Caja Duero y Caja España negocian unirse a la fusión de Caja Murcia

El 10 de marzo se acerca. La proximidad al examen que realizará el
Banco de España para determinar cuánto capital necesita cada caja para
cumplir las nuevas exigencias del Gobierno está ablandando voluntades.
El peligro de la nacionalización ha abierto la segunda ronda de
fusiones, que puede iniciarse con la fusión de Caja Duero-Caja España
(Espiga) con el Banco Mare Nostrum, grupo que surgió en 2010 de una
fusión fría liderada por Caja Murcia y en la que están Caja Granada,
Caixa Penedés y la balear Sa Nostra.

 

El 10 de marzo se acerca. La proximidad al examen que realizará el
Banco de España para determinar cuánto capital necesita cada caja para
cumplir las nuevas exigencias del Gobierno está ablandando voluntades.
El peligro de la nacionalización ha abierto la segunda ronda de
fusiones, que puede iniciarse con la fusión de Caja Duero-Caja España
(Espiga) con el Banco Mare Nostrum, grupo que surgió en 2010 de una
fusión fría liderada por Caja Murcia y en la que están Caja Granada,
Caixa Penedés y la balear Sa Nostra.

 

La entidad resultante de la operación tendría un volumen de activos
de 117.000 millones, lo que le situaría en el cuarto lugar del ranking,
muy cerca del tercero, Banco Base (grupo liderado por Cajastur), que
tiene 135.000 millones de activo.

Las cajas castellanas buscan
evitar la nacionalización al fundirse con un balance más solido. Su
exposición al ladrillo es la más alta del sistema, el 31,3% de los
créditos, frente al 23,2% de Mare Nostrum. La morosidad solo en el
riesgo inmobiliario de Espiga también es la más alta: el 20,8% frente al
10,5% de su posible nuevo socio. Además, las entidades castellanas
necesitan más depósitos para cubrir el volumen de créditos, aunque en
este tema Mare Nostrum no es la mejor.

En definitiva, uno busca
salvarse y el otro necesita tamaño para poder acudir a los mercados de
capitales a buscar financiación. En el mercado existe el consenso de que
sin un volumen de activos superior a los 100.000 millones será difícil
salir a cotizar y captar capital. La entidad resultante podría necesitar
alrededor de 1.000 millones de capital privado para lograr un ratio de,
al menos, el 9%. Mare Nostrum es ahora la sexta entidad con un capital
del 8,4% mientras que Caja España-Caja Duero tiene un 8,1%, según las
cifras oficiales.

Según Radio León, de la Cadena SER, el
presidente de Caja España-Caja Duero, Evaristo del Canto, intensifica
sus contactos con directivos de Mare Nostrum. Los máximos responsables
de ambos grupos financieros mantienen contactos en Madrid para intentar
alcanzar un acuerdo lo más rápidamente posible, negociaciones que están
«muy avanzadas», por lo que la operación podría fraguarse en días.

En
este sentido, no se descarta que el Consejo de Administración de Caja
España-Caja Duero ratifique el nuevo acuerdo este jueves para después
convocar la pertinente asamblea para dar el visto bueno definitivo.

El
alcalde de León y consejero de Caja España-Caja Duero, Francisco
Fernández, ve con buenos ojos la operación. Concretamente, ha señalado
que si finalmente se cierra, sería «una buena opción» que evitaría
recurrir a fondos públicos y garantizaría que la entidad de ahorros
conservase sus señas de identidad y no fuera absorbida. No obstante,
Espiga quedaría subsumida en la organización que lidera Caja Murcia.

A
través de los contactos que mantiene en Madrid Evaristo del Canto con
representantes de Mare Nostrum y del Banco de España, se habla de un
«inminente desenlace». «No debería haber problemas en que la operación
cristalice», manifestó Francisco Fernández, quien reiteró que se trata
de una «buena noticia» para los intereses de Caja España-Caja Duero,
según recoge Europa Press.

Hace unos días, Luis de Guindos,
director del Centro Financiero de PricewaterhouseCoopers, y consejero de
Mare Nostrum, anticipó: «El proceso de concentración de cajas podría
acelerarse».

Í. DE BARRÓN

El País