No me sigas. No me apoyes. Ni siquiera hace falta
que des soporte a mis siglas, a mi sindicato. Tampoco importa que no
apoyes a cualquier otro sindicato. Incluso puedo entender
que alguna vez te hayas sentido defraudado con los sindicatos. Y hasta te respeto si me
dices con franqueza que no te gusta ninguno de los sindicatos.Sólo te pido que te
defiendas. Que luches por lo tuyo, y por tus compañeros, y por los que vendrán.
Los próximos meses, las
próximas semanas, LOS PRÓXIMOS DÍAS… van a ser cruciales. Son cruciales.
No es un tema de
sindicatos contra Dirección.
No es un tema de otro
acuerdo «más de lo mismo».
En las próximas fechas
se va a decidir el futuro de muchas personas. De personas como tu.
Se va a decidir si
muchos se marchan y quedan expuestos a un mercado laboral en crisis, es decir,
con riesgo de quedar excluidos y con sus familias a merced de la pobreza.
Se va a decidir si los
que se quedan lo hacen en condiciones dignas, o sometidos a recortes continuos
y arbitrarios en sus derechos.
Se va a decidir si te
recortan el sueldo, si te amplian el horario, si te roban derechos que has
adquirido a lo largo de muchos años.
No es un tema de UGT y
CCOO.
Debes hacerlo por ti
mismo.
No es un tema de antigua
lucha de clases ni ideologías que para ti, pueden estar caducas.
Es un tema de uno, dos,
cinco, diez elementos que quieren conservar su poder.
Egea, Cánovas, Mendoza y
unos pocos más, quieren sacrificar personas en el altar del Banco de España.
A cambio de ese
sacrificio, podrán liderar la siguiente fusión.
Y cuando digo liderar,
digo seguir en su sillón, tener un puesto de máximo poder en el consejo de
administración.
Para todos éstos, que
ganan 200.000, 400.000, 600.000 euros, eres el empleado XXXX. Una partida de
gasto en la contabilidad.
Quizás te conocen,
quizás hasta tienes una cierta amistad y tomas un café con ellos cuando los
encuentras en la cafetería.
No dudes que te
sacrificarán a la menor oportunidad.
Hombre, quizás es que es
verdad que las cuentas están muy mal y por eso han de recortar. ¡Una gran
falsedad!. Las cuentas se arreglan invirtiendo, vendiendo,
innovando, siendo mejores, teniendo a los mejores.
¿Por qué entonces estas
ganas de recortar? porque Egea quiere decirle al ministro: mire, he aplicado de
forma inflexible sus medidas
neoliberales. Soy el que
más he atacado a los trabajadores. Y ahora, déjeme dirigir la siguiente fusión,
quiero ser el director general de un de los 6 bancos más
grandes del país.
En todo caso, son los
directivos los que abrieron vías de agua en el barco. El barco venía lleno de
ladrones. Tienes derecho a luchar por el barco, y no eres tu
el lastre que hay que soltar.
Ellos ya cuentan que los
sindicatos protestarán. Lo entienden como las reglas de juego.
Lo que no cuentan es queTU, protestarás.
Está en tu mano ser
sacrificado o seguir manteniendo un trabajo que te has ganado con tu
profesionalidad.
Está en tu mano mantener
la dignidad del que sabe que no le regalan nada, que se lo gana día a día.
Está en tu mano luchar
para que esta organización sea la de todos. Luchar para que esta sea primero
una organización de personas, y no un balance y una
cuenta de resultados.
Esta
empresa, que es tu proyecto, puede salir adelante sin sacrificar su razón de
ser, las personas.
Expulsar personas,
cercenar derechos, no hace mejor a BMN, sólo sirve a los objetivos personales e
insolidários de una, dos, cinco, diez personas.
No nos apoyes, no te
afilies, critícanos.
Pero defiende tu
dignidad, defiende tu puesto de trabajo.
Mira a tu compañero,
mira a tu lado, mira a los ojos de los que han construido este proyecto
contigo, codo a codo.
Es momento de ser
valiente.
No es momento de ser
suicida.
Es momento de
determinación.
No es momento del
egoísmo.
Me quedo sentado en mi
silla, a ver si a mí no me toca. Esto no te va a servir.
Es más seguro, para ti,
luchar para que respeten a todos.
¿Hacer una huelga es
costoso? ¡Por supuesto!. Te va a costar dinero. Te va a costar que algún
compañero, que algún jefe, no comparta contigo y «te mire
mal».
No hacer nada aún va a
ser más costoso. Te puede costar irte a tu casa con 20 días por año trabajado.
La Dirección no teme a los sindicatos. En absoluto. Te teme a ti. Teme que muchos como tú
digan basta a los abusos. Saben que no pueden avanzar con una
organización de personas sin personas.
