Autor: Seccion Sindical BMN

  • ÉXITO DE LAS CONCENTRACIONES EN PALMA

    CC.OO. quiere agradecer a la plantilla de Sa Nostra el apoyo demostrado en la primera de las acciones de protesta que se han convocado contra las canallas pretensiones de la Dirección de BMN.

    CC.OO. quiere agradecer a la plantilla de Sa Nostra el apoyo demostrado en la primera de las acciones de protesta que se han convocado contra las canallas pretensiones de la Dirección de BMN.

    Sabemos que en las oficinas también se produjeron paros que contaron con la complicidad de la clientela. ¡Gracias también!

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  • COMUNICADO DE PRENSA DE LA REPRESENTACIÓN LABORAL DE BMN-CAJAGRANADA

    Más de 1.300 trabajadores de BMN-Andalucía, reunidos hoy en Granada, han decidido por unanimidad convocar una huelga para el próximo 26 de marzo si la dirección del banco no retira su propuesta de medidas traumáticas con más de 500 despidos en los próximos meses. La Asamblea ha decidido, igualmente, mantener paros intermitentes y movilizaciones, más otras medidas de protesta en los próximos días, mientras no se consiga un acuerdo con la representación sindical.

    Granada, 3 de marzo de 2012.

    La totalidad de la representación laboral de BMN-CajaGranada (SELG, UGT, CCOO, CGT y Asociación de Cuadros) hemos convocado hoy a toda la plantilla de Andalucía para informar en Asamblea de Trabajadores de la propuesta inmoral de reestructuración laboral que la Dirección de BMN nos entregó el pasado día 22 de febrero en Madrid, dando un giro radical en la negociación laboral emprendida con la integración en la nueva sociedad financiera.

    La nueva pretensión de BMN, hoy, es doble: Por un lado pretenden medidas estructurales con el anuncio de 650 despidos y el cierre de 120 oficinas más. Y otras medidas coyunturales para afrontar los próximos dos años, con la suspensión temporal de 800 puestos de trabajo y nuevos ajustes de salario.

    Estas medidas expuestas por la Dirección de BMN son un retroceso radical en la negociación, alentadas por las nuevas normas de la Reforma Laboral aprobadas por el Gobierno el pasado 10 de febrero, que chocan frontalmente con las garantías de empleo recogidas en los Estatutos de CajaGRANADA, el recién firmado Convenio Colectivo del sector y los Acuerdos de empresa vigentes.

    Ante esta amenaza, la Asamblea de Trabajadores con una asistencia superior a 1.300 trabajadores/as, ha aprobado por unanimidad la convocatoria de HUELGA para el próximo día 26 de marzo.

    Las propuestas de la totalidad de los representantes de los trabajadores expuesta en la Asamblea serán progresivas en función del desarrollo de la negociación:

    • Paros de 10 minutos en Oficinas y Servicios Centrales todos los miércoles a las 11’00 mientras dure la negociación.

    • Encierros de Delegados de personal.

    • Carta a todos los Consejeros de los Consejos de Administración de las cuatro Cajas explicándoles la situación que BMN les quiere ocultar.

    • Campañas masivas de solidaridad, internas y externas, mediante correo electrónico y redes sociales.

    • Concentraciones de Delegados en la calle Recoletos de Madrid sede de BMN,

    Exigimos a los miembros del Consejo de Administración y Directivos de ambas entidades que cumplan sus compromisos con la plantilla de BMN-CajaGRANADA.

     

     

     

     

     

     

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  • Nosotr@s l@s bancari@s,no somos los banqueros (2)

    PARTICIPACIONES PREFERENTES:

    LAS PRIORIDADES DEBEN  SER LA CLIENTELA Y LA PLANTILLA

    Desde COMFIA-CCOO exigimos que se adopten medidas urgentes para garantizar seguridad y apoyo a las plantillas y, además,  soluciones  rápidas  para  los clientes afectados que permitan recuperar la reputación del sector, sin perjuicio de depurar responsabilidades de gestores y supervisores.

    La imagen pública del sector financiero español sigue deteriorándose. A la incapacidad demostrada por los supervisores y por las cúpulas de las entidades para propiciar medidas que permitan la circulación del crédito a familias y empresas, se ha venido a sumar ahora lo que ya es peligrosamente conocido entre una parte importante de la opinión  pública  como  el  “corralito”  español:  las participaciones preferentes.

