Autor: Comfia Asepeyo

  • El pluriempleo se duplica para frenar el elevado gasto de las familias.

    El 10% de las personas que busca un nuevo trabajo lo hace para compatibilizarlo con el que tiene en este momento.

    02-09-2008 – Una de las caras más amargas de la actual crisis es el aumento del número de parados. Sin duda toda una tragedia personal, especialmente si se soportan unas elevadas cargas familiares. Para minimizar los daños de la situación, una variable que en este periodo de crisis está ganando adeptos es la búsqueda de un segundo empleo. Los españoles lo necesitan para seguir sufragando los elevados compromisos de gasto adquiridos en los últimos años, especialmente como consecuencia de la compra de la vivienda.

    Según un estudio realizado por Randstad, empresa holandesa de recursos humanos, el número de personas que busca empleo en 2008 ha crecido un 30% frente a 2007. De ellas, hasta un 10% persigue encontrar un segundo trabajo. Es decir, el pluriempleo.

    Esta búsqueda representa prácticamente el doble respecto al año anterior y pese a que se ha hecho apreciable en la temporada de verano, desde Ranstad se prevé que el mayor incremento se produzca en los meses de septiembre y octubre. Los candidatos buscan un segundo empleo, especialmente para fines de semana o con una jornada que puedan compatibilizar con su puesto actual.

    Perfiles demandados

    Otra circunstancia que especialmente se ha hecho apreciable este verano es el incremento de quienes utilizan sus días de vacaciones para conseguir un dinero extra.

    El perfil de la persona que busca el pluriempleo es el de un profesional de cualificación media, que cuenta con un trabajo más o menos estable y que como consecuencia de la crisis ha sufrido una reducción de horas extras y que cuenta con un horario que le permite buscar otro empleo. Se trata de personas de más de 35 años y que en el caso de los extranjeros provienen del sector de la hostelería.

    El patrón común de todos ellos es que en este segundo empleo no buscan un puesto específico, por lo que se trata de trabajos de baja cualificación, como pueden ser de teleoperador, azafata, promotor o atención al público. Las necesidades son bien distintas en función de la comunidad de residencia. Así, Cataluña o Madrid son dos de las regiones con mayor búsqueda de un segundo empleo, con porcentajes entre el 15% y el 30% de los que buscan trabajo. En el País Vasco, Galicia, Extremadura y Andalucía, por el momento, no destaca esta corriente.

    Es una paradoja. Mientras que hay un gran número de trabajadores que busca un segundo empleo, más de 200.000 puestos de trabajo se quedan sin cubrir. Son un amplio listado de profesiones que se recogen en Catálogo de Ocupaciones de Difícil Cobertura del Inem. En su mayor parte se trata de puestos de trabajo altamente especializados, de los que la economía española carece en estos momentos.

    Se precisan expertos en tratamientos de residuos nucleares, gerontólogos y profesionales de Sanidad. Tampoco se trata de puestos de trabajo que requieran una elevada preparación universitaria, sino más bien de una adecuada Formación Profesional. Ello no hace más que poner de relieve la falta de interconexión entre la demanda de las empresas y la formación de los trabajadores, ya sea a nivel universitario o de FP.

    La Gaceta


    Participa en nuestra encuesta:
    ¿ESTAS SATISFECHO CON TU SALARIO?

     Opina en nuestro blog

     

     [VISITA NUESTRA PÁGINA]

  • La laguna jurídica del ´mobbing´.

    Una juez lamenta la falta en el Código Penal de un delito específico para perseguir el acoso moral en el trabajo.

    02-09-2008 – Un día la insultó gritándole tonta, inútil, no sirves para nada (…), otro día le asignaba funciones que no tenían trascendencia ni utilidad (…) y en una ocasión la obligó a sentarse en la mesa del conserje para que se sintiera degradada». Es sólo una parte del infierno que Begoña Solé vivió en su trabajo y está recogida en una de las primeras sentencias condenatorias dictadas en España – el fallo lo emitió un juzgado de Lleida- contra una jefa de la Administración pública por acoso moral en el trabajo. La juez autora de esa sentencia lamenta que el Código Penal todavía no defina ni incluya el mobbing como un delito.

