Autor: Seccion Sindical Unicaja

  • Segunda vuelta de prejubilaciones en BBVA

    CC.OO. hemos mantenido nuestra posición favorable a que el Banco de España autorice prejubilaciones con cargo a reservas. Para la nueva campaña de prejubilaciones del Banco, CC.OO. reclama que el criterio preferente sea la edad.

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  • Greenspan advierte sobre la crisis del sistema de jubilación de EEUU

    En EEUU hay actualmente unos 292 millones de personas, de los que cuales unos 40 millones son mayores de 65 años (el 14% de la población). La población activa, calculada en unos 184 millones de personas, es el 63% del total.

    EEUU no podrá cumplir con sus compromisos con los jubilados si el Congreso y la Casa Blanca no encaran de manera franca y resuelta la situación fiscal, advirtió el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan.

    El jefe del banco central estadounidense opinó que Estados Unidos debe seguir abierto a la inmigración de manera que se nutra la fuerza laboral que sustentará a la población envejecida.

    En una conferencia en el Estado de Wyoming, Greenspan dijo que el envejecimiento creciente de la población de EEUU «presenta opciones difíciles» para el Gobierno y «cualquier demora en la atención de este asunto solo hará que los ajustes sean más abruptos y difíciles».

    «Como país tenemos la obligación de prometer a nuestros jubilados solamente lo que podrá entregarse. Y me temo que el país no podrá cumplir sus promesas», reconoció. «La población que envejece en EEUU afectará significativamente nuestra situación fiscal», añadió.

    Envejecimiento de la población

    De acuerdo con la Oficina del Censo, en EEUU hay actualmente unos 292 millones de personas, de los que cuales unos 40 millones son mayores de 65 años (el 14% de la población). La población activa, calculada en unos 184 millones de personas, es el 63% del total.

    Hacia 2020, según las cifras del Censo, la población total del país habrá crecido a 343 millones de personas, de los cuales 208 millones -el 60%- estarán en la edad laboral de 18 a 64 años, y casi 60 millones -más del 17%- serán mayores de 65 años.

    Greenspan opinó que EEUU está relativamente mejor preparado que otros países ricos para sostener económicamente a una población que envejece, pero reiteró que los responsables de la política fiscal no deberían postergar este asunto.

    Estados Unidos está comenzando a experimentar la jubilación de la llamada «generación del ‘baby-boom’» -la explosión de natalidad que tuvo lugar entre 1945 y 1964-, lo que afectará a varias decenas de millones de personas.

    «Las iniciativas tempranas para atender los efectos económicos de la jubilación de quienes nacieron entre 1945 y 1964 podría suavizar la transición a un nuevo equilibrio entre población activa y población pasiva, trabajadores y jubilados», dijo Greenspan.

    El Mundo, 31 de Agosto de 2004

  • La protección social en Europa y en España

    El Estado español debería hacer en los próximos años un gran esfuerzo para aumentar sus gastos en protección social a fin de acercarse a la media europea y así salir del vergonzoso penúltimo lugar que ocupa en el ranking

    El porcentaje destinado a protección social en los países de la UE tradicionalmente más protectores ha disminuido en los últimos años, en los que han ido reduciendo distancias con la media europea (el 2001 era del 27,5% del PIB). En los próximos años es probable que esta tendencia continúe. Ahora bien, de entre los 15 Estados miembros antes de la ampliación, España formaba parte de los habituales ocupantes del furgón de cola, situación que en los últimos años todavía ha empeorado en términos relativos (en España dedicamos en 2001 sólo el 20,1% del PIB), mientras que Portugal, Grecia e Irlanda, partiendo de posiciones peores, han realizado evidentes esfuerzos de mejora.

    De ello se deduce que el Estado español debería hacer en los próximos años un gran esfuerzo para aumentar sus gastos en protección social a fin de acercarse a la media europea y así salir del vergonzoso penúltimo lugar que ocupa en el ranking. Los grandes déficit del sistema de protección español los constituyen la falta de ayudas a las familias y de atención a las personas dependientes, en las que estamos sólo en los balbuceos; esto, junto con la actualización de pensiones mínimas -en especial las de viudedad- y el acceso a la vivienda, debería convertirse en prioridad de las políticas sociales.