    No cabe olvidar la responsabilidad de estos mismos supervisores y gestores en la burbuja inmobiliaria identificada como una de las principales causas de la crisis, la falta de legitimidad que los mismos han acumulado con una política de retribuciones de directivos y consejeros que en más de un caso ha superado lo socialmente repugnante y los planteamientos de recorte de plantillas y destrucción de empleo en cada vez más entidades.

    La situación es de sobra conocida: transmitiendo a sus plantillas objetivos de comercialización bajo la premisa de que era un producto fiable para ofrecerlo a los clientes, una gran parte de las entidades financieras de este país han estado ofreciendo durante años instrumentos de inversión complejos  y  poco  líquidos,  originalmente más  apropiados para inversores cualificados, pero que han acabado por ser comercializados entre   la clientela más tradicional. Durante años, no obstante, el producto no ha generado problemas hasta que se modifican las condiciones del mercado secundario y se fuerza a aflorar las minusvalías, generando una  situación que  produce  de  facto  la  inmovilización del ahorro de cientos de miles de familias. Se ofrece como alternativa su canje en acciones y otros activos, en muchos casos, con importantes descuentos. Y en el epicentro de todo ello, los bancarios y bancarias, particularmente directores y directoras de oficinas, a los que toca el difícil papel de dar explicaciones y soluciones a la clientela afectada.

    Toda esta política, pasada y presente, se ha ejecutado sin que los organismos supervisores (CNMV y Banco de España), que tienen la obligación de regular y controlar el mercado financiero además de prevenir problemas de esta magnitud, hayan sabido cumplir con la obligación que los ciudadanos le tenemos encomendada. Ellos son los responsables directos, junto a muchos gestores que han apostado por la comercialización masiva de estos productos.Esta política socialmente irresponsable, ejecutada por unos y consentida por otros, está teniendo importantes consecuencias para muchas entidades y sus plantillas:

    • La lógica indignación de la ciudadanía y de la clientela se dirige, básicamente, contra las plantillas de estas entidades, contra los bancarios y bancarias (los únicos que dan la cara ante ellos) generándose situaciones de presión insostenible y de auténtico riesgo físico sin que tampoco se adopten las medidas exigibles de prevención y protección,  como  ya  indicamos  en  nuestro  anterior comunicado.
    • Muchos clientes se sienten engañados, por lo que en no pocas entidades existe el riesgo cierto de presentación de demandas.  No  es  descartable  que  puedan  afectar  en mayor o menor medida al empleado o empleada que comercializó el producto de buena fe, atendiendo las instrucciones recibidas de su entidad, en el marco de campañas comerciales agresivas y con intensa presión de objetivos.
    • Se está lesionando gravemente la credibilidad y confianza de la población en el sector financiero español en su conjunto, asestando además un duro golpe al modelo de negocio minorista, basado en la cercanía y la confianza, en pro de una banca más especulativa centrada en el beneficio inmediato y que sólo piensa en el impacto que tiene en los balances a corto plazo.

    Hacemos también un llamamiento general a los bancarios y bancarias, particularmente a los que desempeñan su trabajo en la red, para que la presión comercial y laboral que reciban, por muy intensa que sea, no les haga dejar en un segundo plano su propia seguridad: hay que valorar los objetivos a cumplir antes de tener que enfrentarse a una pérdida de confianza del cliente o a problemas laborales más graves.

    Marzo de 2012

     

    Desde  COMFIA-CCOO entendemos que  la problemática es  del suficiente calado como  para  exigir que  se  adopten medidas urgentes para:

    • Minimizar el impacto producido por  las modificaciones en  el mercado secundario de  estos  títulos, ofreciendo soluciones rápidas para los clientes afectados.
    • Recuperar la confianza de la clientela y la reputación del sector, volviendo a poner  en valor el negocio minorista.
    • Ofrecer a las plantillas seguridad, protección y los recursos necesarios para  prestar una adecuada atención a sus clientes, así como  pleno apoyo  y cobertura en las posibles demandas que pudieran interponerse contra la entidad y que pudieran afectar de cualquier forma a los bancarios y bancarias.
    • Depurar responsabilidades de gestores y supervisores responsables de la situación, por acción los unos y por omisión los otros.

    Para cualquier cuestión relacionada con éste u otros temas puedes dirigirte, como siempre, a los delegados y delegadas de COMFIA- CCOO en tu empresa, porque…..

