Autor: Comfia Asepeyo

  • Falso ecologismo

    Los medios de comunicación han caído en esa trampa de seducción. Están difundiendo la campaña publicitaria de Carrefour contra las bolsas de plástico, dándoles espacios en los programas e informativos en horarios de máxima audiencia, y sin coste publicitario para la empresa.

    06-10-2009 – Como muchas grandes empresas, Carrefour apela a la conciencia verde de los ciudadanos con supuestas campañas ecológicas para seguir engordando sus cuentas.

    Hay campañas de publicidad que tratan de seducirnos con un falso ecologismo. Ya estamos acostumbrados a ver anuncios idílicos de paisajes verdes con las que empresas contaminantes pretenden lavar su imagen.

    Ahora circula una campaña para que evitemos las bolsas de plástico. ¿Qué hay detrás de esa campaña de Carrefour “Échale una mano al medio ambiente” y “Bolsa caca”? La empresa trata de ahorrar millones de euros que cuestan las bolsas de plástico.

    Carrefour es un grupo francés especializado en la gran distribución. Ellos inventaron el concepto de hipermercado. En 2008, el grupo poseía 10.000 almacenes en 30 países. Antes, “regalaban” las bolsas, aunque su coste estaba repercutido en el precio de la compra. Ahora, no descuentan a los clientes el precio de las bolsas y venden otros tipos de bolsas, que suponen un nuevo beneficio para la cadena. Además, la empresa venía haciendo recogida selectiva de las bolsas puestas en el mercado y pagaba por ello 0,329 € por kilo. Eso también se lo ahorra la empresa ahora porque las nuevas bolsas no son reciclables.

    Los medios de comunicación han caído en esa trampa de seducción. Están difundiendo la campaña publicitaria de Carrefour contra las bolsas de plástico, dándoles espacios en los programas e informativos en horarios de máxima audiencia, y sin coste publicitario para la empresa.

    Es cierto que hay gran cantidad de bolsas que escapan a su destino final en los vertederos, y que pueden tardar hasta 400 años en degradarse por completo. Cada usuario español recibe unas 240 bolsas al año, de las que sólo se recicla el 10%. Carrefour afirma que “usando una bolsa de tela o lona se pueden ahorrar aproximadamente 5 bolsas a la semana, 20 bolsas al mes y 18.000 en toda la vida”.

    Proponen como alternativas bolsas de rafia, de algodón, carrito plegable, bolsa monedero, o una bolsa biodegradable, que según la empresa se descompone en unos seis meses formando compost. Pero la procedencia de estas nuevas bolsas y su valor ecológico están por demostrarse. Las bolsas “biodegradables compostables” que proponen están fabricadas por el Grupo Sphere, otra multinacional francesa, monopolio del bioplástico. Estas bolsas no aportan nada nuevo y mucho menos positivo. Se usan grandes extensiones de tierra de cultivo para plantar patatas y fabricar, de cada una de ellas, tres bolsas. Su coste es muy superior al de la bolsa convencional y se precisa más cantidad de bioplástico que del convencional, porque los bio tienen inferiores propiedades mecánicas.
    Este tipo de bolsa, por sí sola, no desaparece en 180 días, como aseguran en la campaña, se precisa determinadaFalso ecologismo humedad y temperatura para su descomposición. Además, no hay actualmente materia prima suficiente de bioplásticos para abastecer ni una pequeña parte del consumo de bolsas de plástico.

    Las bolsas de rafia están fabricadas casi todas en Asia, donde la mano de obra es muy barata y las condiciones de trabajo de hombres, mujeres y niños son infrahumanas. En Europa, sería impensable poder fabricar este tipo de bolsa por el elevado coste de confección manual. Y no se pueden reciclar porque son de polipropileno.

    Para justificar este repentino y mal entendido ecologismo, la empresa francesa no duda en perjudicar a todo el sector. La campaña publicitaria que Carrefour ha emprendido contra las bolsas de plástico deteriora la imagen de toda una industria, la de los plásticos, que en España genera 11.000 puestos de trabajo directos en 325 empresas.

    “Esta campaña supone una manipulación y un engaño al ciudadano. Carrefour pretende ganar dinero utilizando nuestra conciencia verde”, afirma la doctora Almudena Ochoa, de la Universidad Politécnica de Madrid. “Pero en su incoherencia no dejan de utilizar las bandejas blancas de poliespan, que tardan mucho más en degradarse, ni tampoco han reducido los embalajes en sus productos”.

