Autor: Seccion sindical RACE Asistencia

  • Race: Tras siete reuniones la negociación del convenio esta bloqueada.

    Transcurrido
    más de la mitad del tiempo acordado para la consecución de la firma de un nuevo
    convenio para el grupo, las negociaciones entre la Dirección de la Empresa y la
    Representación de los Trabajadores está bloqueada en el primer punto a acordar,
    el ámbito personal del convenio.

    Tras siete reuniones y transcurrido
    más de la mitad del tiempo acordado para la consecución de la firma de un nuevo
    convenio, las negociaciones entre la Dirección de la Empresa y la
    Representación de los Trabajadores está bloqueada en el primer punto a negociar,
    el ámbito personal del convenio.

    Puede parecer un asunto irrelevante
    pero para CC.OO., y el resto de centrales sindicales presentes en la mesa de
    negociación, la determinación de a quien afecta el convenio es la piedra
    angular de toda la negociación.

    Buena parte de las condiciones
    que CC.OO. aceptamos en el Expediente de Despido Colectivo fueron con la condición
    de crear un nuevo convenio de grupo de empresas que diera cobertura a todos los
    trabajadores y trabajadoras de las empresas existentes, y de las que en el
    futuro se pudieran crear.

    Tenemos la experiencia nada positiva de ver como la
    Dirección de la Compañía en ocasiones ha subrogado a personas de una empresa a
    otra del mismo grupo y que ese hecho haya supuesto la salida inmediata de todos esos
    trabajadores del convenio existente.

    Más grave sería el supuesto de
    que la empresa creara o adquiriese una nueva empresa de servicios y trasladara
    a un número determinado de la plantilla a esa nueva empresa de servicios
    aplicándoles el convenio sectorial. Como somos plenamente conscientes de  lo  que
    la Dirección de la Empresa ha sido capaz de hacer durante estos últimos años,
    Comisiones Obreras  queremos dejar el
    menor número de espacios posibles a la voluntad de la Empresa.

    En la reunión de hoy, la Empresa ha intentado poner en práctica la misma estrategia que en la mesa del ERE, es decir, intentar meter presión con la fecha acordada para la consecución del Convenio Colectivo, argumentando que de no alcanzar el citado acuerdo exigirían el cumplimiento del pacto del Expediente de Despido Colectivo. Lo que le hemos tenido que recordar a la Empresa es que los acuerdos del ERE nos comprometen a ambas partes, y el bloqueo al que hemos llegado es responsabilidad de ambas, no sólo de la Parte Social.

    Por parte de CC.OO., bien sea a
    través de un convenio de grupo o mediante dos convenios de pluralidad de
    empresas,  exigimos que se lleve a cabo
    el acuerdo alcanzado en el Expediente de Despido Colectivo de dar cobertura a
    toda la plantilla de de todas las empresas del grupo, presente y futura, con
    las excepciones que hablamos en la mesa del ERE, el personal de alta dirección
    y los cuadros directivos. De lo contrario CC.OO. seremos los que consideraremos que se está
    incumpliendo el acuerdo del Expediente de Despido Colectivo en su conjunto.

    La rigidez de la Dirección en este asunto es claramente sospechosa y nos afianza aun más en nuestra intención de que ninguna empresa del grupo (a efectos laborales), presente o futura, se pueda quedar fuera del marco de la negociación.

  • Crisis económica, 16 meses de Gobierno conservador

    Por eso este primero de mayo hay que salir a la calle. El 1 de mayo y siempre que sea necesario. Para frenar a quienes parecen no tener límite; para defender los derechos sociales y laborales; para defender los servicios públicos; para demandar actividad económica y creación de empleo; para exigir redes de protección social destinadas a quienes peor lo están pasando. No cabe la resignación. Hay que luchar por nuestros derechos.

    nuevatribuna.es | Ignacio Fernández Toxo | Secretario General de CCOO | 30 Abril 2013 –

