Categoría: Beneficios Sociales

  • Comisión seguimiento pacto sábados

    03-03-10 COMFIA-CCOO presentamos varias propuestas en la Comisión de seguimiento del pacto de sábados que resumimos: AYUDA ALIMENTARIA, EMPLEADOS DE EMPRESAS DE TRABAJO TEMPORAL, OFICINAS DE 1, 2 Ó 3 EMPLEADOS, BOLSA DE 15 HORAS, MEDIDAS DE CONCILIACIÓN (Reducción de jornada), HORARIOS ESPECIALES. 

    (PDF:Cas) (PDF:Gal)

    Comisión seguimiento pacto sábados

    En la reunión celebrada el pasado 19 de febrero, COMFIA-CCOO presentamos
    varias propuestas que resumimos a continuación:

    AYUDA ALIMENTARIA

    Dado que los tickets Sodexo no son utilizables en algunas poblaciones
    porque no existen establecimientos adheridos, hemos solicitado que cada
    año se permita al empleado escoger entre tickets o abono en nómina.
    La empresa se ha negado a esta propuesta, por lo que hemos acordado esperar
    al final de este trimestre para retomar esta cuestión y valorar,
    en función de las problemáticas existentes, si es preferible
    optar por el abono en nómina de la ayuda alimentaria para toda
    la plantilla.

    Hemos planteado que la regularización de tickets Sodexo no utilizados,
    bien sea por vacaciones, IT o similares, se lleve a cabo deduciendo en
    la siguiente entrega los tickets no utilizados. La empresa ha manifestado
    que lo previsto es llevar a cabo dichas regularizaciones en la nómina
    de abril y en octubre entregar al empleado/a afectado por la situación
    la totalidad de tickets necesarios para ese trimestre. En paralelo, nos
    informaron de que la empresa pretende compensar la ayuda alimentaria a
    los empleados de jornada partida, con una tarjeta monedero Mastercard-menú
    que sólo se podrá utilizar de 9h a 19h cada día de
    jornada partida efectiva y por la cantidad exacta de 9 euros diarios.
    Le comunicamos a la empresa nuestro total desacuerdo con ese modelo absolutamente
    restrictivo de tarjeta monedero, que no se parece en nada al tipo de tarjetas
    que se utilizan en otras empresas y que es peor que el abono en nómina
    o los tickets. Vamos a dirigir una carta en ese sentido a la dirección
    de RRHH y, si es necesario, recogeremos firmas entre todos los compañeros
    para avalar nuestra oposición al citado sistema de ayuda alimentaria.

    EMPLEADOS DE EMPRESAS DE TRABAJO TEMPORAL

    Hemos reclamado la ayuda alimentaria para estos empleados. El banco nos
    ha comunicado que ADECCO, ALTA GESTION Y MANPOWER, entregarán la
    ayuda alimentaria a los empleados de estas ETT que realizan la jornada
    intensiva trabajando la tarde de los jueves. Para nuestra sorpresa, nos
    ha informado de que dichas ETT’s, no abonarán la ayuda alimentaria
    a quienes trabajen en el banco con la jornada partida. Vamos a reclamar
    información al Banco y a las ETT’s con el fin de averiguar
    si legalmente corresponde abonar o no la ayuda alimentaria. En consecuencia,
    hemos trasladado el tema a nuestros servicios jurídicos con el
    fin de que valoren las posibles acciones judiciales pertinentes y la posible
    responsabilidad legal que corresponde al Banco por contratar ETT’s
    que vulneran la legalidad vigente en materia de salario, si es el caso.

     

    OFICINAS DE 1, 2 Ó 3 EMPLEADOS

    Hemos solicitado información sobre las oficinas que efectivamente
    tienen abierta la caja el jueves por la tarde. Así mismo, hemos
    reclamado información sobre la problemática de seguridad
    y cumplimiento de normativa de cajeros que se puede producir en las oficinas
    de 1, 2 ó 3 empleados si no se cierra la oficina al mediodía
    de los jueves.