    Podría argumentarse la aparente contradicción de aumentar las coberturas en España cuando en los países más socialmente avanzados las van reduciendo a causa de las dificultades que registran sus economías y sus sistemas de previsión social. Pero este razonamiento soslayaría que estos países han alcanzado ya unos niveles de protección muy elevados. Ello no es óbice para reconocer que en algunos de sus capítulos protectores hay coberturas que se han manifestado poco eficientes, propiciadoras del gasto superfluo o del fraude, o por imprimirles un cariz de política exclusivamente pasiva. Por tanto es lógico que hagan sus correcciones para continuar haciendo simultáneamente viables sus sistemas económico y de previsión. Pero parten de una posición por encima de la media europea y, aunque reduzcan distancias, continúan manteniendo notables índices de cobertura, que han de hacer compatibles con los retos de la globalización. Al contrario, en España, como partimos de muy por debajo de la media, deberíamos aumentar nuestra acción protectora tendiendo no ya a un nivel de los más altos, pero sí al menos hacia unos estándares medios de los que estamos muy alejados. Todo ello no ha de poner en peligro nuestra aspiración a un sistema de previsión modernizado que haga de la nuestra una sociedad más justa y equilibrada. La adecuada conjunción de medidas de mejora y racionalización de nuestro sistema de bienestar, con la imprescindible mejora de nuestro bagaje tecnológico, productividad y competitividad, o sea, de todo nuestro sistema productivo, han de hacer posible el objetivo.

    Las anteriores consideraciones se basan en el informe de Eurostat sobre la evolución de la protección social en Europa entre 1992 y 2001, del que destacamos los siguientes aspectos:

    En el quinquenio 1996-2001, los cuatro países con mayor nivel de protección social han disminuido su cuota respecto al PIB: Suecia (-2,6 puntos), Dinamarca (-1,9), Francia (-1), Alemania (-0,1). Si contemplamos el conjunto del decenio 1992-2001, disminuyeron Suecia (- 5,8) y Dinamarca (-0,8); en cambio, Francia aumentó 0,7 y Alemania 2,2, aunque a este último aumento no le es ajena la reunificación con Alemania del Este en 1989 y la consiguiente entrada en el sistema de previsión de millones de nuevos ciudadanos.

    En el grupo de los más rezagados en 1992, Portugal, Irlanda, Grecia y España por este orden, ha habido modificaciones significativas. España ha retrocedido en el decenio del 12º al 14º puesto, seguida por Irlanda, que pasó del 14º al 15º, y Grecia ha abandonado el grupo y se ha situado ya en la media europea. Grecia y Portugal han hecho un notable esfuerzo al aumentar su porcentaje de participación en 6 y 5,5 puntos. En cambio, Irlanda y España lo han disminuido en 5,7 y 2,3 puntos respectivamente. Esta pérdida de posición de Irlanda la debemos relativizar si tenemos en cuenta que ha registrado un extraordinario desarrollo económico, que en pocos años la ha llevado del último lugar en renta per cápita a la quinta posición, fenómeno que en este caso hay que atribuir a haber conseguido alcanzar un crecimiento muy elevado y sostenido de su PIB. Añádase a ello la circunstancia favorable de que la población de Irlanda hoy todavía es joven. Finalmente, mientras que la tasa media de crecimiento de los gastos de protección social en España en el decenio ha sido sólo del 1,7% (por debajo de la media europea, del 1,9%), la de nuestros compañeros en la cola la ha triplicado o más.

    Hay otro parámetro significativo, la protección social por habitante, expresada en moneda estándar de poder de compra. En este ranking España ocupa el penúltimo puesto -ex aequo con Irlanda-, con un gasto del 60% de la media comunitaria, sólo por delante de Portugal, mientras que Grecia ya nos ha superado.

    Otro capítulo de reflexión lo constituye el diferente reparto porcentual del total de los recursos destinados a protección social, entre los distintos grupos de aplicaciones. Somos los últimos en ayudas a la familia (2,6%) sobre una media europea del 8%, y en cambio somos los primeros en subsidios de paro (12,9%), doblando el 6,2% europeo. Asimismo estamos en el pelotón de los torpes en vivienda y exclusión social.

    Para concluir: creo que en el objetivo de avanzar hacia los estándares medios europeos deberían coincidir y trabajar juntos tanto las organizaciones que se mueven bajo una inspiración socialdemócrata como las de inspiración socialcristiana, ideologías que tan eficazmente colaboraron en la creación y el desarrollo de los sistemas de protección social y estados de bienestar característicos de la Europa del siglo pasado.

    Ignasi Farreres es presidente de la Associació de Polítiques Socials s. XXI y ex consejero de Trabajo de la Generalitat.

    El Pais, 25 de Junio de 2004

  • La vida se alarga cuatro años después de la jubilación

    La esperanza de vida se irá incrementando progresivamente durante las próximas décadas. Los hombres recortarán ligeramente la brecha que les separa de las mujeres pero éstas seguirán viviendo un promedio de seis años más.