    La Administración es un foco creciente de mobbing, alerta el sindicato UGT. La situación vivida por Begoña Solé, funcionaria del servicio de Carreteres en Lleida, la padecen otros trabajadores de la función pública. «Estas situaciones se agravan en la empresa pública más que en la privada – afirma el responsable laboral de servicios públicos de UGT-Catalunya, Xavier Borrajo- por las dificultades para un cambio de destino». Es lo que le pasó a Begoña, que hacía ya años que ocupaba sin problema alguno el puesto, hasta que llegó una nueva jefa – Teresa Casals- y fue relegada en sus funciones.

    La magistrada que condena a esta responsable de Carreteres de la Generalitat no tiene duda: Begoña Solé fue víctima de mobbing. El fallo dice que el acoso se manifiesta con la asignación de tareas «innecesarias, degradantes, repetitivas o imposibles de cumplir», impidiendo a la víctima «las relaciones con el resto de los compañeros», o atacándola con «críticas hirientes, vejaciones, burlas…».

    El problema de la magistrada del juzgado de lo penal número 2 de Lleida es que, pese a quedar probado este acoso moral, no ha podido condenar a la acusada por mobbing. «El acoso moral en el trabajo, en sus manifestaciones más graves, debería ser objeto de protección penal mediante una definición precisa de la acción típica y de los elementos normativos y descriptivos que deben integrarla», recoge la sentencia. Esa laguna judicial obliga a los jueces – destaca la magistrada- «a buscar otros tipos penales que encajen, como un delito de lesiones, coacciones, o contra la libertad y seguridad de los trabajadores».

    En el caso de Begoña Solé, que precisó atención psiquiátrica, su jefa fue condenada por una falta de coacciones a la pena de 20 días de multa, con una cuota de 12 euros diarios. La sentencia condena también a Teresa Casals a indemnizar a la subordinada con más de 63.000 euros. La sentencia, recurrida por la parte condenada ante la Audiencia de Lleida, señala la responsabilidad civil subsidiaria de la Generalitat al estimar que no veló por el bienestar de la funcionaria y que con un mayor control de esa jefa habría podido evitarse este acoso.

    Begoña se recupera del infierno vivido y la sentencia ha sido un alivio para ella después de superar muchas dificultades (los compañeros raras veces apoyan a las víctimas de mobbing)para demostrar la veracidad de sus acusaciones.

    La sentencia dictada en Lleida evidencia esa laguna judicial sobre el acoso moral en el trabajo que hace tiempo denuncian los sindicatos. A raíz del fallo, UGT ha aprobado una resolución que pide que el mobbing sea tipificado como delito en el Código Penal. Borrajo indica que al sindicato le preocupa sobre todo el aumento de consultas de funcionarios. Sólo en Lleida, han constatado que el pasado año se duplicaron (de 26 consultas se pasó a más de 70) de empleados de la función pública, informa Josep González, secretario de la federación de servicios públicos de UGT en esta provincia.

    La asociación Contra l´Assetjament Moral en el Treball (CLAM) confirma un ascenso del mobbing en el sector público, según su presidenta, Joana Pradas. De las consultas de los últimos años, el 59% provenía de funcionarios. Los departamentos de Salut y Educació coparon el 78% de los casos. El trabajador acosado suele ser una persona de 40 a 55 años y el 78% son mujeres. En el 58% de los casos, el mobbing es por un superior. En el sector privado, el 41% de las consultas a CLAM son de personal que hace tareas administrativas.

    JAVIER RICOU
    La Vanguardia


    Participa en nuestra encuesta:
    ¿ESTAS SATISFECHO CON TU SALARIO?