    BOLSA DE 15 HORAS

    Los administrativos que acudan fuera de su jornada habitual a reuniones
    formativas o informativas por haber sido convocados, podrán compensar
    la bolsa de 15 horas establecidas en el pacto con este tiempo, por ejemplo:
    reunión convocada por territorial o zona, mercado de capitales…

    MEDIDAS DE CONCILIACIÓN (Reducción de jornada)

    Las personas que han querido reducir la tarde del jueves trabajando menos
    de tres horas, además de reducir uniformemente las mañanas,
    se les ha negado esa posibilidad desde RRHH, ya que interpretan que la
    tarde del jueves se reduce entera o no se reduce. No sabemos como llegan
    a esa interpretación: el art. 27.4 de nuestro Convenio recoge que
    la “concreción horaria (…) de la reducción de
    jornada (…) corresponderá al trabajador, dentro de su jornada
    ordinaria” y es lo que se ha venido aplicando en esta empresa hasta
    la fecha, desde COMFIA-CCOO instamos a RRHH para que reflexione sobre
    este tema y modifique su decisión.

    HORARIOS ESPECIALES

    En algunos ámbitos laborales, por exigencias de servicio y de
    mercado, es necesario un horario de trabajo que cubra, con diferentes
    horarios, una jornada de 8h a las 19h de lunes a viernes todo el año.
    Los empleados que trabajan en estos ámbitos perciben una compensación
    por turno especial de trabajo. Como el pacto de Sábados reduce
    la jornada en más de 50 horas y no es posible aplicar esta reducción
    en dichos ámbitos, hemos pasado a la empresa una propuesta de compensación
    para los empleados que realizan estos turnos especiales de trabajo. La
    empresa ha manifestado su voluntad de actualizar la mencionada compensación.

    El próximo día 12 se producirá la siguiente reunión
    para intentar avanzar en los diversos temas tratados. Seguiremos informando.

    Febrero de 2010

  • ‘Pensionazo’ en la calle… y pensiones de lujo para sus señorías

    En medio del enconado debate sobre la propuesta del Gobierno para reformar las pensiones que ha hecho salir a la calle a los sindicatos y ha encrespado el clima político, muchas voces se están alzando contra el exclusivo sistema de prestaciones en materia de jubilación de los diputados y senadores, que les asegura un retiro al que ningún otro ciudadano puede aspirar.

    25-02-2010 – El régimen especial de los diputados y senadores les garantiza unos complementos al sistema de pensiones común para garantizarles una pensión más alta o un derecho a prejubilarse más beneficioso y un plan de pensiones privado muy generoso.

     

    El anuncio del Gobierno de comenzar a negociar un plan para reformar las pensiones ha motivado una intensa polémica y un intenso debate público sobre su conveniencia. Dicho plan está estudiando calcular la pensión sobre más años de salario o un periodo más largo de cotización, retrasar la edad efectiva de retiro laboral mediante la reducción de las jubilaciones anticipadas e incentivando el retraso voluntario de la jubilación o añadir dos años más a la edad legal de jubilación, desde los 65 años actuales a los 67, esta última, sin duda, la medida estrella de la propuesta.

    El objetivo final de la eventual reforma es sostener a medio plazo el actual sistema del sistema de la Seguridad Social dada la presión demográfica, que está haciendo aumentar la esperanza de vida y reduciendo la natalidad, lo que descompensará la proporción entre cotizantes y trabajadores, y la merma de afiliados, agudizada por la crisis económica. Pero, aunque muchos expertos dudan de la reforma sea en sí misma sea suficiente para mantener el equilibrio presupuestario y encarar la crisis, el Gobierno se mantiene firme en su propuesta y de momento ignoran las protestas de los sindicatos, que creen que retrasar la edad de jubilación actual es sinónimo de renunciar a una conquista social de los trabajadores y reprochan al Gobierno que intente solventar el problema con un recorte del gasto público. El Gobierno también ha recibido críticas de casi todos los partidos políticos, tanto por el momento en que se ha hecho público el anuncio como en su forma, sin haber contado sus intenciones al Pacto de Toledo, que se encarga de establecer las líneas de actuación y recomendaciones de reforma en el sistema de pensiones contributivo.

    En medio de este debate, ha salido tímidamente a la palestra el sistema de pensiones de los diputados y senadores, un régimen especial para estos miembros de las cámaras que les garantiza unas prebendas en materia de jubilación pública a las que no puede aspirar ningún otro profesional, como, por ejemplo, cobrar la pensión máxima con tan sólo 12 años de mandato y, en algunos casos, sólo con siete. El régimen choca frontalmente con las llamadas a la contención del Gobierno y aunque todavía no se ha contemplado su modificación, muchas voces ya lo están pidiendo.

