Autor: Comfia Asepeyo

  • Ayudas al automóvil

    Con esto de la crisis, todos los empresarios, con la CEOE a la cabeza, se han vuelto intervencionistas. Pretenden sacar tajada. Eso sí, nunca dirán que persiguen su beneficio, se presentan como benefactores y afirman que las medidas que proponen van orientadas al bien de la comunidad.

    13-05-2009 – Soy de los que piensan que el papel del Estado es fundamental a la hora de contrapesar al poder económico. Tengo que reconocer, sin embargo, que a veces estoy tentado de admitir que éste termina controlando el poder político y que, tal como afirmaba O’Connor en un libro que fue clásico en su época, La crisis fiscal del Estado, el sector público se convierte en una máquina de subvenciones para los empresarios, tesis que, por otra parte, ya mantuvo Adam Smith en parecidos términos.

    Con esto de la crisis, todos los empresarios, con la CEOE a la cabeza, se han vuelto intervencionistas. Pretenden sacar tajada. Eso sí, nunca dirán que persiguen su beneficio, se presentan como benefactores y afirman que las medidas que proponen van orientadas al bien de la comunidad.

    El sector del automóvil lleva tiempo detrás de que el Gobierno subvencione la compra de vehículos. Cinco Autonomías se han mostrado ya receptivas. La primera fue Navarra, que goza de una situación privilegiada en materia fiscal y puede permitirse toda clase de lujos. Recientemente, están en proceso de incorporarse a la pedrea de ayudas Valencia, Aragón y Castilla y León. Madrid, fiel a su línea de bajar los impuestos y de ayudar más a quien más gana, ha reducido un 20% el impuesto de matriculación. Todas ellas irán después a extender la mano al papá Estado. Parece que el ministro de Industria se muestra convencido y, puesto que ya no está Solbes, no sería extraño que en el debate sobre el estado de la nación se anunciasen medidas en este sentido. Más tarde se dirá que no hay recursos para las pensiones, la sanidad, la educación, el seguro de desempleo ni para financiar la Ley de Dependencia.

    Los empresarios del sector argumentan que se pretende salvar puestos de trabajo, pero, si de empleo se trata, pocas políticas como las señaladas anteriormente -y en general todos los servicios públicos- para crearlo. Además, dado el régimen de libre comercio en el que están insertas las economías, los automóviles que compren los españoles pueden estar fabricados en Alemania o en EEUU, y viceversa. Ocho de cada diez vehículos que fabricamos se dirigen a la exportación. En todo caso, si lo que se quiere primar es la creación de empleo habría que proteger la fabricación y no el consumo.

    Pero es que, por otra parte, la verdadera cuestión que se debería plantear es si, entre todos los bienes y actividades que se pueden subvencionar, es el sector del automóvil el más adecuado. No es precisa demasiada reflexión para llegar a la conclusión de que, desde la óptica social, ecológica y en general del bien común, resulta más conveniente incentivar el consumo de multitud de bienes, tanto públicos como privados, que el del automóvil, y que incluso pueden crear mucho más empleo. Sólo los intereses y la presión de un lobby tan poderoso como éste pueden explicar que el sector público de muchos países desarrollados, entre ellos el español, incite al consumo del automóvil. Mientras Solbes se opuso a que se incrementasen los gastos sociales, fue un buen ministro; dejó de serlo cuando también se opuso a las ayudas a los empresarios.

    Juan Francisco Martín Seco
    Estrella Digital

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  • El paro en España y el manifiesto de los cien

    Hay quien quiere pescar en río revuelto y aprovechar una circunstancia tan compleja y difícil para simplificar los problemas y hacer propuestas que supongan el abaratamiento del despido

    13-05-2009 – Las cifras del aumento del desempleo en nuestro país resultan no solo preocupantes sino alarmantes. Ante esta situación tan grave siempre hay quien quiere pescar en río revuelto y aprovechar una circunstancia tan compleja y difícil para simplificar los problemas y hacer propuestas que supongan el abaratamiento del despido, la bajada de los salarios y facilitar la flexibilización del mercado laboral en su conjunto. Esto es muy propio de los empresarios y de los políticos conservadores. Asocian que haya tanto paro en nuestro país con la existencia de un mercado laboral al que consideran excesivamente rígido.