    Para mejorar el medioambiente, los ciudadanos tendríamos que empezar por cambiar muchos de nuestros hábitos. Ir a trabajar en bici o caminando, compartir coche para contaminar menos, comprar electrodomésticos de bajo consumo, reciclar, comprar productos ecológicos, no utilizar tejidos sintéticos, usar papel reciclado, no imprimir innecesariamente para no gastar tanto papel.

    Revista Fusión

    Tino Fernández y Montse Mateos. Madrid.

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  • El plan de pensiones podría cobrarse en caso de embargo

    La dirección general de Seguros ha remitido al sector una batería de cambios de la normativa del sector para su debate. La comercialización de estos productos centra una parte de ellos.

    05-10-2009

    La Dirección General de Seguros y Pensiones ha puesto encima de la mesa la posibilidad de que los partícipes puedan rescatar anticipadamente el ahorro colocado en estos productos cuando hayan sufrido el embargo de alguno de sus bienes (sueldo, vivienda, bienes de su actividad profesionales o empresariales, etcétera) que le sea imprescindible para su subsistencia.

    De prosperar esta iniciativa, debería ir acompañada de otra modificación legislativa ya que, según los expertos consultados, los ingresos procedentes de un plan de pensiones que se ingresen en una cuenta bancaria pueden ser embargados para saldar una deuda del titular. Sólo está fuera del embargo el importe correspondiente al salario mínimo interprofesional (624 euros al mes) si procede del salario o de la pensión pública.

    El ahorro acumulado en los fondos de pensiones sólo se puede recuperar tras la jubilación del titular, aunque existen dos excepciones en las que es posible reembolsar antes: cuando el titular se queda en paro y sin ingresos, y cuando él o alguno de sus familiares directos sufre una enfermedad grave.

    Esta nueva vía de liquidez de los planes forma parte de una batería de cambios que modificaría el funcionamiento actual de los planes. Las propuestas incluyen que el Ministerio de Economía pueda autorizar la suspensión temporal del pago de prestaciones o la movilización del patrimonio de un fondo que tenga problemas de falta de liquidez de un determinado porcentaje de sus activos.

    Con esta medida propuesta por Seguros y Pensiones, se equipararía a estos productos con los fondos de inversión que el año pasado suspendieron en algunos casos sus reembolsos como consecuencia de las dificultades del mercado financiero que les dificultó la liquidez necesaria para afrontar sus solicitudes de rescates.

    Situaciones excepcionales
    Seguros plantea también que, “ante circunstancias excepcionales de los mercados” Economía “limite o prohiba temporalmente la inversión (de los fondos) en determinadas categorías de activos”.

    Los planes, igual que buena parte de los productos y entidades financieras, vivieron el año pasado un periodo de fuerte incertidumbre y turbulencias que imposibilitó en ocasiones la valoración de una parte de sus inversiones. Las modificaciones, incluidas en el documento elaborado por Seguros, presentan las principales líneas de trabajo de la subdirección de planes de pensiones que han sido remitidas a Unespa, Inverco, sindicados, AEB, Ceca, CEOE y consumidores, entre otros, para que cada institución presente su valoración ante este departamento.

    Iniciativas
    Los cambios planteados parten, en unos casos, de la iniciativa de la propia Administración y, en otros, tienen su origen en las reivindicaciones de las entidades o asociaciones implicadas en este negocio, como, por ejemplo, los beneficiarios de los planes de pensiones de empleo.

    Lo previsto es debatir las novedades planteadas, primero en reuniones bilaterales entre la Administración y los representantes del sector. Después, se ampliarán y se tratará de consensuar los cambios en la medida de lo posible, para plasmarlas más tarde en modificaciones de la legislación del sector. Fuentes del Ministerio de Economía afirman que no es obligatorio que se aprueben todos los puntos incluidos en el documento, sin membrete oficial, que contiene las líneas de trabajo.

    Varias modificaciones se plantean sobre la comercialización de los planes. Las líneas de trabajo de Seguros quieren dejar claro que la gestora no debe desentenderse de las tareas de comercialización de sus productos, aunque pueden delegar esta función en otras entidades financieras sobre las que deberían tener facultades de control en materia de comercialización de planes individuales, apunta el documento.