    3.000 euros de salario base… y un jugoso paquete de complementos
    La asignación constitucional para 2010 de un diputado es de 3.125,52 euros mensuales, salario base al que se añaden complementos en función del cargo -desde los 3.605 del presidente además de los gastos de representación hasta los a los 775,17 de los portavoces adjuntos de comisiones, y complementos de destino -1.823 euros mensuales más para los diputados y senadores de fuera de Madrid y 870 para los que viven en la capital (ver información adjunta).

    Además de estos emolumentos, el reglamento de prestaciones económicas para los ex parlamentarios, vigente desde hace casi cuatro años, articula un mecanismo que permite que, en los supuestos en los que los parlamentarios no alcancen el límite máximo de percepción de pensiones públicas, las Cámaras abonarán la diferencia, es decir, una «pensión parlamentaria» para diputados y senadores que hayan formado parte de las Cortes durante un mínimo de siete años y siempre que hayan cumplido 65 y hayan obtenido la jubilación, o bien se hayan jubilado anticipadamente con al menos 60 años y 40 años de cotización.

    La cuantía de ese complemento será la diferencia entre la cuantía de la pensión que corresponde al parlamentario por su actividad profesional y la cifra anualmente establecida como límite máximo de percepción de pensiones públicas. Eso sí, en el caso de parlamentarios con un mandato de siete a nueve años se les aplica el 80% de ese límite, a los de nueve a once años se les calcula el 90% y a los de más de once años se les cubre hasta el máximo.

    «Los diputados y senadores no tienen unas pensiones específicas, sino unos complementos y prestaciones añadidas a las pensiones ordinarias», explica a Expansión.com Ramón Marcos Allo, letrado de la Administración de la Seguridad Social y miembro del Consejo de Dirección de Unión Progreso y Democracia (UPyD), reguladas en el reglamento aprobado el 11 de julio de 2006 «cuando el PSOE estaba en mayoría», apostilla.

    Esta regulación se refiere, esencialmente, a cuatro materias: la asignación de un complemento de las pensiones públicas, de una ayuda mensual equivalente a lo que coloquialmente se conoce como prejubilación, unas indemnizaciones por cese en su condición de parlamentarios y unas aportaciones con cargo a los presupuestos de las Cortes Generales para unos planes privados de previsión social. El motivo para publicar dicho reglamento fue «cubrir una laguna normativa que existe desde la aprobación de los Reglamentos del Congreso de los Diputados y del Senado en 1982 y a dar una cobertura jurídica sistemática a distintas situaciones que la dedicación a la actividad parlamentaria produce», pero el fin último fue equiparar estas retribuciones a las de los parlamentarios de otros países de la Unión Europea.

    Un reglamento para asegurar las prestaciones
    Para ello, se articuló un mecanismo que permite que, en los supuestos en los que los parlamentarios no alcancen el límite máximo de percepción de pensiones públicas, las Cámaras abonan la diferencia entre este límite y la pensión percibida por el solicitante. Además, para los supuestos en que se den situaciones de precariedad, se establecen fórmulas como la del sistema de complementación de ingresos, en vigor desde el 7 de julio de 1987; la indemnización por cese, que compensa la carencia de cobertura por desempleo que un diputado puede tener, por ejemplo, al intentar volver a su ocupación habitual cuando deja las cámaras, y que se gradúa en función de los años de dedicación a las Cámaras.

    A estas prestaciones se une complemento que permite hacer frente al período de transición que se da entre la disolución de las Cámaras y su constitución tras las elecciones, además del apoyo al sistema público de pensiones con las aportaciones a planes privados de carácter complementario. «Este tipo de indemnizaciones se dan en la mayoría de los parlamentos de los Estados de nuestro entorno», reitera el reglamento.

    Parlamentarios españoles con prestaciones «europeas»
    En definitiva, la aplicación del reglamente se traduce en que diputados y senadores que «gozan de unos beneficios que no tenemos el resto», ya que «que les otorgan más derechos que a los demás ciudadanos», sentencia Marcos, que tilda estas prevendas en materia de pensiones de los diputados y senadores de «privilegios». Ello ha motivado en numerosas ocasiones protestas de este partido y tienen previsto presentar una reforma para que se equiparen a las que perciben los ciudadanos.

    De hecho, su partido va a presentar en breve una iniciativa que se encuentra en fase de revisión técnica para eliminar los privilegios de la actual regulación, ya que, según UPyD, los parlamentarios gozan de un régimen exclusivo, y «nosotros estamos en contra de cualquier privilegio», recalca.