     Opina en nuestro blog

     

     [VISITA NUESTRA PÁGINA]

  • Los expertos prevén alcanzar el récord de 3,5 millones de parados en 2009

    El desempleo crece en casi todos los sectores de la economía española. La industria no es la alternativa que pretendía el Gobierno y el comercio entra por primera vez en cifras negativas. Los analistas prevén tasas de paro de hasta el 15%.

    01-09-2008 – No hay ningún sector económico que dé tregua al aumento del desempleo. El descenso del consumo afecta ya directamente a la contratación en el comercio minorista, que cae por primera desde que el Instituto Nacional de Estadística realiza este análisis (2004).

    De este modo, el comercio se une a la construcción, la agricultura, el turismo y la industria. Este último sector en ningún caso ha respondido a las expectativas del Gobierno como alternativa al desplome en la contratación que ha traído consigo la crisis del ladrillo. Como consecuencia, son varios los analistas que consideran que en 2009 el paro puede afectar hasta el 15% de la población activa.

    Con estas ratios, el número de desempleados puede dispararse hasta cotas récord en España, igualando los datos de 1994, en la anterior gran crisis vivida en España. En concreto, la población activa en el segundo trimestre de 2008 se sitúa en 22.806.700. Un índice del paro del 15%, el paro afectaría a 3,42 millones de personas, cifra inédita en España en la última década. Y eso sin contar el previsible aumento de la población activa.

    El director del Instituto de Estudios Económicos, Juan Iranzo, consideró que el “grado del ajuste” económico es de tal calibre que “tememos” que la tasa de paro superará el 14% a lo largo de 2009. Además, consideró especialmente preocupante la evolución del empleo en la industria, donde se genera más paro incluso que en la construcción.

    La previsión del Ministerio de Economía era la de llegar el año próximo a tasas de paro de 12,5%. Sin embargo son varios los servicios de estudios que elevan esta cifra. Por ejemplo, la previsión presentada por BBVA a finales de julio –y que no se ha revisado– es la de alcanzar un 14%, que podría subir hasta el 15% según sus gráficas. La destrucción de empleo neta que estiman es la del 1,4%, lo que supone algo más de 250.000 empleos menos.

    El servicio de Estudios de Caixa Catalunya es menos pesimista y considera que la destrucción de empleo se situará en torno al 0,5%. Además, consideran “excesivo” que se vaya a llegar al 15% de tasa de paro. De todos modos, reconocen que las previsiones están en “continua revisión”, al tiempo que señalan que la desaceleración “se extiende” por todos los sectores.

    Mientras, para la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) la caída de empleo en el pequeño comercio no ha hecho más que empezar. De hecho, según señalaron ayer, a lo largo de 2008 se puede producir el cierre de unas 80.000 tiendas, el 10% del total. Al tiempo, prevén que la caída del consumo prosiga su descalabro.

    De momento, los datos del INE hecho públicos ayer incluyen que las ventas del comercio al por menor a precios constantes cayeron el 4,8% en junio con respecto al mismo mes de 2007, mientras que el empleo disminuyó el 0,1%. Esta caída se debió principalmente a la caída de la ocupación en las pequeñas cadenas, con el 2,4%.

    Otro tipo de parados

    La última vez que España registró más de tres millones de parados, la estructura social era muy distinta. Las familias tuvieron un papel protagonista como sustento de las personas que perdían el empleo. En la actualidad, con casi cinco millones de trabajadores extranjeros, el panorama es muy diferente. Iranzo destacó el aumento del paro “generará muchas más tensiones sociales que en épocas anteriores”. De hecho, consideró que fue precisamente el papel familiar el que impidió que con tasas de paro del 23% “no hubiera tiros en la calle”.