    Son ya 16 meses de gobierno conservador, 16 meses de políticas antidéficit, 16 meses de ajuste y contrarreformas, 16 meses de recortes de derechos y de ataques a los servicios públicos, 16 meses golpeando la sanidad y la educación públicas, 16 meses debilitando las redes de protección social,  16 meses de destrucción de empleo y cada vez con menos prestaciones por desempleo, 16 meses inyectando ingentes recursos públicos a las entidades financieras, 16 meses de desahucios y de burla a las demandas de millones de ciudadanos y ciudadanas para encontrar soluciones al problema de la vivienda, 16 meses conspirando contra los derechos civiles y a punto de meternos en el túnel del tiempo con la contrarreforma de la ley de interrupción del embarazo, 16 meses proclamando indicadores macroeconómicos falsos para prometer ahora que hay que decirle la verdad a la ciudadanía, 16 meses de recesión y paro, tan solo 12 meses de reforma laboral para quebrar el derecho del trabajo, imponer un despido más fácil y más barato y devaluar la negociación colectiva, 16 meses de, prácticamente, inexistente diálogo social, justo cuando más se necesita. Y 16 meses después, ya por encima de los 6,2 millones de personas en paro, Mariano Rajoy, quizás el primer ministro más mudo y esquivo de la Unión Europea, le pide a la inmensa mayoría de la sociedad, a las personas que peor lo están pasando, a las que ya no pueden hacer más sacrificios,que tengan paciencia, que vamos en la buena dirección. Insoportable indolencia; gigantesca irresponsabilidad.

    Pero, además, podría pensarse que el presidente ha pedido comprensión y paciencia a la ciudadanía en rueda de prensa tras el consejo de ministros del viernes 26 de abril que aprobó el penúltimo paquete de recortes (lo llaman cínicamente austeridad y reformas). No. Ha tenido que ser coincidiendo con la visita del presidente rotatorio de la Unión Europea, el primer ministro irlandés Enda Kenny, y a preguntas de los periodistas. Todavía no hay fecha para su anunciada comparecencia en el Congreso de los Diputados.

    Así no se puede seguir

    La crisis internacional está condicionada, fundamentalmente, por la crisis de la eurozona y muy marcada esta por la evolución de los últimos acontecimientos entre los que destacan, además de la incapacidad cada día más patente de tomar decisiones por parte de las instituciones europeas -la sombra de las elecciones de septiembre en Alemania es muy alargada-, el resultado de las elecciones en Italia y la tortuosa constitución de gobierno, la crisis chipriota, la sentencia del Tribunal Constitucional en Portugal o el agravamiento de la crisis en España.

    Es verdad que la economía española ha conseguido en 2012 equilibrar su balanza de pagos por cuenta corriente y capital, gracias esencialmente al impulso logrado en las operaciones comerciales de bienes y servicios y a la caída de las importaciones; pero también hay que tener en cuenta el efecto del incremento de la productividad (11,3 puntos) asociada sobre todo a la destrucción de empleo y a la devaluación de los salarios reales.

    La economía española, no obstante, sigue teniendo los mismos problemas de financiación que presentaba el año anterior. Unas necesidades crecientes de financiación externa, que se están cubriendo a precios muy elevados. Una recaudación fiscal 8,5 puntos de PIB inferior a la media de la eurozona, a pesar del efecto de las últimas subidas de impuestos, y una caída del crédito bancario, lógica en lo que respecta al hipotecario, inexplicable en el comercial.

    El sindicalismo europeo y CCOO han venido exigiendo reiteradamente más tiempo para que España y otros países de la UE, aborden el equilibrio de las cuentas públicas, estableciendo simultáneamente bases de desarrollo sostenible, y apostando por la necesaria transformación del modelo productivo y por la creación de empleo. Parece que algo más de tiempo va a tener el Ejecutivo español para contener el déficit, pero mucho me temo que su agenda de actuaciones políticas -la última, la conocida el pasado 26 de abril- nos meterá aún más en la recesión económica y la destrucción de empleo. Por eso hay que decir BASTA.

    Hace poco más de año y medio, Mariano Rajoy, al frente de la oposición conservadora, se dirigía al entonces presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, y le acusaba solemnemente de superar el listón de los 5 millones de parados: “este país necesita un cambio urgente de gobierno para recuperar la confianza y empezar a crear empleo”, decía. Transcurridos 20 meses, con la derecha en el Gobierno y Rajoy de presidente, los 5 millones han pasado a la historia y en lugar de más empleo, tenemos un nuevo y dramático récord: 6.202.700 personas en paro. Si el gobierno anterior lo hizo mal, este lo está haciendo mucho peor.

