabilidad «no estaba incluida como propuesta sino como una hipótesis de costes».

    «En ese documento no se habla de fechas ni de porcentajes, sólo de líneas generales», ha recalcado, y ha añadido que, «por ejemplo, en él no se fija un horizonte en la edad de ampliación de jubilación».

    Así, el ministro de trabajo ha preferido no anticiparse a la decisión que alcancen los integrantes del pacto, si bien ha manifestado que «puede haber una modificación si la comisión llega a la conclusión de que es buena».

    Por otra parte, ha apuntado que ya ha notificado su disposición a comparecer el próximo día 25 ante la Comisión del Pacto de Toledo para explicar la propuesta de reforma de pensiones, una petición formulada hoy por los grupos políticos que integran dicha comisión.

    Expansión

  • ¿Jubilarse a los 67?

    Tribuna – Joan Coscubiela.- Si de alguna cosa puede sentirse orgullosa la sociedad española es de cómo se ha gobernado política y socialmente la Seguridad Social. Con una voluntad de reforma permanente,de lluvia fina, pocas rupturas y con consenso.

    03-02-2010 – El resultado, un sistema sólido y bien gestionado -con independencia de quien gobernara-. Para ello ha sido determinante el papel de los agentes sociales que, aunque con niveles de compromiso e implicación distintos, han contribuido a ello.

    La Seguridad Social española está aguantando mejor que otros sistemas el impacto de la crisis y ha sorteado mejor la recesión que los sistemas privados de fondos de pensiones. A pesar de que, a finales del siglo pasado, algunos estudios muy publicitados vaticinaron la quiebra del sistema para el año 2005, hoy se dispone de un Fondo de Reserva de 60.000 millones de euros y es uno de los pocos presupuestos públicos que aún genera superávit, 8.000 millones de euros en 2009 y una previsión de 2.800 para 2010.

    Sin dormirse en los laureles, deberíamos mantener la calma y no caer en la trampa de actuaciones de cara a la galería interna o externa. La propuesta del Gobierno de aplazar progresivamente la edad de jubilación a los 67 años ha acaparado la atención y preocupación de la ciudadanía. Ya habrá tiempo de analizar en profundidad los detalles, pero sorprende que se presente esta propuesta por quien conoce muy bien la Seguridad Social. Vaya por delante que la edad de jubilación real está situada hoy en 63,8 años de media, cuando hace muy poco estaba en 62,5. Ello significa que, de manera progresiva y natural, la edad de jubilación real se va alargando y aproximando a la legal de 65 años. Y que existe un margen importante para incrementar esta edad en más de un año sin acometer un cambio legal generalizado.

    En el debate previo a cualquier decisión deberíamos tener presente tres planos: las razones de la propuesta, los impactos que tendría y si hay medidas alternativas para conseguir el mismo objetivo. Las razones esgrimidas, aumentar los ingresos -más años cotizando- y reducir los gastos -menos años cobrando-, mejoraría el equilibrio financiero futuro, en un contexto de aumento de la esperanza de vida. Pero se obvia que los ingresos de la Seguridad Social dependen, sobre todo, de la cantidad de cotizantes y de la calidad -importe- de las cotizaciones. En estos últimos años hemos vivido realidades contradictorias. De un lado, 8 millones de nuevos ocupados han mejorado mucho los ingresos, pero la precariedad en el empleo ha reducido el importe de las cotizaciones medias. El equilibrio financiero de la Seguridad Social depende de razones demográficas y legales, pero, sobre todo, de la cantidad y calidad del empleo. Y en este sentido la sociedad española vive atrapada en una permanente esquizofrenia. No se puede pretender al mismo tiempo hacer más contratos a tiempo parcial, competir con salarios bajos, parar el proceso de mejora del salario mínimo, hacer los ajustes de las empresas con jubilaciones anticipadas y en algunos casos prejubilaciones y que ello no suponga una bajada de ingresos para la Seguridad Social.

    La propuesta rompe con la línea de estos últimos años, construida sobre un sistema muy flexible, que permite jubilarse anticipadamente con coeficiente reductor a los 61 -en algunos casos a los 60- y también ampliar la edad voluntariamente más allá de los 65, con beneficios para el trabajador y las empresas. Además, tendría efectos colaterales muy perversos al incrementar aún más la segmentación entre trabajadores. Los de algunas grandes empresas y sectores con regulación especial podrían continuar jubilándose o prejubilando a cargo de las empresas. Y el resto de trabajadores verían aplazada, aunque fuera progresivamente, la edad real de jubilación. Este impacto sería especialmente grave en términos personales en sectores con una especial dureza en el trabajo -construcción, limpieza-.

    Existen medidas alternativas. En la vertiente de los ingresos, mejorar la calidad de las cotizaciones, ligada íntimamente a la calidad de los empleos y los salarios. Y en la vertiente de los gastos, continuar el proceso de aproximación de la edad real, 63,8 años, a la legal de 65. Para ello debería desincentivarse la prejubilación que aplican algunas empresas y que, además, tienen un impacto negativo en el empleo y simultáneamente mejorar los incentivos al aplazamiento voluntario de la edad de jubilación, más allá de los 65. También podrían estudiarse algunos ajustes en la figura de la jubilación a tiempo parcial con contrato de relevo.