    En realidad, las cosas no son tan simples porque el mercado de trabajo no ha hecho otra cosa que flexibilizarse desde los años setenta del siglo pasado, y lo que se ha conseguido es una gran dualidad, entre los trabajadores estables y los precarios, que han aumentado en exceso en los últimos tiempos. El mercado de trabajo español es bastante más flexible de lo que empresarios y partido popular dicen, por lo que ese no es el motivo principal de que haya tanto paro. En todo caso, estas propuestas no nos deben extrañar pues son las de siempre.

    Lo más llamativo ha sido la aparición en escena de cien economistas que proponen también, aunque no en los mismos términos, la reforma del mercado laboral. Se consideran a sí mismos independientes de la política, excelentes académicos y profesionales, y plantean que las proposiciones que realizan se basan en el rigor económico. Se han dignado bajar de la atalaya de la excelencia en donde se encuentran instalados a la arena de la realidad, conducidos sin duda por su sentido del deber público, para preocuparse por nuestro bienestar futuro y facilitar la salida de la crisis en las mejores condiciones.

    Hay que agradecerles, sin lugar a dudas, esta preocupación que sienten por todos nosotros, siendo a su vez, como son, cabezas tan privilegiadas y con tan buena formación académica. Que nos sirvan de guía en momentos de tanta penumbra debe de ser motivo de satisfacción y de tranquilidad. Pero a veces me pregunto por qué estos economistas tan brillantes suelen bajar a la cruda realidad sólo cuando se trata de reformar el mercado laboral, las pensiones, siempre a la baja, eso sí, y de reducir todas aquellas conquista sociales logradas en beneficio del buen funcionamiento de la economía. Pero, ¿de qué economía están hablando? Pues ya se sabe que de la economía en general, cuyo estudio responde a un instrumental técnico y neutro, que beneficia a todos por igual en el caso de que las cosas vayan bien. También se sabe que no hay clases sociales, pues esto no deja de ser una antigualla, sino sujetos que trabajan, consumen o emprenden con riesgo empresas y negocios.

    Por si fuera poco reconocen que el mercado laboral no es la causa de la crisis, pero eso no es óbice para que haya que arreglarlo con los argumentos que dan. ¿No hubiera sido mejor que trataran de explicar cuáles son para ellos las cusas de la crisis? Pues difícilmente se puede arreglar una enfermedad si no se sabe la causa que la origina. Lo demás es poner parches calientes sin que resuelvan nada, sino que a lo sumo pueden servir de paliativos.

    Estos economistas, que siempre dicen lo mismo y siempre dan las mismas recomendaciones, han permanecido en cambio mudos, complacientes sin duda con la situación que se estaba dando en la expansión económica, ante el incremento de la desigualdad que se estaba produciendo, ante el creciente aumento de la especulación y la corrupción, o ante el auge de las finanzas, la desregulación del mercado financiero, los escandalosos beneficios de determinados grupos económicos-financieros y ante los elevados sueldos de los ejecutivos. Nada dicen acerca del deterioro ecológico. Lo importante, ya se sabe, es el mercado laboral. Ni siquiera son capaces de mencionar minimamente y denunciar con rigor cuestiones que señalan Stiglitz o Krugman, por cierto, aunque cueste creerlo, economistas más reconocidos que ellos en el mundo académico.

    Lo que ha sucedido, y deberían saberlo nuestros brillantes economistas, es que como muy bien analiza Andrew Glyn en “Capitalism Unleashed” (Oxford University Press, 2006) es que hemos pasado del capitalismo controlado o domesticado a un capitalismo desatado o sin freno. Por cierto, hay una excelente recensión de esta obra en la REVISTA ECONOMÍA CRÍTICA, nº 7, realizada por Jordi Roca. Esta revista ha editado seis números en papel y este último sólo se puede encontrar en formato electrónico, yo lo recomiendo vivamente. En este libro, como en otros que ya he citado, se puede encontrar la explicación acerca de cómo en los años de euforia del crecimiento se estaban sembrando las semillas de la crisis actual. Este análisis de Glyn, junto con otros, nos aporta más luz para entender lo que sucede que el de los cien grandes economistas españoles.