    Por otro lado, la negociación colectiva se debilita de forma significativa, se estanca y se produce una progresiva disminución de la cobertura, mientras el incremento salarial y las cláusulas de garantía se sitúan en los índices más bajos de todos los tiempos. Para CCOO defender la negociación colectiva es defender la redistribución de la riqueza en el ámbito más decisivo del conflicto capital/trabajo. En consecuencia, los sindicatos convocarán movilizaciones en defensa de la negociación colectiva a mediados de junio y ya se han dirigido a las organizaciones empresariales para que se adopten todas las medidas necesarias que permitan renovar los convenios pendientes y activar acuerdos que impidan la caída de la ultractividad.

    Así no se puede seguir. Los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil, las fuerzas progresistas, no pueden resignarse. Es lo que desea el Ejecutivo  de la derecha para seguir recortando derechos, eliminando servicios públicos o arruinando el Estado de bienestar. Los trabajadores y trabajadoras, la ciudadanía han de salir a las calles a rechazar que se sigan pidiendo sacrificios a los de siempre, mientras permanecen inalterables los privilegios e intereses de las élites económicas y financieras. Unas élites que continúan blindando en los paraísos fiscales los recursos públicos de los que se han aprovechado y que son necesarios para responder a las necesidades de los sectores más desfavorecidos de la sociedad española.

    Es urgente recuperar la política como herramienta para mejorar las condiciones de vida de la gente. Hay que expulsar de la vida pública a quienes,  en nombre de la política o la economía, se enriquece con recursos públicos. La democracia tiene que ser radicalmente incompatible con las prácticas de corrupción. Los representantes públicos honrados, que lo son en su mayoría, deben traducir en iniciativa institucional –en ayuntamientos, parlamentos autonómicos y parlamento nacional- las justas demandas de la población asalariada y de la ciudadanía. Para eso son elegidos. Y el Gobierno debe cambiar de rumbo. Debe impulsar un gran acuerdo social y político para enfrentar la crisis y salir de ella junto a la inmensa mayoría de la sociedad española, no de la mano de unos pocos.

    Por eso este primero de mayo hay que salir a la calle. El 1 de mayo y siempre que sea necesario. Para frenar a quienes parecen no tener límite; para defender los derechos sociales y laborales; para defender los servicios públicos; para demandar actividad económica y creación de empleo; para exigir redes de protección social destinadas a quienes peor lo están pasando. No cabe la resignación. Hay que luchar por nuestros derechos.

  • Primero de Mayo. Día Internacional del Trabajador

    Los trabajadores del mundo estamos acostumbrados a cumplir jornadas de 8 horas y a recibir beneficios relacionados con su tiempo de servicio. Las vacaciones, las prestaciones sociales y los seguros que acompañan por ley a los contratos laborales en la mayor parte del planeta, sólo son posibles debido a la gesta que en 1886 cobró la vida de 8 sindicalistas aprisionados y ejecutados en Chicago, Estados Unidos.

    DÍA INTERNACIONAL DEL TRABAJADOR

    Los trabajadores del mundo están acostumbrados a cumplir jornadas de 8 horas y a recibir beneficios relacionados con su tiempo de servicio. Las vacaciones, las prestaciones sociales y los seguros que acompañan por ley a los contratos laborales en la mayor parte del planeta, sólo son posibles debido a la gesta que en 1886 cobró la vida de 8 sindicalistas aprisionados y ejecutados en Chicago, Estados Unidos.

    La acción valerosa de esos sindicalistas en defensa de las reivindicaciones de los 200 mil obreros a los que representaban fue cobrada con sus vidas por un sistema dominado legalmente por el sector patronal, que en esa época obligaba a los trabajadores a jornadas de hasta 18 horas diarias.

    En 1889, el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional declaraba en París que cada primero de mayo se conmemorase el Día Internacional del Trabajador, a fin de rendir homenaje a los Mártires de Chicago.

