Las tecnologías digitales
están afectando a todos los aspectos de nuestra vida privada y laboral. Desde
las compras en línea que aumentan a gran velocidad, hasta los dispositivos «inteligentes» en nuestros hogares, la recopilación de datos en el
lugar de trabajo, la vigilancia, los feeds de noticias de Facebook y los tweets
que ven. Los datos son el núcleo de los productos y servicios digitales.
Denominado el nuevo petróleo, el recurso más valioso del mundo, se estima que
el valor de los flujos de datos equivale a del 15 al 20% del PIB mundial
combinado en apenas 2 años. UNI Global y sus afiliadas, entre ellas CCOO
Servicios, son plenamente conscientes de este contexto.
Pero este entorno digital cada vez más importante no nos hace
olvidar que casi la mitad de la
población mundial todavía no tiene acceso a Internet. Es nuestro deber
asegurarnos de que, a medida que se extiende el acceso a Internet, éste ofrezca
a la ciudadanía y a los trabajadores y
trabajadoras derechos de privacidad
sólidos y derechos sobre los datos.
UNI se ha dado cuenta de que, con muy pocas excepciones, las
personas trabajadoras del mundo entero no tienen ningún derecho sobre la
gestión de los datos, se trate de su recopilación, adquisición o venta, en las
empresas. De sus datos personales, hasta los datos derivados de sus procesos de
trabajo, hasta los conjuntos de datos a su respecto fuera de la empresa, los
datos se usan en las evaluaciones de reclutamiento, promoción, despido y
desempeño. Sin embargo, no tenemos derechos, como sindicatos y trabajadores y
trabajadoras, en lo tocante al acceso a los datos que las empresas están
usando, a cuánto saben de nosotros, cómo lo utilizan, si los datos son éticos y
exentos de discriminación. Si no reclamamos estos derechos, nos arriesgamos a
perder poder en las empresas ya que la dirección puede encogerse de hombros y
afirmar que con respecto a todos y cada uno de los resultados ‘los datos nos
informaron de esto o aquello.?
Los dos documentos adjuntos («Diez principios relativos a la Inteligencia Artificial
ética» y «Principales diez principios para la protección y la
privacidad de los datos de los trabajadores«), nos dice UNI, cambiarán
esto. Nos proporcionan los 10 principios fundamentales relacionados con la
Inteligencia Artificial Ética y con la Protección de los Datos Personales de
los trabajadores y trabajadodras, respectivamente. A medida que el mundo se
despierta a la era del big data, el aprendizaje automático, la inteligencia
artificial y la robótica, nuestros principios se utilizarán para influir en el
debate sobre políticas públicas mundiales. Igualmente importante es que podemos
aplicarlos en convenios colectivos, promoverlos en sus políticas industriales e
incluirlos en los Acuerdos Marco Globales. A todos los niveles, al aplicar
estos principios podremos salvaguardar nuestros derechos, nuestra privacidad y
un control y balance sobre las decisiones de la dirección apoyadas por datos.
Están interrelacionados. Los datos son el núcleo de la inteligencia artificial.
La inteligencia artificial, a su vez, está integrada en robots, en sistemas que
generan información y resultados, en computadoras que pueden autoaprender y
crear nuevas realidades, y en el hecho de que muchos trabajadores están siendo
despedidos a medida que los sistemas automatizados trabajan de manera más
rápida y eficiente. de lo que podemos hacerlo nosotros. Ambos documentos son
esenciales para nuestro trabajo.
UNI ha buscado el asesoramiento de expertos mundiales y junto
con ellos y sus afiliadas han reunido sus conocimientos y entrado en la esencia
misma de lo que debemos exigir para garantizar que los trabajadores y
trabajadoras de hoy y de mañana tengan más poder y vean respetados sus
derechos.
La Federación de Servicios de CCOO, que por otra parte ha sido
pionera en nuestro país en la inclusión de una cláusula digital en materia de
desconexión en convenios colectivos como el de Axa, comparte esta visión e insta
a su afiliación y representantes en las empresas a usar estos principios de la
manera adecuada a los objetivos que perseguimos.


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