Cajastur, Cantabria y Extremadura expulsan a CAM de Banco Base

Un no aplastante. Las asambleas extraordinarias de Cajastur,
Caja Extremadura y Caja Cantabria votaron ayer en contra de segregar sus
activos en Banco Base. Solo CAM votó a favor. Así se da por roto este
SIP. El Banco de España ha pedido a las cuatro entidades que presenten
«inmediatamente» un plan B. Cajastur, Extremadura y Cantabria seguirán
juntas y pedirán 400 millones de euros al FROB.

31-03-2011

Era una muerte anunciada. Y se cumplió. Solo la asamblea de CAM votó a
favor de seguir adelante con el SIP creado en julio del pasado año por
esta caja, Cajastur, Extremadura y Cantabria, y que iba a convertirse en
la tercera entidad de ahorros de España. Tras esta ruptura aplastante
-salvo los 135 consejeros generales de CAM que dieron el sí a la
operación, entre las otras tres cajas apenas sumaron una docena los
votos a favor de esta integración-, el destino de CAM es el más
incierto, y debe resolverse rápido si el Banco de España no quiere
volver a verse envuelto en críticas por su lenta actuación en la crisis
de las cajas de ahorros. Y para evitar las consecuencias de un nuevo
deterioro del negocio de la caja alicantina por una fuga de depósitos,
algo que suele ocurrir en periodos de incertidumbre.

De momento,
ayer, nada más finalizar la asamblea de Cajastur, el Banco de España
emitió una nota. Reclama a las cuatro cajas que «le comuniquen
inmediatamente las estrategias que piensan seguir». El supervisor tiene
que cumplir con las nuevas exigencias de capital y, al cambiar sus
proyectos, deben ahora presentar sus nuevas alternativas, un plan B.

Como deferencia, y para no precipitar más las posibles alternativas,
les ha impuesto como fecha límite para tener aprobados estos planes el
28 de abril (para el resto es el 14 de abril), aunque deben discutirlo
con el supervisor desde hoy mismo.

Cajastur, Extremadura y Cantabria celebraron ayer por la noche
consejos de administración para realizar un nuevo plan. Han pedido al
Banco de España que les dé hasta la próxima semana de plazo para
presentarlo. Seguirán con su proyecto de seguir juntos y pedirán al FROB
400 millones de euros. En su favor cuentan, además, que ya aprobaron
con los sindicatos sus respectivos ajustes laborales, que afirman que
mantendrán, según apuntan varias fuentes.

Banco Base solicitó el lunes al Banco de España 2.784 millones de
euros de ayudas públicas, que ya no tienen sentido. El pasado año,
además, reclamó 1.493 millones también al FROB en forma de
participaciones preferentes, dinero que, al no haber sido aún
desembolsado, queda sin efecto. La mayor parte de estas ayudas eran
requeridas por CAM, según explican fuentes de sus ya exsocios. Una cifra
superior a los 2.000 millones.

Cajastur, Extremadura y Cantabria buscan nuevos socios y varias
fuentes apuntan a Caja 3, Unnim y sobre todo a Mare Nostrum. La gran
incógnita es el futuro de CAM. Su presidente, Modesto Crespo, está hoy
en Madrid para reunirse con el Banco de España. Su débil situación
financiera le aboca a buscar con urgencia un socio para evitar su
intervención y posterior subasta. Varias fuentes financieras afirmaban
ayer que Santander era el banco más interesado por la caja alicantina.
Sobre todo para integrarlo con Banesto. La Caixa, BBVA y Popular también
han sido tanteados por el Gobierno. CAM celebrará mañana consejo para
informar de su plan B, que puede consistir en un acuerdo con un gran
banco.

La caja alicantina pide una compensación

Modesto Crespo afirmó ayer «no compartir» la necesidad de aumentar
de una forma «tan elevada» la cantidad solicitada al FROB por Banco Base
(2.784 millones de euros).

Crespo defendió que la salida a Bolsa hubiera permitido reducir la
cuantía, en contra de la opinión de sus ya exsocios. La CAM analiza
además la posibilidad de acciones legales, ya que sus letrados creen que
«teóricamente» el proyecto podría seguir adelante aunque tres de las
cuatro asambleas soberanas de estas cajas rechazaran el proyecto de
«fusión fría».

Esa interpretación surge de la «cláusula de excepción/suspensión»,
que no pasó por las asambleas de Cajastur, CAM y las cajas de
Extremadura y Cantabria, pero que fue aprobada por sus respectivos
consejos. Mientras, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps,
manifestó ayer que «cualquier problema» que afecte a las cajas es
«responsabilidad exclusiva» del Banco de España y «de quienes estos años
tenían que haber tomado las decisiones» correctas en un contexto de
crisis económica. El secretario general de Comfia-CC OO, José María
Martínez, pidió al Banco de España que intervenga para «separar» a los
gestores de CAM si se confirma que han ocultado información sobre las
cuentas de la entidad.

 

Las cuotas reducen la caída del día del 5% al 0,3%

Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) fue uno de los valores que
más atención acaparó ayer por parte del mercado. Los inversores operaron
bajo la posibilidad de que se produjera la ruptura de Banco Base,
confirmada a última hora de la tarde, debido a la fuerte inyección de
capital que necesitaría, cerca de 2.800 millones de euros, del Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), para ser viable. Cajastur,
Caja Extremadura y Caja Cantabria culpan de esta situación a la CAM, y
las cuotas participativas sufrieron un importante revés durante la
sesión, aunque al cierre casi repitieron precio. La caída llegó a ser
del 5,05%, y finalmente perdió el 0,32%, hasta llegar a los 6,31 euros.

Los cinco minutos de la subasta fueron determinantes para la
compañía, ya que subió casi un 3%. A pesar de que la debilidad de la CAM
en Bolsa se mantiene desde los últimos meses de 2010, el balance
acumulado desde que se estrenara en julio de 2008 es positivo, con una
revalorización del 8,05%. Y con respecto al mínimo histórico, el alza es
del 32%.

La CAM fue la segunda caja en incorporarse al mercado como empresa
cotizada, después de que lo hiciera La Caixa con su holding industrial,
Criteria. La caja alicantina eligió un momento difícil por el entorno,
con la crisis financiera de por medio, y por sus perspectiva del
negocio, ya que S&P acababa de rebajar su calificación crediticia de
A+ a A.

Las cuotas participativas de la CAM tienen muy poca liquidez, una
de las dificultades con las que se encuentran los inversores a la hora
de comprar o vender. Además, el interés que ha generado entre los
expertos es prácticamente nulo. En estos casi tres años de presencia en
Bolsa, ninguna casa de análisis ha realizado un seguimiento continuado,
según datos recogidos por Bloomberg.

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