    Desde Caixa Catalunya, David Martínez mostraba su sorpresa por el hecho de que la población activa siga creciendo a ritmos anteriores a la crisis, aunque estimó que ese aumento se moderará. Al tiempo, destacó la dificultad de realizar previsiones, ante la falta de antecedentes de una inmigración tan fuerte.

    España lidera el paro general, el juvenil, el femenino y el masculino de los países de la Unión Europea

    España ha conseguido en el mes de julio encabezar todos los índices de paro de la UE. La tasa de desempleo en julio se ha situado en el 11%, la más elevada de todos los Estados miembros. Pero además España es el país que ha registrado un mayor aumento en el paro registrado, tanto en el último mes (0,3%), como en el último año (2,8%).

    España lidera también otras clasificaciones del paro, la de los jóvenes de menos de 25 años, con 24,8%, la de hombres, 9,8% y la de mujeres, 12,6%. Según los datos publicado ayer por la Oficina de Estadística de la UE, Eurostat, la tasa de paro de la zona euro se estableció en 7,3% en julio, el mismo nivel que en el mes de junio y 0,1% menos que en 2007.

    En la UE, el nivel de paro en julio ha sido del 6,8%, lo mismo que en junio, y 0,3% por debajo respecto al año anterior. En total, hay 16,292 millones de parados en la UE y 11,372 millones en la zona euro. Eurostat añade que en julio, 20 estados han logrado recortar su tasa de paro respecto al mismo mes de 2007, en seis ha aumentado y en uno ha permanecido estable.

    El secretario de Economía del PP, Álvaro Nadal, calificó ayer de “inaceptable” que España encabece la lista de los países con mayores índices de paro y denunció que el Gobierno “siga diciendo que estamos bien preparados” para la crisis económica. Apuntó que las familias españolas están notando la crisis económica, “precisamente en el paro” y denunció la falta de reacción del Gobierno.

    J. J. Marcos/R. Lavín.
    Expansion


    Participa en nuestra encuesta:
    ¿ESTAS SATISFECHO CON TU SALARIO?

     Opina en nuestro blog

     

     [VISITA NUESTRA PÁGINA]

  • La crisis trastoca el reparto de la riqueza

    La renta empresarial se dispara, los salarios resisten y la recaudación fiscal se hunde.

    Los sueldos tendrán menos peso por las malas perspectivas del mercado laboral.

    01-09-2008 – La intensidad de la crisis forzó hace un mes al Gobierno a cambiar sobre la marcha sus previsiones. Ahora cree que el frenazo de la economía es tan brusco que bordea la recesión. Y que el mercado laboral desandará el camino recorrido para volver a una tasa de paro cercana al 12,5%. Pero la crisis no sólo altera las previsiones, sino que también afecta al reparto de la riqueza. Y lo que reflejan los datos del segundo trimestre, difundidos esta semana, es muy llamativo. El excedente empresarial le ha dado un buen mordisco a la tarta del valor añadido y se ha disparado hasta el 43,73% del PIB. Es una cuota récord en más de dos décadas, ya que las rentas del capital sólo alcanzaron un nivel superior en otoño de 1985.

    Más sorpresas. El avance de las rentas empresariales se produjo sobre todo a costa de la recaudación fiscal, que ha acusado el recorte en ingresos tributarios por el desplome inmobiliario. En un año, su participación en el PIB ha pasado del 10,8% al 8,9%; es decir, que la parte del valor añadido que retiene el Estado para redistribuir ingresos es ahora mucho menor. La renta de los asalariados aún aguanta -en el último trimestre cedió ligeramente para situarse en el 47,4%-, pero las malas perspectivas del mercado laboral apuntan a que perderá peso en el PIB al galope.

    El balance hasta junio de las grandes empresas que cotizan en Bolsa ya llamó la atención. El beneficio de 24 de las 35 del Ibex mejoró un 26% respecto al mismo periodo de 2007, cuando la economía iba viento en popa. Un análisis más detallado revelaba la importancia de los ingresos extraordinarios o de las ventas en el exterior. Pero la fortaleza de los resultados ordinarios contrasta con los problemas de crecimiento y empleo.

