Caja España, Duero y Burgos presentan a Ordóñez el proyecto final para su fusión

La fusión de las tres mayores cajas de Castilla y León entra en su fase final. Los presidentes de Caja Duero, Caja España y Caja Burgos presentaron ayer al Banco de España el informe de KPMG sobre su integración. El vicepresidente de la Junta castellanoleonesa, Tomás Villanueva, estuvo en la reunión.

Las tres mayores cajas de Castilla y León se preparan para unir sus
fuerzas. Casi un año después de que comenzaran las conversaciones para
buscar la integración de las entidades financieras de la región, Caja
Duero, Julio Fermoso, Caja España, Santos Llamas, y Caja Burgos, José
María Arribas, se preparan para dar el paso definitivo.

Los presidentes de estas tres cajas se reunieron ayer por la tarde
con responsables del Banco de España para presentarles el informe
elaborado por la consultora KPMG durante los últimos meses.

Aunque las visitas al organismo encabezado por Miguel Ángel
Fernández Ordóñez han sido constantes desde que Caja España y Caja
Duero anunciaron la apertura formal de conversaciones para su fusión
(se han producido con frecuencia quincenal, según fuentes financieras),
la de ayer tenía un carácter especial.

En primer lugar, porque era la primera vez que los directivos de las
cajas castellanoleonesas acudían al Banco de España con el informe de
KPMG concluido, y no tan sólo con borradores.

En segundo lugar, porque esta vez comparecieron los presidentes de
las tres cajas, y no los directores generales, como ha ocurrido en
otras reuniones de trabajo ordinarias.

Por último, porque estos estuvieron acompañados por el
vicepresidente y consejero de Economía de la Junta de Castilla y León,
Tomás Villanueva. Su presencia contribuye a realzar la carga
institucional al encuentro, ya que la Junta es el organismo tutor de
las tres cajas, y la institución que más ha promovido la integración de
las entidades financieras regionales.

Unión a tres bandas

Otro hecho significativo es la presencia del presidente de Caja
Burgos en la reunión. Aunque inicialmente las conversaciones para
iniciar una fusión se limitaban a Caja España y Caja Duero, el Banco de
España insistió en que buscasen otros socios para que el proyecto
alcanzase un tamaño crítico.

Aunque Caja Burgos nunca se ha comprometido de forma definitiva a
participar en una unión a tres bandas, y siempre ha dejado abierta la
puerta a otras alternativas para ganar tamaño, el que Arribas participe
hasta el final en las reuniones de alto nivel demuestra el interés de
la caja burgalesa por la iniciativa.

Aunque ayer no trascendió el resultado de la reunión, fuentes
financieras confiaban en que el Banco de España diera el visto bueno al
proyecto y así las cajas implicadas pudieran convocar, durante la
próxima semana, consejos de administración extraordinarios para
presentarles el informe de KPMG.

Una vez fijados los aspectos financieros, los directivos deberán
abordar los asuntos más espinosos: sedes, reparto de poder,
organigrama…

La combinación de las tres cajas daría lugar a la sexta caja de ahorros española por activos, con 58.143 millones.

El PP pide al Banco de España mayor liderazgo

El portavoz de
economía del grupo popular en el Congreso, Cristóbal Montoro, aseguró
ayer que el Banco de España debe «dejar de arrastrar los pies» y asumir
más protagonismo en el proceso de reestructuración del sector
financiero para evitar que las comunidades autónomas diseñen un mapa
bancario «endogámico».

Montoro insistió en que las fusiones de
cajas deben asegurar la viabilidad de las entidades. Una vez saneadas
las cajas, añadió, comenzará a fluir de nuevo el crédito hacia las
familias, las empresas y los autónomos, condición imprescindible para
que la recesión acabe lo antes posible.

Montoro recordó que el
Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que aún no se ha
utilizado pero se utilizará, tiene sentido sólo si reconvierte las
entidades sin ocultar la responsabilidad de los gestores y con el
mínimo uso de fondos públicos.

M. M. Mendieta – Madrid Cinco Días