    Carlos Berzosa
    Cuadernos de la Fundación 1º de Mayo

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  • Corbacho aboga por prolongar la vida laboral al «máximo legal» para pagar las pensiones

    Asegura que «en el peor de los escenarios de la crisis», la Seguridad Social obtendrá un superávit del 0,4% del PIB en 2009.

    12-05-2009 – El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, aseguró hoy que las pensiones están «plenamente garantizadas ahora y en el futuro», pero admitió la necesidad de abordar «reformas sin precipitación» para hacer frente a los retos derivados del envejecimiento de la población, ante los que propuso incentivar la prolongación la vida laboral activa para acercarla al máximo legal de 65 años, desde la media actual de 63 años y diez meses.

    Asimismo, abogó por las políticas de impulso a la natalidad, la incorporación de la mujer al mercado laboral y una mayor eficacia en la administración y en la correspondencia entre aportaciones y prestaciones, y en los procesos de gestión, a fin de mantener y reforzar la confianza de los españoles en su sistema de pensiones, sin convertirlo en un «arma arrojadiza» con intencionalidad política.

    Durante su comparecencia ente la Comisión de seguimiento del Pacto de Toledo, Corbacho aseguró que «en el peor de los escenarios», la Seguridad Social cerrará 2009 con un superávit del 0,4% 2009, aunque la previsión en estos momentos está en el 0,5%. «Un resultado positivo, dada la actual situación», señaló.

    ESFUERZO NOTABLE PARA SUBIR LAS PENSIONES.

    No obstante, admitió que «es lógico» que la crisis económica y el fuerte incremento del desempleo afecten a las cotizaciones de la Seguridad Social, pero defendió «con rotundidad» que el sistema «goza de una magnífica salud financiera» pese a la crisis y ha permitido un «esfuerzo notable» en 2009 para garantizar la subida de las pensiones.

    «El Gobierno nunca lo ha ocultado, pese a la magnífica evolución de los últimos años», señaló Corbacho, quien incidió en que las reformas necesarias deben hacerse de forma progresiva y evitar así perjuicios para los ciudadanos.

    El ministro quiso responder así «al debate no siempre sosegado» sobre la solidez del sistema y, aunque eludió mencionar las advertencias del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, sí señaló que «es lógico» que en la actual coyuntura económica el resultado sea «menos positivo» que en ejercicios anteriores.

    «EL SISTEMA ES VIABLE».

    En este sentido, Corbacho insistió en que las cuentas del sistema están saneadas, pese a un «repunte moderado» de la morosidad del 0,4%, mientras que el Fondo de Reserva supera los 58.000 millones. «Nuestro sistema de Seguridad Social es sólido, equilibrado y viable más allá de los efectos coyunturales de la crisis» incidió el ministro.

    Ello se debe, aseguró, al fuerte incremento de la afiliación en los últimos años, hasta superar por primera vez los 18 millones de afiliados en el momento «álgido de la crisis», mientras que, a pesar de la pérdida de empleo, se mantiene las afiliaciones con bases más altas de cotización, que suponen «una importante fuerte de ingresos».

    «PAULATINO RETRASO» EN LA EDAD DE JUBILACIÓN.

    Además, incidió en que el número de nuevos pensionistas se encuentra estabilizado, con un «paulatino retraso» en la edad de jubilación en una media de 63 años y 10 meses, mientras que las prejubilaciones representan en el primer trimestre del año un 61,7% del total. Asimismo, el ratio de cotizantes-pensionistas está situado actualmente en el 2,6.