    «Hablo de privilegios porque tienen reconocidos unos derechos en materia de complementos de pensiones, prejubilaciones, planes de pensiones e indemnizaciones que no tienen reconocidos los ciudadanos normales y que no se corresponden con la función constitucional que tienen asignada», argumenta Marcos. «Viajar con cargo al Congreso para conocer un problema social que vaya a debatirse en el Congreso es un derecho y no un privilegio. Pero poder prejubilarse a los 55 años con un 60% de la asignación constitucional de 3.125 euros mensuales con cargo igualmente al Presupuesto del Congreso es un privilegio. No se justifica por la función que hace el diputado o senador. De hecho, en la norma que lo regula, se dice que es para parecerse a los parlamentarios de otros países, olvidando que a lo que deben asimilarse es a los ciudadanos españoles».

    Pero Marcos cree que deberían compararse «no con los salarios alemanes, sino con los sueldos y prestaciones y salarios reales que hay en España. «Si ellos son representantes de los españoles, tienen que dar ejemplo y adoptar su situación a la de la economía del país.

    Funcionarios y empleados públicos, también a la zaga
    Según explica este letrado, las pensiones de estos cargos son inalcanzables para cualquier ciudadano, independientemente del régimen laboral en el que se encuentre, pero también para los funcionarios y los empleados públicos.

    Las pensiones públicas se rigen por la Ley General de Seguridad Social y los funcionarios tienen dos posibilidades: Los funcionarios de carrera de la Administración Civil y Militar del Estado, los de la Administración de Justicia y los de las Cortes Generales están encuadrados en el Régimen de Clases Pasivas, mientras que los de la Administración local, Organismos Autónomos y los de Comunidades Autónomas, además de los empleados públicos, acceden a su jubilación mediante el Régimen general de la Seguridad Social, de la misma forma que los asalariados o los autónomos, y por tanto, con los mismos derechos que el resto de los trabajadores incluidos en ese régimen.

    «Si están en clases pasivas, los derechos de los funcionarios, son también muy similares, aunque con alguna excepción respecto de la jubilación anticipada y otras cosillas menores. Pero en ambos casos, la pensión máxima es igual y no hay complementos para llegar a ella por ejercer una determinada actividad», señala Marcos. «Los funcionarios no tienen el sistema de complementos de pensión ni prejubilaciones que tienen los parlamentarios», concluye.

    Bono alude a Ronaldo para justificarlo
    El presidente del Congreso, José Bono, remitió el pasado 6 de febrero una carta a todos los diputados en defensa de su sistema de pensiones en la que explica que quien haya ocupado un escaño durante siete años no recibe una «pensión» cuando se jubile, sino «un complemento de pensión» de una cuantía media de 1.066 euros mensuales.

    La misiva subrayaba que, hasta ahora, han percibido el «complemento de pensión» sólo 70 de los 3.609 diputados y senadores que ha habido en total durante las nueve legislaturas. De ellos, una considerable mayoría fueron parlamentarios en las primeras legislaturas tras el franquismo. No obstante, el reglamento de pensiones parlamentarias y otras prestaciones económicas a favor de los ex parlamentarios, aprobado en 2006, precisa que «las Cortes Generales abonarán con cargo a su Presupuesto una pensión a quienes hayan sido miembros del Congreso o del Senado».

    Para cobrarla, los ex parlamentarios tienen que haber ocupado el escaño durante al menos siete años y haber cumplido 65 en el instante de la recepción de la susodicha «pensión», señala Bono remitiéndose a la legislación vigente. También habrá de estar jubilado o jubilado anticipadamente, en cuyo caso ha de tener 60 años y haber cotizado durante 40. La carta del presidente de la Cámara alude también al presupuesto de la Cámara, que se ha reducido en dos años unos 200.000 euros y los sueldos de los diputados llevan dos años congelados. La cuantía que el Estado dedica a las Cortes Generales -Congreso y Senado-, al Defensor del Pueblo y a la Junta Electoral Central representa un 0,09% del Presupuesto total del Estado. Con todo ello, Bono recalca: «El vigente Presupuesto (…) es exactamente cuatro millones más de lo que supuso el último fichaje estrella de la Liga de Fútbol Española», el de Cristiano Ronaldo.