    “La gestora asume la responsabilidad directa y solidaria frente a los partícipes y la responsabilidad administrativa por la comercialización. La delegación de esta función deberá ser comunicada a Economía”. Seguros pone encima de la mesa que las entidades comercializadoras puedan ser sancionadas por este departamento. Otra de las líneas de trabajo planteadas propugna la imposibilidad de que la gestora y la depositaria de un plan de pensiones sean del mismo grupo, salvo que cumplan las normas de separación que se desarrollarán posteriormente.

    El regulador quiere vetar las campañas de final de año
    Seguros quiere prohibir por ley “la captación de aportaciones o movilizaciones mediante promociones consistentes en regalos en efectivo o en especie, aportaciones a favor del partícipe, retribuciones o condiciones especiales en otros productos financieros y, en general, cualquier incentivo que tenga valor económico”.

    Seguros ha manifestado en varias ocasiones su oposición a estas campañas, pero el sector se ha negado en redondo a seguir su recomendación y al final de cada año despliega un amplio abanico de regalos e incentivos para captar ahorro y partícipes. Las gestoras alegan que son las comercializadoras, generalmente bancos y cajas, las que lanzan estas campañas y no es, por tanto, una iniciativa que ellas puedan controlar.

    Pero, al mismo tiempo, las gestoras admiten que es la situación del mercado, dominada por una fuerte competencia, la que hace inevitables estas promociones, que en muchas ocasiones tienen carácter defensivo. El problema, apuntan en una entidad, se acabaría si existiera un compromiso firme de todo el mercado para renunciar voluntariamente a estas iniciativas, algo que en la práctica resulta imposible.

    La prohibición legislativa de las promociones podría interpretarse, por tanto, como una medida que favorecería al sector, que supondría una reducción de costes para las entidades, que podría traducirse en una rebaja o congelación de las comisiones que cobran a los clientes. La pega podría ser el agravio comparativo con otros productos financieros.

    Elisa del Pozo

    Expansión

    Tino Fernández y Montse Mateos. Madrid.

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  • Más paro, más impuestos y menos inversión

    Salgado calcula una caída del empleo del 1,7% y es partidaria de acercar la imposición indirecta a los «parámetros europeos».

    Las cuentas públicas para 2010

    30-09-2009

    Los Presupuestos estatales de 2010 entraron ayer en el Congreso sin una mayoría parlamentaria clara que los respalde, escoltados con un discurso gubernamental que, más allá de las frases decorativas, asume que las listas del paro engordarán el año que viene en, al menos, 300.000 personas, lo que disparará las prestaciones por desempleo más allá de los 30.000 millones de euros. De hecho, esta es la partida que más crece del llamado gasto social, casi un 60%.

    La vicepresidenta económica, Elena Salgado, ofreció también otra novedad. La subida de impuestos adosada al proyecto de ley de Presupuestos no será tan limitada en el tiempo como, en un principio, dio a entender el presidente del Gobierno. Economía actuará «según las circunstancias lo aconsejen», dijo Salgado imitando a la canciller Ángela Merkel, pero bajo un criterio que anticipa lo que todavía está por llegar: «Hay que acercarse en la imposición indirecta a los parámetros europeos». A partir de julio del año que viene, el IVA reducido pasará del 7 al 8% y el tipo general del 16 al 18%. La media a 27 está en el 19%, aunque hay países como Suecia o Finlandia donde oscila entre el 22 y el 25%.

    Salgado tampoco descartó para el año que viene una nueva subida de los impuestos especiales, a pesar del aumento de junio. «Este tipo de subidas nunca se anuncian por anticipado», advirtió.

    En todo caso, la foto definitiva de esta reforma fiscal no se conocerá hasta que los Presupuestos terminen su excursión por el Parlamento a finales de diciembre y se vean las enmiendas que el Gobierno ha aceptado a los grupos de la oposición. Salgado admitió que la última palabra la tiene el Congreso y que subir impuestos es muy «impopular», pero puso como ejemplo de civismo la decisión tomada por los suizos mediante referéndum de subírselos para costear las pensiones.