    Según los datos proporcionados ayer por el INE, un varón nacido en 2030 vivirá un promedio de 80,8 años, cuatro más que los nacidos en 2002. Ese incremento lo notarán también las mujeres que prolongarán su esperanza de vida hasta casi 87 años, cuatro más que los 83 actuales.

    Eso quiere decir que la vida después de los 65 años será más larga y, por lo tanto, los ancianos cobrarán su pensión durante un periodo más largo de tiempo, lo que, sumado al envejecimiento de la población, obligará a la Seguridad Social a aumentar las partidas destinadas al pago de pensiones.

    Con la esperanza de vida actual, un hombre cobra su pensión durante once años y una mujer durante dieciocho. Esas cifras se incrementarán en cuatro años a partir de 2030.

    Precisamente, ayer el Ministerio de Trabajo comunicó que el gasto medio mensual en pensiones contributivas aumentó un 82,5% desde 1994. El número de prestaciones también creció en la última décadas, un 14,4%, hasta situarse en julio de este año en 7.880.620.

    En total, la pensión media del conjunto del sistema creció un 60,58% desde 1994, al pasar de 359,32 euros mensuales de media a 577,1 euros en julio de este año.

    Amaia Ormaetxea para EXPANSION. Viernes 20 de Agosto de 2004

  • El 30% de la población española tendrá más de 65 años en 2050

    España contará con más de 53 millones de personas en 2050, gracias a los inmigrantes. A pesar de todo, la sociedad seguirá envejeciendo: los mayores de 65 años pasarán del 16,91% actual al 30,85% dentro de 46 años.

    En los próximos 46 años, la población española crecerá desde los 43 millones actuales hasta superar los 53 millones. Según una proyección demográfica que hizo pública ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir del censo de 2001, la inmigración será el factor fundamental de este crecimiento. No obstante, la entrada de trabajadores extranjeros no será suficiente para frenar el envejecimiento de la población. Es más, en 2050, las personas mayores de 65 años habrán duplicado su peso demográfico, ya que pasarán de ser el 16,91% del total en 2005 a suponer el 30,85% en 2050.

    El INE corrige de esta manera su proyección anterior, realizada con los datos de 1991. En aquel estudio, los expertos de este organismo estimaban que la población española decrecería hasta 2050 y que apenas superaría los 41 millones. El INE reconoció ayer que en aquella proyección no se previó el auge que experimentaría el fenómeno de la inmigración en los años siguientes.

    Envejecimiento

    El fuerte incremento del número de mayores de 65 años se deberá, según explica el experto en demografía y actual director del Instituto de Estadística andaluz, Juan Antonio Fernández Cordón, a que los inmigrantes que llegan ahora con 20 0 30 años tendrán más de 70 años en 2050 y surgirá un fenómeno nuevo, ya que habrá una “bolsa de inmigrantes al otro lado de la barrera”, demandando prestaciones sociales. Precisarán de pensiones y cuidados que recaerán sobre las arcas de una Seguridad Social que contará con un porcentaje menor de cotizantes, ya que las personas en edad de trabajar pasarán del 67,50% actual al 55,03%

    Esta situación sólo se podría evitar en el caso de que el actual flujo de trabajadores extranjeros se mantuviera constante lo que, en opinión de Fernández Cordón, permitiría seguir compensando la disminución de la capacidad productiva que estaría experimentando la población activa española sin la mano de obra inmigrante.

    El propio INE, sin embargo, descarta que eso pueda ocurrir, ya que cifra en 248.000 el número de inmigrantes que llegarán a España en 2060, un 59% menos que ahora.

    Otro factor que forzará el envejecimiento de la población será el incremento de la esperanza de vida. Un varón que nazca en 2030 llegará a vivir 80 años, si es mujer cumplirá los 86. La diferencia entre ambos sexos se acortará, aunque seguirá existiendo.

    Los hijos: en la treintena y menos de dos

    Las mujeres españoles seguirán dando a luz por primera vez después de cumplir los treinta durante las próximas décadas. Según la proyección demográfica del INE, la edad media de las madres primerizas subirá de los actuales 30,82 años hasta los 31,15 en 2070
    .
    La barrera de los 31 se habrá superado ya en 2010. El incremento estará amortiguado por la influencia de las mujeres inmigrantes que eligen ser madres a una edad más temprana. La tasa de fecundidad también avanzará ligeramente. Pasará de los 1,25 hijos por mujer de la actualidad hasta 1,52. En este caso, también será fundamental la aportación de las mujeres extranjeras. El principal freno a la fecundidad será el menor número de mujeres en edad fértil, consecuencia del envejecimiento de la población.

    Amaia Ormaetxea para EXPANSION. Viernes 20 de Agosto de 2004