Las cajas de ahorros tienen los días contados, un objetivo
que Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) llevaban años
solicitando a España, entre otras razones por petición de los mercados, y
que al final parece que han conseguido a tenor de las entidades de
ahorro que quedan tras su transformación y cuyo modelo aún sufrirá
drásticos cambios.
17-09-2012 –
En la actualidad solo existen 12 de las 45 cajas que operaban hace
dos años y medio, y de este número, tres están nacionalizadas -Catalunya
Caixa, Novagalicia y Bankia-, y otras dos, CAM y Unnim, han sido
adquiridas por Banco Sabadell y BBVA, respectivamente.
Pero las que se mantienen independientes -La Caixa, las cajas vascas
unidas en Kutxabank, Ibercaja con Caja3 y Liberbank que se encuentran en
proceso de fusión, Unicaja con Caja España Duero, y las pequeñas Caixa
Ontinyent y Pollença- sufrirán aún modificaciones.
Según el Memorando de Entendimiento (MoU) de Bruselas, donde se
recogen las condiciones para el rescate del sector financiero español,
las cajas tendrían que rebajar del 50% su peso en el capital de sus
bancos. El sector esperaba que al final la UE incluyese alguna excepción
que librase de esta exigencia a La Caixa, que posee el 61% de
CaixaBank, y a las cajas vascas propietarias de Kutxabank, pero según
explican todas las fuentes consultadas, Bruselas no está dispuesta a
flexibilizar su pretensión.
Fainé, no obstante, sigue intentando que la UE suavice sus
exigencias. Mientras tanto, busca abordar otra operación corporativa o
realizar una ampliación de capital y colocarla en el mercado para
reducir el control de La Caixa en el capital de CaixaBank. Es en este
punto donde encajaría una operación de fusión con Banco Popular, aunque
parece que el grupo que preside Ángel Ron ya tiene decidido comprar BMN,
apuntan varias fuentes conocedoras de las negociaciones.
Kutxabank y Sabadell
Las cajas vascas también buscan una operación corporativa para diluir
su participación en Kutxabank. En las últimas semanas se han producido
acercamientos con Banco Sabadell, que también busca otra fusión.
Sabadell, no obstante, ha fijado su objetivo en Catalunya Caixa, entidad
en la que Kutxabank también estaba interesada. Varios analistas
aseguran que podría producirse una operación para repartirse entre ambos
la caja catalana.
cinco dias