    De cualquier modo, Economía ha decidido instalar las cuentas del año que viene en un escaparate donde se exponen los primeros indicios de una cierta recuperación, la eficiencia y la austeridad en el gasto público, además de la apuesta por el cambio en el modelo productivo. Los cálculos que ayer barajó Salgado apuntan a que la economía española podría encontrarse de nuevo en crecimiento la próxima primavera, con posibilidades, incluso, de crear empleo. Esta crisis, argumentó, ha destruido muchos axiomas. «¿Por qué no habría de pasar lo mismo con el de quienes defienden que no es posible crear empleo neto sin llegar a crecimientos del 2%?», se preguntó. Y puestos a derribar principios, consta la apuesta del Gobierno por el desarrollo de un nuevo modelo productivo que descansa, por ejemplo, en una dotación para I+D+i de casi 8.000 millones de euros, con una caída superior al 3% frente a 2009, un recorte que será compensado, en parte, con la financiación estatal, vía ICO, de la llamada ley de Economía Sostenible, todavía camino del Congreso.

    Además de esta partida, el Gobierno defiende que hay otras dos, la inversión en infraestructuras y la educación, para fomentar este cambio de modelo. Sin embargo, el primer capítulo, dotado con algo más de 14.000 millones, refleja una inversión a la baja del 4%, y el segundo, con algo más de 3.000, sólo sube el 3%, pese a ser una de las apuestas a las que José Luis Rodríguez Zapatero suele dar mayor realce, consciente de dos circunstancias: que su gestión depende de las comunidades autónomas y que su eficacia está condicionada por un pacto de Estado con el PP que todavía está verde.

    Estos y otros recortes fueron enmarcados ayer por Salgado dentro del esfuerzo de austeridad en el gasto que el Gobierno ha aplicado a las partidas que no considera prioritarias. El gasto no financiero para 2010 queda fijado en 185.249 millones, casi un 4% menos que este año, mientras que el presupuesto de ingresos suma 121.627 millones, gracias, según el optimismo gubernamental, al comportamiento menos negativo de la economía y a la nueva reforma fiscal.

    Zapatero se reunió ayer con el portavoz de Esquerra Republicana, Joan Ridao, en La Moncloa. El dirigente republicano le pidió que «humanice el frankenstein fiscal» y cumpla con la «carpeta catalana». Ridao tomó prestado el argumento exhibido por el ex ministro Jordi Sevilla en su bloc personal, donde mantiene que el ánimo de querer contentar a todos en la reforma fiscal ha convertido a ésta en una especie de monstruo. El portavoz parlamentario socialista, José Antonio Alonso, admitió que afronta una negociación «muy compleja» en la que las líneas rojas vienen marcadas sólo por el respeto al gasto social: uno de cada dos euros.

     


     

    Las grandes cifras

    1. Ingresos. Se prevén 121.627 millones de euros, un 21,2% por encima de la previsión de liquidación de 2009.

    2. Gastos. Se situarán en 185.249 millones de euros, un 3,9% menos que este año. Los ministerios verán reducidos sus recursos en un 5,4% en las partidas no prioritarias.

    3. Desempleo. Se prevé un aumento del 1,7% para el año que viene y se han previsto prestaciones por 30.975 millones de euros.

    4. Protección social. A este capítulo se destinará el 51,6% del gasto total, lo que se traduce en 180.848 millones de euros, 6.636 más que en 2009.

    5. Infraestructuras. La inversión del conjunto del sector público estatal ascenderá a 24.006 millones de euros.

    Federico Castaño – 30/09/2009

    Tino Fernández y Montse Mateos. Madrid.

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  • ¡Mi jefe es lo peor!

    En tiempos difíciles, la necesidad de líderes cualificados hace más evidentes las carencias de una ‘profesión’ que no admite mediocridades. Los ejecutivos españoles salen bastante mal parados en los análisis sobre su capacidad para guiar los cambios en el futuro.

    29-09-2009

    Hay profesiones que no admiten mucho margen de error. ¿Cuánto le daría usted a la «profesión» de jefe? Un reciente estudio de Otto Walter, en el que 4.312 colaboradores han evaluado a 712 mandos de empresas grandes y medianas, puede ayudar a contestar esta pregunta. La investigación, que otorga el nivel de «bueno» a todo jefe que alcance o supere la calificación de 45 sobre 50, revela que el 42% de los mandos directivos españoles no alcanza el nivel mínimo exigible.

    Paco Muro, presidente ejecutivo de Otto Walter, recuerda que «un 80% de profesionales válidos y un 20% de mediocres no es viable en ninguna organización. Hay demasiados puestos de trabajo y demasiados resultados en juego. No es admisible ni válido estar por debajo de un nivel mínimo». Muro se pregunta si alguien daría por válido a un soldador que hiciera bien sólo un 80% de las soldaduras que realiza, o a un arquitecto al que sólo se le cayera un 10% de los edificios que construye.