    Excepciones: Si se revisan, junto a las demás pensiones
    Por su parte, el presidente del Senado, Javier Rojo, añade en línea con Bono que las pensiones de los políticos se deben ver como «excepcionalidades» y no como privilegios. Eso sí, no cierra la puesta a modificar su regulación, aunque «cualquier modificación de las mismas debe estudiarse en el marco del actual debate sobre el sistema de pensiones», señaló el pasado 3 de febrero durante la inauguración de las jornadas sobre La ley e Internet en el Colegio de Abogados de Madrid.

    En cualquier caso, Rojo apuesta por abordar este debate con «el sosiego, la serenidad y la tranquilidad» que requiere la propia cuestión, y puso como ejemplo su caso, el de un presidente del Senado que, sin embargo, ha cotizado a la Seguridad Social durante 43 años. «Como mi caso hay muchos», señaló, tras insistir una vez más en que en estos casos es necesario hablar de excepcionalidad.

    La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, también está dispuesta a revisar el sistema de pensiones de los parlamentarios, pues considera que su formación tiene claro que se debe «predicar con el ejemplo», al igual que su partido ha propuesto ya congelar los sueldos de estos profesionales. La dirigente del PP contestó que ha algunas medidas llamativas pero de «aplicación muy limitada» pues la mayoría de los parlamentarios trabaja y cotiza antes y después de llegar a las Cortes Generales. «No tengo inconveniente de abordar éste y otros temas de funcionamiento de régimen interno», señaló.

    Incluso el ministro de Fomento y vicesecretario del PSOE, José Blanco, se ha mostrado dispuesto a corregir el régimen de pensiones del que disfrutan estos cargos públicos, funcionarios con cargos públicos y otras situaciones donde falte «equidad». «Estoy dispuesto a corregir esta situación y a que el sistema introduzca más equidad. No sólo en eso [diputados y senadores]. Hay muchos casos en distintos ámbitos y estoy dispuesto a hablar de todo, asumiendo errores. No debe haber excepciones dentro de los parámetros de sostenibilidad, futuro y equidad de las pensiones», aseguró el martes 2 de febrero en una entrevista con TVE. UpyD lo tiene claro: «Lo que hay que hacer es limitar estos privilegios y que los miembros de las cámaras tengan las pensiones que les correspondan de acuerdo con las Leyes de Seguridad Social y Clases Pasivas, igual que el resto de ciudadanos».

    Marga Castillo – Expansión

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  • ¿Por qué no se aplica el FMI sus propias recomendaciones?

    Una vez más, el FMI ha reclamado reformar y liberalizar el mercado laboral español. A la habitual petición de agilizar el despido, se suma la de bajar los salarios. Personalmente, ambas ideas me parecen bastante razonables (puede poner sus insultos más abajo) dada la situación económica de España.

    28-01-2010El problema no es qué se dice, sino quién lo dice. Que el FMI proclame la liberalización de cualquier mercado de trabajo, o la ampliación de la edad de jubilación es como que Hugh Heffner defienda la castidad.

    Porque el FMI hace exactamente lo contrario de lo que predica. Es burocrático, está politizado y no es transparente. Hasta 1999 el salario de su director gerente era secreto, como si se tratara de los planos de la bomba atómica o de la fórmula de la Coca-Cola. Aún hoy, en función de un acuerdo ‘de caballeros’ (ya se sabe que los pactos en la Mafia también son entre caballeros) la institución sólo puede ser presididar por un europeo.

    Y éstos son los que hablan de modernizar.

    Veamos, ahora, la flexibilidad del Fondo.

    Hace apenas un año y medio, con la institución jugando el papel de florero en la economía mundial,  y con un déficit del 40% (¿cómo se puede gestionar algo tan mal que los gastos superen a los ingresos un 40%? Muy fácil: abriendo un nuevo edificio justo cuando la demanda de los servicios de la institución se estaban desplomando), el FMI no tuvo más alternativa que llevar a cabo un miniajuste de plantilla.

    No es fácil ajustar la plantilla en un sitio en que el becario medio cobra 300 dólares (210 euros) diarios libres de impuestos. Así que el ERE del Fondo fue, más o menos, como sigue.

    Las compensaciones eran de entre 6 y 22 meses de salario (curioso concepto del despido libre). También se organizó un plan dejubilaciones anticipadas que mandaba al retiro a todos los empleados de 62 años, tres menos de la edad de jubilación habitual.