    No obstante, Corbacho incidió en que la solidez de las pensiones no implica que no haya que abordar reformas que aseguren su sostenibilidad a largo plazo, pero añadió que deben plantearse con la «máxima responsabilidad» dentro del Pacto de Toledo, por lo que pidió «contención y prudencia» a los grupos parlamentarios en sus propuestas.

    REPROCHES DEL PP Y RESPALDO DE IU.

    El portavoz del PP en la Comisión, Tomás Burgos, calificó de «inciertas» las medidas propuestas por Corbacho, a quien reprochó que «interfiera» en el debate sobre la renovación del Pacto de Toledo con sus críticas a Fernández Ordóñez. Además, reclamó que se utilice el superávit de tesorería de la Seguridad Social, cifrado en 22.000 millones de euros por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para incrementar el volumen del Fondo de Reserva.

    Por su parte, el diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, aplaudió la «contundencia» con la que, a su juicio, el ministro de Trabajo ha despejado las «dudas» sobre la viabilidad de la Seguridad Social, «cerrando el paso» a la «polémica interesada» contra las pensiones públicas. «La campaña por los retrocesos sociales va a arreciar», advirtió Llamazares a Corbacho.

    En respuesta a las palabras de Llamazares, el representante del PNV, Emilio Olabarría, recordó al ministro que la decimocuarta recomendación del Pacto de Toledo aboga por el sistema complementario privado de la Seguridad Social. «Espero que no esté derogado ya», incidió, lamentando la «estigmatización» de los fondos privados de pensiones.

    CIU PIDE UN COMRPOMISO PARA LAS REFORMAS.

    El portavoz de asuntos sociales de CiU, Carles Campuzano, lamentó que se haya generado una «polémica innecesaria» a cuenta de las pensiones, y pidió al ministro que se comprometa a avanzar en las reformas del sistema como «única posibilidad» para su viabilidad, con un acuerdo político que haga posible el acuerdo parlamentario y social en esta legislatura. «Existe un amplísimo margen para ello», aseguró, brindando el apoyo al Gobierno de la federación catalana.

    Por último, la socialista Isabel López i Chamosa afeó a su homólogo ‘popular’ que sea «un mal oyente» por no aceptar que el ministro «ha hecho lo que tenía que hacer», al ratificar la solvencia de la Seguridad Social, y defendió que el objetivo de la Comisión del Pacto de Toledo es plantear las reformas necesarias en su seno a través de un acuerdo, como se hizo en sus ediciones anteriores. «Entonces, nunca discutimos nuestras propuestas en medios de comunicación», señaló.

    Europa Press

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  • El Gobierno estudia un subsidio de 420 euros para parados

    El Gobierno está estudiando que el nuevo subsidio que podrían recibir los parados que agoten todas las prestaciones por desempleo sea de 422 euros mensuales.

    12-05-2009 – Es decir, una cuantía equivalente al 80% del indicador de ingresos sociales, conocido como IPREM, que el desempleado cobraría una vez consumido el tramo contributivo o el subsidio que reciben los parados con responsabilidades familiares y en especiales dificultades para encontrar ocupación.

    Ésta podría ser una de las medidas para asegurar la ampliación de la protección por desempleo que podría anunciar hoy el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Debate sobre el Estado de la Nación.

    Tal como adelanto EXPANSIÓN el pasado 16 de marzo, el Ejecutivo quiere que las comunidades autónomas contribuyan, junto a la Administración central, a pagar este subsidio, aprovechando sus competencias en política social. Es decir, la posibilidad de dar salarios sociales a quienes lo necesitan. De hecho, algunas comunidades autónomas ya han empezado a dar esta renta.

    La intención es que el parado en esta situación pueda cobrar esta prestación siempre que se comprometa a recibir formación para ayudarle a volver al mercado de trabajo.

    Trabajo estima que unas 300.000 personas forman parte del grupo social de desempleados que no reciben ningún otro ingreso alternativo, como un salario o cualquier otro tipo de prestación, renta pública o del capital.