    El informe concluye que sólo dos de cada tres trabajadores afirma que la presencia de su jefe supone una ayuda útil para el equipo. Un 59,7% de los empleados contrataría a su superior si fueran ellos los que tuvieran una empresa y necesitaran un buen mando, mientras que tres de cada cuatro evalúa a su jefe como competente. Y un 22% prefiere arriesgarse a que venga uno nuevo en vez de seguir con el que tiene.

    Para la mayoría de los encuestados, estos son los puntos más flojos de sus mandos directivos:

    Reconocimiento
    Apenas un 43% de los encuestados logra que su jefe le diga de manera formal que está satisfecho de su trabajo, al menos una vez al año.

    El estudio destaca que, en términos de reconocimiento, los directivos se autoevalúan muy por encima de lo que valoran sus subordinados.

    Paco Muro explica que «la cuestión va más allá de felicitar más. Esto parece ser un mero síntoma de un mal mayor. Un gran porcentaje de jefes no comprende la relación con sus equipos, no asume su papel como director de personas, sino más bien como encargado de la tarea o el objetivo. Parece algo cultural que se instala en la mente y el estilo de muchas empresas. Prueba de ello es que en la mayoría de las compañías grandes existe el cargo de director de recursos humanos, dando a entender que es ese departamento el que asume la responsabilidad de la dirección de las personas y no cada jefe con cada uno de los empleados asignados a su cargo, como realmente es». El informe concluye que esa confusión hace que el jefe novel acabe fácilmente más orientado a los números que al equipo, y se crea en muchos la percepción de que si se alcanzan los objetivos, aunque sea aparentemente, todo está bien, sin prestar interés al hecho de alcanzarlos siempre con las personas del equipo, en vez de «utilizarlas».

    Gestión de las emociones
    Sólo el 60% de los jefes gestiona creando un clima de exigencia positiva, frente a un 40% que genera presión negativa, estrés y agobio.

    Un 44% de los empleados afirma que su jefe no es capaz de reconocer sus errores o limitaciones, y casi un tercio manifiesta que tampoco sabe aguantar sus prontos y se descontrola más de lo debido; idéntico resultado que el obtenido con la incapacidad para llevar con templanza los momentos de presión o carga de trabajo.

    Tan sólo 1 de cada 3 jefes es reconocido como capaz de cambiar fácilmente de opinión cuando se le argumentan otras alternativas, y sólo la mitad (55%) suele sumar ideas en vez de imponer siempre la suya. Además, apenas la mitad de los jefes (55%) toleran bien que los demás se equivoquen.

    Todo esto trastoca el clima laboral y merma la productividad y el afán por la calidad. Además supone un freno al talento y al potencial del grupo.

    Trato y Orientación
    Un 44% de los empleados reconoce que su jefe suele citarles súbitamente en vez de mostrarse más considerado con el tiempo y las tareas que está realizando el trabajador y buscar el momento más adecuado para hablar las cosas.

    Sólo la mitad de los colaboradores afirma que su jefe dedica tiempo suficiente a su gente (49,7%), una muestra de que la gestión de las personas del equipo se sigue relegando en las prioridades del mando.

    Sólo un 42% de los empleados afirma que su jefe sabe cuidar su vida personal y no trabajar demasiado. Los trabajadores ven que sus superiores se atarean mucho, incluso demasiado, cosa que ni aprueban, ni admiran, pues dejan claro que no valoran positivamente el rendimiento de ese exceso de trabajo, ya que a pesar de eso no ven que atienda como debe las cuestiones prioritarias.

    Como muestra anecdótica de una cierta desorganización, sólo un 55% de los colaboradores afirma que en su departamento, cuando el jefe no está, se sabe cuando regresará y por tanto cuando se podrá contar con su presencia.
    El desastre de las reuniones
    La gestión de reuniones parece el espejo en el que afloran las virtudes y defectos de los jefes. Es un momento de alta exposición al público, ya que todo queda a la vista del grupo.

    Sólo un 44,4% de los jefes es reconocido como cumplidor de los horarios establecidos. Más de 1 de cada 4 trabajadores manifiesta que suele acudir a las reuniones a las que se le convoca sin saber ni para qué es porque el jefe no lo comunica.