    Hay expertos que creen que el bocado de las rentas de capital a la riqueza se debe también a una situación pasajera. «Hay un desfase entre la producción y el consumo, la crisis aún no se nota en toda su dimensión en las cuentas de las empresas», dice Juan Iranzo, director del Instituto de Estudios Económicos, ligado a la patronal CEOE. El economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, constata al comentar la evolución del segundo trimestre que «los beneficios crecen aún a tasa de dos dígitos», pero también que la crisis ha empezado a morder ya en los balances empresariales.

    «Las malas perspectivas de negocio y la restricción del crédito han llevado a las empresas a frenar su inversión», añade Díez. Y no sólo en construcción. El gasto en bienes de equipo, que crecía al 13% hace un año, ahora se estanca. Tras el recorte de la inversión, vendrá el ajuste en beneficios, pero también en empleo. El analista de Intermoney recuerda que en la recesión de 1993, el recorte de plantillas fue tan intenso (el paro superó el 23%) que la productividad de la economía española llegó al 3%, el triple de lo habitual.

    Que las rentas empresariales ganen terreno frente a las de los asalariados no es nuevo. La resistencia de los beneficios al desgaste de la crisis acentúa un fenómeno que comenzó hace más de 20 años y que ha avanzado en la última década. Como recuerda José Antonio Herce, socio de Analistas Financieros Internacionales, «los sindicatos ponían el grito en el cielo si el peso de los salarios bajaba hacia el 50% del PIB, pero eso ocurría hace mucho tiempo».

    En estos años, la globalización ha llevado a aumentar el número de personas con empleo en todo el mundo, pero a costa de la desregulación del mercado laboral y de limitar los incrementos salariales, sobre todo en los países avanzados. En España, el salario medio ha llegado a retroceder en los últimos años, debido en buena parte a que la intensa incorporación de inmigrantes ha facilitado mucha mano de obra para los puestos de más baja remuneración. Hay también una reorientación de la actividad hacia el sector servicios, con salarios más bajos que la industria.

    Herce da otra explicación: el número de autónomos ha crecido a mucha más velocidad que el de asalariados en los últimos años. Y las ganancias de estos profesionales se incluyen en los excedentes empresariales. «Con la crisis de la construcción, muchos trabajadores que se quedan sin empleo se dan de alta como autónomos», añade el socio de AFI. Los datos de la OCDE, que incorpora a asalariados y autónomos, reflejan que los excedentes empresariales también ganan peso con esta clasificación.

    Un informe del Banco de España confirma que la participación de los salarios en la riqueza cae en toda la UE. Y que el ajuste es más prolongado y mayor en Holanda o Alemania. La respuesta alemana a la crisis de los noventa pasó por una congelación salarial para recuperar competitividad. Y algunos abogan por ponerla en práctica en España. «Si no lo hacemos, el ajuste llegará al empleo y será muy duro», vaticina Iranzo.

    «En los últimos años, ya ha habido moderación salarial», opone Herce, «pero cuando buena parte de la subida de los precios se debe a un factor externo como el petróleo, quizá la subida de los salarios deba limitarse a la inflación subyacente». Este índice, que ahora acumula un alza del 3,3% (frente al 4,9% del IPC), excluye el impacto de los precios de la energía.

    «Los que meten presión a los precios son los márgenes empresariales», sostiene Carlos Martín, de CC OO. En el aumento del deflactor del PIB, que recoge la subida de precios de los bienes y servicios de la economía española (lo que excluye a la importación), la aportación de los márgenes empresariales casi dobla la del alza salarial. «En muchos casos, falta competencia entre las empresas; el Gobierno no hizo nada por pinchar la burbuja inmobiliaria y ahora hace muy poco con la distribución o los servicios», añade.

