Cerca de 1.200 trabajadores del sector de la construcción fallecen al año en la Unión Europea en accidentes ocurridos en el centro de trabajo, lo que supone más de tres operarios muertos al día por esta causa. En España, la siniestralidad en el sector es más elevada que en otros países de la UE y supone el 25% de la accidentalidad total, así como el 30% del conjunto de los siniestros mortales.
Estos datos, que reflejan una "preocupante situación"
según las autoridades europeas, se hicieron públicos hoy durante la inauguración
de la jornada ‘Cumbre Europea de Seguridad en la Construcción’, que servirá de
clausura a la Semana Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, iniciada
el pasado 18 noviembre y organizada por la Agencia Europea para la Seguridad y
la Salud en el Trabajo y la Presidencia holandesa de la UE.
En el acto de apertura, participaron el secretario de
Estado holandés para Empleo, Henk van Hoof, y el propio director de la Agencia,
Hans-Horst Konkolewsky. Ambos aludieron a la importancia del sector de la
construcción para la economía de la UE, ya que mueve cerca de 902.000 millones
de euros al año, emplea a 12,7 millones de trabajadores, el 7,9% de la población
activa. Según sus informaciones, los trabajadores de la construcción tienen el
doble de probabilidad que el empleado medio de sufrir un accidente no mortal.
Además, en el conjunto del sector de la construcción se produce el 20% de todos
los accidentes de origen laboral, una tasa más baja que en España.
En 2001, por ejemplo, más de 800.000 operarios sufrieron
accidentes que les hicieron perder más de tres días de trabajo. La
siniestralidad tiene un efecto claro en la competitividad, apunta el estudio,
dado que las bajas suponen un coste de 75.000 millones de euros anuales.
El secretario general de Empleo, Valeriano Gómez, aseguró
que en el conjunto estatal, el 25% de la siniestralidad laboral se registra en
la construcción, sector que aglutina además el 30% del conjunto de accidentes
laborales mortales.
Declaración de seguridad
Precisamente esta tarde, las principales organizaciones
del sector europeo de la construcción suscribirán en Bilbao una declaración por
la que se comprometen a mejorar los niveles de seguridad y salud. Así lo anunció
Hans-Horst Konkolewsky, apuntando que la ‘Declaración de Bilbao’ supone el
compromiso necesario para hacer que esa estrategia "se convierta en realidad".
"Confiamos en que permita mejorar, de forma significativa, los niveles de
seguridad y salud en el sector europeo de la construcción, así como reducir
sustancialmente los costes tanto humanos como económicos de la siniestraldiad",
agregó.
Las organizaciones firmantes son las seis más importantes
del sector europeo de la construcción, que mueven al año más de 900.000 millones
de euros: Federación Europea de la Construcción (FIEC), Federación Europea de
Trabajadores de la Construcción y la Madera (EFBWW), Confederación Europea de
Constructores (EBC), Federación Europea de Asociaciones de Consultores de
Ingeniería (EFCA), Consejo de Arquitectos de Europa (CAE) y Consejo Europeo de
Ingenieros Civiles (IEC).
La Declaración de Bilbao define cinco medidas para mejorar
los niveles de seguridad y salud en el sector europeo de la construcción. Entre
ellas, la de integrar las normas de seguridad y salud en las políticas
contractuales, apoyándose en directrices para la compra de bienes y servicios.
También se incluye un compromiso para garantizar que la seguridad y la salud se
tengan en cuenta a la hora de diseñar y planificar las fases de los proyectos de
construcción.
Asimismo, plantea que se haga uso de inspecciones de obras
y de otros métodos para que cada vez más empresas respeten la legislación y que
se elaboren directrices que ayuden a las empresas, especialmente las pymes, a
cumplir la normativa de seguridad y salud.
Por último, la quinta medida hace referencia a la
necesidad de alcanzar niveles más altos de seguridad y salud laboral a través
del diálogo social y de acuerdos sobre la formación.
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