    OCHO HORAS, OCHO MÁRTIRES

    Aunque en el fondo los antecedentes de estos hechos se remontan a aquellos Derechos del Hombre y del Ciudadano que tanto influyeron en la Revolución Francesa, en Miranda y en Bolívar, es a finales del siglo XIX cuando el lema “ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa” se convierte en un motivo de lucha.

    El escenario es Chicago, la segunda ciudad de Estados Unidos en esa época, y con una fuerza laboral tremendamente organizada. En octubre de 1884 la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, que agrupaba a la mayoría de los obreros, realiza un congreso en el que resuelve ir a la huelga en caso de que no se acepte la jornada laboral de 8 horas. Esta huelga se iniciaría, de acuerdo a lo pactado, el primero de mayo de 1886, paralizando a más de 200 mil personas.

    Es por eso que a inicios de ese año, el presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo las ocho horas de trabajo. Sin embargo esta ley no se cumplía, y el sector empresarial encontraba modos de burlarla, de modo que otra central obrera, la Federación Americana del Trabajo, llamó a la huelga, que fue inmediatamente acatada.

    El 2 y 3 de mayo la huelga se mantenía, con fuertes choques entre la masa obrera y la policía. El 4 de mayo se produjo un enfrentamiento tremendo en un lugar llamado Haymarket Square, en donde, tras la explosión de un artefacto que mató a un policía, la represión se desató, matando e hiriendo a un número desconocido de obreros.

    Esto generó la declaración del toque de queda, y en los días siguientes se detuvo a centenares de obreros acusados del asesinato del policía. Se realizaron allanamientos y se realizó el montaje de descubrimientos de arsenales de armas, municiones, escondites secretos y demás preparativos para una guerra. Es así como 31 personas, luego simplificadas a ocho (seis de ellos europeos), terminaron siendo enjuiciadas en condiciones absolutamente contrarias a la ley y bajo acusaciones infundadas.

    La prensa azuzaba con afirmaciones como esta: “Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad”.

    Los ocho terminaron cumpliendo condenas terribles o ejecutados en la horca. Por eso la Internacional Socialista comprendió la importancia de su sacrificio y decretó el Día Internacional del Trabajador.

    Lo más curioso es que, para evitar el avance del socialismo y el anarquismo, en EEUU y Canadá no se celebra el Día del Trabajador el 1º de mayo, sino el Labor Day, en septiembre. Otros países de habla inglesa tampoco atienden a esta fecha.
    En Venezuela, este año, los trabajadores podrán celebrar no sólo esta reivindicación, sino también la puesta en vigor de la nueva LOTTT, otra reivindicación del socialismo, pero bolivariano.

    Los ocho y sus condenas

    Samuel Fielden: inglés, 39 años, obrero textil, condenado a cadena perpetua. Oscar Neebey: estadounidense, 36 años, vendedor, a 15 años de trabajos forzados. Michael Schwab: alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua.

    Fueron ejecutados en la horca, el 11 de noviembre de 1887, los siguientes: George Engel: alemán, 50 años, tipógrafo. Adolf Fischer: alemán, 30 años, periodista. Albert Parsons: estadounidense, 39 años, aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado. August Vincent Theodore Spies: alemán, 31 años, periodista, y Louis Lingg: alemán, 22 años, carpintero, quien para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.

    El apóstol cubano, José Martí, se encontraba presente en el lugar de la ejecución, como reportero de La Nación de Buenos Aires, y escribió al respecto: “…salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro… Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: “La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora”. Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable…”

  • La Negociación Colectiva sufre el primer contratiempo en su primer día.

    CC.OO. creemos que el marco único puede ser
    un buen espacio para agilizar el diálogo y dar solución a los problemas
    estructurales de la negociación colectiva en el pasado.

    NEGOCIACIÓN DEL CONVENIO COLECTIVO

                    El pasado Martes, día 23, el conjunto de la Representación de los Trabajadores del Grupo
    RACE (mercantiles, complejo y circuito), hemos mantenido la primera reunión con
    la Empresa tras el Expediente de Despido colectivo con el fin de negociar un nuevo Convenio.