    El técnico de CC OO se opone a cualquier intento, como el del Banco de España, de desligar la subida de los sueldos del incremento real de los precios. Y esgrime más datos: la aplicación de la cláusula de garantía, que compensa la diferencia entre subidas pactadas e inflación final, ha permitido a los trabajadores bajo convenio ganar poder adquisitivo desde 2000.

    En la antesala de otra reunión con los agentes sociales, el Gobierno reivindica la moderación salarial de los últimos años. Y dirige la mirada a quien más se ha beneficiado con la bonanza. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, lo resumió esta semana así: «No podemos pedir todo el esfuerzo por una sola parte; es importante que los empresarios se dediquen a la inversión y al mantenimiento del empleo».

    ALEJANDRO BOLAÑOS
    El Pais


    Participa en nuestra encuesta:
    ¿ESTAS SATISFECHO CON TU SALARIO?

     Opina en nuestro blog

     

     [VISITA NUESTRA PÁGINA]

  • Sólo uno de cada 10 españoles compagina trabajo y familia.

    Empresas públicas y grandes compañías son las únicas que pueden cumplir los objetivos de la Ley de Igualdad.

    01-09-2008 – Las estadísticas ponen en evidencia la posición de España respecto a los países europeos en clave de conciliación: mientras la mitad de los trabajadores alemanes puede ajustar su horario para compaginar su trabajo con su vida personal, en el mercado de trabajo español únicamente el 9% de los 20,5 millones de empleados goza de flexibilidad laboral, un porcentaje que no se acerca ni por asomo a la media de la Unión Europea: allí concilian, de media, el 23% de los ocupados, según el último informe Eurofound.

    Gran parte del problema viene dado por las prolongadas jornadas. España sabe bien de trabajar muchas horas y, sin embargo, rendir pocas. En este sentido, la percepción del empleado es reveladora: el último barómetro del CIS recoge que uno de cada tres españoles está insatisfecho con su horario laboral y a más de la mitad le cuesta conciliar porque su empresa no le ofrece posibilidades para ello. Es más, el 63,5% considera que el Gobierno debería implicarse más para mejorar la viabilidad del trabajo y la familia.

    La norma

    El esfuerzo del Ejecutivo no se ha traducido en resultados todo lo satisfactorios que cabría esperar: la aprobación de las últimas normativas con intención paritaria no ha conseguido que España se desprenda de lastres que perpetúan la cultura de largas horas en el trabajo y escasa productividad. La Ley de Igualdad ha abierto la puerta a la flexibilización o reducción de las jornadas laborales y la aplicación de planes para equiparar las condiciones entre hombres y mujeres. Entre 2005 y 2007, se ha duplicado el número de reducciones de jornada —ha pasado de 64.505 a 121.237— pero la cifra sigue siendo baja: tan sólo un 2% de los afiliados se acoge a esta opción.

    Medidas

    La legislación ha abierto la puerta a la flexibilización horaria en las empresas de la Administración Pública y en las grandes empresas, con capacidad organizativa y económica para asumir los costes derivados de una plantilla con tiempos a la carta. No ha ocurrido así en las pequeñas y medianas, escasas de efectivos y en las que cualquier modificación supone un quebradero de cabeza, cuando no más gastos.

    Según el informe Las grandes empresas y la conciliación de la vida laboral y personal en España, publicado por el Ministerio de Trabajo, el origen de este problema depende de condicionantes muy enraizados en la economía que no se pueden cambiar de la noche a la mañana. El documento resume en su título el quid de la cuestión: estas medidas las asumen las grandes porque las pequeñas y medianas no siempre pueden. Y el tejido empresarial está cuajado de pymes.

    María L. Nalda
    La Gaceta


    Participa en nuestra encuesta:
    ¿ESTAS SATISFECHO CON TU SALARIO?

     Opina en nuestro blog

     

     [VISITA NUESTRA PÁGINA]