    Claro que, añadiendo insulto a la herida, como dicen los anglosajones (“adding insult to injury”), los que se fueran del Fondo podían mantener sus planes de pensiones y ejecutarlos a los 65, si así lo deseaban, en una espectacular plasmación práctica de cómo hay que combatir la siempre acechante y nunca realizada crisis de las pensiones y de beneficiarnos del aumento de la esperanza de vida media.

    Otras durísimas medidas fueron incluir, en determinados casos, el copago en los planes de salud, algo que el FMI lleva décadas pidiendo que se aplique… a los demás. Y algunas medidas de crueldad incalculable. Un ejemplo era lo relativo a los viajes. Hasta entonces cuando un funcionario del FMI viajaba a otro continente, tenía derecho quedarse, literalmente descansando, dos días en un punto intermedio, con unas dietas que rondaban los 600 dólares (420 euros) diarios. Era el llamado ‘stopover’. En dos días de stopover, un funcionario gastaba 820 euros como mínimo. Casi el sueldo de un mileurista que ahora acaso el Fondo considere exorbitantemente alto.

    Pero el funcionario podía elegir dónde se quedaba, Si iba de misión a África, por ejemplo, podía quedarse a recuperarse del jetlag en Zanzíbar. Si iba a Oriente medio, en el Mar Egeo. Si iba a Perú, podía hacer un cómodo stopover en las Galápagos. Eso, si le gustaban las vacaciones naturales. Si no, los stopovers eran en ParísLondres o Miami.

    Ésa es la institución que quiere liberalizarnos.

    Blog «No doy crédito» El Mundo

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  • Consejo de Empleo y Asuntos Sociales: la tentación de reducir los gastos públicos

    La Confederación Europea de Sindicatos (CES) participará en la Troika social que se reunirá la víspera del Consejo informal de los Ministros europeos encargados del Empleo y la Seguridad social, del 27 al 29 de enero en Barcelona.

    27-01-2010 – La delegación sindical pedirá que se incluyan en el centro de las políticas europeas: el empleo, y, en particular, el empleo de los jóvenes, así como políticas de inversión en formación e investigación para garantizar el pleno empleo de calidad.

    La crisis financiera y económica se produjo en un mercado laboral ya debilitado, caracterizado por la flexibilidad de los contratos de trabajo, por el desempleo, por una precariedad y desigualdades importantes. Esta crisis económica ya ha destruido cinco millones de empleos en 2009, el desempleo sigue aumentando y estamos ante una crisis social profunda. Sin embargo, constatamos una vuelta hacia prácticas financieras de riesgo y un discurso político que predica la reducción de los gastos públicos, en nombre del «volvamos a lo de siempre».

    Joël Decaillon, secretario general adjunto de la CES, y que encabeza la delegación en el marco de la Troika social declaró: «Hoy son los jóvenes y los trabajadores más vulnerables quienes pagan esta crisis económica.» Nuestro mensaje es claro: cuidado con la tentación de reducir los gastos públicos. La prioridad debe darse, en primer lugar, a la prolongación de los dispositivos que limiten los despidos y la protección de los parados. Las economías necesitan ser sostenidas si no se quiere ver hundirse al sector privado. Europa tiene que desarrollar su propia estrategia de crecimiento verde «

    La delegación de CES es portadora de las siguientes reivindicaciones:

    1. Pedir garantías para que todos los jóvenes puedan beneficiarse de un empleo de calidad y de una formación, con el fin de evitar que conozcamos una generación sacrificada.

    1. Invertir en la protección social y los gastos públicos que fueron esenciales para evitar que la recesión se transforme en depresión. Si estuviéramos en guerra, nadie se preocuparía del estado de los gastos públicos y del importe de las deudas. Es lo que está ocurriendo con relación a la política fiscal Estadounidense. Consideramos que estamos en estado de guerra económico y que los Gobiernos deben seguir apoyando las economías y manteniendo la protección social. Las sumas destinadas al gasto sociales no son costes sino gastos colectivos que cubren necesidades esenciales: salud, jubilaciones, educación, y sirven también para el desarrollo de las empresas.

    1. La cuestión de los salarios y del poder adquisitivo es también crucial. La CES solicita que se impidan las tentaciones de fuertes presiones a la congelación salarial.