    Sin duda, lo más importante es no abandonar la senda de reformas permanentes, con sentido global y consenso social.

    Joan Coscubiela. Profesor de Derecho del Trabajo de la Facultad de Derecho de Esade (URL) y ex secretario general de CCOO en Cataluña

    CINCO DIAS

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  • Contra el retraso de la edad legal de jubilación

    CCOO hace un recorrido por las distintas propuestas del Gobierno y rechaza con claridad la que hace referencia al retraso de la edad de jubilación a los 67 años a través de medidas imperativas.

    03-02-2010 – La Secretaría de Comunicación de CCOO ha puesto en marcha con la mayor celeridad una nueva edición especial de Gaceta Sindical digital, que significa de hecho el inicio de una ambiciosa y sostenida campaña de información y movilización a los trabajadores, ante la reciente decisión del Gobierno de remitir a la Comisión del Pacto de Toledo y a la mesa de diálogo social una propuesta para retrasar la edad legal de jubilación a los 67 años, entre otras iniciativas que afectan al sistema público de pensiones.

    En esta edición especial de Gaceta Sindical, CCOO hace un recorrido por las distintas propuestas del Gobierno y rechaza con claridad la que hace referencia al retraso de la edad de jubilación a los 67 años a través de medidas imperativas. Como afirma el secretario de Seguridad Social y Previsión Social Complementaria de CCOO, Carlos Bravo, «llevamos mucho tiempo estudiando la evolución del sistema público de pensiones, y creemos que existen medidas y margen de actuación suficientes para seguir avanzando en la aproximación de la actual edad media de jubilación (63,8 años) a la legal, de manera efectiva y voluntaria, reforzando e incrementando los incentivos hoy existentes para aquellas personas que lo deseen o precisen retrasar la jubilación».

    En este número de Gaceta Sindical, CCOO repasa brevemente las medidas del Ejecutivo sobre el retraso de la edad de jubilación, las cotizaciones sociales, la separación de fuentes, el acceso y cuantía de la prestación y la pensión de viudedad. Pero como se destaca en el texto de Gaceta, lo primero que debe hacer el Gobierno es cumplir los acuerdos pendientes.

    CCOO


    Descarar Gaceta Sindical

     

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  • La elevación de la edad de jubilación es una medida ‘innecesaria, injustificada, insostenible y desproporcionada.

    CCOO rechaza la propuesta de del Gobierno de elevar la edad de jubilación ordinaria desde los 65 a los 67 años.

    01-02-2010 – Para el sindicato la elevación de la edad de jubilación a los 67 años es una medida «innecesaria, injustificada, insostenible y desproporcionada», en palabras de su secretario general Ignacio Fernández Toxo, quien acusó al Ejecutivo de «meter miedo a la sociedad» con esta propuesta y de «arruinar el crédito de un sistema que goza de buenísima salud .

    Toxo ha anunciado el rechazo «frontal» de CCOO a esta medida, y se mostró «absolutamente convencido» de que el retraso de la edad de jubilación «se caerá» durante el trámite parlamentario, en declaraciones realizadas a Radio Nacional.

    Toxo recordó que atrasar la edad de jubilación resulta innecesario en España, dado que existe un sistema de jubilación flexible que permite al mismo tiempo jubilaciones anticipadas con penalizaciones en la pensión y la posibilidad de permanecer en el mercado laboral más allá de los 65 años, con una «ligera» bonificación en la pensión.

    «Este sistema ha permitido que en los últimos cinco años la edad real de jubilación se haya elevado desde los 62,5 años a 63,5 años y que un 15% de trabajadores que habrían de jubilarse a los 65 lo están haciendo a los 66, 67, 68 años e incluso alguno más», señaló Toxo.

    «Una cosa compensa la otra. Eso es lo que habría que incentivar y no enviar un mensaje tan negativo sobre el futuro de la Seguridad Social como el que se desprende de la iniciativa que ha planteado el Gobierno», dijo Toxo.

    Toxo acusó al Ejecutivo de «meter miedo a la sociedad» con esta propuesta y de «arruinar el crédito de un sistema que goza de buenísima salud». «Claro que va a haber que seguir haciendo reformas en el sistema, pero ésta, si acaso, es la última medida que necesitaría nuestro sistema. Mi opinión es que es innecesario e injusto plantearse un retraso forzado de la edad de jubilación cuando tenemos otras necesidades. Habría que actuar fundamentalmente sobre la estructura de ingresos», añadió.

    El secretario general de CCOO aseguró además que la propuesta de elevar la edad de jubilación junto con el plan de recorte de gasto público puede interpretarse como un «mensaje» del Gobierno dirigido a las agencias de calificación que han puesto en duda la confianza en España, a las autoridades comunitarias y a organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), a quienes por otra parte consideró «absolutamente descalificados» para opinar sobre España teniendo en cuenta que «no acertaron lo que se venía encima».

    CCOO

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