

No hace muchos días que los trabajadores y trabajadoras hemos recibido un comunicado en el que, entre otras cosas, la Compañía nos informaba que el coste del teletrabajo le ha supuesto un millón de euros en el periodo que lleva implantado. De una manera más detallada, la Compañía nos ha trasladado a los RRTT un informe en el que nos facilita los datos económicos desglosados para los que ha llegado a esa conclusión. La Empresa estima en tres millones de euros al año el coste del teletrabajo como consecuencia del gasto directo, las necesidades de refuerzo y la pérdida de efectividad de los equipos. Para un total de 200 personas que están teletrabajando, nos dice que le supone una media de 1.111 € de coste adicional por persona y mes.
Sería muy largo e improductivo rebatir cada uno de los valores que la Compañía detalla en su informe, pero básicamente viene a decir que las personas que teletrabajan son menos productivas y que por ello han tenido que contratar más personal. Además, imputa al gasto del teletrabajo parte de la caída en la actividad y el impacto en la cuenta de resultados de proyectos que no se han podido llevar a cabo.
Una amalgama de datos completamente subjetivos, cuyo fin ex profeso es el de construir un argumento artificial que venga a demostrar que el teletrabajo es perjudicial para la Compañía. Desconocemos cual es el objetivo final de la Compañía con este informe, pero podemos afirmar que éste supone un menosprecio a los trabajadores y trabajadoras que con mucha responsabilidad hemos contribuido en esta crisis a controlar la pandemia y a mantener la viabilidad de la Compañía.
El teletrabajo ha supuesto, en términos económicos, que la empresa haya podido mantener su actividad. Ha supuesto también que los trabajadores y trabajadoras hayan podido trabajar con unas mínimas condiciones de seguridad sin tener que cerrar las instalaciones. No es cierto que el teletrabajo haya supuesto una pérdida de competitividad, al contrario, gracias al teletrabajo la Compañía ha seguido siendo competitiva en un momento tan difícil.
Tampoco es cierto que a causa del teletrabajo haya aumentado el gasto en contratación para compensar la supuesta pérdida de competitividad. Durante el periodo de marzo a junio, a consecuencia del ERTE, lo que ha habido es menos personal trabajando, y posteriormente, se ha contratado al personal de campaña habitual en estas fechas. Según la propia Empresa, el volumen de contratación ha superado al de las expectativas de movilidad para el verano. La Empresa reconoce que ha contratado más gente de la que a priori necesitaba. Es una gran contradicción que la compañía diga que ha tenido que contratar a más personas como consecuencia del teletrabajo. Incluso, los coordinadores son los mismos que estaban. El resto de gastos imputados al teletrabajo, salvo la adquisición de equipos o la ampliación de banda, es como el truco de mojar el cartón para que pese más. El cartón sigue siendo el mismo.
Con todo esto le sale a la Empresa un gasto adicional de 1.111 € por trabajador y por mes como consecuencia del teletrabajo. Hay personas que están teletrabajando que su salario neto es inferior. Resumiendo, la Compañía da a entender que cuestan más de lo que producen. La Empresa, si no quiere el teletrabajo, tiene infinidad de argumentos a los que acudir sin tener que menoscabar a la Plantilla. Recordemos que el teletrabajo fue uno de los aspectos claves para alcanzar el acuerdo de ERTE que ha salvado a la Empresa. Con este comunicado y con el informe que lo respalda los trabajadores y trabajadoras nos sentimos engañados nuevamente por la Compañía.
A fecha de 6 de marzo de 2020, justo antes del estado de alarma, donde la Empresa era contraria a la implantación del teletrabajo, a la fecha actual, donde hay en torno a 200 personas teletrabajando (según datos facilitados por la empresa), hemos de reconocer que se ha avanzado un cierto camino. De hecho, en las reuniones de la Comisión de Seguimiento del ERTE, la Empresa reconoce que el teletrabajo ha venido para quedarse.
La desconfianza era uno de los principales hitos que ha ido cayendo; las plantillas que ha tenido que teletrabajar, ha demostrado su profesionalidad. Hemos de tener en cuenta que el teletrabajo ha sido una imposición de las circunstancias, que ha tenido como objetivo evitar los contagios por coronavirus, he aquí que, más que ser el fruto de una negociación sobre las fórmulas de organización del trabajo ha sido una fórmula profiláctica para garantizar la salud en el trabajo y la continuidad del negocio.
Por eso mismo hemos de distinguir entre las propuestas que desde hace años CCOO llevamos trasladado a la Empresa para implantar y regular el teletrabajo y esta nueva forma de teletrabajo, sobrevenida. En esta nueva realidad, Empresa y trabajadores se han visto abocados a aceptar el teletrabajo, conscientes que se abría una nueva forma de organización del trabajo que, finalmente, se ha visto positiva; aunque es necesario un acuerdo que garantice su continuidad una vez superada la actual coyuntura. Se ha de reconocer también el inmenso trabajo que ha supuesto para el personal del departamento de informática tener que adaptarlo, partiendo de cero.
Pese a reconocer el esfuerzo que ha realizado la Empresa para adaptarse a esta nueva situación, teniendo en cuenta el volumen total de la plantilla de Race, el porcentaje de trabajadores/as que está teletrabajando está solamente en torno a una cuarta parte. Una cantidad que consideramos aún insuficiente, más teniendo en cuenta que RACE es una empresa puntera en la digitalización de sus servicios. Como consecuencia, aún muchas personas trabajadoras que tienen a su cuidado personas vulnerables o que viven lejos del centro de trabajo y tienen que hacer uso del trasporte público se están quedando sin acceso al teletrabajo, con el consiguiente riesgo.
Recordemos que, una vez prorrogados por el Gobierno hasta el 30 de septiembre los ERTE´s, nuestro acuerdo particular en RACE queda también prorrogado con todas sus particularidades, entre ellas, el compromiso de la Compañía de maximizar en todo lo posible los puestos de teletrabajo, especialmente para los supuestos señalados en el citado acuerdo.
Según la información que nos han facilitado, Telefónica, el proveedor de servicios de comunicación de la empresa, estaría en disposición de ampliarnos el ancho de banda y así poder disponer de más puestos de teletrabajo, pero para ello la Compañía tendría que adaptar algunos de sus equipos para que soporten esta mayor capacidad. La Compañía debería considerar estas mejoras como una inversión necesaria para adaptarse a una nueva realidad, a la que ya se están adaptando la mayoría de las empresas de nuestro entorno.
Todos estamos pendientes de la anunciada regulación del teletrabajo, pese a ello, somos conscientes que, en todo caso, el Gobierno regulará ciertos aspectos del teletrabajo como la seguridad y salud, la formación u otros, pero siempre dentro del marco de la voluntariedad de las partes. Por tanto, el trabajo desde casa, solamente puede ser fruto de un acuerdo entre las dos partes, ninguna tiene derecho a imponerlo a la otra.
Pese a todo esto, no podemos obviar la situación de crisis actual. El Gobierno ha puesto en marcha una importante cantidad de normativas para proteger a las personas trabajadoras y a las empresas y salvaguardar la economía. Para eso ha facilitado que a través de los ERTEs ligados al COVID-19 los trabajadores puedan mantener el empleo y las empresas puedan exonerarse de buena parte de los seguros sociales de éstos. Race va ahorrar importantes cantidades de dinero gracias a estas exoneraciones, por lo que es de recibo que aumente sus esfuerzos en ampliar su de teletrabajo de una manera más notable, especialmente a las personas señaladas en el acuerdo de los ERTE´s.