    Un millón sin protección

    Sin embargo, los sindicatos recuerdan constantemente al Gobierno que de los 3,6 millones de personas que hay en las listas de las Oficinas Públicas de Empleo, un millón no reciben ningún tipo de prestación. Por otra parte, un millón de familias tienen ya en el desempleo a todos sus miembros en edad y condiciones de trabajar, según la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año.

    Expansion

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  • Granado aboga por mantener la edad de jubilación para sostener el sistema

    En la actualidad, la edad media de jubilación en España está situada en 63 años y 10 meses, que es «elevada» en relación al resto de países europeos, según ha indicado el secretario de Estado para la Seguridad Social.

    11-05-2009 – El secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granado, ha afirmado hoy que en el futuro y «gobierne quien gobierne» habrá que buscar «formas para conseguir que se mantenga» la edad de jubilación porque, de lo contrario, el sistema de pensiones «no será sostenible».

    Según ha advertido en unas jornadas organizadas por UGT en Bilbao sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones y la mejora de la protección social, «si no optamos por manejar la variable de la edad de jubilación, deberemos optar por manejar la variable de la cuantía de la pensión».

    «Si no ajustamos el tiempo de duración de la prestación, ajustaremos el precio», ha insistido.

    En la actualidad, la edad media de jubilación en España está situada en 63 años y 10 meses, que es «elevada» en relación al resto de países europeos, según ha indicado.

    El secretario de Estado ha descrito una situación «relativamente complicada» debido a que España es uno de los países con menores tasas de natalidad y mayores esperanzas de vida, a lo que se suma la entrada al mercado de trabajo de las nuevas generaciones «mucho más tarde» en comparación con las anteriores.

    Ello, según ha explicado, implica que hay menos cotizantes a la Seguridad Social que empiezan a pagar más tarde, más jubilados que viven más tiempo y quieren cobrar mejores pensiones y trabajadores que quieren jubilarse antes. En estas condiciones, «el sistema no es sostenible», ha evidenciado.

    El secretario de Estado para la Seguridad Social ha augurado que el sistema tendrá déficit entre 2030 y 2050 y el Estado «tendrá que aportar dinero», pero después «tiene que mantenerse en equilibrio».

    Granado ha señalado que el País Vasco, donde las jubilaciones anticipadas supusieron en 2007 el 56,8% del total, «lleva muchos años siendo deficitario» en términos de pensiones.

    Según sus datos, mientras en España los gastos en pensiones en relación al PIB supusieron en 2007 un 8,9% y los ingresos un 10,3%, en el País Vasco los pagos supusieron un 10,3%, un porcentaje algo superior al 10% en que se situaron los ingresos.

    Granado también ha abogado por evitar que la Seguridad Social «pague la factura de situaciones de crisis», en referencia a que cuando hay reconversiones «la gente se jubila antes y cobra pensiones».

    A su juicio, los procesos de reconversión hay que plantearlos con impuestos pagados por «todos los ciudadanos», y «no con las cotizaciones que pagan los trabajadores a la Seguridad Social».

    El secretario de Estado ha abogado por «seguir prolongando voluntariamente» la edad de jubilación, evitar «el recurso fácil de las empresas de solucionar sus problemas de exceso de capacidad derivando al sistema de pensiones a la gente» y cambiar las condiciones de trabajo en favor de una salida del mercado de trabajo paulatina.

    Granado ha señalado que la ley de jubilación parcial de 2002 para «flexibilizar» la edad de jubilación con salidas paulatinas del mercado de trabajo se ha convertido en la práctica en una forma de «anticipar» la jubilación y no ha cumplido el objetivo que tenía.

    El secretario de Estado ha tratado, asimismo, sobre la nueva organización de la administración de la Seguridad Social a través de la proyectada Agencia Única de la Seguridad Social, que, según ha dicho, está prevista su entrada en funcionamiento en enero de 2011, tras el trámite parlamentario pertinente del proyecto de ley regulador del organismo y su negociación con los agentes sociales.

    Según ha explicado, la futura Agencia Única unificará distintos organismos de la Seguridad Social con el objetivo de dar «un impulso» al sistema.

    EFE

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