    Ni siquiera la mitad de los jefes (48%) tiene planificadas reuniones periódicas del equipo en las que se comparta información y se hagan puestas en común útiles.

    Dirección y seguimiento
    La mitad de los jefes, cuando delegan algo importante, se limitan a dar el objetivo y aplicar el búscate la vida en vez de dedicar tiempo para que queden claras las acciones y posibles incidencias.

    Sin embargo, el 78% de los trabajadores reconoce que sus mandos dejan muy claros los objetivos, tanto los individuales como los de la empresa, aunque sólo un 67% percibe que su jefe cree en los objetivos que transmite. Sólo 2 de cada 3 jefes deja claras las prioridades cuando se acumulan tareas y objetivos; el mismo porcentaje que proporciona la información suficiente para que los colaboradores puedan hacer su trabajo eficazmente.

    Optimismo y valores
    Sólo el 68% ha sido reconocido como persona que tiende a ver el lado positivo de las cosas y de las personas.

    Uno de cada tres trabajadores no ha podido afirmar que su jefe sea un buen comunicador o que les traslade valores y normas de la compañía.

    Si añadimos a esto que sólo el 64% de los trabajadores es capaz de afirmar que sus jefes cumplen rigurosamente los compromisos y promesas dadas, resulta difícil trasladar credibilidad y valores.

    Tino Fernández y Montse Mateos. Madrid.

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  • Las comisiones de los bancos españoles son las segundas más altas de la Unión Europea

    Mantener una cuenta corriente en España cuesta al año, por término medio, 178 euros.

    28-09-2009 – Los bancos españoles son los segundos más caros de la Unión Europea (UE). Según un informe publicado por la Comisión Europea (CE) sobre el sector, mantener una cuenta corriente en España cuesta al año, por término medio, 178 euros, mientras que en Italia se cobran 253 euros.

    Las cifras se disparan si, en lugar de un cliente de actividad media, sobre el que se basan los datos anteriores, se consideran los costes que soporta un consumidor de un perfil «activo», es decir, que opera con mucha frecuencia. En esos casos, el usuario italiano paga 1.540 euros por cuenta, (máximo de la UE) mientras que en España puede llegar a desembolsar 650 euros.

    En el extremo contrario de la clasificación se encuentran países como Bulgaria (27 euros), Países Bajos (46 euros) o Bélgica (58 euros). En Alemania, el precio medio de una cuenta es de 89 euros; en Reino Unido, 103 euros; y en Francia, 154 euros.

    El informe de la CE también destaca que Austria, Francia, Italia y España son los cuatro estados donde las comisiones bancarias son más opacas.

    La comisaria responsable de Protección de Consumidores, Meglena Kuneva, señaló ayer en Bruselas que las comunicaciones bancarias son en Europa demasiado opacas. «A los consumidores les resulta difícil saber a ciencia cierta lo que pagan y establecer comparaciones con otras ofertas», indicó. El informe revela que en el 66% de los bancos analizados, «las tarifas son tan poco claras que los expertos encargados de realizarlo se han visto obligados a reclamar información complementaria a los bancos, para calcular el costo real de las cuentas».

    Sin embargo, en el caso español la CE puntualiza que «los precios están sujetos a negociación caso por caso entre el cliente y su banco, por lo que los costes reales deberían ser inferiores que los recogidos en las listas oficiales de precios».

    El responsable de Mercado Interior, Charlie McCreevy, afirmó que la Comisión está determinada a esta situación, «lo que implicará imponer transparencia mediante una información comprensible para el consumidor, además de fijar reglas básicas para la gestión de estas operaciones».

    El estudio, que ha analizado 224 entidades financieras europeas, 18 de ellas españolas, se completa con una encuesta entre los consumidores, que muestran un malestar amplio y generalizado. En numerosos casos se quejan de que las informaciones que reciben antes de cerrar contratos con sus bancos son «incomprensibles» o «insuficientes», el 79% reclama «informaciones normalizadas claras y comparables». Además, existe una carencia de información o consejos inadecuados sobre las inversiones a largo plazo.

    La CE también advirtió de que en noviembre de este año entrarán en vigor una serie de principios comunes, de aplicación voluntaria, para facilitar a los consumidores el cambio de cuentas bancarias, y que vigilará el proceso de cerca, en busca de actitudes irregulares o sospechosas.

    CONSUMER

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