Su estrategia, ya la
conoces ¿o no?. Ir poco a poco, hoy se va uno, hoy trasladan a otro… y si yo
estoy aquí es porque no me ha tocado ¿verdad? igual no es tan
malo. Igual si no digo nada no se acuerdan de mí.
La dirección no teme que
50 protesten. La dirección tiene pánico
a que 8000 protesten.
¿Qué no te va a tocar?
quieren echar a 800 trabajadores, tienes una probabilidad entre 8 de que te
toque.
Y si no haces nada, vas
a tener más probabilidades, porque la dirección va a decir «¿echamos a 800
y nadie protesta? recortemos 1000 más! «
¿Qué no te va a tocar?
Te van a bajar el sueldo mientras los directivos cobran 200.000, 400.000,
600.000 euros… por hacer lo mismo que tú, por cumplir con su función, por
estar en el mismo barco.
¿Y se puede parar esto?
lo puedes parar tú. Protestando, parando, sacrificando un día de sueldo en una
huelga para ganar mil días de
trabajo digno.
Puedes pararlo siguiendo
las acciones convocadas por los sindicatos.
¿No quieres seguirlas?
haz otras. Asóciate. Júntate. Comparte. Intercambia. Habla con el que tienes al
lado. Ponte de acuerdo con muchos. Es más difícil pisotearos si estáis unidos.
¿Has hecho el curso de
gestión de riesgos? ¿cuál es el coste de quedarte en la calle?, ¿tienes hijos?,
¿hipoteca?
¿Piensas que volverás a
encontrar trabajo rápidamente? ¿con 6 millones de parados? y ¿en qué
condiciones?.
La gestión de riesgos
diría que ahora vale la pena invertir en resistir. Invertir en quedarte sentado
implica un riesgo mucho mayor.
Hago un día de huelga.
Probabilidad de perder un día de salario = 100%
No hago nada.
Probabilidad de acabar despedido y excluido del mercado laboral = 15%
¿Quieres que te lo pinte
de otra manera?
Hago un día de huelga.
Probabilidad de perder un día de salario = 100%
No hago nada.
Probabilidad de que rebajen el sueldo un 5% y me cueste mucho más que un día de
huelga = 100%
Y mientras, ¿ qué hacen
los sindicatos?
Lo que pueden. Tratando
de buscar el mejor acuerdo. Sin que se rompa la baraja. Jugando con las cartas
que tienen.
¿Cuáles son esas cartas?
no muy buenas. Son las que les habéis dado con vuestras afiliaciones. Son las
que les habéis dado cuando había
una huelga y nadie iba.
La suerte es que podemos
forzar que se repartan nuevas cartas. Cada vez que convocamos un paro, una
protesta, una huelga… estamos barajando y repartiendo. Volvemos a buscar un
As que nos permita jugar mejor la partida.
Y otra vez depende de
ti. ¿De quién si no?
¿Y que puedo hacer yo?,
en una oficina, dónde sólo somos tres. ¿Cómo voy a parar diez minutos?, ¿cómo
voy a hacer huelga?,
¿cerramos la oficina?,
¿qué dirá el delegado, qué dirá el jefe de zona?
Puedes hablar, puedes
mirar a tu compañero, a tu delegado. Quizás hasta conozcas un poco de su vida.
Quizás tienen pareja, hijos.
Puedes hablar, decir «esto no puede ser, nos merecemos una
empresa que nos cuide, hemos de hacer algo».
Puedes decirle,
«voy a parar diez minutos, y no sólo por mí, voy a parar por tí, para que
sigas teniendo trabajo».
Puedes decirle «voy
a hacer huelga para que no seas uno de los 100, 200 delegados que se quedarán
sin oficina cuando la dirección las cierre».
Vaya, otra vez la pelota
en tu tejado, ¡Qué incómodo! nadie dice que lo fuera.
La dirección trabaja con
los mejores bufetes de abogados del país preparando la estrategia para echar a
gente como tú al paro con el menor coste posible.
Tiene un departamento de
recursos humanos a su servicio para implementar esa estrategia.
¿Cómo iba a ser fácil
resistir a eso?, ¿cómo iba a ser cómodo?.
Lo que te has de
preguntar es, ¿vale la pena?
Te has de preguntar si
te mereces una organización donde las personas, de verdad, son el valor fundamental.
¿Cómo vamos a perseguir
la visión de esta organización si no es respetando al que tenemos a nuestro
lado?
¿Cómo vamos a
respetarnos a nosotros mismos si no estamos convencidos del valor que aportamos
cada día?
Y si aportamos ese
valor, y si hemos navegado este barco durante años. No nos merecemos que nos
tiren por la borda con 30.000 euros
No me apoyes.
No me sigas.
Respétate.
Respeta tu trabajo. Respeta a tu familia. Lucha.