En el mismo sentido se había pronunciado Toxo en la rueda de prensa que ofrecieron antes del comienzo de la manifestación los secretarios generales de CCOO, UGT, CGT, USO, CSI-F e Intersindical, junto a un representante de la Plataforma en defensa del Estado de bienestar. Y es que, a juicio de Toxo, el paquete de medidas aprobadas por el Gobierno «sólo beneficia a las élites y perjudica a los asalariados, a los parados, funcionarios y autónomos», además de que es un plan que «va contra la economía española y, por tanto, suicida en términos económicos».
«La conjunción de la reforma laboral impuesta y de los recortes va a suponer la destrucción de centenares de miles de empleos en todos los sectores y no sólo en la Función Público», advirtió el secretario general de CCOO, quien también lamentó que el Gobierno «culpabilice de manera injusta a los que condena a la pobreza extrema o al empobrecimiento».
La manifestación de Madrid, bajo el lema Quieren arruinar el país, hay que impedirlo, somos más, ha sido encabezada por los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, la secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), Bernadette Segol, y los responsables de los sindicatos CGT, USO, CSI-F, Intersindical, así como de la Plataforma en Defensa del Estado de bienestar. Precisamente, el carácter unitario de la movilización ha sido una de las características de la jornada, que también se ha distinguido, además de por su masivo seguimiento, por la diversidad de pancartas, muchas de ellas «artesanales», de consignas y de participantes, entre los que podían verse muchos con camisetas que les identificaba como ferroviarios, policías, bomberos, sanitarios o enseñantes, que con su presencia han querido dejar patente que no van a permitir los recortes y las políticas antisociales. Entre los participantes, también se encontraba el coordinador federal de IU, Cayo Lara, y varios parlamentarios de esta formación política.
Según advirtió Toxo, las manifestaciones celebradas hoy no suponen el fin de una campaña, antes al contrario. Así, desgranó algunas de las iniciativas previstas por los sindicatos y la Plataforma en Defensa del Estado de bienestar y de los Servicios Públicos que engloba a 55 organizaciones – la celebración de una Cumbre Social y Sindical a finales de julio, diversos actos en agosto que se irán anunciando, una gran manifestación central en Madrid en septiembre …- y, sobre todo, volvió a insistir en que el Ejecutivo debe convocar un referéndum sobre su política porque, subrayó, el Gobierno está gobernando en «fraude democrático«, ya que concurrió a las elecciones con un programa contrario al que está aplicando. Y, en este sentido, lanzó un aviso: «Si el Gobierno no lo convoca, los sindicatos lo organizaremos, y su resultado determinará posteriores movilizaciones». Todo ello con el objetivo de hacer confluir la movilización laboral y ciudadana de todos cuantos se oponen a los recortes de los derechos laborales y sociales.