                     En esta primera reunión, la Dirección de la Empresa
    nos ha transmitido su propuesta de negociar un convenio único que fuera de
    aplicación para el conjunto de todas las empresas del Grupo, tanto las
    mercantiles, como el Complejo y el circuito del Jarama, así como al personal de
    las mismas.

                    Si bien CC.OO. creemos que el marco único puede ser
    un buen espacio para agilizar el diálogo y dar solución a los problemas
    estructurales de la negociación colectiva, la mayoría de la Parte Social ha
    entendido que era mejor hacerlo de una forma segregada.

                     Ante el rechazo a la propuesta de la Empresa, ésta
    nos ha citado de nuevo el próximo Lunes, día 29, para analizar las posibles
    alternativas.

  • Race: Finaliza el plazo de consultas del E.D.C.

    El número final de extinciones se ha reducido considerablemente de 168 iniciales a 116 ,80 de ellas forzosas y 36 voluntarias. La Empresa se quedó sorprendida por las 57 solicitudes de adhesión voluntarias. No deja de ser un reflejo de la pésima gestión llevada a cabo hasta el momento cuando, en la situación actual, tantas personas han preferido marcharse.
    Hola  a todos y a todas.

    Ayer Jueves día 11 sobre las 08:20 horas de la mañana hemos terminado de firmar el acta final del expediente de despido colectivo planteado por Race hace poco mas de un mes . La Empresa nos convocó el día anterior en el circuito del Jarama  a las 10:30 horas para luego ir paulatinamente retrasando la reunión que finalmente comenzó a las 17:00 horas del Miercoles día 10 y arrastrados por una estrategia empresarial ajena a nuestra voluntad, estuvimos toda la noche negociando la forma de reducir, aun más, los despidos y otra serie de medidas que tratan de aminorar los efectos del ERE sobre el conjunto de la plantilla.
     
    El número final de extinciones se ha reducido considerablemente de 168 iniciales a 116 (80 de ellas forzosas y 36 voluntarias). Hemos intentado por todos los medios cambiar más voluntarios por forzosos, pero finalmente la compañia no ha admitido más porque para los mayores de 50 años la Empresa debe pagar el Convenio de la Seguridad Social de esos trabajadores y el subsidio por desempleo.

    Respecto al ERTE se ha aceptado por parte de la Empresa que se revise,en lugar de anualmente,  cada seis meses para que, en función de la evolución de la siniestralidad, poder sacar a gente del mismo e incorporarla a su jornada ordinaria a tiempo completo.
     
    Somos plenamente consciente que todo esto ha tenido un coste considerable para los trabajadores que se quedan, pero tendremos todos que asimilar que el esfuerzo solidario ha sido válido si finalmente muchos más compañeros y compañeras de lo que estaba previsto pueden mantener sus puestos de trabajo en un entorno laboral complicado como el actual.
     
    Igualemente somos conscientes que para aquellos a los que la Empresa va a despedir, el resultado no puede ser nunca bueno, y por nuestra parte tampoco puede ser entendido de otra manera. De ahí que desde el primer momento exigimos que el acuerdo fuera refrendado por la Asamblea de Ttrabajadores, dejamos claro que la decisión que tomáramos los Representantes de los Trabajadores sería la que emanara democraticamente de dicho resultado.

    Entendemos que la mayoría de los trabajadores han decidido que el acuerdo aprobado era el que teníamos que firmar, con todas las consecuencias, y así lo hemos hecho. Además, como ya hemos dicho, gracias a los compañeros que se han presentado voluntarios (57), las extinciones forzosas han sido reducidas en un número muy significativo.

    Aun con todo, no deja de ser una experiencia excepcionalmente traumática y no podemos dejar de pensar con tristeza en todas esas personas afectadas, muchos de ellos compañeros del día a día.

    En los dos últimos años hemos visto como la Empresa ha llevado dos procesos de regulación de empleo que, en el caso del primero y visto los resultados, no sirvió para nada, y con este último, esperemos que de una vez por todas los trabajadores dejemos de ser los perceptores de las  consecuencias del fracaso de otros.

    Un abrazo.