    1. La CES pide inversiones en políticas industriales robustas y en políticas de investigación e innovación. La formación, y la investigación deben reanudarse para garantizar el pleno empleo de calidad. Eso debería ser una de las prioridades de la estrategia europea 2020. Europa no puede apostar, esencialmente, sobre un crecimiento que se hace fuera de sus fronteras. Debe, en cambio, desarrollar su propia estrategia de crecimiento, sobre la base de un crecimiento verde. El cambio climático induce nuevas opciones que deben dictar las grandes líneas de las políticas industriales. Para ello, es necesario políticas a largo plazo que inviertan hacia el futuro y acaben con la cultura del corto placismo financiero.

    1. Europa necesita más solidaridad presupuestaria y fiscal regulando eficazmente los mercados financieros para evitar que una tal catástrofe no se reproduzca, ya que, recordémoslo, la crisis económica no vino de la nada. La CES solicita un impuesto sobre las transacciones financieras para financiar el crecimiento verde.

    La CES asegurará un seguimiento de sus demandas de garantías con motivo del Consejo Europeo informal de 11 de febrero y de la Cumbre de Primavera del 24 y 25 de marzo.

    La Confederación Europea de Sindicatos (CES) habla con una sola voz en nombre de los intereses comunes de los trabajadores a nivel europeo. Fundada en 1973, hoy representa 82 organizaciones sindicales de 36 países europeos así como 12 federaciones sectoriales.

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  • El Congreso votará si cambia la ley para que los prejubilados forzosos cobren el 100% de la pensión

    El grupo parlamentario que componen ERC, IU, e ICV ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición de ley que propone que los trabajadores en situación de jubilación anticipada «forzosa» perciban íntegra la pensión al cumplir los 65 años, siempre y cuando se acredite un período mínimo de cotización efectiva de treinta y cinco años.

    27-01-2010 – El texto de la iniciativa, al que tuvo acceso Europa Press, plantea modificar la Ley General de la Seguridad Social para que aquellos prejubilados como consecuencia de la extinción del contrato de trabajo «en virtud de causa no imputable a la libre voluntad del trabajador» no se vean «penalizados» por los coeficientes reductores que se aplican a sus pensiones cuando alcanzan la edad legal de jubilación.

       En este sentido, el texto firmado por el portavoz de ERC, Joan Ridao, el diputado de IU, Gaspar Llamazares, y el de ICV, Joan Herrera, denuncia que, pese a las «ligeras mejoras» introducidas en estos coeficientes en los últimas reformas, los coeficientes reductores «penalizan en exceso» la anticipación de la edad de jubilación, sobre todo cuando ésta no es voluntaria y el trabajador tiene «un largo historial de cotización».  

       Así, explican que actualmente a los trabajadores que acceden a la jubilación anticipada involuntaria y cuentan entre 30 y 35 años completos de cotización acreditados, se les aplica un coeficiente reductor del 7,5% por cada año cotizado. Entre 35 y 37 años, el coeficiente es del 7%, y un 6,5% entre 38 y 39 años. Para aquellos casos en que se superen los 40 años de cotización se aplica un 6%.

    EQUIPARAR ERES Y DESPIDOS INDIVIDUALES.

       En este sentido, la iniciativa afirma que atendiendo al carácter contributivo del sistema de la Seguridad Social es «difícil de entender» que un trabajador con 30 años de cotización que se jubile a los 65 años cobre el 90% de su base reguladora mientras que otro con más de 40 años que anticipe «forzosamente» su edad de jubilación pueda cobrar, de por vida, entre un 70% y un 76% de esa base.

       Asimismo, plantean que tengan la misma consideración de jubilación anticipada forzosa las producidas por extinciones de contrato en el marco de acuerdos colectivos y las producidas por contratos individuales de prejubilación.

    LOA AFECTADOS LO LLEVARÁN AL PACTO DE TOLEDO.

       La Confederación Estatal de Prejubilados y Pensionistas (CEPYP) denunció ayer esta situación y anunció que pedirá a la Comisión no Permanente del Pacto de Toledo la eliminación  de las penalizaciones económicas que afectan a los trabajadores que tuvieron que jubilarse involuntariamente de manera anticipada, a fin de que a partir de los 65 años puedan cobrar el 100% de su pensión.

       Esta situación afecta, según sus cálculos, a más de 1,5 millones de personas en España. CEPYP argumenta que la inmensa mayoría de los trabajadores prejubilados como consecuencia de procesos de ajuste empresarial reciben hasta un 40% menos de la pensión que le correspondería de haberse jubilado a los 65 años, a pesar de que superan el tiempo máximo de cotización exigido por la Seguridad Social.

    Europa Press

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