     
    …..no somos banqueros…..
     

     

    …..somos bancarios y bancarias.

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  • Boletín Semanal

    Adjuntamos Boletín Semanal (Año 2012 – Semana: 20/02 – 26/02)

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  • Nosotr@s l@s bancari@s no somos los banqueros (1)

    Mil quinientas personas se reparten los 500 millones de euros que suponen las remuneraciones de las cúpulas de dirección del Sector Financiero. En relación a los resultados suponen un 2,1% de los beneficios totales del sector y, paradójicamente, en las entidades que han recibido ayudas, consumen un 8,9% del beneficio. Tres datos del año 2010 para el conjunto de las 52 entidades que presentan un balance superior a 7.000 millones de euros.

    Mil quinientas personas se reparten los 500 millones de euros que suponen las remuneraciones de las cúpulas de dirección del Sector Financiero. En relación a los resultados suponen un 2,1% de los beneficios totales del sector y, paradójicamente, en las entidades que han recibido ayudas, consumen un 8,9% del beneficio. Tres datos del año 2010  para el conjunto de las 52 entidades que presentan un balance superior a 7.000 millones de euros.

    Mientras tanto, más de 250.000 profesionales del sector financiero (de los Bancos de toda la vida, de los Bancos antes Cajas y de las Cajas Rurales) atendemos las necesidades de los clientes que, en muchos casos, descargan su indignación sobre la plantilla en la red de oficinas. Una plantilla que tiene que gestionar la crisis en directo, con nombres y apellidos. El ejemplo más cercano, la crisis de las participaciones preferentes o el tratamiento de la morosidad en el capítulo hipotecario.

    La  agresividad  de determinadas  estrategias comerciales en el periodo de crecimiento y la presión sobre las plantillas para colocar productos de manera indiscriminada, han configurado una manera de relacionarse  con  los  clientes  que  ahora,  en  plena crisis, deja a las plantillas indefensas para retener y aumentar el negocio. El descrédito que vienen acumulando día a día los banqueros se extiende, en algunos casos de manera interesada, a todas las personas que trabajamos en el sector financiero.

    Cada vez somos más los trabajadores y trabajadoras que estamos entre la espada y la pared en nuestro quehacer diario y somos  victimas, no sólo de una grave situación de presión psicológica, sino también de episodios de violencia y amenazas cada vez más graves (el pasado miércoles, sin ir más lejos, tres compañeros han sido apuñalados por un cliente)

    Desde CCOO entendemos que la situación tiene ya tintes de gravedad suficientes como para exigir a las entidades que adopten medidas urgentes: para solucionar los problemas que aquejan a la clientela y para prevenir y proteger a sus plantillas.

    La Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga a las empresas a garantizar la salud de sus trabajadores en función de los riesgos derivados de la actividad que realicen. Solicitamos de las empresas medidas de seguridad para garantizar los mínimos que marca la ley. Si los productos que comercializamos causan situaciones de riesgo para la salud, la empresa está obligada por ley a poner las medidas para eliminar o minimizar ese riesgo.

    Nosotros no queremos ser los escudos protectores de las entidades y de sus gestores, no debemos ser quienes amortigüemos las iras de la clientela recibiendo en nuestros cuerpos y en nuestra dignidad la agresividad de una sociedad damnificada, porque trabajamos con honradez y porque, en no poco casos, somos los únicos preocupados por el problema del cliente y el mantenimiento del negocio.

    Frente a esta agresión, es el momento de reivindicar la alta cualificación de las personas que trabajamos en el sector y el buen hacer en el día a día. La media de participantes en los procesos de formación de las empresas supera los 130.000 en los últimos años y sólo en el año 2009 se superó la cifra de 2.800.000 horas dedicadas a formación. Datos que demuestran una preocupación constante por mantener actualizados los conocimientos de profesionales altamente competentes.

    La cadena de responsabilidad está clara. Los trabajadores y las trabajadoras del sector no hemos participado en las decisiones que han determinado el negocio financiero y, de paso, una parte importante de la crisis del país. Tampoco hemos diseñado las estrategias comerciales que las entidades han ofrecido a sus clientes. Hemos trabajado bien para cumplir los objetivos que otros nos marcaban y, desde esta lógica, no es tolerable que se nos exijan responsabilidades que no son nuestras.

     

    Porque no somos banqueros,

    somos bancarios y bancarias.

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